Oct 29 2023
113 lecturas

Opini贸nPol铆tica

La participaci贸n de Biden en el atentado al gasoducto Nord Stream 2

El 26 de septiembre de 2022 el mundo fue sorprendido con la explosi贸n de tres de los cuatro tramos del gasoducto Nord Stream 2, que transporta gas desde Rusia por el mar B谩ltico hacia Alemania y desde all铆 a Europa. Durante los primeros meses no se mencionaron sospechosos. Solo un periodista, Seymour Hersh, ganador de un premio Pulitzer, public贸 un informe en el que denunciaba la participaci贸n de la CIA y del gobierno estadounidense.

El periodista Seymour Hersh public贸 detalles sobre la responsabilidad de Biden y de la Marina Real Noruega en la explosi贸n del gasoducto.

 

El poder medi谩tico desestim贸 su investigaci贸n por no citar fuentes y por hechos supuestamente imprecisos. Al cumplirse un a帽o, Hersh acaba de dar a conocer otro informe en el que se帽ala que fue el Presidente Biden quien orden贸 el atentado al gasoducto.

Los hilos del poder

El acelerado cambio en la redistribuci贸n geogr谩fica del poder y las tensiones que surgen entre las potencias en pugna ha dado lugar al dise帽o de estrategias de Estados Unidos para enfrentarlas. Con respecto a China, busca frenar los crecientes flujos de comercio e inversiones con el resto del mundo, as铆 como su desarrollo tecnol贸gico, mediante sanciones econ贸micas. A Rusia, su rival como potencia nuclear, busca cercarla militarmente. Por ello, su estrategia expl铆cita de defensa nacional desde 2018 considera que se requiere una inversi贸n mayor y sostenida para enfrentar a ambas potencias, debido a 鈥渓a magnitud de las amenazas que ello supone para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos鈥.

Para lograr sus objetivos con Rusia, Estados Unidos busca fortalecer la OTAN y lograr una Europa 鈥渇uerte y libre, unida por los principios compartidos de la democracia y la soberan铆a nacional鈥.聽En otras palabras, necesita a una Europa detr谩s de sus objetivos econ贸micos y pol铆ticos, y a una OTAN ampliada como estructura para su defensa, inclusive a costa del bienestar de los europeos que han tenido una posici贸n abyecta, aunque unida, con relaci贸n a la potencia norteamericana en el tema de la guerra en Ucrania. Pero nada dura para siempre y la ciudadan铆a empieza a sentir el impacto resultante de ese comportamiento.

El caso m谩s palpable es la destrucci贸n del gasoducto Nord Stream 2, que con una extensi贸n de 1.230 kil贸metros y un costo de 11.000 millones de d贸lares un铆a a Rusia con Alemania para, desde, all铆, distribuir el gas natural a varias regiones del viejo continente. La relaci贸n entre Europa y Rusia en el tema energ茅tico es vista con recelo por el gobierno estadounidense, que es presionado por sus empresas petroleras para ganarse el mercado europeo desde que producen gas natural licuado con t茅cnicas de fracking, extremadamente contaminantes, a lo que hay que a帽adir la correspondiente ganancia por los buques tanques que lo transportan por el Atl谩ntico.

Por eso el gasoducto Nord Stream 2 gener贸 conflictos desde que se acord贸 su construcci贸n en 2015. A pesar de las sanciones impuestas por Occidente a Rusia en ese a帽o, entre ellas su expulsi贸n del Grupo de los Siete 鈥揳l cual pertenec铆a desde 2008鈥 debido a la anexi贸n de Crimea, el gobierno de Angela Merkel consider贸 que era un excelente opci贸n, no solo por el uso de energ铆a poco contaminante y precios favorables, sino porque su gobierno hab铆a proyectado abandonar el uso del carb贸n y la energ铆a nuclear y necesitaba el gas natural en su proceso de conversi贸n al uso de energ铆as limpias. Adem谩s, el suministro de gas natural ruso a Alemania tuvo lugar durante la guerra fr铆a y fue uno de los elementos que impuls贸 la industrializaci贸n de ese pa铆s.

