Ago 12 2023
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Ambiente

Las guerras del agua no son virtuales

Los centros de datos y actividades de las grandes empresas tecnol√≥gicas como Google, Meta, Amazon y Microsoft consumen importantes vol√ļmenes de agua dulce y energ√≠a. Conllevan adem√°s una serie impactos ambientales, consumen altos recursos de miner√≠a y generan desechos de dif√≠cil manejo, entre otras consecuencias nada virtuales de sus actividades. Son tambi√©n un importante factor de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La alta demanda de agua dulce ya ha causado conflictos con las comunidades afectadas en varios pa√≠ses. Google ha tenido como pol√≠tica no dar datos de su consumo de agua, declar√°ndolo secreto comercial. S√≥lo luego de perder juicios por parte de poblaciones afectadas, Google revel√≥ el consumo realizado o proyectado en algunos centros. As√≠ fue en el caso de Uruguay, donde en un contexto de escasez de agua para consumo humano, Google proyecta un centro de datos que consumir√≠a 7 millones 600 mil litros de agua potable diarios, el equivalente a lo necesario para 55 mil personas cada d√≠a (https://tinyurl.com/yjupa4s2).ORGANIZACIONES DE TODO CHILE CONVOCAN A LA III MARCHA POR LA DEFENSA Y RECUPERACI√ďN DEL AGUA" - Informaci√≥n para cada d√≠a

Ante la multiplicaci√≥n de juicios y protestas, Google decidi√≥ hacer p√ļblico el consumo de agua de sus centros de datos a nivel global. Informa que en 2022 consumi√≥ aproximadamente 21 mil 200 millones de litros, que seg√ļn Google es el agua que se usa para irrigar 37 campos de golf. Ya sab√≠amos que los campos de golf son nocivos para el agua y el ambiente, adem√°s de innecesarios, pero es la imagen que eligi√≥ Google para desviar la atenci√≥n del verdadero problema: que seg√ļn sus propios datos toman el agua que necesitan cerca de 420 mil personas en un a√Īo o m√°s de 150 millones de personas en un d√≠a.

En América Latina los países que tienen más centros de datos la mayoría de titanes tecnológicos son Brasil, Argentina y México. En Chile, hay resistencia de asociaciones vecinales a la instalación de centros en Cerrillos y Quilicura, en la periferia de Santiago, por la alta demanda de agua y otros impactos.

Zeewolde, una peque√Īa ciudad de Holanda est√° en lucha contra la instalaci√≥n de un centro de Meta (due√Īa de Facebook), tanto por la demanda de agua, como de energ√≠a y por la ocupaci√≥n de tierras del propio centro (https://tinyurl.com/3rut49tj).

La poblaci√≥n de Talavera del R√≠o, en Toledo, Espa√Īa, organizada en la asociaci√≥n Tu nube seca mi r√≠o, est√° en lucha contra la instalaci√≥n de un centro de datos de Meta, por la alta demanda de agua y la ocupaci√≥n de 180 hect√°reas de tierras.

Centros de datos de Google

Estados Unidos es el pa√≠s con m√°s centros de datos, la mitad de todos los que existen a nivel mundial. En The Dalles, Oreg√≥n, un peri√≥dico local logr√≥ este a√Īo, luego de 13 meses de batalla legal, que las autoridades de la ciudad revelaran que el centro de datos de Google consume m√°s de 25 por ciento del agua potable de la ciudad. Al igual que en Uruguay, Google hab√≠a sellado la informaci√≥n como secreto comercial y fueron las propias autoridades, usando recursos p√ļblicos, las que defendieron a la empresa (https://tinyurl.com/t7cnkhuj).

Meta y Microsoft también han sido objeto de protestas y denuncias similares por el alto consumo de agua en sus centros de datos en varias regiones de Estados Unidos y Europa.

Seg√ļn un estudio de Virginia Tech, los centros de datos est√°n entre las 10 industrias que consumen m√°s agua en Estados Unidos, adem√°s de ser uno de los mayores usuarios de energ√≠a: usan 2 por ciento de la energ√≠a en ese pa√≠s. El estudio se√Īala que la cuarta parte de esos centros se instalan en zonas en estr√©s h√≠drico, por ejemplo en ciudades peque√Īas en √°reas de clima √°rido, cerca de grandes ciudades. Las grandes tecnol√≥gicas buscan lugares donde adem√°s de agua, puedan proveerse de fuentes de energ√≠a, preferiblemente solar o e√≥lica, para alegar que son de bajo carbono o que est√°n compensando los gases de efecto invernadero (GEI) que generan. Eso conlleva ocupar extensas √°reas aleda√Īas para parques solares o e√≥licos, o competir por el uso de parques existentes para otras actividades que lo requieren para salir de la dependencia del petr√≥leo. Por tanto, lo que hacen en realidad es desplazar emisiones GEI a otras actividades, para presentarse ellas con menor huella de carbono (https://tinyurl.com/2adktacf).

Además del alto consumo de agua, mayormente para refrigerar los miles de computadoras que funcionan en los centros, su instalación implica también uso de tierras, de materiales, energía y otros recursos adicionales generados en toda la cadena de actividades relacionadas. En general, los impactos por usos previos y paralelos no los cuentan las empresas en sus informes.

El aumento y proliferaci√≥n de la digitalizaci√≥n en todas las industrias, tambi√©n de servicios y entretenimiento, conlleva impactos socioambientales muy negativos sobre los que a√ļn hay muy poco debate, salvo en las poblaciones que ya est√°n perdiendo su agua y otras afectaciones. A la reacci√≥n usual de pero necesitamos Internet, servicios digitales, etc√©tera, hay muchas cuestiones a debatir. El uso individual y suntuario de enviar caritas y otras sandeces en mensajes, es uno de ellos. Pero el m√°s grave y urgente, es la alt√≠sima concentraci√≥n corporativa del sector. Son los titanes tecnol√≥gicos los que requieren estos gigantescos y voraces centros de datos, entre otras infraestructuras e industrias conexas de altos impactos sobre el agua, el ambiente y las comunidades.

 

*Investigadora del Grupo ETC

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