Jul 22 2023
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Sociedad

Las resistencias y las luchas de las migrantes latinoamericanas por sus hijos

Alrededor de treinta latinoamericanas enfrentan una desafiante situaci√≥n en Alemania: despu√©s de ser sometidas a m√ļltiples violencias en el √°mbito dom√©stico ahora encaran procesos judiciales en los que disputan la tenencia de sus hijos e hijas con sus exparejas que las se√Īalan como responsables del ejercicio sistem√°tico de agresiones psicol√≥gicas, econ√≥micas, sexuales, f√≠sicas, patrimoniales y del ejercicio de violencia vicaria.

Una ni√Īa y su madre esperaban en la estaci√≥n de tren de M√ľnster (Alemania). Arrib√© la fr√≠a tarde del primero de diciembre del 2022, despu√©s de algunas horas de recorrido desde Frankfurt. Muy pronto fui deslumbrado por la extroversi√≥n de la peque√Īa que espont√°neamente prosigui√≥ present√°ndose a s√≠ misma e introduciendo a su mam√° a trav√©s de un mon√≥logo hecho de frases bien estructuradas en las que alternaba fluidos, un perfecto alem√°n y un correcto espa√Īol. Esta ni√Īa de cabello negro, nariz respingada y ojos vivaces caminaba de la mano de L, quien sonre√≠a embelesada por el intento bien logrado de su hija por dominar la conversaci√≥n introductoria a nuestro encuentro. D√≠a Internacional del Migrante | Naciones Unidas

Ella es otra de las ni√Īas cuya tenencia est√° siendo disputada por sus madres ante el sistema judicial e instituciones afines a la protecci√≥n de la familia en Alemania, que despliegan varios recursos para despojarlas de sus madres y entregarlas en ‚Äúcuidado‚ÄĚ a sus padres alemanes, los mismos que han sido denunciados de aberrantes conductas sexuales contra sus parejas, hijos e hijas en el √°mbito dom√©stico, as√≠ como del ejercicio continuo y sistem√°tico de m√ļltiples violencias.

La vida en Colombia

L, G y J ten√≠an entre 19 y 25 a√Īos. Eran mujeres j√≥venes con or√≠genes en tres regiones diferentes del pa√≠s, integraban n√ļcleos familiares con caracter√≠sticas socioecon√≥micas t√≠picas a estratos medios y medios bajos urbanos en la capital y ciudades intermedias. Hab√≠an logrado estudiar, trabajar, encarar proyectos de vida basados en autonom√≠a, y la decisi√≥n de crecer en m√ļltiples dimensiones y ocupar otras escalas sociales. No eran pocas las dificultades que enfrentaban en esa lucha por construir presente y futuro, pese a lo cual estaban satisfechas con la forma como viv√≠an y con los v√≠nculos que sosten√≠an en el pa√≠s.

Las tribulaciones llegaron, como en otros siglos, con machos europeos. En esta ocasión llegaron a los verdes exuberantes del territorio nacional en procura de establecer relaciones amorosas con mujeres locales. Procuraban relacionamientos en los que su poder adquisitivo insuflado por la diferencia cambiaría se constituyera en herramienta para la ostentación y el deslumbramiento, en artilugio para la fundamentación temprana de relaciones asimétricas de poder. Pudieron lograrlo:

Lo conoc√≠ en julio del 2016 enfrente donde yo viv√≠a (Chapinero) [‚Ķ]. Ese d√≠a yo lo salud√© y me dice guau, eres una mujer muy hermosa, ‚Äúnosotros nos vamos a casar y vamos a vivir ochenta a√Īos juntos‚ÄĚ, fue lo primero que me dijo cuando lo conoc√≠‚ÄĚ. (G)

Experiencias limitadas en trayectorias de vidas jóvenes, el poco conocimiento de la cultura de los foráneos, amores que no cesaban de proclamarse, intercambios virtuales junto a los padres de los extranjeros y un frenético ritmo de acciones, presentes, viajes, eventos, etcétera, propiciados por quienes empezaban a convertirse en sus parejas en el país, fueron factores que dificultaron a estas mujeres percibir algunas de las situaciones que estaban teniendo lugar como manifestaciones que debían interpretarse en clave de peligro.

El entorno social de estas mujeres fall√≥. Confiaron excesivamente en for√°neos que tampoco escatimaron recursos para congraciarse con parientes y amigos de las mujeres, llegando incluso, a ser cuestionadas por tener dudas respecto a las relaciones que estaban conformando. No es dif√≠cil de entender, pues estos hombres eran europeos, representantes de una cultura que en el pa√≠s sigue siendo asociada ‚Äďdesde el imaginario dominante‚Äď con el desarrollo, definida por oposici√≥n a muchos de los valores negativos, al ethos y a los habitus con que se asocia la ‚Äúcolombianidad‚ÄĚ. Tambi√©n manifestaban buenas intenciones y se comportaban, salvo algunas disrupciones, como tales.

‚Äú[‚Ķ] ¬ęt√ļ si eres bien (‚Ķ), todo lo que √©l hace por ti, tan bueno que es, tan ch√©vere que sea de otro pa√≠s¬Ľ, [‚Ķ] para m√≠ fue un choque grand√≠simo, no entend√≠a y no sab√≠a c√≥mo procesarlo [‚Ķ], fue un choque contra mi familia, mis amigos, empezaron a haber muchos conflictos [‚Ķ]. Me sent√≠ muy presionada porque todo el mundo dec√≠a que √©l era muy buen hombre y t√ļ te lo mereces‚ÄĚ. (L)

Luego partieron siguiendo la trayectoria de las ‚Äúmigraciones por amor‚ÄĚ1, desarrollada en la literatura como un arquetipo que implica matrimonio con pareja extranjera, emigraci√≥n a su pa√≠s, el incremento de vulnerabilidades y la disminuci√≥n de la resiliencia por cuenta de una excesiva dependencia hac√≠a la pareja (nativa) para integrarse al contexto de recepci√≥n. Lejos de casa el destino impondr√≠a un derrotero de acontecimientos y situaciones sorpresivas no correspondientes con todo lo que en conjunto hab√≠an ido a ‚Äúconstruir‚ÄĚ.

En Alemania, la noche

Las violencias y discriminaciones sobre las mujeres migrantes son pan de cada día, pesando en ello realidades como género, etnia, nacionalidad, nivel socioeconómico (clase) y condición migrante. Lo que quiere decir que los hechos de ser mujer, latinoamericana, tener un poder adquisitivo inferior (o nulo) respecto a su pareja, y no conocer el idioma del país al cual ha llegado, se transformaron en debilidades susceptibles de ser explotadas por quienes las pretendían o por otras personas con actitudes machistas o similares.

Eran debilidades, mayores que las que también cargan otras mujeres migrantes, aunque europeas, como también las propiamente alemanas, quienes también experimentan violencias análogas, pero con menor intensidad y características menos oprobiosas. Las violencias padecidas por las compatriotas y latinoamericanas migrantes iniciaron en el hogar por parte de los hombres alemanes que conocieron en Colombia y demás países.

Las violencias que experimentaron en el espacio doméstico fueron acumulativas y se sucedieron agudizándose en un orden específico: violencia psicológica (control, insultos, humillaciones, chantaje emocional); violencia económica (anulación y limitación de recursos económicos); violencia sexual (violaciones, toques y frotes sin consentimiento, acosos); violencia física (agresiones en el cuerpo); violencia vicaria (violencia contra los hijos para afectar a la madre).

Cada una de estas violencias se desplom√≥ sobre ellas como los edificios que caen sobre s√≠ mismos: los derrumbes producidos por tales agresiones fueron cayendo sobre lo que a√ļn quedaba en pie para luego venirse abajo por el ejercicio de otra nueva violencia, gener√°ndose da√Īos incrementales sobre la psiquis y la subjetividad de la mujer. Pidieron ayuda para volver, pero a la Canciller√≠a colombiana del anterior gobierno le pareci√≥ que no eran su problema, incluso cuando algunas de ellas lo hicieron embarazadas. Acudieron a las instituciones alemanas y fueron atendidas; no imaginaron que con esta ayuda institucional se sobrevendr√≠a la ulterior y m√°s contundente forma de las violencias sobre ellas, la que sigue amenazando a lo m√°s preciado que a√ļn conservan: sus hijos e hijas, la posibilidad de mantenerlos y conservarlos a su lado.