El gasoducto submarino que alimentaba a Europa.

La realidad es que el gobierno de Trump, y tambi茅n el de Biden, responden a los intereses de los lobbies de la industria petrolera estadounidense, que buscan desplazar a Rusia del mercado petrolero europeo. Lo han logrado. En agosto de 2017, Estados Unidos aprob贸 un instrumento llamado CAATSA (Ley para Contrarrestar a los Adversarios a trav茅s de las Sanciones) dise帽ado para impedir cualquier transacci贸n con Rusia.

En virtud de esta ley, el gobierno estadounidense extendi贸 en 2019 las sanciones al gasoducto Nord Stream 2 mediante la prohibici贸n a empresas de prestar servicios y proporcionar instalaciones a los buques que participan en el Nord Stream 2, pues su construcci贸n atentaba contra la autonom铆a energ茅tica de Europa. En ese momento, estas acciones fueron rechazadas por la mayor铆a de los directivos de la Uni贸n Europea y fueron consideradas como un acto de injerencia en la pol铆tica energ茅tica europea.

En efecto, la empresa suiza Allseas tuvo que retirarse del proyecto por temor a las represalias, muchos quedaron desempleados y otras compa帽铆as europeas (de Austria, Francia, Pa铆ses Bajos, adem谩s de las alemanas y rusas), quedaron en suspenso ante las medidas anunciadas por Estados Unidos. Pero el Nord Stream se termin贸 de construir contra viento y marea en septiembre de 2021.

Biden dio la orden

Un a帽o despu茅s de producido el atentado, Seymour Hersh ha dado a conocer nuevos detalles sobre la responsabilidad de Estados Unidos en el atentado y ha revelado que su fuente perteneci贸 al peque帽o grupo de planificaci贸n que trabaj贸 en Oslo con la Marina Real Noruega.

Poco despu茅s del atentado, Hersh escribi贸 un informe, el 煤nico que responsabiliz贸 al gobierno estadounidense de las explosiones en el gasoducto. Pero los principales medios de comunicaci贸n deslegitimizaron su informaci贸n y m谩s bien destacaron los desmentidos que realiz贸 la Casa Blanca. Hersh ha ganado premios a lo largo de su carrera por art铆culos publicados en The New York Times聽y聽The New Yorker聽sin identificar fuentes.

Es m谩s, en la construcci贸n del relato que se arm贸 en marzo 鈥搈谩s de medio a帽o despu茅s del atentado鈥 para que divulgaran los medios tradicionales, tampoco se citaban fuentes. Entonces se invent贸 una rid铆cula explicaci贸n seg煤n la cual el ataque al gasoducto en el mar B谩ltico estuvo a cargo de un grupo ucraniano mediante una operaci贸n de cuatro buzos a bordo de un yate.

En el segundo informe, aparecido a fines de septiembre, Hersh se帽ala que el grupo de estadounidenses que de forma encubierta actu贸 en Noruega durante los meses que tardaron en planear y聽destruir el Nord Stream 2聽no dej贸 rastro alguno. Ello, por s铆 mismo, denota el 茅xito de su misi贸n. Al encargar la colocaci贸n de bombas a los noruegos, la Casa Blanca pod铆a mantenerse apartada de los hechos. Desde el terreno de operaciones, la comunicaci贸n ten铆a lugar directamente con el director de la CIA, Bill Burns, quien era a su vez el 煤nico v铆nculo entre los planificadores de la operaci贸n y el Presidente Biden. Este 煤ltimo, seg煤n Hersh, autoriz贸 el atentado.Archivo: Un especialista trabaja a bordo del barco de tendido de tuber铆as de aguas profundas de Allseas Solitaire para preparar la tuber铆a para el oleoducto Nord Stream 2, en el Mar B谩ltico, el 13 de septiembre de 2019.

