Nov 18 2019
918 lecturas

Pol铆tica

La rebeli贸n chilena cumple un mes y entra a su segunda etapa por una verdadera Constituyente

El fantasma de Pinochet nuevamente vigila la escena pol铆tica. Hace su aparici贸n en las calles, representada con fidelidad en la desatada e incontrolada violencia policial, en las violaciones a los derechos humanos y en los poderes del estado, que nos muestran sin pudor su estructura y sus bases ancladas en la dictadura c铆vico militar.

El denominado 鈥渁cuerdo por la paz y una nueva constituci贸n鈥 evacuado por el Legislativo el jueves pasado, publicitado por sus gestores como el verdadero fin de la presencia de Pinochet en la pol铆tica chilena, como el fin de la transici贸n, ha demostrado con el paso de las horas ser un pacto hecho, precisamente, con aquellos restos. As铆 lo ha comprendido el mercado, que tiene generalmente un olfato canino ante estas circunstancias, el gobierno, los medios hegem贸nicos y, por cierto, todo el sistema pol铆tico salvo algunas excepciones.

El establishment ha reaccionado con euforia no por un supuesto fin de las revueltas sino por la continuidad, por lo menos en las grandes estructuras, del orden actual. 鈥淓l modelo鈥, la bestia que ha dado origen a esta rebeli贸n popular, sobrevivir铆a en una futura constituci贸n.

Hay no pocos argumentos que apoyan esta afirmaci贸n. La bolsa de Santiago, que hab铆a ca铆do m谩s de quince puntos desde el inicio de las revueltas, salt贸 de euforia el jueves, el d贸lar baj贸 y todas las c煤pulas empresariales se sumaron a la invitaci贸n de la paz gubernamental con expresiones que daban por superada la crisis y nos invitaban a retomar las actividades cotidianas. Un clima de triunfo ha rodeado a los poderes establecidos, que han clavado el acuerdo parlamentario en el centro del tinglado pol铆tico.

Al observar un poco de lo sucedido en Chile durante las 煤ltimas horas a trav茅s de la prensa y las redes sociales, hay ciertos motivos para afirmar que estamos ante un nuevo pacto de las elites. El relato aparecido en la prensa hegem贸nica sobre los eventos que van desde el martes 12 a la madrugada del viernes 15, ya sea ficci贸n, rumor o especulaci贸n, nos aclara un poco la espesura de estos d铆as.

La Tercera titulaba ayer con un titular tremendo, 鈥淟as horas en que estuvo en peligro la democracia鈥, para levantar una narraci贸n un poco innecesaria que tiene como objetivo elogiar a todo el sistema pol铆tico. 驴Doctrina del shock para hacernos temblar?聽 El pacto final habr铆a salvado no solo al propio Pi帽era, sino a toda la institucionalidad. Un acuerdo entre la casta pol铆tica que aprueba una salida pero mantiene al margen a la poblaci贸n. El abismo entre el estado, los poderes y el pueblo se expresa en pleno.

Las generalidades del acuerdo de doce puntos llev贸 a todos tipo de an谩lisis e interpretaciones. Ha sido un hito la decisi贸n de cambiar la constituci贸n de 1980, pero tambi茅n se desata un torrente de dudas por la enorme e insuperable desconfianza de la poblaci贸n en la clase pol铆tica y en los poderes en la sombra. El mecanismo de elecci贸n de los delegados y, en especial el qu贸rum de dos tercios exigido para la aprobaci贸n de los art铆culos, ha levantado intensos debates durante el fin de semana.

No es un debate de expertos y t茅cnicos. Es, y debe ser, un debate pol铆tico que tiene al menos dos variantes o causas. De partida, es la institucionalidad, el poder constituido, que empuja y canaliza el proceso constituyente. Es el establishment, la clase controladora, el peso de los desequilibrios de poder otra vez expresados en decisiones pol铆ticas. Porque durante las negociaciones del acuerdo no particip贸 nadie, ning煤n representante, de las organizaciones que est谩n desde hace un mes en las calles. Un acuerdo a puertas cerradas para empujar un proceso acordado por ellos. Ante ello y con el historial de trampas y traiciones, la desconfianza no solo es evidente, sino natural.

La otra causa del rechazo del pacto por sectores del Frente Amplio y el Partido Comunista, y de toda la poblaci贸n movilizada en las calles, es el alto qu贸rum para aprobar art铆culos constitucionales y el poder de veto otorgado a la minor铆a. C贸mo se llegar谩 a acuerdos para asuntos tan fundamentales como la paridad de g茅nero y el fin del patriarcado, sobre los derechos humanos y sociales, con la concepci贸n del estado, si es unitario, federal, plurinacional, si el sistema pol铆tico es o no presidencial o si es parlamentario, si se mantiene el senado o si es es unicameral.

O en aspectos econ贸micos, qu茅 pasa con el infame sistema de pensiones, con los recursos naturales en manos de capitales extranjeros, c贸mo protegemos el medio ambiente y los derechos de las otras especies, qu茅 se hace con los tratados de libre comercio ya firmados que atan de manos al Estado. Ser谩 dif铆cil que asuntos tan estructurales para un pa铆s se resuelvan, como han dicho quienes defienden el acuerdo, con simples leyes. Un terreno muy incierto en el que estar谩, sin duda alguna, el lobby de las corporaciones y todo tipo de intereses con sus bases puestas en Wall Street y agencias de inversi贸n internacionales. Ante esta monta帽a de dudas, y ante la experiencia de la transici贸n, las sospechas con el paso de las horas decantan en certezas.

Hemos visto los primeros efectos del acuerdo, que tiene como objetivo desmovilizar e instalar, a la fuerza, la normalidad del mercado. Una paz impuesta con la polic铆a cargada de gases y sus proyectiles letales que a las pocas horas ha fracturado al Frente Amplio y aumentado la desconfianza y tambi茅n la ira de la poblaci贸n movilizada en la clase pol铆tica. Pero no ser谩 lo 煤nico.

La historia no se detuvo en Chile pese a los pactos de la transici贸n. Y hoy parece recuperar terreno de forma acelerada. Las elites ya hicieron su movida y la seguir谩n manteniendo. 驴Y聽 el pueblo? 隆Est谩 en las calles exigiendo dignidad!

*Escritor y periodista chileno. Director del portal politika.cl, analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario