Jul 3 2006
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Pol铆tica

M茅xico: ELECCIONES CONTAMINADAS POR EL ATRASO EN EL ESCRUTINIO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La jornada electoral de ayer termin贸 en un impasse indeseable y preocupante que, aunque deja el saldo positivo de una participaci贸n ciudadana masiva y civilizada, confirma algunos de los peores temores previos a los comicios: el escenario de la indefinici贸n prolongada de los resultados, una autoridad electoral rebasada por los contendientes y la perspectiva de un veredicto que no va a ser f谩cilmente aceptado por las fuerzas rivales, no s贸lo por la indefinici贸n en la que termin贸 este largu铆simo d铆a, sino por las distorsiones en que se desarrollaron las campa帽as previas y por la indebida intervenci贸n del gobierno federal en el proceso para invalidar una de las candidaturas y favorecer a otra.

A la precisi贸n, la normalidad y la calma en que se desarrollaron las votaciones, elementos que no pueden ser minimizados en el balance, y antes inclusive de que cerraran las 煤ltimas casillas, sigui贸 un primer manotazo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual, por boca de su dirigente, Mariano Palacios Alcocer, puso sobre la mesa la exigencia de que el Instituto Federal Electoral (IFE) se abstuviera de divulgar los resultados del conteo r谩pido a las 11 de la noche.

芦Rechazamos categ贸ricamente, por el bien del pa铆s, que se interfiera la probabilidad de una encuesta a la certeza del conteo de voto por voto que la ley prev茅, ordena, vigila y protege禄, expres贸. Momentos despu茅s, el jefe de campa帽a del perredista Andr茅s Manuel L贸pez Obrador y el presidente de Acci贸n Nacional (PAN), Jes煤s Ortega y Manuel Espino, respectivamente, salieron a anunciar resultados favorables para sus respectivos candidatos presidenciales.

Para cuando el presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, dijo finalmente que el conteo r谩pido no pod铆a ser divulgado porque la diferencia entre los punteros era muy peque帽a, su autoridad estaba ya severamente cuestionada. En ese entorno, los reclamos de triunfo formulados poco despu茅s, con diferencia de pocos minutos, por L贸pez Obrador y por el panista Felipe Calder贸n Hinojosa, terminaron de generar un escenario de confusi贸n e incertidumbre generalizadas.

Ahora resulta inevitable preguntarse en qu茅 medida pudo haber incidido la demanda de silencio del PRI en la decisi贸n del IFE de guardar los resultados hasta el mi茅rcoles pr贸ximo, y por qu茅 la autoridad electoral renunci贸 a un margen adicional de espera de dos horas y dar un adelanto a la una de la madrugada de hoy, posibilidad que ten铆a previsto en caso de que las tendencias hacia las 11 no fueran todav铆a n铆tidas.

En estas circunstancias, la crispaci贸n y la tensi贸n resultan tan indeseables como inevitables, y resulta obligado formular un llamado a la moderaci贸n, la prudencia y la responsabilidad, a los l铆deres de las fuerzas pol铆ticas en pugna y a los seguidores de los dos candidatos que dicen haber ganado la titularidad del Poder Ejecutivo. En este esp铆ritu, resulta necesario otorgar, pese a todo, el beneficio de la duda a la autoridad electoral, e instar a la ciudadan铆a a esperar con la mayor serenidad posible el resultado definitivo de la elecci贸n.

La calma y la civilidad necesarias en el momento presente no deben implicar, desde luego, falta de inter茅s ni una credulidad ciega e incondicional. Los ciudadanos deben mantenerse atentos al recuento de sus propios sufragios y demandar que, en las pr贸ximas 72 horas, el IFE presente cifras n铆tidas, rigurosamente contadas y libres de toda sospecha.

