La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este viernes la entrada en vigor provisional de la parte comercial del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (Ue) y el Mercosur, tras completar su ratificación en Argentina y Uruguay, y confió en que Brasil y Paraguay «sigan pronto su ejemplo».

«Es una muy buena noticia porque demuestra la confianza y el entusiasmo de nuestros socios por impulsar nuestra relación y poner en marcha este acuerdo histórico», declaró von der Leyen, quien aseguró que este pacto «abre innumerables oportunidades, reduce miles de millones en aranceles y permite a nuestras pequeñas y medianas empresas acceder a mercados y escalas con las que antes solo podían soñar».
«Ya lo he dicho antes, cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos. Por lo tanto, durante las últimas semanas, he debatido este tema intensamente con los Estados miembros y con los miembros del Parlamento Europeo. Sobre esta base, la Comisión procederá ahora a la aplicación provisional», afirmó von der Leyen en una declaración sin preguntas en la sede de la Comisión Europea.
«La aplicación provisional es, por naturaleza, provisional», apuntó von der Leyen, y se refirió a que «de conformidad con los tratados de la Ue, el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido una vez que el Parlamento Europeo haya dado su consentimiento».

Así, aseguró que la Comisión «seguirá colaborando estrechamente con todas las instituciones de la Ue, los Estados miembros y las partes interesadas para garantizar un proceso fluido y transparente» en la aplicación de este acuerdo, que se ha negociado durante más de 25 años y creará un mercado de 720 millones de personas.
El Ejecutivo europeo puede proceder con la aplicación provisional sin la ratificación de la Eurocámara, cuyo voto final tendrá que esperar a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie sobre la compatibilidad del acuerdo con los tratados comunitarios.
Ursula von der Leyen recalcó que también proporciona a Europa «una ventaja estratégica por ser la primera en actuar en un mundo de fuerte competencia y horizontes cortos». Enfatizó que el acuerdo es «uno de los pactos comerciales más importantes de la primera mitad de este siglo», entre «socios que entienden que el comercio abierto y basado en normas ofrece resultados positivos para todos». «Europa se está volviendo más fuerte y más independiente», avisó, y aventuró que empresas, trabajadores y ciudadanos «cosecharán los beneficios».
El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, celebró este viernes la decisión de la Comisión Europea. «Es la hora de Europa, con la aplicación provisional» tanto las compañías como la gente «de ambos continentes podrán beneficiarse finalmente de más prosperidad y crecimiento», escribió Wadephul en su cuenta de X. La vicepresidenta primera del Gobierno español y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, defendió las ventajas del acuerdo porque, en el contexto de la política arancelaria de Estados Unidos, es «obligatorio, bueno y necesario conquistar mercados y Mercosur lo es».
Macron: una «mala sorpresa»
El presidente francés, Emmanuel Macron, se quejó este viernes de la «mala sorpresa» que ha supuesto para su país el anuncio y advirtió que París se mantendrá vigilante para que se cumpla lo negociado en los últimos meses.
Para Macron, la Comisión Europea «no ha respetado debidamente» a los ciudadanos europeos y a sus representantes al no haber esperado a que el Parlamento Europeo ratificase el acuerdo Ue-Mercosur, que además, antes de que se someta al voto de la Eurocámara, está pendiente de que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Advirtió de que ahora «estaremos vigilantes» para que «se respete lo que hemos negociado duramente estos últimos meses», en concreto el mecanismo de salvaguarda y las cláusulas espejo para que no entren en el mercado europeo productos agroalimentarios sudamericanos que no hayan sido sometidos a las mismas reglas sanitarias y ecológicas que tienen que cumplirse en la Ue.
El campo español mantiene su rechazo
Las organizaciones agrarias españolas lamentan, en términos generales, la activación del acuerdo. «Hoy se confirma una nueva tradición por parte de Europa al sector agroalimentario. Volvemos a ser moneda de cambio, pero hay que tener una breve esperanza porque esto es simplemente una ratificación temporal», ha señalado el responsable de Asaja en Bruselas, José María Castilla.
El responsable de Organización COAG, Andoni García, ha apuntado a que la Comisión Europea hace un «desprecio profundo al Parlamento Europeo y a la posición mayoritaria de los agricultores europeos» y constituye un «atropello democrático»que «se lleva por delante los intereses» de la agricultura.
También el coordinador estatal de Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos (UdU), Luis Cortés, ha lamentado la entrada en vigor «exprés» del acuerdo, «sin respetar ninguna legalidad», porque la Eurocámara no lo ha ratificado y por sus perjuicios «para los agricultores y para los consumidores»; su organización estudiará nuevas acciones contra el acuerdo.
Cabe recordar que la Ue ha puesto en marcha, por otro lado, salvaguardias para proteger a los agricultores europeos ante posibles caídas de precios locales o incrementos en las importaciones de productos sensibles, un añadido que fue clave para convencer a países y eurodiputados reticentes al pacto por la presión del campo.
* Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.