Sep 23 2005
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Opini贸n

Manual del perfecto idiota neoliberal

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

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La filosof铆a de esta doctrina econ贸mica ubica en el mercado la m谩s 贸ptima regulaci贸n de la vida econ贸mica, social y cultural de la humanidad, y reduce las funciones del Estado a velar por el cumplimiento de la majestad de la ley. Una ley que, claro, ampara la absoluta libertad y hegemon铆a del mercado por encima de cualquier otra instancia que intente regular la econom铆a y la vida en sociedad, sobre todo en lo relativo a subsidiar a los estratos sociales pobres.

No existe acuerdo un谩nime entre los neoliberales sobre hasta qu茅 punto debe el mercado ser el regulador de los asuntos econ贸micos y humanos en general, y hasta qu茅 punto debe el Estado intervenir en los mismos. Lo cierto es que seg煤n sea el grado de adhesi贸n o apoyo a un Estado benefactor, en esa medida tanto los neoliberales como los liberales se alejan y se acercan a otros grupos pol铆ticos de derecha, centro e izquierda.

Existen varios textos sagrados de teor铆a neoliberal, pero, en Am茅rica Latina, un libro se ha constituido en la condensaci贸n can贸nica tanto de la cr铆tica neoliberal de la izquierda como de la ex茅gesis de la esencializaci贸n del mercado. Me refiero al Manual del perfecto idiota latinoamericano, de Carlos Montaner, Plinio Apuleyo Mendoza y 脕lvaro Vargas-Llosa.

En vista de que muy a menudo los editorialistas neoliberales sugieren o recetan su lectura a quienes ellos consideran socialistas o, para decirlo en la jerga de los autores del libro mencionado, 鈥渋diotas鈥, es necesario no s贸lo leer el libro y valorarlo, sino desmontarlo y comentarlo en este espacio en el que su menci贸n es tan frecuente cuanto misteriosa, sobre todo para quienes no lo han le铆do.

La izquierda tradicional sencillamente se refugia en su proverbial dogmatismo de avestruz y no lo lee. La derecha neoliberal fundamentalista sencillamente lo adopta como verdad absoluta. Y el grueso de la gente medio se entera sobre su contenido. Voy, por ello, a comentarlo, tratando as铆 de contribuir al esclarecimiento de los t茅rminos en los que el debate sobre el neoliberalismo se realiza entre nosotros, ya que creo que es necesario que tanto liberales como neoliberales, as铆 como el amplio espectro de socialistas del que hablan los primeros, fijen posiciones y concepciones para saber con qui茅n estamos hablando, y el lector tenga claras las cosas.

La toma p煤blica de posiciones cada cierto tiempo se hace necesaria para evitar tergiversaciones y tambi茅n ataques malintencionados.

En vista de que el Manual del perfecto idiota latinoamericano es un libro incisivo, inteligente, bien escrito, efectivo y ampliamente influyente, su lectura resulta obligada no s贸lo para los idiotas cl谩sicos (los cuales, seg煤n sus autores, abarcan desde las filas de la izquierda radical hasta las de la derecha moderada, pasando por la socialdemocracia) sino, sobre todo, para quienes se ubican m谩s all谩 (o m谩s ac谩) de ese mal que nuestros autores perciben como un rasgo cong茅nito de Am茅rica Latina, a saber: la idiotez que implica no aceptar que los empresarios son la 煤nica y mejor fuente de riqueza y empleos, y que los consumidores de sus productos son los verdaderos reyes de la sociedad pues ellos son los que deciden lo que los serviciales empresarios deben ofrecerles para que satisfagan sus necesidades.

Como esta verdad no es aceptada por la mayor铆a de latinoamericanos, eso hace que la idiotez sea una enfermedad generalizada, m谩s que cualquier otra, entre nosotros. Pero vayamos por partes y visitemos los lugares que nuestros autores transcurren en su radiograf铆a del perfecto idiota latinoamericano, variante vern谩cula del perfecto idiota mundial.