Al gobierno federal cabe demandar 鈥搇os antecedentes justifican la exigencia鈥 que se abstenga de intervenir en las horas dif铆ciles que faltan para definir al ganador de la elecci贸n presidencial. Por lo que hace a los partidos pol铆ticos, resulta imperativo que eviten, en este lapso, cualquier tentaci贸n de negociar entre ellos, en cualquier sentido, al margen del sufragio popular. La clase pol铆tica, las autoridades y la mayor parte de los medios empezaron a contaminar desde hace muchos meses lo que habr铆a debido ser, desde las primeras horas hasta la noche de ayer, la fiesta c铆vica de los ciudadanos. Ahora deben comportarse con un sentido m谩ximo de responsabilidad para evitar que el impasse electoral derive en una descomposici贸n nacional que no beneficiar铆a a nadie.

* www.jornada.unam.mx.

DESMENTIDO DESPU脡S DEL DOMINGO

El escritor Carlos Fuentes desminti贸 su autor铆a de la carta en la que manifestaba su decisi贸n de votar por uno de los candidatos a la Presidencia de M茅xico, publicada en la revista Por la Libre y reproducida oportunamente por Piel de Leopardo.

He aqu铆 la explicaci贸n del error period铆stico.

El siete de junio pasado la editora de porlalibre.org recibi贸 de uno de sus contactos en M茅xico una misiva titulada Carta de Carlos Fuentes al PRI y al PAN. Con la publicaci贸n del escrito recib铆 varios e-mails de lectores mexicanos consultando por la autenticidad y/o 芦legitimidad-ilegitimidad禄 de 茅ste. Luego de hacer una serie de gestiones para confirmar la autor铆a, sin 茅xito, tome la decisi贸n de no hacer un desmentido hasta que lo hiciera p煤blicamente el propio escritor mexicano.

La semana pasada Fuentes escribi贸 en el diario Reforma un art铆culo donde comenta en adelanto la contienda electoral de ayer en M茅xico, y en el que concluye con la siguiente advertencia: 芦Circula un escrito ap贸crifo que usurpa mi firma para dar un retrato falso, desdibujado y mal escrito de mis ideas pol铆ticas. Dejo claro que ni escrib铆 ese panfleto ni lo apruebo. M谩s que nada, me siento ofendido por el estilo 鈥揷onfuso, profuso y difuso鈥 que s贸lo un enemigo m铆o y de la literatura se atrever铆a a endilgarme. Vale禄.

El 芦confuso, profuso y difuso禄 Carlos Fuentes de ese texto ap贸crifo declaraba que 芦no dudar茅 en dar mi voto, junto con el de millones, por Andr茅s Manuel L贸pez Obrador禄.

El desmentido

La doble conmemoraci贸n que tendremos en 2010 marca la oportunidad que se nos presenta para reformar al pa铆s.

Las buenas propuestas 鈥搎ue las hay鈥 de los dos contendientes principales a la presidencia se ven a menudo anegadas por la marea de insultos, descalificaciones y mentiras propias de las campa帽as por el poder no s贸lo en M茅xico: en todo el mundo. Por eso, es saludable que en los pasados diez d铆as, dos estadistas mexicanos 鈥揺l ingeniero Cuauht茅moc C谩rdenas y el presidente Ernesto Zedillo鈥 nos hayan recordado que el pa铆s tiene metas colectivas que no deben perderse de vista en el fragor de la lucha electoral.

C谩rdenas, en buena hora, fue designado presidente de las comisiones asesoras de nuestra doble conmemoraci贸n 鈥揑ndependencia de 1810, Revoluci贸n de 1910鈥 en 2010. Digo que ya era hora porque tanto en Chile como en Argentina las comisiones del Bicentenario de la Independencia fueron creadas desde hace varios a帽os. El nombramiento de C谩rdenas corona los esfuerzos reiterados de la UNAM y del Rector Juan Ram贸n de la Fuente y de los senadores Raymundo G贸mez Flores, Tom谩s V谩zquez Gil y Enrique Jackson. No se puede crear para el porvenir sepultando al pasado.

Llegamos tarde, pero llegamos. A veces se me ocurri贸 que a la derecha mexicana le interesaba m谩s celebrar el yunque de la consumaci贸n en 1821 (Iturbide) que el grito de la iniciaci贸n en 1810 (Hidalgo).

