Feb 19 2007
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Opinión

LAS MALVINAS SON ARGENTINAS. Y LA ARGENTINA TAMBIEN

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

(ALTERCOM**). El tiempo pasa, las heridas y problemas no quedan resueltos. El dos de Abril se recordar√°n los 25 a√Īos de la toma por las fuerzas armadas argentinas de las Islas Malvinas; ese salto en el vac√≠o tuvo como base la reivindicaci√≥n hist√≥rica del pueblo de recuperar las Islas de la Gran Breta√Īa y que los dictadores quisieron manipular para consolidarse en el poder.

Muchos sectores sociales y políticos reaccionaron al principio con euforia y posteriormente llegó la angustia, el dolor y la muerte de jóvenes soldados, víctimas de la incapacidad e irresponsabilidad de quienes llevaron al país a una aventura bélica que terminó en trágica derrota.

Es necesario hacer memoria y rendir homenaje a aquellos que cayeron luchando por el sue√Īo de recuperar lo que el imperio brit√°nico arrebat√≥ por la fuerza hace m√°s de cien a√Īos. Recordar a ¬ęlos chicos de la guerra¬Ľ, soldados que yacen en ese jir√≥n de la patria distante y enajenada y tener presente a los veteranos de guerra de Malvinas que a√ļn contin√ļan reclamando al gobierno y la sociedad el lugar que merecen.

Todos debemos hacer memoria. Recuerdo el encuentro con el canciller Nicanor Costa Méndez en el Palacio San Martín; por primera vez me recibía un ministro de la dictadura militar.

La reuni√≥n fue tensa entre largos silencios y palabras medidas. Le reclam√© sobre la situaci√≥n de la guerra en las Islas Malvinas y archipi√©lagos, las consecuencias para el pa√≠s y la necesidad que el gobierno militar acepte la Resoluci√≥n 502 de la ONU. Con la mirada p√©rdida y como hablando consigo mismo, la respuesta del canciller fue: ‚ÄúEsto se nos escap√≥ de las manos‚Ķ. la situaci√≥n se ha vuelto incontrolable‚Ķ Ma√Īana llega al pa√≠s el general Alexander Haigh, Secretario de Estado Norteamericano, ser√≠a conveniente se√Īor P√©rez Esquivel que se re√ļna con el general‚ÄĚ.

‚ÄďSe√Īor Canciller, Ud. sabe que no soy parte de √©ste gobierno y que no comparto su pol√≠tica ni su actuaci√≥n y no pienso encontrarme con el general Haigh. Mi presencia aqu√≠ es para pedirle que acepten la Resoluci√≥n 502 de las Naciones Unidas que establece el retiro de las tropas argentinas y su reemplazo por los Cascos Azules, o fuerzas compartidas; a partir de esa resoluci√≥n, es necesario negociar con el gobierno brit√°nico la soberan√≠a de las islas. Todav√≠a hay posibilidades y un margen de tiempo. Act√ļen antes que sea tarde.

¬ęEl gobierno no puede ignorar que los aliados hist√≥ricos de los brit√°nicos son los EE.UU. Varios gobiernos europeos han declarado su apoyo a Gran Breta√Īa y dispuesto bloquear las exportaciones, aplicando sanciones comerciales y cortando los cr√©ditos a la Argentina. Por otra parte, el TIAR (Tratado Interamericano de Ayuda Rec√≠proca) no funciona y en todo el continente s√≥lo dos gobiernos hay manifestado la intenci√≥n de apoyar a la Argentina; Cuba y Per√ļ¬Ľ.

La pat√©tica respuesta del canciller Costa M√©ndez, fue repetir como una letan√≠a: ‚ÄúEsto se nos escap√≥ de las manos‚Ķ., las decisiones est√°n en manos de los comandantes‚ÄĚ, dando a entender las diferencias y conflictos entre ellos, como su imposibilidad de cambiar la situaci√≥n.

A 25 a√Īos de la guerra, Gran Breta√Īa se niega a negociar la soberan√≠a de las islas con Argentina, desoyendo los reiterados llamados de la Asamblea General de la ONU. y el Comit√© de Descolonizaci√≥n. El comandante brit√°nico de las Islas, ha lanzado un alerta y advertencia por supuestas actividades que podr√≠a desarrollar Argentina durante el aniversario.

Muchos acontecimientos marcaron en estos a√Īos la vida del pueblo argentino. Por un lado la resistencia social contin√ļa reclamando el derecho de Verdad y Justicia. El pueblo dej√≥ de ser espectador y asumi√≥ su protagonismo

Por otra parte, el modelo econ√≥mico neoliberal impuesto durante la dictadura militar contin√ļa vigente y el empobrecimiento del pueblo se ha profundizado generando conflictos. Durante estos a√Īos en las Marchas de la Resistencia uno de los cantos-consignas fue denunciar el pasado reciente y el presente: ‚Äú¬ŅQu√© han hecho con los desaparecidos,‚Ķ la deuda externa, la represi√≥n‚Ķ? ¬ŅQu√© han hecho en las Malvinas,‚Ķ que los chicos ya no est√°n‚Ķ?