Los autores del Manual empiezan por ubicar de forma clasista a su idiota, en un cap铆tulo que pareciera evocar los autoretratos expresionistas, un poco deformados pero transmisores de la angustia existencial del autor-personaje. Seg煤n el presentador de la obra, Mario Vargas-Llosa, los tres autores proceden de la izquierda. Pero qui茅n sabe por qu茅, sobre todo en los casos de Montaner y Vargas-Llosa junior, su supuesta adhesi贸n a la izquierda es sacada de una dudosa oralidad imposible de comprobar a menos que uno conf铆e en su palabra. Pero bueno, aceptemos que, como ellos dicen, 鈥渓o malo no es haber sido idiotas, sino seguir si茅ndolo 鈥測, por tanto, admit谩moslos no en el club de idiotas (porque ellos ya no lo son), sino en el de ex-idiotas. Despu茅s de todo, si no apelaran a la condici贸n de ex, su actitud de llamar idiotas a casi todos los dem谩s miembros del g茅nero humano adolecer铆a de una arrogancia un poco rid铆cula adem谩s de inconveniente para la imagen de ecuanimidad de su an谩lisis. De modo que, ex idiotas.

En el cap铆tulo dos, nuestros ex-idiotas presentan la historia de Am茅rica Latina como una larga y solemne idiotez, sobre todo por los pecados del patriotismo y el nacionalismo-populismo. Entre los fundadores y precursores (algunos involuntarios) de la idiotez latinoamericana que nos presentan nuestros ex-idiotas est谩n Sim贸n Bol铆var, Jos茅 Enrique Rod贸, Manuel Ugarte, Emiliano Zapata, Jos茅 Carlos Mari谩tegui y V铆ctor Ra煤l Haya de la Torre.

La idiotez latinoamericana aparece como una especie de vocaci贸n hereditaria, cong茅nita, aunque los autores del Manual parecieran haber nacido fuera de ella, incontaminados, a no ser por su confesa adhesi贸n a la idiotez de izquierda resaltada por el presentador del libro. Esta reescritura de la historia latinoamericana como idiotez o pre-idiotez viene sin duda a revolucionar todo lo escrito hasta ahora en esta materia porque no habr铆a raz贸n para no pensar que todo el periplo latinoamericano pudo haberse obviado de no haber sido por el inoportuno nacimiento y desarrolo de tanto involuntario pre-idiota, empezando por los ilustres enumerados arriba.

En el tercer cap铆tulo nuestros ex-idiotas la emprenden en contra de lo que ellos llaman la biblia del idiota, que no es otro libro que el hemoglob铆nico Las venas abiertas de Am茅rica Latina, de Eduardo Galeano. La cr铆tica del dogmatismo ideologizante de Galeano, del victimismo flagrante de su 谩gil prosa y del tono dependentista de sus juicios resulta un acierto de nuestros ex-idiotas, con la desventaja de que critican el dogmatismo de izquierda desde otro dogmatismo: el que postula el mercado como el 煤nico y mejor regulador de la vida econ贸mica y social, cuesti贸n bastante discutible por cierto, y que nuestros ex-idiotas no ubican en los 谩mbitos de la idiotez sino en los del sentido com煤n, libre –por supuesto– de ideolog铆as.

Adem谩s, algo que est谩 ausente en los contra-an谩lisis de nuestros ex-idiotas es la acci贸n de los condicionantes externos sobre los procesos internos de Am茅rica Latina. Mientras Galeano magnifica esos condicionantes, nuestros ex-idiotas los obvian. El resultado es que uno no sabe con qu茅 idiotez quedarse.

El operativo de descausalizaci贸n hist贸rica a la hora de explicar el subdesarrollo latinoamericano sigue en el cap铆tulo cuatro, en el que todos nuestros males se adjudican a la idiotez cong茅nita del subcontinente. Despu茅s, nuestros autores construyen una metaf铆sica del lucro que no se contenta con proponerlo como una aspiraci贸n leg铆tima de algunos seres humanos, sino que lo esencializa en forma de b煤squeda humana del beneficio, perfilando el Manual como una concienzuda Vulgata del C铆rculo de Viena, la Escuela Austriaca y, sobre todo, de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. Este cap铆tulo es un poco aburrido por doctrinario, y porque reprocha lastimeramente a los ricos de fuera el que no les abran sus mercados a los ricos locales y no los dejen competir con ellos.

