Mar 9 2023
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Pol铆tica

La progresiva militarizaci贸n chilena

De seguir todo como va, el actual gobierno ser谩 reconocido como el que mayor injerencia le ha dado a las Fuerzas Armadas en las tareas del Estado. Por catorce oportunidades se ha extendido la militarizaci贸n de la llamada zona macro sur, donde miles de efectivos se han incorporado al paisaje y a la vida de sus habitantes ejerciendo facultades para investigar, allanar hogares y hacer uso efectivo de sus armas a fin de barrer la zona de 鈥渆lementos subversivos鈥 y aplacar las acciones de quienes luchan all铆 para que le sean respetados los derechos ancestrales de la naci贸n mapuche.

Los estados de emergencia que muchas veces se les negaron a los gobiernos anteriores est谩n m谩s que consolidados, tanto que ahora se extienden tambi茅n al norte del pa铆s a objeto de controlar nuestras fronteras del Desierto de Atacama, devolver a sus pa铆ses a los inmigrantes, adem谩s de ser facultados para hacer uso de sus armas a objeto de cerrar todas las v铆as de acceso a nuestro territorio de miles de personas y familias que buscan una oportunidad de trabajo o huyen de la represi贸n en sus pa铆ses. Entre los que se filtran, por cierto, muchos delincuentes comunes y narcotraficantes acicateados por chilenos y extranjeros que lucran con ofrecerles y garantizarles su ingreso al pa铆s.

Se trata de un drama social de proporciones que fuera alentado por el propio Presidente Sebasti谩n Pi帽era cuando visit贸 hace algunos a帽os al municipio de C煤cuta en Colombia para desde all铆 invitar a todos los venezolanos que quisieran abandonar su pa铆s y avecindarse en el nuestro. Es razonable que Chile le ponga freno a una emigraci贸n incontrolada, ahora, de tantos latinoamericanos que piensan que en aqu铆 pueden hallar la 鈥渃opia feliz del Ed茅n鈥, as铆 como esos tantos millones de personas viven con el 鈥渟ue帽o americano鈥 o la posibilidad de radicase en los Estados Unidos.

Quienes est谩n en estos momentos en La Moneda se han olvidado de que hasta hace solo uno o dos a帽os se opusieron sistem谩ticamente en el Parlamento a estos estados de excepci贸n constitucional, abogando adem谩s por el derecho humano al libre tr谩nsito y emigraci贸n. Pues bien, ahora en el poder, no les basta con los ingentes recursos destinados a fortalecer la acci贸n de las polic铆as y de la gendarmer铆a de fronteras, tomando la decisi贸n de convocar a las Fuerzas Amadas en estas tareas, lo que se sabe es un riesgo al tratarse de efectivos sin mayor preparaci贸n, con pocas capacidades disuasivas y en los que siempre se sospecha que se extralimitan en el uso de la fuerza.

Es claro que el interesado discurso de la derecha, as铆 como en otras materias, viene siendo asumido paulatinamente por quienes actualmente nos gobiernan. No ser铆a extra帽o, que m谩s temprano que tarde, tengamos a los militares en las calles de las grandes ciudades y pueblos donde la delincuencia, la droga y otras lacras tampoco logran ser neutralizadas por Carabineros y la polic铆a civil. All铆 donde, como debemos reconocerlo, las poblaciones angustiadas claman a gritos la acci贸n de los militares, porque formamos parte de un pueblo que en menos de tres d茅cadas se ha olvidado que fue el R茅gimen Militar el que caus贸 los mayores trastornos a nuestra convivencia, si se suman los asesinados, torturados, humillados deportados y encarcelados. Cuando, adem谩s, los sectores castrenses acometieron los peores delitos en contra de la probidad administrativa y los recursos de todos los chilenos.

La crisis migratoria lleva al gobierno de Boric a militarizar la frontera norte de Chile - BBC News MundoEl llamado advenimiento de la democracia tuvo la oportunidad de meter a los uniformados en la vereda constitucional, restringir sus desproporcionado poder de fuego y redestinar sus dispendiosos presupuestos a fortalecer las polic铆as y dotar al Cuerpo de Bomberos, por ejemplo, de los recursos necesarios para hacer frente a los incendios forestales y otras cat谩strofes que muchas veces son intencionales y logran el resultado cierto de dejar inc贸lumes los bochornosos estipendios militares. Con los que tanto podr铆a hacerse en favor de la educaci贸n p煤blica, un justo sistema de previsi贸n o la construcci贸n de miles de viviendas que tanta falta hacen para satisfacer las demandas de la poblaci贸n.

Tal como un gobierno reaccionario y represivo cualquiera, el Ejecutivo opta por la idea de intensificar la represi贸n, adquirir sofisticadas armas y construir nuevas c谩rceles para hacer frente a la delincuencia que nos asola de norte a sur del pa铆s. Lacra que, como pensaban antes los que nos gobiernan, tiene origen en la desigualdad social, la miseria econ贸mica y la educaci贸n precaria. Por lo mismo que no parece razonable concentrar tantos esfuerzos para combatir el comercio ambulante, sobre todo cuando afecta a miles de personas y familias que recurren al trabajo informal cuando no tienen otra oportunidad de ganarse la vida. Desgraciadamente, quienes manejan la opini贸n p煤blica en Chile cosechan en nuestro pueblo otra vez las ideas del individualismo, el militarismo y, finalmente, del autoritarismo.

Har铆a falta que quienes se proclaman de izquierda revisaran los fundamentos ideol贸gicos de sus colectividades y dejaran de orientarse por los dirigentes, referentes y medios de comunicaci贸n de quienes concentran su principal esfuerzo en oponerse a la reforma tributaria, a la justa distribuci贸n del ingreso y a una pol铆tica previsional que acabe con las flagrantes injusticias que alimentan la criminalidad. Que dejaran de pautearse por los ide贸logos del capitalismo salvaje y los dictados de las empresas extranjeras que hoy, con gobierno 鈥渋zquierdista鈥 mediante, asumen que tienen la mejor oportunidad de echar ra铆ces en todo nuestro territorio. Gracias a la insolvencia, la candidez y la inconsecuencia de tantos pol铆ticos seducidos por los 鈥渃antos de sirena鈥 de la derecha, de los poderosos empresarios y el imperialismo. Un t茅rmino, este, que suena para muchos feo y anticuado, pero que, sin embargo, se encuentra completamente vigente.

* Periodista y profesor universitario chileno de vasta trayectoria. Premio nacional de Periodismo y, Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federaci贸n Mundial de la Prensa.

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