La violencia de las instituciones germanas

De acuerdo con la Oficina Federal de Investigaci√≥n de Alemania (Busdeskriminalamt) solo en el 2020 murieron 139 mujeres a manos de sus parejas hombres. Ese mismo a√Īo fueron agredidas 119.164 mujeres por sus compa√Īeros o excompa√Īeros; el 29,5 por ciento de estas agresiones tuvo como v√≠ctimas a mujeres extranjeras. Estos n√ļmeros han tenido un incremento sostenido entre el 3 y el 5 por ciento interanual desde el a√Īo 20162

Tales cifras no se corresponden con los compromisos del gobierno alem√°n que en el 2011 suscribi√≥ el ‚ÄúConvenio del Consejo de Europa sobre la prevenci√≥n y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia dom√©stica‚ÄĚ (Council of Europe, 2011), conocido como el ‚ÄúConvenio de Estambul‚ÄĚ. Este convenio de obligatorio cumplimiento y de car√°cter vinculante fue ratificado por Alemania en 2017.

Sin embargo, en el 2022 un comit√© de expertos del Consejo Europeo sobre la prevenci√≥n y lucha contra la violencia contra las mujeres, construy√≥ una l√≠nea base de evaluaci√≥n de la implementaci√≥n del protocolo Alemania: 147 mujeres murieron por violencia de g√©nero ‚Äď DW ‚Äď 16/11/2018de Estambul, hallando serias dificultades en torno a la abolici√≥n de la violencia contra cierto tipo de mujeres en el pa√≠s.3¬† Estos expertos recomendaron al Estado, entre otras cosas, crear una estrategia y una pol√≠tica nacional (a√ļn inexistentes) orientadas a contener los efectos de la violencia que afecta a las mujeres expuestas a discriminaci√≥n interseccional,4¬† en especial las migrantes. Pero no lo hicieron y siguen permitiendo que prolifere la violencia contra ellas.

Esta violencia comenz√≥ a ser ejercida por las autoridades jur√≠dicas, judiciales e instituciones de protecci√≥n de la familia, cuando las mujeres acudieron a ellas para pedir ayuda y buscar protecci√≥n. K es una migrante mexicana que escap√≥ con sus dos hijas desde Alemania para regresar a su pa√≠s huyendo de esta forma particular de agresiones. Desde all√≠ enfrenta procesos jur√≠dicos en los dos pa√≠ses (Alemania y M√©xico), oponi√©ndose a la determinaci√≥n de que sus hijos sean ‚Äúrestituidos‚ÄĚ a su padre, que los reclama desde Alemania. Ella aclara sobre esta violencia:

‚ÄúLa violencia Institucional consiste principalmente en violencia psicol√≥gica y emocional porque ponen una cantidad de reflectores sobre ti, sobre todo lo que haces, sobre todo lo que dices, sobre todo lo que act√ļas con el lenguaje no verbal, es un acoso hac√≠a ti, de que tienes que contestar lo que ellos quieren, decir lo que ellos quieren, actuar de cierta forma y si no inmediatamente caes en este bucle que te va a llevar a perder a tus hijos [‚Ķ]‚ÄĚ.

Las instituciones no creen en las migrantes latinoamericanas. Las violencias de sus parejas (denunciada por ellas y terceras personas) han sido sistem√°ticamente desestimadas por las autoridades, jueces y funcionarios. Por esta raz√≥n todos han quedado impunes, incluso cuando se trata de casos como el de L y G que denunciaron abusos sexuales hac√≠a sus hijos. No conformes con esto las autoridades siguen considerando que estos hombres son la mejor opci√≥n para los ni√Īos y las ni√Īas porque cuentan con recursos econ√≥micos y la cultura m√°s adecuada para criarles: la alemana. Nunca la de sus madres porque es peligrosa, puede socavar su destino y malformar su integridad personal:

‚ÄúLas mujeres latinas tienen estas caracter√≠sticas: son gritonas, son lloronas, quieren armar shows, solo vienen a sacarle dinero a los hombres, son calculadoras y estafadoras, malas madres, putas. Se lo dicen a uno de frente, no como a las alemanas que le dicen las cosas medio maquilladas‚ÄĚ. (L)