El caso singular de M茅xico es que en 2010 no s贸lo recordamos la Independencia, sino tambi茅n la Revoluci贸n. Dos actos de fundaci贸n que se dieron en medio de y gracias a la violencia. Estados Unidos, Francia, Hispanoam茅rica, Rusia, China: la revoluci贸n, 芦partera de la historia禄, rara vez se da en la paz. Y las revoluciones, como hechos de fundaci贸n, suelen legitimarse a s铆 mismas en el acto mismo de realizarse.

Digo todo esto porque en 2010 M茅xico tendr谩 una oportunidad excepcional para la cual debemos estar preparados desde ahora. Es la oportunidad de reformar al pa铆s, la de refundar la Rep煤blica en un clima de paz y democracia. Esta es la ocasi贸n que no debemos desaprovechar, sea quien sea nuestro presidente a partir del 1潞 de diciembre de 2006.

Para lograrlo, C谩rdenas y Zedillo nos proponen una agenda para el cambio que el triunfador del domingo que viene debe tomar muy en cuenta. C谩rdenas pide que se inicie 芦un acto fundacional que conduzca a un proceso de revisi贸n cuidadosa y de amplia discusi贸n democr谩tica de nuestra Constituci贸n禄. Por su parte, Zedillo puntualiza una agenda del desarrollo econ贸mico que incluir铆a la reforma tributaria, el fomento de la inversi贸n y el ahorro, la creaci贸n de nuevos mercados y productos, el incremento de la competencia interna y la apertura comercial.

Todo ello es deseable, apunt贸 el ex presidente, pero nada es posible sin el Estado de Derecho. Todo proyecto para crecer y combatir la pobreza requerir谩 instituciones. Instituciones que cobren impuestos eficazmente, que utilicen los factores de la producci贸n con m谩s validez, que eliminen obst谩culos al crecimiento con justicia.

O sea: hay condiciones que son necesarias pero que tambi茅n son insuficientes si no se dan dentro de un Estado renovado.

La renovaci贸n del Estado ha sido, tambi茅n, tema constante de mi malogrado amigo Adolfo Aguilar Zinser y de mi viejo compa帽ero Porfirio Mu帽oz Ledo. Hay, pues, un coro importante de voces que, m谩s all谩 de la coyuntura electoral, piden una indispensable reforma de leyes, instituciones, metas y procedimientos que equivalen, en palabras de C谩rdenas, a una 芦refundaci贸n de la Rep煤blica禄 que, seg煤n Zedillo, implica ponernos de acuerdo en una sola cosa: el Estado de Derecho como fundamento del cambio.

Escrib铆 en este mismo peri贸dico, despu茅s de conocer en vivo los proyectos argentino y chileno, que nuestra 谩guila con dos cabezas 鈥揑ndependencia y Revoluci贸n鈥 nos pide aportar ideas, de aqu铆 al a帽o 2010, para una discusi贸n abierta y plural sobre el pa铆s que queremos. Se trata de animar la participaci贸n ciudadana en proyectos de desarrollo, motivando iniciativas, creando, como lo hizo en Chile Ricardo Lagos, redes de alianzas para el desarrollo. Se trata de que el ciudadano se sienta parte de la sociedad y de la naci贸n. Se trata de abrir un horizonte de posibilidades.

Creo que estas metas no est谩n divorciadas de la soluci贸n de los dos problemas m谩s agudos del M茅xico actual: la pobreza y la inseguridad. El siguiente Jefe del Ejecutivo tendr谩 que poner toda su voluntad en enfrentar las lacras de la miseria y de la criminalidad. No lo podr谩 hacer si pierde de vista los proyectos mayores del pa铆s: poner al d铆a las leyes fundamentales y consolidar el Estado de Derecho. Nada se lograr谩 -y poco durar谩- si se realiza fuera del contexto de la Ley.

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* Ambos art铆culos citados este lunes tres de julio de 2006 por la revista digital Por la libre (www.porlalibre.org.

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