La relaciones bilaterales entre España y Estados Unidos pasan por un momento delicado. Pedro Sánchez, presidente del gobierno español ha asegurado en una declaración institucional ante la crisis internacional que se vive en Oriente Medio que «La posición de España se resume en ‘No a la guerra'». Mientras, las bombas estadounidenses, israelíes e iraníes cruzan de lado a lado el cielo de Medio Oriente.
El presidente Donald Trump amenazó el martes con cortar el comercio con España por su postura sobre Irán. Sánchez codenó los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y restringió el acceso de Washington a sus bases militares . Trump también criticó al Reino Unido por no respaldar plenamente su campaña militar, tras reunirse con la canciller alemana, quien reconoció que la guerra estaba dañando las economías europeas y podría descarrilar la recuperación de la economía europea , que disfrutaba de una baja inflación y un crecimiento superior al previsto.
Pero Europa “ha tenido dificultades para encontrar una voz unida ” sobre el conflicto, afirmó el editor de la BBC para Europa, y parece “en el mejor de los casos descoordinado, si no fracturado y decididamente sin influencia”.
Mientras, fuentes de la presidencia española señalaron que España cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados, y diversificar cadenas de suministro. La campaña de bombardeos de EE UU e Israel, iniciada el sábado, se ha cobrado ya la vida de más de 1.000 personas.
Sánchez repudió el régimen de Irán y “el integrismo” de los ayatolás y exigió el fin de las hostilidades “antes de que sea demasiado tarde”. | EE UU e Israel intensifican los ataques contra Irán mientras Teherán lanza misiles y drones en Arabia Saudí, Kuwait y Qatar, mientras el ejército israelí ha informado de proyectiles procedentes de Líbano y de misiles lanzados por Irán, horas después de que anunciara una “amplia” oleada de ataques en la república islámica y nuevos bombardeos en Beirut.

Sánchez ha evitado en todo momento referirse directamente a Donald Trump en su comparecencia, aunque sí lo ha hecho veladamente: «Nuestra posición no es ingenua, es coherente. No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo, y para nuestros intereses». También ha subrayado que «el Gobierno de España no está con el régimen terrorífico de los ayatolás». La oposición ya ha acusado al Ejecutivo de coalición de apoyar a este régimen, pese a las numerosas condenas que se han llevado a cabo contra los gobernantes iraníes. Desde Moncloa, Sánchez ha mostrado su «solidaridad con los países atacados ilegalmente por el régimen de Irán».
El gobierno de Pedro Sánchez recalca que si la administración estadounidense quiere revisar la relación de Estados Unidos con España, deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Sánchez, ha sido el líder europeo que ha adoptado una posición más abiertamente contraria a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y que ha apelado de manera más contundente al cumplimiento de la legalidad internacional. A pesar de que hasta hace poco se hubiera tratado de una petición de mínimos, la gran mayoría de países europeos han cerrado filas con Donald Trump y Benjamín Netanyahu, o han aceptado con resignación la ofensiva contra el régimen iraní. Sin embargo, la oposición a la guerra es amplia y contundente entre los grupos europarlamentarios socialdemócratas y de la izquierda europea, así como en la gran parte de partidos progresistas de todo el continente.
El diario El País habla del ‘efecto bandera’: la colisión con Trump otorga a Sánchez una baza electoral, señala. La impopularidad en España del presidente de EE UU y los antecedentes de otros mandatarios de países aliados que se han enfrentado a él sugieren que la crisis puede favorecer al líder socialista.
