Jun 17 2014
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Opini贸nPol铆tica

Las grandes dudas para las elecciones presidenciales uruguayas de octubre

Sin dudas el gran ganador en las elecciones internas de los partidos uruguayos del domingo 1 de junio fue el abstencionismo, que es el 煤nico que ha ido creciendo en forma sostenida desde que se instauraron las elecciones internas con la reforma constitucional. Desde luego que todos los partidos, en octubre, aumentan la votaci贸n obtenida en junio, dado que las nacionales son obligatorias. Y tambi茅n aumentan, sin duda, los votos en blanco y anulados.

De todas formas, si hay algo que ha quedado claro en las pasadas elecciones internas es el sostenido descenso electoral del Frente Amplio iniciado a partir del a帽o 2004, a帽o en que gana el gobierno en primera vuelta.

A partir de ese momento, no ha hecho otra cosa que perder votos elecci贸n tras elecci贸n, sin soluci贸n de continuidad. Comenz贸 un descenso que tuvo su pico m谩s bajo el 1掳 de junio pasado (menos votos que en el 71), pero que no debi贸 sorprender a nadie. Ya en mayo de 2005 (elecciones departamentales), los votos obtenidos en todo el pa铆s 鈥揳 pesar de obtener siete nuevas intendencias que se sumaban a Montevideo- fueron menos que los de octubre de 2004. En las internas de 2009 la votaci贸n fue menor que en las internas anteriores, y en octubre de ese a帽o se obtuvo un 4% menos que en octubre de 2004.

Pese a todos los esfuerzos por tratar de comunicar a la ciudadan铆a los logros del gobierno (los que no hab铆a sido posible explicar en los cinco a帽os anteriores, aparentemente), no se pudo ganar en primera vuelta y se hizo necesario la segunda. Se obtuvo la mayor铆a parlamentaria por muy poquito (se perdieron dos diputados), y 鈥揷osa nada menor para los antecedentes de la izquierda- se perdieron los dos plebiscitos que promov铆a (uno de ellos a rega帽adientes, sin duda), el de anulaci贸n de la ley de impunidad y el del voto epistolar.

Sobre aquellas elecciones de 2009 habr铆a mucho para analizar, pero se pueden se帽alar al menos dos o tres cosas esenciales. En primer lugar, habr铆a que decir que el FA gan贸 gracias a los tremendos errores cometidos por el adversario. La motosierra de Lacalle fue una bendici贸n, as铆 como las duchas en los asentamientos, el sucucho de Mujica y todo lo dem谩s, que parec铆a hecho a prop贸sito para perder. Tambi茅n se podr铆a decir que se gan贸 鈥減ese鈥 a los tremendos errores propios, y como muestra solo vaya un bot贸n: Tabar茅 V谩zquez, en plena campa帽a electoral, declarando ante los medios de prensa que el candidato de su partido estaba diciendo 鈥渆stupideces鈥.

Respecto a los plebiscitos, no hubo mayores esfuerzos por difundir el tema del voto epistolar (tal vez porque las encuestas lo daban como un hecho su aprobaci贸n), y la anulaci贸n de la ley de impunidad directamente no estuvo en la agenda de los candidatos del FA.

Habr铆a que incluir en la larga lista de declinaci贸n electoral lo ocurrido en las internas de 2012. A pesar de haber votado 52 mil frenteamplistas menos que en 2006, todo el mundo estaba contento. Lleg贸 hasta considerarse una muestra de lo buena que hab铆a sido la votaci贸n, el hecho de que votaron 40 mil ciudadanos por primera vez. Claro, eso en realidad significaba otra cosa, aunque nadie lo quiso ver: en realidad se hab铆an perdido 92 mil votantes con respecto al 2006 (ya que hab铆a 40 mil nuevos).

Causas, se buscan

Cualquier ola, hasta la m谩s apacible, responde al gigantesco bullir en profundidad de fuerzas que tarde o temprano aparecen en la superficie. Los resultados del primer d铆a de junio no pueden ser adjudicados (al menos no 煤nicamente) a factores inmediatamente previos a la elecci贸n, sino que m谩s bien son el 煤ltimo tramo de una cadena de traspi茅s electorales cuyas razones nadie ha querido analizar debidamente.

Al parecer pocos est谩n dispuestos a admitir la enorme decepci贸n de muchos frenteamplistas a partir de que el primer gobierno, se apart贸 de postulados hist贸ricos de izquierda. Eso gener贸 la p茅rdida de miles de votantes, pero fundamentalmente de miles de militantes comprometidos con el proyecto de izquierda. Lo cual gener贸 el vaciamiento continuo de los Comit茅s de Base.