Las violencias sobre las mujeres tienen parte de su explicaci√≥n en esta imagen estereotipada y prejuiciosa de las migrantes de Latinoam√©rica all√≠ predominante. Esto sucede porque las agresiones se interpretan desde el orden moral juzgando a los sujetos de la violencia, desconociendo los ejes de desigualdad a partir de los que se estructuran.5¬† Estas mujeres son las representantes de la ‚Äúcultura latina‚ÄĚ que en el pa√≠s europeo identifican con la corrupci√≥n, el subdesarrollo, la inferioridad, la irracionalidad, lo salvaje, el inter√©s econ√≥mico y la promiscuidad sexual. Esta forma de sojuzgar las culturas latinoamericanas, a trav√©s de las mujeres que lo simbolizan, es la expresi√≥n manifiesta de la discriminaci√≥n, el output de otro de los algoritmos de un mundo interconectado a trav√©s de un sistema macroecon√≥mico y social determinado por la colonialidad.6

Es por esta raz√≥n que dichas instituciones no quieren que la hija de L, que me recibi√≥ gentilmente: [‚Ķ] aprenda el idioma de uno, no quieren que asistan a reuniones de la misma cultura, no quieren que vayan a su pa√≠s madre. [‚Ķ] Ellos no consideran estas cosas, de hecho dicen cosas como: esta es la cultura de la ni√Īa, esa cultura que usted tiene no es de la ni√Īa‚ÄĚ. Sin embargo, la peque√Īa aquella tarde habl√≥ en latinoamericano.

25N contra la violencia de g√©nero: 149 mujeres asesinadas por violencia machista en Alemania en 2016 | P√ļblicoLa otra parte de la explicaci√≥n de la violencia se relaciona con las desigualdades y vulnerabilidades que emergen de categor√≠as estructurales e interact√ļan en su trayecto migratoria7: g√©nero (desigualdades propias del orden sexo-g√©nero imperante), nacionalidad (desconocimiento de idioma; regularidad migratoria condicionada al sostenimiento del v√≠nculo conyugal; dificultades de integraci√≥n); clase (imposibilidad de sufragar cualquier tipo de gastos de ellas y sus de hijos en Alemania, tampoco abogados); etnia (desprecio a la cultura; etiquetaje por color de la piel). Todos son factores que interaccionan para delinear esta trayectoria peculiar de violencias, trayectoria que en el seno de las instituciones antes que cesar, sigue expres√°ndose cuando se exponen a procesos jur√≠dicos en los que las mujeres se han batido en franca desventaja: con abogados de oficio, con serias dificultades para entender y escribir en alem√°n, con deficiencias econ√≥micas propias de dificultades de integraci√≥n laboral y social al nuevo contexto.

Estas latinoamericanas son mujeres ‚Äúincorrectas‚ÄĚ, sospechosas de merecer la trayectoria de violencias que han experimentado y de no estar lo suficientemente cuerdas para tener consigo a sus hijos. Entonces se vuelca sobre ellas el peso de toda la carga probatoria: les imponen la necesidad de demostrar reiterativamente que son madres latinas a la ‚Äúaltura‚ÄĚ de las madres alemanas para criar a sus hijos ‚Äúdesgraciadamente‚ÄĚ interculturales; les fijan restricciones (salir del pa√≠s, estudiar, trabajar); les ordenan desde los estrados someterse a agobiantes peritajes, evaluaciones, consultas psicol√≥gicas y psiqui√°tricas (algunas han sido medicadas); les proh√≠ben hablar con medios de comunicaci√≥n.

Todo lo anterior so pena de perder la custodia de sus hijos e hijas a favor de sus padres, los victimarios, tal como pas√≥ a J y a B. Esta √ļltima es una mujer mexicana que hab√≠a escapado con sus dos ni√Īos hac√≠a M√©xico, su pa√≠s, y hasta all√° fue a buscarlos la Interpol para devolverlos a Alemania con su padre donde siguen residiendo, mientras ella enfrenta serias dificultades para poderlos visitar. Se configura entonces una forma repotenciada de violencia vicaria ejercida por las instituciones que emplea a sus hijos como interp√≥sitas personas, para amenazar constantemente a las madres con su ‚Äúconfiscaci√≥n‚ÄĚ, si estas osan no seguir o cuestionar el recetario planteado en el que ellas tienen que ser sumisas, sonre√≠r, no llorar en p√ļblico (en Alemania est√° mal visto), subordinarse al dictado minucioso y exasperante de lo que tienen/pueden hacer y de lo que no.

