Abr 29 2021
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Economía

La triple crisis

En la web amiga de Canarias ante la crisis energ√©tica, uno puede bajarse el Manifiesto sobre transiciones econ√≥micas globales (leer al final de texto). En dicho documento se expone en qu√© consiste la triple crisis (aceleraci√≥n del cambio clim√°tico, fin inminente de la era de la energ√≠a barata (c√©nit del petr√≥leo) y el agotamiento extensivo de otros recursos fundamentales (agua dulce, recursos gen√©ticos, bosques, pesca y fauna salvaje, tierras f√©rtiles, arrecifes de coral, recursos minerales…).

Se exponen también las causas principales que han llevado a estas tres crisis, las respuestas globales y límites del sistema, las falsas soluciones, los futuros positivos, la transformación de los valores y los pasos necesarios hacia la sostenibilidad ecológica, la equidad, la suficiencia y la paz.

Destaco, entre otros, los siguientes párrafos:Crisis energética: qué es, causas, consecuencias y soluciones

    • El c√©nit del petr√≥leo ‚Äďel agotamiento de las reservas m√°s baratas de petr√≥leo y de gas (junto con nuevas y alarmantes pruebas en cuanto a los l√≠mites del carb√≥n accesible)‚Äď amenaza la supervivencia a largo plazo de las naciones industrializadas, al igual que la industrializaci√≥n en s√≠, a su escala actual. El transporte de larga distancia, los sistemas de alimentaci√≥n industrial, los complejos sistemas urbanos y suburbanos, adem√°s de muchos productos b√°sicos para nuestro modo de vida actual ‚Äďautom√≥viles, pl√°sticos, productos qu√≠micos, pesticidas, refrigeraci√≥n, etc.‚Äď est√°n todos sostenidos por la hip√≥tesis fundamental de un siempre creciente suministro energ√©tico barato.
  • Mientras van desarroll√°ndose estas crisis potenciales, tambi√©n se potencian importantes problemas geopol√≠ticos, ya que es previsible que los Estados naci√≥n acaben enfrasc√°ndose en una competencia sanguinaria para asegurar su propia supervivencia. Ya podemos observar ejemplos de guerras por los recursos petrol√≠feros ‚Äďcomo en Irak y Sud√°n‚Äď y muchos nuevos conflictos por el control sobre reservas decrecientes de petr√≥leo y gas natural, por el agua dulce, minerales esenciales, bosques y tierras agr√≠colas, entre otros.
  • Entre las miles de sociedades ind√≠genas que a√ļn sobreviven en el planeta tambi√©n existen m√ļltiples ejemplos que expresan tradiciones econ√≥micas, pol√≠ticas, sociales y espirituales milenarias, que aceptan los l√≠mites inherentes de la naturaleza y la necesidad de establecer una relaci√≥n de reciprocidad con el mundo natural. La gran tragedia para los pueblos ind√≠genas, y la terrible iron√≠a, es que sus propias filosof√≠as y pr√°cticas de integraci√≥n con el mundo natural, les han convertido en blancos directos de las invasiones econ√≥micas globales, ya que estas sociedades se encuentran ahora entre los √ļltimos depositarios del remanente de recursos de biodiversidad del planeta.

Entre los mayores peligros a los que nos enfrentamos en la actualidad podemos incluir el que las respuestas iniciales de la mayoría de las empresas, instituciones y gobiernos que empiezan a comprender la gravedad de la situación, y las amenazas a su propia supervivencia, están orientadas a recurrir a estrategias de corto plazo, en beneficio propio, que no hacen más que acentuar los problemas.

Por ejemplo, muchos pa√≠ses e instituciones han dado el paso hacia formas de adquisici√≥n de recursos todav√≠a m√°s agresivas, siguiendo un planteamiento del tipo de ‚Äúel √ļltimo en pie gana‚ÄĚ, cuyas muestras ya se han observado en los m√ļltiples conflictos violentos que han surgido por el control del petr√≥leo y otros recursos. O si no, intentan conseguir situaciones de ventaja controlando las normas de los poderosos organismos financieros y comerciales globales.