La guerra continúa
El fuego cruzado continúa en el quinto día de guerra en Irán: Israel anunció nuevos bombardeos a la república islámica, en medio de ataques con misiles y drones a aliados de EEUU como Arabia Saudí, Kuwait y Catar, que informó de uno contra la base militar de Al Udeid, que alberga a tropas estadounidenses. A los nuevos ataques contra países de Oriente Medio se sumaron incidentes alrededor del afectado estrecho de Ormuz y el anuncio de evacuaciones internacionales desde países afectados.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, acusó el miércoles al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de traicionar la diplomacia y a sus votantes bombardeando la mesa de negociación «por despecho». «Cuando negociaciones nucleares complejas se manejan como una transacción inmobiliaria, y cuando grandes mentiras nublan las realidades las expectativas irreales nunca se pueden cumplir. ¿El resultado? Bombardear la mesa de negociación por despecho», indicó Araqchi en un mensaje en la red social X.
La Comisión Europea (CE) expresó este miércoles solidaridad «plena» con todos los Estados miembros y aseguró que está dispuesta a actuar para salvaguardar los intereses de la Unión Europea (UE) tras las amenazas comerciales de Estados Unidos a España por su posición en la guerra contra Irán.
La derecha cierra filas
Por contra, la derecha europea cierra filas con la posición de la Comisión Europea, liderada por la también conservadora Ursula von der Leyen, si bien no llegan al nivel de alineamiento con Trump del comunicado acordado este fin de semana entre Alemania, el Reino Unido y Francia en paralelo a la Unión Europea. «En esta situación tan volátil y peligrosa, es muy importante actuar con moderación para evitar una mayor escalada. La prioridad inmediata debe ser prevenir un conflicto regional más amplio y proteger a la población civil», apuntó este fin de semana el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber.

Por contra, el Partido Socialista Europeo (PSE), que es el segundo grupo europarlamentario con más representación, se ha mostrado mucho más contundente contra el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, y han tomado un posicionamiento similar al del Gobierno. La presidenta de la formación socialdemócrata, la también española Iratxe García, señaló directamente que Washington y Tel-Aviv «violan el derecho internacional y alimentan una peligrosa escalada» bélica en la región. «Solo el diálogo puede evitar consecuencias devastadoras. Nuestro objetivo es la paz en Oriente Medio y la libertad para el pueblo iraní», añadió la representante socialista en un mensaje por las redes sociales.
El grupo de la Izquierda ha ido incluso más allá en sus críticas contra el ataque de Estados Unidos e Israel y la administración Trump. La presidenta de la Izquierda en el Parlamento Europeo y eurodiputada de Francia Insubmisa, Manon Aubry, aseguró directamente que la ofensiva estaba «fuera del marco del derecho internacional» y que «precipitaba la región y al mundo al borde del caos». La representante francesa también calificó a la administración republicana de «imperialista». «Estados Unidos no es un factor de paz, sino una amenaza para la estabilidad internacional», apuntó Aubry, que también pidió en vano que París y Bruselas condenen «firmemente» el ataque.
Más allá de Francia Insumisa, otro de los partidos de la izquierda europea que se muestran contrarios a la guerra es el alemán Die Linke. En un comunicado emitido este fin de semana, la formación germánica critica que el «ataque» de Estados Unidos e Israel «perjudica a la población iraní y genera más violencia». Así, Die Linke aboga por «incrementar la presión política internacional» y aplicar «sanciones específicas contra las elites». «No a la guerra como sustituto de la diplomacia. (…) Guerra a la guerra», dice el comunicado de la formación alemana.
En la misma línea que los principales partidos de izquierda europeos se ha posicionado el grupo ecologista del Parlamento Europeo, si bien se muestran más optimistas sobre lo que puede significar para el futuro de Irán. «Aunque esperamos que esto marque un nuevo capítulo para Irán, nos preocupa profundamente que los ataques de Estados Unidos e Israel hayan desencadenado una espiral peligrosa e ilegal de escalada militar, que se ha cobrado vidas civiles y ha desestabilizado a los países vecinos», dice un comunicado.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques de represalia de Teherán en todo Oriente Medio están arrastrando rápidamente a Europa, obligando al continente a adoptar medidas defensivas para proteger bases militares y evacuar a ciudadanos atrapados en el conflicto.