Las resistencias y las luchas bajo el cielo alem√°n

Crisis de migrantes en Europa: el a√Īo que cambi√≥ un continente - BBC News MundoAntes que callar y aceptar las determinaciones jur√≠dicas impuestas, en plenas condiciones de desventaja, las mujeres han optado por organizarse, amplificar sus voces8 y luchar. Es la otra parte de la historia, la de una subversi√≥n femenina, de resistencia materna frente al despojo y la discriminaci√≥n que se desarrolla en el seno de una sociedad donde est√° reincidi√©ndose en comportamientos considerados proscritos, abandonados al ayer.

La lucha inició cuando las migrantes se percataron de que podían conformarse en organizaciones en red, haciendo uso de las solidaridades emergentes entre mujeres que se observaron mutuamente, dándose cuenta de que transitaban por las mismas situaciones. Pero esta vez creyeron que los determinantes de sus trayectorias no remitían a la suerte, al destino o a su culpa (como a muchas les habían hecho creer), sino que realmente eran estructuras de desigualdad, violencia y dominación que se levantaban sobre ellas generando su opresión. Empezaron a luchar.

Conformaron organizaciones feministas de car√°cter global9 que apuestan por el empoderamiento ante la violencia como filosof√≠a de resistencia y praxis de combate ¬Ņc√≥mo lo hicieron? Construyeron capital relacional a trav√©s de una red altamente cohesionada e imbricada de relaciones por las que fluyen conocimientos e informaci√≥n: empezaron a reconocerse, a creerse, a abrazarse, a contenerse, a proporcionarse ayuda psicol√≥gica, a ense√Īarse el idioma, a elaborar estrategias de performance ante jueces y funcionarios, a instruirse en tr√°mites y procedimientos legales, a investigar las leyes del pa√≠s. Decidieron buscar apoyos en varios pa√≠ses, sostenerse en todo lo que pudieran unas con otras y decidieron alzar la voz para gritar, para que incluso en otros continentes se supiera lo que estaba pasando all√≠.

Estas organizaciones (a√ļn informales) son hasta el momento las alternativas m√°s eficientes de defensa con las que cuentan. Tienen capacidad de generar ruido e impacto medi√°tico a trav√©s de campa√Īas y movilizaciones virtuales, llegando a impedir o dilatar ejecuciones de √≥rdenes jur√≠dicas en las que han estado a punto de retirarles la tenencia de sus hijos e hijas en Alemania. Una de estas organizaciones es por X_Ellas10, organizaci√≥n que se estructur√≥ a partir del caso de Laura S√°nchez11, que sigue siendo uno de los m√°s notorios que discurren de acuerdo con este patr√≥n de violencia y victimizaci√≥n expuesto.

Alemania observa ‚Äúmiedo creciente‚ÄĚ en mujeres y migrantes a sufrir violencia ‚Äď El NacionalContin√ļa la lucha de treinta connacionales y de otras tantas latinoamericanas, mientras siguen proliferando casos de mujeres que en Alemania muestran las mismas afectaciones, al tiempo que sigue pretendi√©ndose negar la existencia de una enfermedad com√ļn en la sociedad que las engendra. Hay un grave problema con los victimarios y la forma como han forjado sus masculinidades, pero no solo en ellos porque es su Estado quien contribuye a encubrirlos favoreciendo su impunidad, es la sociedad la que calla, mientras mira hacia un lado, se niega a creer y sigue pensando en casos aislados en los que ciertas mujeres ‚Äúincorrectas‚ÄĚ quiz√°s est√©n obteniendo su merecido por ‚Äúla osad√≠a de migrar a territorio Alem√°n guiadas por el exclusivo y encubierto inter√©s de levantarse del subdesarrollo, de la pobreza y de las incapacidades end√≥genas a sus pueblos‚ÄĚ.

Pelear√°n hasta el final, como me lo dijo U, madre de L, ‚Äúpara demostrarle a estos alemanes qu√© pasa cuando a una mujer latinoamericana te le metes con los hijos, para luchar y ganar al patriarcado, para pelear por nuestra dignidad‚ÄĚ.

