Dic 28 2014
2248 lecturas

Pol铆tica

La parad贸jica fuerza de la Alemania de Merkel

Hoy, la canciller Angela Merkel, de Alemania, se siente libre de criticar abiertamente y a煤n con dureza a todas las naciones poderosas con las que negocia. Todas ellas contin煤an intentando cortejarla. Cuenta con un respaldo incre铆blemente alto en las encuestas alemanas, y as铆 parece ser tambi茅n en la opini贸n p煤blica mundial. No obstante, no hay nada en sus antecedentes que le haga esperar a nadie este impresionante despliegue de fuerza, en ella personalmente y, a trav茅s de ella, en Alemania como naci贸n. Esta es una paradoja que requiere explicaci贸n.

Comenz贸 la vida trabajando como f铆sico-qu铆mica con un doctorado de una universidad de la Rep煤blica Democr谩tica Alemana (RDA). Naveg贸 en la escena pol铆tica como alguien que no participaba. Se uni贸 a la Juventud Libre Alemana (FDJ por sus siglas en alem谩n), pero no particip贸 en su ceremonia de mayor铆a de edad, prefiriendo seguir una ceremonia religiosa. Su padre era pastor protestante.

Entr贸 a la escena pol铆tica s贸lo en el momento en que Alemania oriental se colapsaba, y subi贸 con rapidez en el gobierno de transici贸n. Con la integraci贸n formal a la Rep煤blica Federal Alemana, se volvi贸 participante activa de la Uni贸n Dem贸crata Cristiana (UDC). Electa al Parlamento, entr贸 pronto al gabinete y se le consider贸 protegida del canciller Helmut Kohl.

Al proseguir su ascenso dentro de la UDC tuvo que remontar varias negativas. Era una mujer: una mujer de la antigua zona de Alemania oriental. Era protestante en un partido con gran respaldo de votantes cat贸licos. Despu茅s que la UDC perdi贸 la elecci贸n ante el Partido Social Dem贸crata (PSD) en 2002, se volvi贸 la secretaria general de la UDC y luego su l铆der. La UDC, junto con su partido asociado en Bavaria, la Uni贸n Social Cristiana (USC), ganaron por escaso margen la elecci贸n de 2005. Ni la UDC/USC ni el PSD ten铆an el suficiente respaldo para gobernar solos y tuvieron que formar una gran coalici贸n. En el voto parlamentario para canciller se escogi贸 a Merkel, pero con oposici贸n considerable.

Hoy, unos nueve a帽os despu茅s, se ha convertido en la cabeza de gobierno m谩s antigua en el cargo dentro de la Uni贸n Europea, con un control indisputado de lo pol铆tico y de la pol铆tica exterior de su pa铆s. En su reciente relecci贸n como l铆der de su partido recibi贸 96.7 por ciento de la votaci贸n.

Es claro que una parte de su actual fuerza son los par谩metros econ贸micos que parecen fuertes, con una muy positiva plusval铆a producto de la exportaci贸n y un desempleo relativamente bajo. Merkel ha tomado esta posici贸n para proseguir calladamente, pero con gran eficacia sus objetivos de una pol铆tica exterior firme.

Ha reprendido de modo muy p煤blico a Francia (y a Italia) por no cumplir sus obligaciones con la pol铆tica p煤blica de la Uni贸n Europea (UE) de reducir el d茅ficit fiscal a menos de 3 por ciento. Se top贸 con la fuerte resistencia del presidente Fran莽ois Hollande de Francia, quien lleg贸 al cargo, originalmente, como una suerte de anti Merkel haciendo un llamado en pos de una mayor flexibilidad en la aplicaci贸n de las obligaciones fiscales de la UE. El resultado de este desacuerdo p煤blico fue que Francia hizo cambios dentro de su gabinete. Manuel Valls, quien ten铆a una posici贸n cercana a la de Merkel, fue nombrado primer ministro, y Arnaud Montebourg, representando el punto de vista de los elementos de izquierda en Francia, renunci贸 al gabinete. No s贸lo cedi贸 Hollande m谩s o menos ante Merkel, sino que la opini贸n p煤blica francesa no lo recompens贸. Sus encuestas se desplomaron catastr贸ficamente, mientras las de Merkel son m谩s altas que nunca.

