May 3 2005
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Economía

Mapuches punk en las ciudades de la Patagonia

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Tienen tachas, crestas, borcegu√≠es, un ‚Äúlook‚ÄĚ a primera vista punki. Pero tambi√©n una bandera mapuche o un kultrun bordado en la campera de jean. Quienes lo llevan son mapuche punk. O, como ellos se llaman, mapunkies. O mapuheavies. Son muchos: en los √ļltimos a√Īos empez√≥ a surgir entre los j√≥venes mapuches que viven en las ciudades de la Patagonia un movimiento que reafirma su identidad ind√≠gena, pero que al mismo tiempo la fusiona con rasgos propios de la cultura urbana.

El t√©rmino que define este movimiento es mapurbe, mapuches urbanos, palabra inventada por un poeta que ellos tomaron prestada y usan en sus publicaciones, en programas de radio y en poes√≠a. Cuentan que a veces los mayores los rechazan, les dicen que eso no es ser mapuche. ‚ÄúA m√≠ me parece bueno que suceda ‚Äďcuenta una de las integrantes de este movimiento‚Äď, porque eso nos permite discutir qu√© significa ser mapuche hoy.‚ÄĚ

Se encontraron por primera vez en √°mbitos propios de los j√≥venes: recitales, espacios contraculturales. ‚ÄúEn esos espacios nos fuimos acercando ‚Äďexplica Lorena Ca√Īuqueo, que tiene 23 a√Īos y estudia Comunicaci√≥n‚Äď. Empezamos a discutir realidades que ac√° en Bariloche son bastante complejas. Esta es una ciudad tur√≠stica, donde prima la imagen de lo que se vende, de los estereotipos de una ciudad bella, sin conflictos, pero al mismo tiempo hay una parte de la poblaci√≥n que vive en las periferias, en barrios formados casi enteramente por mapuche provenientes de zonas rurales, que fueron expulsados de esas √°reas. Nosotros somos los hijos de esa gente que estuvo obligada a venirse a las ciudades‚ÄĚ.

Dice que muchos no ten√≠an antes de esos encuentros conciencia de ser mapuches. ‚ÄúHab√≠a una serie de confluencias: vivir en la periferia urbana, estar desplazados de ciertas relaciones econ√≥micas, culturales. Y a eso se le agregaban ciertas caracter√≠sticas de una identidad ind√≠gena. Pero eso se ve√≠a, m√°s que como una caracter√≠stica a fortalecer, como un estigma negativo.‚ÄĚ

‚Äď¬ŅSe sent√≠an rechazados?

‚ÄďS√≠, el rechazo se vive en la escuela, en la primaria, en la secundaria. Estas movidas, los recitales, los encuentros entre los j√≥venes posibilitaron la idea de que en lugar de ser un estigma, la identidad ind√≠gena se reivindicara. Pero pas√≥ tiempo hasta decir que esa identidad ind√≠gena era una identidad mapuche. Esos espacios nos sirvieron para empezar a rastrear momentos de nuestras historias familiares y ver c√≥mo llegamos a ser perif√©ricos dentro de esta sociedad. Surgi√≥ fuertemente una historia com√ļn de todas las familias, que era la historia del despojo, de desalojos, de negaci√≥n, una serie de condiciones de subordinaci√≥n. Entonces empezamos a hablar con m√°s firmeza de que √©ramos mapuches.

KRECIENDO

Esta uni√≥n entre lo punk o lo heavy y lo mapuche es, para Laura Kropff, ‚Äúel eje de la discusi√≥n generacional‚ÄĚ. ‚ÄúEllos no dicen tengo que dejar de ser lo que soy para ser otra cosa: lo que hacen es incluir la heterogeneidad y diversidad de realidades dentro de la noci√≥n de mapuche‚ÄĚ, dice esta antrop√≥loga de la UBA que viene trabajando el tema para su tesis de doctorado.

“Hay gente de generaciones anteriores que no entiende eso. Muchos de los jóvenes explican la incidencia del heavy o el punk en sus trayectorias de vida como discursos de resistencia, que les sirvieron en su momento para explicarse su realidad y que tienen continuidad con la resistencia histórica. Ahora en los recitales under o punk empiezan a aparecer las banderas mapuches, también aparecen en las letras de las canciones, a veces se invita a los jóvenes mapuches a hablar en los recitales.

El discurso joven en el movimiento mapuche plantea una cantidad de cosas y, por otro lado, tambi√©n el discurso mapuche se mete en el movimiento joven. En esas dos instancias se dan procesos muy interesantes‚ÄĚ.

Kropff ubica el comienzo de este movimiento a principios de los 90, ‚Äúpero en las provincias patag√≥nicas el hito fundamental fue el censo del a√Īo 2001, que por primera vez incorpor√≥ dentro de las preguntas una variable ind√≠gena, una pregunta sobre el autorreconocimiento. Como hay una tradici√≥n de ocultamiento y negaci√≥n de la presencia ind√≠gena en Argentina, era dif√≠cil responder a un censista, un funcionario, que ven√≠a a preguntar si se consideraban de origen ind√≠gena.

A partir de ah√≠ los j√≥venes empezaron a decir que hay que plantear la presencia y reconocerse. Pero lo ind√≠gena estaba muy asociado a lo folkl√≥rico, muy racializado. Estos j√≥venes empezaron a hacer un trabajo que apuntaba a la identidad. La misma palabra mapurbe es un neologismo que cre√≥ un poeta mapuche joven de Santiago (de Chile), David Ani√Īir‚ÄĚ.