Notas

1¬†¬† Roca, Bodoque y Soronellas (2012) definen este tipo de migraciones como mediadas por el establecimiento de un v√≠nculo conyugal (o de hecho) que posibilita el desplazamiento, la radicaci√≥n y la integraci√≥n de las mujeres migrantes en la sociedad de recepci√≥n. [Roca, J., Soronellas Masdeu, M., Bodoque Puerta, Y. (2012). ‚ÄúMigraciones por amor: diversidad y complejidad de las migraciones de mujeres‚ÄĚ. Papers, 97(3), 685 ‚Äď 707]

2   Alemania: violencia de género dejó 139 mujeres muertas en 2020. Recuperado de https://www.dw.com/es/alemania-violencia-de-g%C3%A9nero-dej%C3%B3-139-mujeres-muertas-en-2020/a-59910750

3¬†¬† Para ampliar consultar: ‚ÄúGREVIO Baseline Evaluati√≥n Report‚ÄĚ https://rm.coe.int/report-on-germany-forpublication/1680a86937).

4   Violencia por confluencia e intersección de desigualdades y discriminaciones que se desprenden de categorías estructurales como género, etnia, nacionalidad, condición migrante, clase, entre otras.

5¬†¬† G√≥mez Niccolau, E. (2016). ‚ÄúCulpabilizaci√≥n de las v√≠ctimas y reconocimiento: l√≠mites del discurso medi√°tico sobre la violencia de g√©nero‚ÄĚ. Feminismo/s, (27), pp. 197 ‚Äď 218.

6¬†¬† Souto Garc√≠a, A. (2022). ‚ÄúColombianas en Espa√Īa y brasileiras en Portugal. Un an√°lisis interseccional de las migraciones de las mujeres en el espacio transnacional/poscolonial‚ÄĚ [Tesis doctoral]. Universidad Da Coru√Īa. Repositorio Institucional da Universidade da Coru√Īa; (2022a). ‚ÄúLatinoamericanas en el Sur de Europa: Un an√°lisis interseccional de las migraciones‚ÄĚ. Revista de Estudios Feministas, 30(3), pp. 1 ‚Äď 16.

7¬†¬† Crenshaw, K.W. (2012). ‚ÄúCartografiando los m√°rgenes. Interseccionalidad, pol√≠ticas identitarias, y violencia contra las mujeres de color‚ÄĚ. En: R.L. Platero (Ed.), Intersecciones: cuerpos y sexualidades (pp. 87 ‚Äď 122). Ediciones Bellaterra; McCall, L. (2005). ‚ÄúThe Complexity of Intersectionality. Signs‚Äú: Journal of Women in Culture and Society, 30 (3), 1771‚Äď1800.

8¬†¬† El pasado 29 de marzo la Senadora Karmen Ram√≠rez Bosc√°n dej√≥ constancia en la sesi√≥n de la mujer, ante la Plenaria de la C√°mara de Representantes, sobre la situaci√≥n que viven alrededor de 30 mujeres colombianas en Alemania enfrentando situaciones muy graves de ‚Äúracismo estructural‚ÄĚ por parte del sistema jur√≠dico alem√°n. Fuente: Constancia Plenaria Sesi√≥n de la mujer ‚Äď 29 marzo 2023, Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=OZeE33z7buk&t=110s.

9¬†¬† Rodr√≠guez Mart√≠nez, P y Ferreras Carreras, E. (2022). ‚ÄúGlobal feminisms: a mega social analysis of confidence in women‚Äôs organisations in Europe and the MENA Region‚ÄĚ. SN Social Sciences, 2, 1 ‚Äď 28. https://doi.org/10.1007/s43545-022-00398-5

10 https://xellas.wixsite.com/ellas

11 Colombiana lucha por la custodia de su hija en Alemania: historia del abuso. Caracol Radio. https://caracol.com.co/programa/2021/08/05/hoy_por_hoy/1628184564_157363.html

 

*  Versión periodística de un trabajo de investigación hecho por el autor para obtener el grado de Máster en Migración, Mediación y Grupos Vulnerables. En caso de que tenga interés por profundizar en la lectura de la investigación de los casos que acá se narran, puede acceder al trabajo académico completo a través del vínculo: https://mega.nz/file/4XcRHCqY#XSTHkl19xoYpRA5E7XSdcRqiYc1jGFcogeyIIPXEcf0.

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