Merkel ha sido tambi茅n pronta en emprenderla contra el primer ministro de Gran Breta帽a, David Cameron. Cameron pens贸 que, dado que eran compa帽eros conservadores, Merkel entender铆a su necesidad de hacer fuertes demandas ante la UE que le ayudaran a contener el creciente sentimiento anti UE en Gran Breta帽a. Y surgieron dos asuntos inmediatos. La Uni贸n Europea tiene un modo complicado de ajuste fiscal en las cantidades que sus miembros deben pagar anualmente. Este a帽o a Gran Breta帽a se le tasaron unos mil 700 millones de libras extras y Cameron de plano se neg贸 a pagar, pese a que tales reajustes son bastantes normales.

Lo m谩s importante, sin embargo, es la demanda de Cameron de que a Gran Breta帽a se le permita crear cuotas de migrantes de otros pa铆ses de la UE. Merkel ha sido muy clara, y muy en alto lo ha dicho, que ella considera que uno de los fundamentos de la UE es el libre movimiento dentro de la UE de los ciudadanos de la Uni贸n, eso es intocable. Ella le advirti贸 que proseguir tal pol铆tica s贸lo ser铆a posible si Gran Breta帽a dejara la UE, exactamente lo que Cameron desea evitar. No obstante, el jaloneo pol铆tico interno que tiene Cameron es tan grande que no tiene otra alternativa que continuar suplic谩ndole a Merkel.ale merkel y obama

Merkel ha sido igualmente cr铆tica con el presidente Obama. Pese a que se supone respalda con fuerza una relaci贸n cercana con Estados Unidos, ha expresado en p煤blico su gran decepci贸n ante el informe que muestra que la Agencia de Seguridad Nacional estadunidense (NSA) la hab铆a espiado directamente y, m谩s en general, los asuntos internos de Alemania. Todo lo que Obama prometi贸 fue revisar los aspectos m谩s agraviantes de tal espionaje, mientras Merkel dijo que el fin no justifica los medios y que era necesario reconstruir la confianza… con palabras no ser谩 suficiente.

Tal vez lo m谩s importante, sin embargo, es su persistencia en arrastrar los pies en cuanto a las sanciones surgidas de Ucrania. Ella ha frustrado todo intento estadunidense por incrementar sanciones insistiendo en la prioridad de la diplomacia.

Esto nos trae a la cuesti贸n de su posicionamiento frente a Rusia. A nivel p煤blico, sus cr铆ticas a las pol铆ticas rusas en Ucrania son severas y crecen en fuerza. En la pr谩ctica, Merkel y el presidente Vladimir Putin, de Rusia, han hablado m谩s de 40 veces desde que comenz贸 la llamada crisis de Ucrania. Merkel es fluida en ruso y Putin en alem谩n, as铆 que la comunicaci贸n es bastante clara. La b煤squeda de una soluci贸n diplom谩tica de las diferencias es apoyada muy fuerte por el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Franz-Walter Steinmeier, del PSD, quien desde hace tiempo ha perseguido una diplomacia amistosa. Esto es secundado por m谩s de 4 mil firmas alemanas que tienen intereses econ贸micos directos en Rusia. M谩s sanciones podr铆an lastimar a Alemania tanto como a Rusia.

Un importante peri贸dico conservador brit谩nico, The Daily Telegraph, evalu贸 con mucha sensatez el secreto pol铆tico de Merkel. Ella hace tratos, no discursos, y pone el arreglo por delante de la controversia. Es la m谩s acabada realista en pol铆tica, siempre buscando lograr un acuerdo, pero nunca a cualquier precio.

Merkel es una conservadora centrista y de ning煤n modo una radical de ninguna clase. En cierto sentido lo que ha estado intentando hacer es ense帽arle a otros poderosos pa铆ses y a sus l铆deres que si quieren un resultado conservador centrista tienen que jugar a su modo. Por supuesto, esto asume que la estructura fundamental del sistema-mundo no est谩, en s铆 misma, bajo amenaza y que Alemania puede continuar pareciendo muy fuerte en lo econ贸mico. Yo dudo eso. Pienso que a varios a帽os de aqu铆 Alemania probablemente sucumbir谩 a m谩s de las negativas que el estado actual del sistema-mundo est谩 imponiendo en todos los pa铆ses. No obstante, por el momento, Angela Merkel domina el gallinero.

Traducci贸n: Ram贸n Vera Herrera, para La Jornada

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.