Un idiota cl谩sico habr铆a llamado a esto divisi贸n internacional del trabajo, pero nuestros ex-idiotas desconstruyen esta posibilidad con una -hay que admitirlo- l煤cida cr铆tica al dogmatismo y el victimismo de izquierda y a su hip贸crita ret贸rica de luchar por los pobres, la cual, sin embargo, termina mordi茅ndose la cola al oponerle al dogmatismo criticado otro dogmatismo no menos fr谩gil: el de pararse en el irrefutable hecho de la ineficiencia del estatismo corrupto para hacer la exegesis clientelista del empresariado 芦honesto禄. Sin duda, en este cap铆tulo, el Manual se propone a s铆 mismo como el reverso de Las venas abiertas… y, como buen panfleto, simplifica y tergiversa los mecanismos de lo que el idiota cl谩sico ha llamado imperialismo.

El cap铆tulo cinco contiene una excelente cr铆tica del Estado benefactor, corrupto e ineficiente, pero la contrapropuesta de nuestros autores es la de que sean los empresarios quienes tomen las decisiones de los bur贸cratas p煤blicos, dej谩ndoles a aqu茅llos el control total de la sociedad al reducir el aparato estatal al m铆nimo. 驴Por qu茅?, se pregunta uno, v铆ctima incurable de la idiotez latinoamericana y mundial. 驴Por qu茅 no procurar un Estado fuerte que no sea corrupto en lugar de dejar en manos de los empresarios -cuya vocaci贸n y raz贸n de vida, leg铆timo por cierto, es el lucro- el destino de nosotros y de nuestra descendencia? 驴Por qu茅 no se contentan nada m谩s (y nada menos) con lucrar? 驴Que pagan muchos impuestos?

Bueno… La pol铆tica sirve para negociar tambi茅n, 驴no? No se puede tenerlo todo: la libre competencia es lucha intersectorial tambi茅n (perd贸n por la flagrante idiotez).

El siguiente cap铆tulo contiene una extraordinaria cr铆tica del socialismo real y de la mentalidad dogm谩tica del izquierdismo en el subcontinente. La cr铆tica del mito del revolucionario heroico, de la m铆stica religiosa de la lucha armada, de su necrofilia y su masoquismo inducido, del vanguardismo autoritario y de la descomposici贸n moral de la izquierda revolucionaria, as铆 como de su ret贸rica justificatoria y de la hipocres铆a de sus dirigentes, es certera, efectiva e irrefutable.

Ocurre, sin embargo, algo curioso: que nuestros ex-idiotas al descalificar y ridiculizar la experiencia hist贸rica -buena y mala- de Am茅rica Latina, se autoconstituyen autom谩ticamente -con sus ideas (neo)liberales- en otra vanguardia y otro vanguardismo portadores de La Verdad (con may煤sculas). El problema de la vuelta de la misma medalla no queda, pues, superado, con lo que la idiotez latinoamericana que se critica queda as铆 (quien lo dijera) reforzada, y nuestros ex-idiotas, al incurrir en lo que critican, suben de categor铆a perfil谩ndose como leg铆timos e indiscutidos neo-idiotas.

El cap铆tulo siete contiene una inmejorable cr铆tica del socialismo cubano, aunque el antifidelismo (que es algo diferente al antisocialismo) obnubila la l贸gica que sustenta la mantenci贸n del embargo estadounidense a la isla y hace destilar mucha m谩s bilis de la que le conviene a nuestro neo-idiota.

Hasta aqu铆, la cr铆tica de la idiotez de izquierda ha sido contundente, simp谩tica, l煤cida. Pero en el cap铆tulo ocho, nuestro neo-idiota sufre un baj贸n anal铆tico cuando se mete a criticar la teolog铆a de la liberaci贸n, quiz谩 porque se vio obligado a mediatizar su tono discursivo a fin de no entrar en contradicci贸n con otros sectores del catolicismo, que le son afines. En tal sentido, el 煤nico pecado visible de la teolog铆a de la liberaci贸n que arroja el an谩lisis de nuestros autores es haber abrazado el socialismo.

Esta cr铆tica d茅bil, as铆 como una defensa bastante oficiosa del capitalismo y de la caridad burguesa refuerzan la idea de que a la izquierda nadie la derrot贸, sino que se derrot贸 solita, con lo que la teor铆a de la verdad neoliberal sale perdiendo porque aparece como algo que s贸lo saca la cabeza gracias a la muerte de la izquierda. Esto, muy a pesar del tono de todo el Manual, que nos recuerda que para el neoliberalismo la guerra fr铆a no ha terminado, y que hay que acabar con el 煤ltimo idiota (o comunista disfrazado), desde el democristiano hasta el ex guerrillero, habiendo pasado por el socialdem贸crata y por el empresario de derecha que es protegido por el Estado (a quienes nuestros neo-idiotas acusan, no sin aspaviento autriaco, de socialistas).