    • Cuando, finalmente, la mayor√≠a de las burocracias, grandes empresas y gobiernos empiezan a considerar ‚Äúalternativas‚ÄĚ a Bad News: Scientists Make Cheap Gas From Coal | WIREDlos problemas derivados del cambio clim√°tico o al ‚Äúc√©nit del petr√≥leo‚ÄĚ, tienden a tener en cuenta soluciones tecnol√≥gicas e incentivos de mercado. En la actualidad est√°n promocionando con gran solemnidad soluciones ‚Äúalternativas‚ÄĚ como las tecnolog√≠as para transformar el carb√≥n en hidrocarburos l√≠quidos (‚Äúcoal-to-liquid‚ÄĚ) para poner fin a la dependencia de fuentes importadas. O si no, hablan del ‚Äúcarb√≥n limpio‚ÄĚ, logrado mediante el secuestro del carbono; o del uso masivo del etanol a gran escala, u otros biocombustibles; o incluso de la llamada ‚Äúenerg√≠a nuclear limpia‚ÄĚ.
    • No obstante, y por ahora, estas nuevas capacidades tecnol√≥gicas son sobre todo te√≥ricas, y podr√≠an no alcanzarse jam√°s. Las proyecciones optimistas con respecto a estas tecnolog√≠as las sit√ļan en un plazo de una d√©cada por lo menos. Pero, incluso si se lograsen, muchas de las soluciones tecnol√≥gicas podr√≠an conllevar nuevos problemas. En todo caso, lo que es posible, incluso a corto plazo, es una transformaci√≥n hacia unos medios m√°s directos y simples para rebajar los impactos negativos sobre el planeta, como por ejemplo: un menor uso de los recursos, menos consumo, m√°s conservaci√≥n. Raras veces hablan los gobiernos o la industria de estos conceptos, ya que no se pueden acoplar al servicio de los est√°ndares convencionales del crecimiento econ√≥mico global. Esto implicar√≠a una preferencia, o al menos un reconocimiento, de la necesidad de una transformaci√≥n del sistema, una idea contra la que se resisten ferozmente.
    • Si los poderes efectivos decidieran hoy mismo que una combinaci√≥n de energ√≠as renovables, como las que hemos citado anteriormente, pudiera ser exigida, se dar√≠a un paso sumamente positivo. Pero, sin embargo, sigue siendo altamente improbable que incluso la combinaci√≥n deseable de sistemas de energ√≠as renovables alternativas sea suficiente para sostener el modelo de crecimiento industrial actual, a la presente escala. Para desplegar estos sistemas renovables, a una escala significativa, se requerir√≠a todav√≠a un uso considerable de grandes cantidades de combustibles f√≥siles baratos de modo que sea posible construir el gran volumen de sistemas de producci√≥n necesario para responder eficientemente a la demanda del sistema industrial sobredimensionado que tenemos en la actualidad.Crisis energ√©tica: qu√© es, causas, consecuencias y soluciones
    • En todo caso, consideramos que los sistemas de energ√≠as renovables nunca deben ser percibidos como instrumentos cuyo cometido principal sea el de sustentar a la econom√≠a industrial derrochadora de la actualidad, que ya ha crecido mucho m√°s all√° de las capacidades inherentes de sustento del planeta. Las energ√≠as renovables deber√≠an utilizarse tanto como sea razonable, para sustituir los sistemas actuales tremendamente destructivos basados en el carbono y lo nuclear, y ser combinados con principios de conservaci√≥n, eficiencia y de menor consumo para que la sociedad vuelva a situarse dentro de los l√≠mites de la naturaleza. Las tecnolog√≠as por s√≠ solas no nos salvar√°n.

En vez de intentar apoyar sistemas sobredimensionados basados en el crecimiento exponencial, para luego buscar desesperadamente, tal y como lo hacemos en la actualidad, cualquier sistema energético y materiales que pueda sostener el crecimiento excesivo, la sociedad debe hacer que evolucione su sistema de valores hacia sistemas novedosos que sigan procesos distintos, con objetivos diferentes, como estos:

1.- Intentar estimar los niveles m√°ximos de uso de energ√≠as renovables y de procesamiento materiales que puedan ser sostenidos por los ecosistemas del planeta (en otras palabras, la ‚Äúcapacidad planetaria‚ÄĚ m√°xima).

2.- Determinar un nivel de uso suficiente de recursos y energía, que sea inferior al máximo nivel sostenible.

3.- Adecuar todos los principales sistemas de funcionamiento de la sociedad ‚Äďel transporte, la manufactura, la agricultura, la energ√≠a, el dise√Īo de construcci√≥n, etc.‚Äď para que est√©n en sinton√≠a con estos est√°ndares, desplegando energ√≠as renovables y a la vez asegurar una mejora en t√©rminos de eficiencia, conservaci√≥n, y niveles de consumo inferiores.

4.- Redistribuir, a través de distintos mecanismos los recursos limitados del planeta sobre una base más equitativa.

