Dic 29 2004
3883 lecturas

Economía

Mafalda: la nostalgia y la necesidad de crecer

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoEn esta tarde de invierno me acord√© de tu cumplea√Īos… ¬°C√≥mo pasa el tiempo! Nacimos en el coraz√≥n de una Argentina que so√Īaba. ¬°Cu√°ntas utop√≠as! ¬°Cu√°ntos deseos de crecer, de mejorar las cosas! Nos toc√≥ convivir con hombres creativos: Luther King, Che Guevara, John Kennedy, V√≠ctor Jara; nos transmitieron el sentido de justicia, el valor de los entimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza.

Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella peque√Īita que un d√≠a encontraste en una playa del pa√≠s, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todav√≠a cuando la presentaste a tus padres. Era vivaracha y quemadita por el sol de febrero. foto¬ŅD√≥nde vive Libertad? ¬ŅEs verdad que la mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareci√≥ en el R√≠o de la Plata. Me cuesta pensar que se murieron sus sue√Īos. ¬ŅY si vive? ¬ŅEstar√° filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?

¬ŅQue fue de Susanita? ¬ŅSe cas√≥? ¬ŅPudo realizar su vocaci√≥n de ser madre? La imagino viviendo en alguna ciudad de la provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres latinoamericanas…

Supe de Manolito, que perdi√≥ sus ahorros durante el ¬ęcorralito¬Ľ y no soport√≥ tanta crisis. Los √ļltimos d√≠as lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en la estaci√≥n Retiro, triste y abatido como tantos argentinos.

Sé que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires.

A Guille, tu hermano, lo escuch√© tocar, hace poco, en la Scala de Mil√°n. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los √ļltimos a√Īos de Alfons√≠n, me cont√≥ que es feliz con su nueva pareja.

Y vos, querida amiga, ¬Ņc√≥mo est√°s? ¬°Hace tanto que no tengo noticias tuyas! S√©, por otros, que segu√≠s escuchando la radio, que lees los diarios del mundo, que te duele Iraq como te dol√≠a Vietnam, s√© que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que est√°s indignada por la prepotencia de Bush. Me lleg√≥ tu pedido para juntar medicinas para los M√©dicos sin Fronteras, s√© que siguen las reuniones en tu casa de Par√≠s, que est√°s confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo.

foto
En fin, Mafalda, s√© lo suficiente como para saber que segu√≠s viva, viva en el alma, ni√Īa como siempre.

Por mi parte, sigo escribiendo siempre, renegando porqué me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza.

El mundo no mejor√≥ mucho desde el tiempo en que viv√≠amos en nuestra Argentina. A veces, cuando miro el globo terr√°queo, encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman, y los que viven en la atm√≥sfera del optimismo y de la justicia. Esos ojos, junto a los m√≠os, te desean un buen d√≠a, querida amiga, por otros cuarenta a√Īos tan intensos y j√≥venes como los que has vivido.

foto
 Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.

 

Miguelito.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.