Es decir, hay que acabar con todos los idiotas latinoamericanos y del mundo, y hacer de la sociedad una sociedad de empresarios antiestatistas. Curioso frente amplio de idiotas el que nuestros neo-idiotas se crean sin costo alguno al meter en el mismo saco de la idiotez a todos los que no abogan por la liberadora dictadura del empresariado neoliberal.

En el cap铆tulo nueve, nuestros neo-idiotas hacen una buen铆sima cr铆tica del antiyanquismo acomplejado, a la par de una d茅bil defensa del intervencionismo gringo en el mundo. Luego, en el cap铆tulo diez, el tono ir贸nico priva por encima de la lucidez neo-idiota en su cr铆tica del nacionalismo, al que, como ya lo hab铆a hecho antes, descalifica como idiotez, para instituir una f贸rmula digna de la sof铆stica neoliberal, variante ya indiscutible a estas alturas de la idiotez dogm谩tica latinoamericana de izquierda.

La f贸rmula es la siguiente: Nacionalismo=caudillos nacionalistas=Estado benefactor=asfixia social=subdesarrollo latinoamericano=idiotez. A todo lo cual se opone como soluci贸n… 驴qu茅 creen? Claro: la desnacionalizaci贸n de las empresas p煤blicas, causa (茅stas 煤ltimas) -dicen nuestros neo-idiotas- del subdesarrollo latinoamericano.

La excelente cr铆tica del peronismo y el velazquismo, as铆 como la de Villa y Bol铆var desmerece cuando nuestros neo-idiotas se meten con Sandino, a quien inexplicablemente no logran pescar en toda la idiotez que ellos habr铆an deseado.

Sigue, en el cap铆tulo once, una buena cr铆tica del solidarismo c贸modo y estereotipado del 芦otro禄: ese internacionalista paternal y ultracomprensivo que apoya cualquier causa, basta que sea de izquierda. Pero al mismo tiempo nuestros neo-idiotas hacen una defensa sudorosa de las transnacionales como agentes del desarrollo. Y uno piensa en aquel bolero que cantaba Pedro Infante y que iba as铆: 驴En qu茅 quedamos por fin, me quieres o no me quieres?.

Nuestro neo-idiota tambi茅n fustiga duramente el mercantilismo o patrimonialismo del Estado benefactor, desordenado y corrupto e ineficiente, causa 鈥揹ice鈥 de la pobreza de Am茅rica Latina. No hemos llegado 鈥揳firma nuestro neo鈥 a una econom铆a de libre mercado, que solucionar谩 todos los males causados por el Estado benefactor y sus aliados: los empresarios protegidos, los sindicatos p煤blicos, la clase pol铆tica y la burocracia estatal. Y esa es la meta: llegar a eso, lo cual pasa antes por pulverizar a todos los idiotas del mundo.

En el cap铆tulo doce nuestros neo-idiotas pronuncian su credo neoliberal (pp. 257 8), el cual ya ha sido resumido antes, tratando de invalidar 芦idioteces禄 como la que sigue: al quitarle poder econ贸mico al Estado se le quita fuerza a la participaci贸n del pueblo en las decisiones pol铆ticas. Si el Estado no es fuerte no vale la pena 鈥揹esde el punto de vista 芦idiota禄 de las masas populares鈥 luchar por un proyecto pol铆tico nacional-popular con un Estado limpio de corrupci贸n.

Desgraciadamente para nuestros autores, todav铆a hay muchos 芦idiotas禄 que creen que esta utop铆a es posible de alcanzar y que vale la pena luchar por ella. Lo dicho por ellos es cierto, la idiotez es incurable, sobre todo en lo que toca a la utop铆a del bienestar colectivo y a esa idea necia de que es posible alcanzarla. El pueblo para estos se帽ores es un fastidio.