Pedro Sánchez, ha sido el líder europeo que ha adoptado una posición más abiertamente contraria a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y que ha apelado de manera más contundente al cumplimiento de la legalidad internacional. A pesar de que hasta hace poco se hubiera tratado de una petición de mínimos, la gran mayoría de países europeos han cerrado filas con Donald Trump y Benjamín Netanyahu, o han aceptado con resignación la ofensiva contra el régimen iraní. Sin embargo, la oposición a la guerra es amplia y contundente entre los grupos europarlamentarios socialdemócratas y de la izquierda europea, así como en la gran parte de partidos progresistas de todo el continente.
Por contra, la derecha europea cierra filas con la posición de la Comisión Europea, liderada por la también conservadora Ursula von der Leyen, si bien no llegan al nivel de alineamiento con Trump del comunicado acordado este fin de semana entre Alemania, el Reino Unido y Francia en paralelo a la Unión Europea. «En esta situación tan volátil y peligrosa, es muy importante actuar con moderación para evitar una mayor escalada. La prioridad inmediata debe ser prevenir un conflicto regional más amplio y proteger a la población civil», apuntó este fin de semana el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber.
Los grupos progresistas, mucho más contundentes
Por contra, el Partido Socialista Europeo (PSE), que es el segundo grupo europarlamentario con más representación, se ha mostrado mucho más contundente contra el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, y han tomado un posicionamiento similar al del Gobierno. La presidenta de la formación socialdemócrata, la también española Iratxe García, señaló directamente que Washington y Tel-Aviv «violan el derecho internacional y alimentan una peligrosa escalada» bélica en la región. «Solo el diálogo puede evitar consecuencias devastadoras. Nuestro objetivo es la paz en Oriente Medio y la libertad para el pueblo iraní», añadió la representante socialista en un mensaje por las redes sociales.
El grupo de la Izquierda ha ido incluso más allá en sus críticas contra el ataque de Estados Unidos e Israel y la administración Trump. La presidenta de la Izquierda en el Parlamento Europeo y eurodiputada de Francia Insumisa, Manon Aubry, aseguró directamente que la ofensiva estaba «fuera del marco del derecho internacional» y que «precipitaba la región y al mundo al borde del caos». La representante francesa también calificó a la administración republicana de «imperialista». «Estados Unidos no es un factor de paz, sino una amenaza para la estabilidad internacional», apuntó Aubry, que también pidió en vano que París y Bruselas condenen «firmemente» el ataque.
Más allá de Francia Insumisa, otro de los partidos de la izquierda europea que se muestran contrarios a la guerra es el alemán Die Linke. En un comunicado emitido este fin de semana, la formación germánica critica que el «ataque» de Estados Unidos e Israel «perjudica a la población iraní y genera más violencia». Así, Die Linke aboga por «incrementar la presión política internacional» y aplicar «sanciones específicas contra las elites». «No a la guerra como sustituto de la diplomacia. (…) Guerra a la guerra», dice el comunicado de la formación alemana.
En la misma línea que los principales partidos de izquierda europeos se ha posicionado el grupo ecologista del Parlamento Europeo, si bien se muestran más optimistas sobre lo que puede significar para el futuro de Irán. «Aunque esperamos que esto marque un nuevo capítulo para Irán, nos preocupa profundamente que los ataques de Estados Unidos e Israel hayan desencadenado una espiral peligrosa e ilegal de escalada militar, que se ha cobrado vidas civiles y ha desestabilizado a los países vecinos», dice un comunicado.
«¿Estas brutales eliminaciones precipitarán un cambio de régimen en Irán? Sinceramente, espero que sí, por el bien del pueblo iraní», dijo la dirigente francesa, que se mantiene próxima al presidente francés, el también liberal Emmanuel Macron. Sin embargo, Hayer abogó por «restablecer el derecho internacional e involucrar a todas las partes interesadas, incluso la Unión Europea» para conseguir un cambio de régimen.
*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)
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