Poco despu√©s surgieron las primeras producciones: fanzines, programas radiales, poemas, donde, dice Lorena Ca√Īuqueo, ‚Äúaparece la reivindicaci√≥n de la identidad mapuche a partir de una voz joven, que por un lado denuncia pero tambi√©n habla sobre el proceso actual, sobre vivir en las ciudades, en los barrios, ser panadero, estudiante o desocupado‚ÄĚ. Kropff cita uno de esos poemas en su trabajo:

Reflexionando sobre fotokopias de un libro / y leyendo un FanZine, Piketiando, / o pensando la pintura en la pared, / va el Intelektual de la Kalle, / Repudiando Recordando el Poxirran, ReVolviendo el Origen, / y Kreciendo su ra√≠z entre el Cemento, / reg√°ndose de rekuerdos de llanto, / sangre, tetras, birras, mea‚Äôo, Molotov‚Äôs, musi-k, bardos, / ideolog√≠as pasadas y ¬Ņpresentes? / Y rekordando tambi√©n el Futuro, / organizando una ReVuelta / kon otro Intelectual de la Urbe MapUrbe.
(Poema de Fakundo Wala, aparecido en el fanzine Tayi√Ī Weichan)

El uso de la letra k, dice la antrop√≥loga, ‚Äúpara m√≠ tiene que ver por un lado con la tradici√≥n anarco-punkie, que tiene un corte generacional, y por otro es una letra que se usa para transcribir algunos sonidos del mapudungun‚ÄĚ, la lengua mapuche.

LOS ESPACIOS

Ca√Īuqueo, quien forma parte de la Campa√Īa de Autoafirmaci√≥n Mapuche Wefkvletuyi√Ī, plantea que uno de los objetivos del movimiento es ‚Äúpelear con la idea hegem√≥nica que plantean muchos intelectuales org√°nicos de que la identidad ind√≠gena s√≥lo es posible de sostener en el espacio rural. El proceso hist√≥rico que vivieron los pueblos ind√≠genas en general y particularmente el mapuche lleva a que hoy est√©n presentes en zonas rurales y tambi√©n en las zonas urbanas: la poblaci√≥n mapuche en las ciudades es muy numerosa. Y el hecho de vivir en un espacio urbano no significa tener de ninguna manera tener una identidad m√°s reducida que en las zonas rurales¬Ľ.

¬ęPor otro lado, tanto la ciudad como el √°mbito rural son formas de pensar el espacio que se dan mucho despu√©s de la conquista, pero hablan de un mismo territorio. Ciudades como Bariloche, Neuqu√©n, General Roca, Bah√≠a Blanca, est√°n en lo que hoy se reivindica como parte del territorio mapuche. Nosotros entonces no nos desplazamos de nuestros territorio, s√≠ estamos desplazados de ciertas relaciones econ√≥mico-sociales, muchas veces desvalorizados en nuestra identidad, pero es posible hablar con firmeza de la identidad porque esto sigue perteneciendo a nuestro territorio ancestral‚ÄĚ.

El movimiento llev√≥ a muchos j√≥venes a participar en ceremonias tradicionales y a algunos hasta a estudiar el mapudungun. Ca√Īuqueo cuenta que en este movimiento tambi√©n terminaron acerc√°ndose algunas familias ‚Äúque hasta hace poco no hablaban de su identidad o la desvalorizaban: a trav√©s de sus hijos han vuelto a entablar una relaci√≥n con la gente mapuche‚ÄĚ. Pero admite que tambi√©n hay rechazos.

‚ÄúMucha gente rechaza esto, se sienten molestos cuando ven chicos que usan cresta, borcegos y andan con una campera con un kultrun o una consigna mapuche. Al menos desde mi punto de vista eso genera un aspecto positivo: analizar las condiciones hist√≥ricas en que hemos vivido, que hacen que hoy la identidad surja de distintas maneras y poder discutir qu√© significa ser mapuche hoy. Alguna gente eval√ļa que este movimiento juvenil lo que hace es transformar negativamente la identidad mapuche, pero por usar tachas o pelos largos uno no la est√° desvalorizando. Es al rev√©s: estos espacios contraculturales les permitieron a muchos j√≥venes conocer su identidad¬Ľ.

Mapurbe

Somos mapuche de hormigón
Debajo del asfalto duerme nuestra madre
Explotada por un cabrón.

Nacimos en la mierdopolis por culpa del buitre cantor
Nacimos en panaderías para que nos coma la maldición

Somos hijos de lavanderas, panaderos, feriantes
y ambulantes
Somos de los que quedamos en pocas partes

El mercado de la mano de obra Obra nuestras vidas
Y nos cobra

Madre, vieja mapuche, exiliada de la historia
Hija de mi pueblo amable

Desde el sur llegaste a parirnos
Un circuito eléctrico rajó tu vientre
Y así nacimos gritándoles a los miserables
Marri chi weu!!!!
En lenguaje lactante.

Padre, escondiendo tu pena de tierra tras el licor
Caminaste las ma√Īanas heladas enfri√°ndote el sudor

Somos hijos de los hijos de los hijos
Somos los nietos de Lautaro tomando la micro
Para servirle a los ricos
Somos parientes del sol y del trueno
Lloviendo sobre la tierra apu√Īalada

La l√°grima negra del Mapocho
Nos acompa√Ī√≥ por siempre
En este santiagoniko wekufe maloliente.

David Ani√Īir Guilitraro ‚ÄďCerro Navia-Santiago.

————————————–

* Periodista argentina. El reportaje se publicó en un Especial del diario argentino Página12. La fotografía es de Sebastian Cilveti.

Texto reproducido en el periódico mapuche Azkintuwe Noticias (http://www.nodo50.org/azkintuwe).

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