Nuestros idiotas alcanzan el climax de su acto de fe neoliberal cuando proponen su Manual como la otra cara de la misma medalla. Dicen: 鈥…este libro… (p)uede ser otra biblia tan convincente como la de Galeano鈥 (264). Y aqu铆, llegados a este punto, cuando nuestros autores flagrantemente se proponen como la cara opuesta de lo mismo, es que abandonan su condici贸n de neo idiotas para ganarse, a pulso, el simple apelativo de… idiotas a secas, ya que en nada se diferencian de sus dogm谩ticos hom贸logos de izquierda a quienes se han afanado tanto en desconstruir a lo largo de 318 p谩ginas. Excepto quiz谩s en que tienen sentido del humor.

En el cap铆tulo trece, cuando hablan de los diez libros que conmovieron al idiota, la cr铆tica del libro de Fidel (La historia me absolver谩), la del libro del Che (La guerra de guerrillas), la del de Debray (驴Revoluci贸n en la revoluci贸n?), la del de Harnecker (Los conceptos elementales del materialismo hist贸rico), contrastan con las d茅biles cr铆ticas a los libros de Marcuse (El hombre unidimensional), Dorfmann y Mattelart (Para leer al pato Donald), y Guti茅rrez (Hacia una teolog铆a de la liberaci贸n). La cr铆tica al libro de Cardoso y Faletto (Dependencia y desarrollo en Am茅rica Latina) es mucho mejor, as铆 como lo es la del de Galeano.

Sin duda, nuestros idiotas (ya me siento hermanado con ellos al haberles quitado el aborrecido prefijo 芦neo禄) son mucho m谩s h谩biles criticando la teor铆a de la dependencia que meti茅ndose a cuestiones filos贸ficas y human铆sticas m谩s complejas. La prueba est谩 en el tono casi respetuoso (y, por ello, casi incre铆ble) con el que se acercan a Fantz Fanon y a su libro (Los condenados de la tierra). 驴Por qu茅 ser谩?

En conclusi贸n, si el libro de Galeano es, como dicen nuestros idiotas, un vademecum del idiota latinoamericano, el Manual que nos ocupa puede ser le铆do sin culpas de ninguna clase como un vademecum del idiota reciclado y convertido en liberal fundamentalista y dogm谩tico. Por 茅stos dos rasgos es que a este liberal se le ha agregado cari帽osamente el prefijo 芦neo禄, aunque ya vimos que se trata simplemente de un idiota latinoamericano m谩s, dogm谩tico, autoritario e irracional, como el de izquierda que critica.

El idiota reciclado o 芦neo禄 tiene muchos seguidores que llevan bajo el brazo la biblia o libro que hace honor a su nombre. Porque el Manual no es tanto un manual para idiotas de izquierda (茅stos son tan idiotas que se niegan a leerlo) cuanto para idiotas de derecha. El Manual del perfecto idiota latinamericano o Vulgata de la Escuela Austriaca se muerde la cola y se yergue como la biblia de los neoliberales. A este libro, que conmueve a nuestros idiotas de derecha (hermanos de los idiotas de izquierda y de centro en el dogma de la sof铆stica) se puede agregar el ep铆logo de Socialismo, de Ludwig von Mises, y el post-scriptum de Los fundamentos de la libertad, de Friedrich Hayek. Y la mini bilbioteca del idiota reciclado estar谩 completa. Para qu茅 diez. Tres son suficientes.

Es as铆 como nuestros autores se han esforzado hasta lo indecible con su libro, en la empresa de hacer de la frase que sigue, y que ellos acu帽aron, una verdad que, con su ejemplo y el de su legi贸n de seguidores, permanece vigente en Am茅rica Latina: lo malo no es haber sido idiotas, sino continuar si茅ndolo. Felicitaciones por el nexo de continuidad latinoamericanista. Todo ha quedado entre idiotas. El consuelo es inmenso.

(*) Este trabajo se public贸 en seis entregas durante el mes de mayo de 1998, en un diario guatemalteco, bajo el t铆tulo 芦De idiotas y manuales禄. Como parte del debate no correspondido que he entablado con los neoliberales de mi pa铆s, lo entrego a La Insignia para su m谩s amplia difusi贸n, con un t铆tulo mejor adecuado a las circunstancias.

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* Periodista, escritor, acad茅mico guatmalteco (n. 1947). Texto publicado en el diario La Insignia, de Guatemala, en agosto de 2005.

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