Los s铆ntomas m谩s notorios de esa decepci贸n, fueron el desprendimiento de sectores (el 26 de Marzo y parte de la CI), el alejamiento de referentes hist贸ricos y 茅ticos, fundadores del FA como Guillermo Chifflet y Helios Sarthou, el comienzo de la p茅rdida de votos en Montevideo y otros departamentos frenteamplistas).

Los gobiernos que se alejan de lo que prometieron, o de lo que la gente esperaba de ellos, van perdiendo adeptos a lo largo de su gesti贸n, y es la suma de esos peque帽os desprendimientos lo que hace que finalmente pierdan el apoyo mayoritario de la poblaci贸n.

Puede que un gobierno, por ejemplo, pierda apoyo de los grupos ambientalistas, por decir algo. Seguramente una buena parte de los ambientalistas de todo el mundo votan a los partidos de izquierda, porque han sido los partidos y militantes de izquierda los que han puesto en la agenda pol铆tica la defensa del medio ambiente. Y el gobierno del FA comienza su gesti贸n compr谩ndose un problema may煤sculo con la instalaci贸n de una mega f谩brica de celulosa (enfrent谩ndose de lleno con ambientalistas de ambos lados del r铆o), y luego permite la instalaci贸n de m谩s f谩bricas de celulosa, y proyecta inversiones de miner铆a a cielo abierto, y puertos de aguas profundas en zonas tur铆sticas, etc. etc, entonces, nadie podr谩 asombrarse que pierda votos y apoyo en esa parte de la ciudadan铆a.

Si un gobierno promete justicia tributaria, y lanza a los cuatro vientos la consigna 鈥渜ue pague m谩s el que tiene m谩s鈥, y luego hace una reforma en la cual descarga el peso de la carga fiscal sobre las clases medias (que no son las que tienen m谩s, obviamente), mientras rebaja los aportes del gran capital, que s铆 es el que tiene m谩s聽 (rebajando hasta hacerlo insignificante el impuesto al patrimonio), seguramente perder谩 apoyos en las capas medias de la poblaci贸n.

Si un partido se presenta como el adalid en el campo de los derechos humanos y en la lucha por la verdad y la justicia en lo que tiene que ver con los cr铆menes de la dictadura, y luego en el gobierno crea c谩rceles VIP para los torturadores, hace una ley para terminar con la impunidad que luego no consigue que se vote porque sus propios dirigentes lo evitan, y su m谩ximo exponente proclama a los cuatro vientos que no quiere 鈥渁ncianos presos鈥, cuando esos ancianos son los peores especimenes que ha generado este pa铆s en su historia, seguramente ese gobierno perder谩 apoyo entre los defensores de los derechos humanos.

Si un partido basa su funcionamiento y la m铆stica de su historia en la participaci贸n de sus militantes en las decisiones, en la elaboraci贸n colectiva de sus principios y de su programa, y luego, cuando est谩 en el gobierno, act煤a de una forma totalmente contraria, resolviendo los dirigentes por s铆 y ante s铆, a煤n en contra de lo que piensan sus militantes, no ser铆a de extra帽ar que ese partido pierda una enorme cantidad de militantes, y tal vez de votos.

Luces amarillas encendidas

Ra煤l Sendic (h) y Tabar茅 V谩zquez

Ra煤l Sendic (h) y Tabar茅 V谩zquez

No fueron pocos los dirigentes de izquierda que, antes de asumir el gobierno del FA ten铆an serias dudas acerca de lo que pasar铆a, y si realmente ser铆a un gobierno de izquierda, entre ellos destacados dirigentes hist贸ricos. Ya muchos a帽os antes, compa帽eros dirigentes alertaban sobre lo que luego suceder铆a. El m谩s claro y contundente, sin dudas, Jos茅 Germ谩n Ara煤jo.

En una entrevista que le hiciera B煤squeda, en febrero de 1993, dec铆a Germ谩n: 鈥淓stoy muy preocupado por el futuro del Frente Amplio porque veo que de continuar algunas l铆neas que vienen exponi茅ndose, el Frente corre el grave riesgo de perder su esencia. Yo conceb铆 siempre al Frente Amplio como la fuerza de cambio de este pa铆s y es la 煤ltima esperanza que nos va quedando. En ese sentido, nadie aguarda que un gobierno Colorado o uno del Partido Nacional pueda modificar esencialmente las cosas. Sin embargo, hay un cierto pragmatismo que est谩 ganando a algunos compa帽eros del Frente y se est谩 desestimando la posibilidad de promover un cambio profundo. Da la impresi贸n que algunos compa帽eros est谩n m谩s preocupados por sus ambiciones personales que por los problemas colectivos鈥.