  • Hay pocas dudas de que todo esto conllevar√°, inevitablemente, cambios significativos en nuestros modos de vida. Tambi√©n requerir√° que alejemos, en lo posible, la actividad econ√≥mica de las econom√≠as globalmente centralizadas orientadas a la exportaci√≥n y hacia unos modelos econ√≥micos centrados en el √°mbito comunitario, local y regional, que son inherentemente m√°s sostenibles de un punto de vista ambiental.Econom√≠a comunitaria - Wikipedia, la enciclopedia libre
  • La futura viabilidad econ√≥mica debe eventualmente transformarse radicalmente hacia las econom√≠as locales bajo sistemas de gobernanza local y regional (subsidiariedad) que resaltan, al m√°ximo posible, la producci√≥n local para el consumo local, la propiedad local haciendo uso de la fuerza de trabajo y de materiales locales, en el marco de modelos ecol√≥gicos y democr√°ticamente estables. Las econom√≠as locales que operan de este modo dependen menos del transporte y suministros de recursos de larga distancia, y por tanto son menos proclives a tener un impacto negativo sobre el planeta. Esto no sugiere, como afirman algunos, un final predestinado para todo el comercio internacional o interregional, o a toda forma de viajes. Lo que s√≠ sugiere es revertir el √©nfasis y dar prioridad a la ocalizaci√≥n de la actividad econ√≥mica, hasta donde sea pr√°ctico; es decir un sesgo hacia lo local.
  • Para ayudar a este proceso, se requiere una importante redistribuci√≥n de los recursos planetarios, de la riqueza y de las tecnolog√≠as sostenibles de los pa√≠ses ricos hacia los pa√≠ses y pueblos m√°s empobrecidos, con el cuidado necesario para evitar los hist√≥ricos fracasos y corrupciones de esquemas de ayuda anteriores, en muchos casos tambi√©n anclados en contextos coloniales. Por ejemplo, en el seno de los pa√≠ses m√°s empobrecidos suele existir una elite minoritaria extremadamente rica, beneficiaria directa tanto del colonialismo como de la globalizaci√≥n; a estos se les denomina a veces como ‚Äúel norte en el sur‚ÄĚ. Las transferencias y contribuciones de esta clase adinerada deber√≠an incluirse en la ecuaci√≥n nacional.
    • Para alcanzar las reformas mencionadas anteriormente se requerir√° la cooperaci√≥n o aquiescencia no s√≥lo de gobiernos, sino tambi√©n de todos los principales actores de nuestro sistema. Ante todo, es necesario poder contar con las empresas, que tienen un papel dominante en la actividad econ√≥mica del planeta. Por desgracia, en la actualidad las pol√≠ticas y pr√°cticas de largo alcance de una mayor√≠a de l√≠deres empresariales y gubernamentales siguen negando o ignorando la verdadera naturaleza del problema al que nos enfrentamos, adem√°s de sus implicaciones para el sistema industrial global actual. Este es un importante obst√°culo para el cambio.
    • Los tipos de cambios del sistema que se han sugerido anteriormente ‚Äďhacia lo local, est√°ndares de suficiencia y l√≠mites econ√≥micos que reflejen l√≠mites naturales‚Äď, adem√°s de las reformas urgentes para lograr la equidad, han sido retratados por parte de las empresas y gobiernos como si fueran tremendamente dolorosos y negativos. √Čstos abogan por la continuidad del sistema actual de crecimiento elevado y de gran consumo de bienes.

Sociedad del Bienestar | Psicolog√≠a Social-Comunitaria :: Se parte del CambioLa voluminosa investigaci√≥n m√°s reciente, junto con las pruebas correspondientes, sugieren que si el ‚Äúbienestar‚ÄĚ humano, la ‚Äúfelicidad‚ÄĚ y la satisfacci√≥n personal llegasen alg√ļn d√≠a a ser las medidas est√°ndar para valorar el √©xito de una sociedad, ser√≠a menos probable alcanzarlas mediante la competencia por la riqueza individual o por la acumulaci√≥n extensiva de bienes de consumo, que mediante el cumplimiento de condiciones, m√°s fundamentales del bienestar. El manifiesto finaliza con 18 pasos hacia la sostenibilidad ecol√≥gica que dejo para los interesados. Adem√°s, y me parece muy importante desde el punto de vista de la implementaci√≥n, realiza una serie de sugerencias sobre qu√© √°reas deben ser estimuladas en cualquier campa√Īa realizada para tratar de llevar a cabo lo expuesto.

Teniendo en cuenta que la crisis actual, derivada de la finitud de los recursos, es una crisis sist√©mica que va a comportar cambios… quiz√°s ya es hora de que nuestros excelsos gobernantes empiezen a entender que lejos de ¬ęrefundar el capitalismo¬Ľ se debe m√°s bien cambiar de sistema.

En un mundo de baja energ√≠a como al que vamos, las posibles soluciones pasan por lo local y regional frente a lo global, decrecer frente a crecer-crecer, la redistribuci√≥n frente a la explotaci√≥n, la cooperaci√≥n frente al individualismo, el establecimiento de verdaderas democracias participativas frente al totalitarismo… Sin duda va ser un gran reto. Y como se comenta en el manifiesto, no va a ser f√°cil y va a comportar sacrificios… pero toda crisis comporta oportunidades que hay que saber aprovechar.

Ver MANIFIESTO SOBRE TRANSICIONES ECON√ďMICAS GLOBALES

https://www.fuhem.es/media/ecosocial/File/Boletin%20ECOS/Boletin%201/MANIFIESTO%20CASTELLANO%20TEXTO%20COMPLETO.pdf

Fuente: https://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20081125182316950

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