Vivimos una etapa marcada por la sangre y el dolor del pueblo y la resistencia, por la memoria de miles de desaparecidos, torturados, asesinados, prisioneros, muchos luchadores sociales que querían otro país libre y soberano.

En estos a√Īos los gobiernos constitucionales profundizaron el modelo neoliberal impuesto por la dictadura. Llevaron al pa√≠s a la destrucci√≥n de su capacidad productiva, provocando el aumento la pobreza, el analfabetismo y las enfermedades end√©micas. El gobierno de Carlos Menem profundiz√≥ el modelo econ√≥mico y el saqueo continu√≥ con total impunidad. El gobierno de De la R√ļa sigui√≥ la misma pol√≠tica hasta el tr√°gico diciembre del 2001. Nada cambi√≥, todo es igual, lo mismo un burro que un gran profesor‚Ķ.

Las Malvinas son argentinas y la Argentina tambi√©n Es necesario continuar reclamando el derecho sobre las islas del Atl√°ntico Sur y a la vez denunciar y reclamar al gobierno nacional y los gobiernos provinciales que no contin√ļen vendiendo la patria a empresas extranjeras, privilegiando los grandes intereses de los monopolios econ√≥micos internacionales que cuentan en el pa√≠s con mayor cantidad de extensi√≥n de tierras que todo el territorio de las Islas Malvinas. ¬ŅDe qu√© soberan√≠a est√°n hablando?

En el a√Īo 2006 los obispos argentinos dieron a conocer el documento Una tierra para todos, que denuncia y pone en evidencia la desigualdad y represi√≥n que sufren los ind√≠genas y campesinos, arrastrados a vivir en la pobreza, las comunidades expulsadas de sus tierras, la destrucci√≥n de su habitat, conden√°ndolos a la inacci√≥n.

No existe una ley nacional que ponga l√≠mites a la venta de tierras a extranjeros; el control de los latifundios y monopolios, que son los verdaderos due√Īos del pa√≠s que acumulan y concentran la riqueza en pocas manos y provocan la exclusi√≥n y pobreza en la mayor√≠a del pueblo. No existe un catastro y registro de tierras provinciales y nacionales. Los alambrados caminan de acuerdo a los intereses de turno. El gobierno no ignora esto, pero mira para otro lado ocultando su complicidad.

El país está en remate y la soberanía gravemente amenazada. Ya no sabemos si el territorio que pisamos es argentino; si queda algo del patrimonio del pueblo para legarlo a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Los gobernadores provinciales se han enquistado en el poder y act√ļan de acuerdo a sus intereses, realizan negocios y venta de tierras. Esos se√Īores feudales est√°n en campa√Īa electoral para perpetuarse en el poder y ser re-elegidos para no perder el negocio. Est√°n vendiendo desde la Puna a la Patagonia; la Cordillera de los Andes a empresas mineras. Inmobiliarias extranjeras ponen en subasta las tierras argentinas.

Debiéramos recordar a Daniel Viglietti en su conocida canción …a desalambrar, a desalambrar, la tierra es tuya, mía, de Juan, María y José… El pueblo ve impotente cómo se aplica la política de devastación y destrucción de los montes naturales con una explotación intensiva e irracional, agroquímicos afectando el ecosistema, y los acuíferos en peligro de privatización, pérdida y contaminación del agua.

Pobladores de zonas rurales y suburbanas, campesinos e ind√≠genas son expulsados por la fuerza p√ļblica de sus tierras . Son extra√Īos en su propia tierra, y se les est√° negando el derecho de vivir dignamente.

El sistema privilegia el capital financiero sobre el capital humano. A esto le llaman ¬ędemocracia¬Ľ, mientras hoy en el pa√≠s se contin√ļa violando sistem√°ticamente los derechos humanos, sociales y culturales. Se pregona lo que no se cumple. Y cuando los sectores populares reaccionan frente a las injusticias, los acusan de violentos y piden la mano dura y la represi√≥n es la √ļnica respuesta.

El gobierno nacional no puede seguir con la política mediática del avestruz y el doble discurso, no es posible buscar alianzas con gobernadores que venden las provincias al mejor postor. Los pueblos tienen memoria y no olvidan y llegado el momento tendrán que rendir cuenta. La justicia tarda, pero llega.

Hay que resistir viviendo y recuperar la soberan√≠a nacional. Impedir que los vendepatria contin√ļen subastando el pa√≠s a capitales extranjeros. No hay que olvidar que las Islas Malvinas son argentinas y la Argentina tambi√©n.

Es el mejor homenaje que podemos hacer a los chicos que lucharon y dieron su vida en Malvinas y por todos aquellos que so√Īaron y se comprometieron por un mundo mejor; por nosotros mismos, hombres y mujeres que queremos vivir en paz y libertad y nunca como esclavos.

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foto
* Arquiecto, escritor, Premio Nóbel de la Paz.

** Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.
www.altercom.org.

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