Y en el a帽o 2004, Helios Sarthou, advert铆a que el principal factor que pon铆a en duda la vocaci贸n de cambio del FA era la contradicci贸n entre el proyecto electoral y el proyecto pol铆tico que viv铆a la coalici贸n de izquierda. 芦Me parece -sostuvo Sarthou- que se ha encarado un proyecto electoral en detrimento del proyecto pol铆tico. Tal vez sea una enfermedad de crecimiento que la izquierda enfrenta en determinado momento hist贸rico. El riesgo es que el proyecto electoral pueda crecer predominando sobre el pol铆tico. El proyecto electoral es no perturbar el logro del apoyo de sectores, cualesquiera sean estos, y componer lo ideol贸gico para captar a todos.禄

Del otro lado, en cambio, comenzaban a ver claramente que sus intereses no iban a ser tocados. En una nota de B煤squeda de noviembre de 2003, se reproduc铆an comentarios del Citigroup en el sentido que 鈥渓os partidos pol铆ticos tradicionales han sido incapaces de impulsar reformas que incrementen el rol del sector privado en la econom铆a禄, como hicieron otros pa铆ses de la regi贸n en la d茅cada pasada. Para el grupo financiero norteamericano, un eventual gobierno del Frente Amplio a partir de 2005 podr铆a 芦liberalizar sectores clave en los que el gobierno tiene monopolio y expandir el rol del sector privado en la econom铆a禄.
Q

Hace un a帽o escrib铆a un art铆culo para el portal Rebeli贸n, en el que dec铆a: 鈥淧ara el futuro, el panorama para la izquierda no puede ser m谩s desolador. Para lograr un viraje hacia la izquierda, necesita al menos dos cosas: un programa de izquierda y un candidato de izquierda. Ambas cosas parecen dif铆ciles de lograr鈥.

Efectivamente, ninguna de las dos cosas se logr贸. El grupo de los 8, que supuestamente bregaba por un viraje a la izquierda plasmado en el programa, fue poco y nada lo que logr贸, ante una mayor铆a socialdem贸crata aplastante en el Congreso. Y en cuanto a la candidatura, dec铆a en aquel art铆culo: 鈥淓n cuanto a candidaturas, m谩s all谩 de un fuerte movimiento desde las bases por candidaturas m煤ltiples o alternativas, es m谩s que evidente que el ex presidente Tabar茅 V谩zquez contar谩 con el apoyo mayoritario de los sectores y grupos del FA (…) Un V谩zquez que, desde que dej贸 su investidura, no ha hecho m谩s que mostrar a todo el mundo que es m谩s conservador que lo que uno pod铆a llegar a imaginarse. Su confesi贸n de haber pedido ayuda a Bush contra Argentina, su participaci贸n descarada en el plebiscito por la derogaci贸n de la ley del aborto, sus planteamientos en torno al cambio de 鈥渁ctitud imperialista鈥 de los EEUU y su llamado a una agenda com煤n con el imperialismo, am茅n de sus disquisiciones acerca de lo obsoleto de los t茅rminos derecha e izquierda, son claras muestras de ello鈥.

Ambas cosas son hoy una realidad, y no porque yo sea un adivino, sino porque dije lo que la realidad me estaba mostrando. V谩zquez era la apuesta de una burocracia dirigente muy cobarde, que tem铆a perder las elecciones y ve铆a en 茅l a un 鈥渟alvador鈥, tal vez guiados por esas encuestas de popularidad que uno no termina de saber cual es el gollete que tienen. Encuestas que les vendieron a esa burocracia dirigente pusil谩nime un V谩zquez con una popularidad del 70% y que traducida a votos dentro de una urna se transformaron m谩gicamente el 1掳 de junio en un 9,2%.

Y luego dec铆a: 鈥淒e manera que la situaci贸n es clara. Un Frente Amplio que se ha modificado sustancialmente desde lo que fue en su origen -una fuerza de izquierda que pretend铆a ser la alternativa al conservadurismo de la derecha- hasta transformarse en un partido tradicional m谩s. Que como alternativa hacia el futuro presentar谩 un programa conservador con un candidato m谩s que conservador (tal vez el m谩s conservador de los posibles) para llevarlo adelante鈥.

驴Qu茅 agrega a esto las elecciones del pasado 1掳 de junio?

uru constanza y pepeAdem谩s de la confirmaci贸n de una candidatura conservadora, mostr贸 la existencia de un importante n煤cleo de frenteamplistas que quieren otra cosa diferente, y que sin duda son quienes votaron la candidatura de Constanza Moreira, al tiempo que una masa tambi茅n importante que concurri贸 a votar y lo hizo en blanco, junto al gran abstencionismo, que tambi茅n es s铆ntoma de descontento.