Es importante destacar que, seg煤n lo relatado por Hersh, la destrucci贸n del oleoducto ruso 鈥揷errado desde principios de la guerra鈥 formaba parte de una agenda pol铆tica neoconservadora para evitar que el canciller alem谩n que reemplaz贸 a Merkel, Olaf Scholz, 鈥渟e acobardara y terminara abriendo el Nord Stream 2 con el invierno a la vuelta de la esquina鈥. Hab铆a que destruirlo.

Algunos miembros del equipo de la CIA que participaron de la operaci贸n encubierta consideraban entonces 鈥搚 ahora tambi茅n鈥 que el dirigente alem谩n ten铆a pleno conocimiento de la planificaci贸n secreta que se estaba llevando a cabo para destruir los oleoductos. Durante la visita a la Casa Blanca, en febrero de 2022, pocos d铆as despu茅s del inicio de la guerra, 茅l y su par Biden realizaron declaraciones pol铆ticas en la misma direcci贸n.

Scholz y Biden en la Casa Blanca. Foto: Euronews.

Para entonces, la CIA ya hab铆a hecho los contactos necesarios en Noruega, cuyos mandos de la Marina y de las fuerzas especiales, dice Hersh, tienen un largo historial de colaboraci贸n en tareas de operaciones encubiertas con la central de inteligencia estadounidense. Es decir, fueron los marinos noruegos los encargados de colocar las bombas en el oleoducto y el Presidente Biden el encargado de ordenar su activaci贸n. Suecia y Dinamarca no vieron nada.

El especialista en derecho internacional Stefan Talmon se帽ala que el gasoducto Nord Stream es un proyecto de infraestructura civil,聽y de acuerdo con los estatutos de Roma, del Tribunal Penal Internacional, 鈥渓a destrucci贸n de infraestructura civil es incluso un crimen de guerra鈥. Eso, en el caso de que hubiera sido obra de una de las partes beligerantes. El especialista agrega que聽si el atentado hubiera sido cometido por alg煤n tercer pa铆s, 鈥渆l asunto no podr铆a聽ser evaluado en el marco del derecho de guerra, sino que ser铆a聽en 煤ltimo t茅rmino聽un ataque terrorista鈥.

Los trazados de los gasoductos Nord Stream y Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania.Su destrucci贸n, pero antes el cierre de sus operaciones tras el inicio de la guerra en Ucrania, ha tenido un impacto devastador en la econom铆a alemana. Pero ello no es lo m谩s grave. Finalizada la construcci贸n del gasoducto, Alemania acept贸 las presiones del gobierno estadounidense para comprarle el gas licuado estadounidense extra铆do con las t茅cnicas contaminantes del fracking, a un costo mucho m谩s elevado. Las petroleras norteamericanas y el complejo industrial militar son los grandes ganadores de esta guerra.

Las dr谩sticas sanciones econ贸micas impuestas a Rusia por Estados Unidos y por la Uni贸n Europea, nunca tan unida, est谩n demostrando ser un fracaso. Rusia est谩 volcando su gas natural a Oriente y los pa铆ses del Sur Global empiezan a oponerse a recibir al Presidente ucraniano en foros subregionales y a condenar a Rusia con los t茅rminos enlatados que se producen en la mayor铆a de los organismos internacionales. A la larga, nada m谩s grave para Estados Unidos que un n煤mero creciente de pa铆ses intenten utilizar monedas locales y otras ajenas al d贸lar en su comercio internacional, lo cual empieza a corroer los cimientos del poder铆o estadounidense. El efecto boomerang es un factor importante del cambio de rumbo de la historia.

 

*Economista por la Universidad Humboldt de Berl铆n con maestr铆a en procesos de integraci贸n econ贸mica por la Universidad de Buenos Aires.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *


El periodo de verificaci贸n de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la p谩gina.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.