Lo logrado por Constanza y los grupos que la apoyaron es sin dudas heroico. Demostr贸 entre otras cosas que la disciplina partidaria tiene sus l铆mites, que no hay candidaturas inevitables, que se puede lograr mucho sin recursos econ贸micos, a base de esfuerzo militante y con la verdad como 煤nico estandarte, etc…Pero a los efectos de lo que pasar谩 en octubre, solo servir谩 para retener una porci贸n de votos de izquierda que, de no existir su candidatura, huir铆an despavoridos del FA.

Ahora, al programa conservador y la candidatura conservadora de V谩zquez (que por otra parte anunci贸 que pondr谩 en el ministerio de econom铆a al socialdem贸crata Danilo Astori), se agregar铆a un compa帽ero de f贸rmula tan conservador como 茅l (opuesto a la legalizaci贸n del aborto y de la marihuana, a la anulaci贸n de la ley de impunidad, etc…).

De manera que no es un disparate decir que el FA perder谩 irremediablemente las mayor铆as parlamentarias (al continuar perdiendo votos por izquierda). Esa ser铆a la conclusi贸n l贸gica de una decadencia del proyecto frenteamplista original que surge de los datos objetivos de la realidad, y que tienen un correlato natural en lo electoral.Y como en el f煤tbol, se puede perder por jugar mal, pero tambi茅n se puede perder por lo que hace el contrario, por lo que no hay que menospreciar la inteligencia de los rivales.

驴Se puede revertir esa ca铆da libre antes de octubre? Las primeras declaraciones y actitudes de V谩zquez no permiten ni siquiera manejar esa hip贸tesis. El ninguneo y el destrato hacia su oponente en las internas (que es lo mismo que ningunear a sus votantes), siguen ejerciendo una fuerza centr铆peta hacia los votantes de izquierda de la coalici贸n. Su estrategia de ningunear al oponente m谩s importante hacia octubre 鈥揕uis Lacalle Pou-, con sus referencias a la sub 20, etc, muestran a un V谩zquez sin ideas, muy lejos de aquel que ganara en primera vuelta hace 10 a帽os. Salvo que se jueguen todos los boletos a las tablets para los jubilados, o a la anodina y conservadora consigna de 鈥淰amos bien鈥.

El aporte de Sendic (autoproclam谩ndose candidato a la vice 茅l mismo apenas terminadas las elecciones), no lo pudo definir mejor el presidente Mujica: juventud y glamour.

La dirigencia frenteamplista mostr贸 inmediatamente de las internas que sigue por el mismo camino. Quienes proclamaban antes de las elecciones que el compa帽ero de f贸rmula de V谩zquez deber铆a ser alguien que mantuviera los equilibrios internos, olvidaron r谩pidamente que Sendic es exactamente lo mismo que V谩zquez, aunque una versi贸n m谩s joven. Ni se les pas贸 por la mente, claro est谩, que para mantener los equilibrios, ante un candidato hombre, veterano y conservador, tal vez hab铆a que mirar hacia otro lado, y que hab铆a una mujer, joven y de izquierda que hab铆a obtenido casi los mismos votos que Sendic.

Si a estos factores le agregamos el m谩s que seguro papel que jugar谩 el affaire PLUNA durante la campa帽a electoral, la mesa est谩 servida.

uru lacalle pou

Lacalle Pou, cara joven, ideas viejas

Arriesgando n煤meros

Los polit贸logos son expertos en dar n煤meros y porcentajes que luego se cumplen a medias o no se cumplen ni un poquito, de manera que si yo que no soy polit贸logo sino carpintero, doy unas cifras que luego no se dan, dif铆cilmente alguien pueda acusarme de algo. As铆 que voy a arriesgar una hip贸tesis num茅rica, cuya diferencia con las de los polit贸logos y encuestadoras es que no est谩 basada en ninguna encuesta previa, sino en los datos objetivos que m谩s arriba describ铆.

En funci贸n de ese an谩lisis, en las elecciones de octubre el Frente Amplio no llegar铆a al 45% de los votos (dir铆a que andar谩 entre el 43 y el 45), frente a un aproximadamente 33% del Partido Nacional (PN) y un 11% del Partido Colorado. Esto estar谩 determinando dos cosas: 1) la p茅rdida de las mayor铆as parlamentarias para el FA, y 2) una segunda vuelta en noviembre.Para la segunda vuelta, el final ser谩 cabeza a cabeza, ya que ambos partidos crecer谩n hasta aproximadamente el 47,5%. Dif铆cil pron贸stico. M谩s dif铆cil que pronosticar los finalistas de la copa del mundo.

Como resultado, habr谩 un gobierno del FA sin mayor铆as parlamentarias o un gobierno del PN. 驴Es esto muy grave? Solo para aquellos que piensen que el futuro del pa铆s se juega entero en lo electoral.

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