Abr 9 2005
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Pol铆tica

M茅xico: L贸pez Obrador es parte del problema

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

No hubo sopresas el jueves siete de abril de 2005 en M茅xico; el desafuero del alcalde de la capital federal, Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, era un hecho mucho antes de que se realizara la sesi贸n legislativa; Sobre lo que gran parte de la ciudadan铆a no ten铆a claridad era en qu茅 situaci贸n jur铆dica quedaba.

L贸pez Obrador debe enfrentar un juicio por desacato a la majestad del Poder Judicial, producido cuando funcionarios del gobierno del Distrito Federal pretend铆an abrir una calle en el sector denominado El Encino 鈥搖n sector elegante de la capital鈥 para mejorar el acceso a un hospital de la zona (mayor informaci贸n en Piel de Leopardo Aqu铆).

Las huestes del presidente Fox 鈥揳usente en Roma para asistir al funeral del papa鈥 afirman sin dejar lugar a dudas que L贸pez Obrador hab铆a sido destituido de la alcald铆a por el Poder Legislativo. Quienes le apoyan y siguen, en cambio, sostienen con la misma certeza que la C谩mara Baja s贸lo puede, con el desafuero, eliminar la inmunidad judicial de un funcionario, pero no a relevarlo del cargo para el cu谩l se lo eligi贸.

Nada m谩s parecido a los remolinos y peligros de la pol铆tica renacentista italiana que las palabras y acciones del muy barroco 鈥渟tablishment鈥 mexicano. Un grupo de legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) 鈥搎ue busca recuperar el mando en el pa铆s鈥 dejaron al d铆a siguiente del desafuero abierta la posibilidad de pedir la 芦desaparici贸n de poderes禄 en el DF y en consecuencia designar un sustituto del alcalde hasta el final del per铆odo.

Por otra parte se tiene la sensaci贸n de que al menos un sector de la direcci贸n del Partido Revolucionario Democr谩tico (PRD) se siente inc贸modo con su mas connotado militante. Muchos de sus influyentes provienen del PRD: son personas en las que la costumbre y el sistema de intrigas palaciegas y pol铆tica de masas a trav茅s de la acci贸n de caciques en los barrios y a lo largo y ancho de la geograf铆a de M茅xico pesa m谩s que cualquier consideraci贸n respecto de los muy graves problemas que padece la poblaci贸n.

Los medios opinan

Desde luego el PRD est谩 lejano de una posici贸n popular. La revista de izquierda argentina El Militante describe la situaci贸n de ese partido como la 鈥渄e quien pretende domar un tigre para que aprenda a comer lechuga; en su concepci贸n no cabe la lucha frontal con la burgues铆a, sino los llamados a la calma y a no caer en provocaciones, a demostrar que 鈥榥os somos violentos鈥欌.

Las horas previas al desafuero de L贸pez Obrador fueron tensas. En la calle, por la movilizaci贸n de cientos de miles de ciudadanos hacia el Z贸calo en apoyo al alcalde; en la bolsa de comercio 鈥揷ay贸 un dos por ciento鈥; en el 谩mbito econ贸mico, porque incluso se especul贸 con la devaluaci贸n del peso y la probabilidad del desplome.

La prensa liberal europea, en general, salud贸 el desafuero de L贸pez Obrador como una demostraci贸n de que la transici贸n hacia de democracia plena en M茅xico 鈥渆st谩 funcionando鈥, lo que da tranquilidad a las instituciones.

Al interior del pa铆s, por el contrario, la acci贸n del derechista Partido Acci贸n Nacional (PAN) en el gobierno suscita m谩s temores que tranquilidad. No es un misterio que la pol铆tica de Fox conduce a un gran proceso de privatizaciones y reforma de las leyes laborales 鈥搎ue bajo el lema de generar empleo har铆a precarios e inestables los puestos de trabajo鈥.

fotoLa revista Proceso apunta a una colusi贸n del PRI y del PAN para borrar de la lucha presidencial a L贸pez Obrador . El an谩lisis pol铆tico de 脕lvaro Delgado, bajo el ep铆grafe 鈥淧an y PRI: las mafias鈥 comienza sin ning煤n protocolo:
鈥淎hora las buenas conciencias se sienten lastimadas por la inadmisible insolencia de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador y por eso, con mayor raz贸n, es preciso fincarle m谩s cargos para evitar que su mal ejemplo cunda entre el peladaje nacional, tan a gusto que est谩 con el gobierno de Fox, como aseguran los nuevos promocionales televisivos y radiof贸nicos de la Presidencia de la Rep煤blica鈥.

Para se帽alar m谩s adelante: 鈥…se sienten ofendidas y por eso usan los instrumentos que tienen a su alcance, las envilecidas instituciones del Estado que controlan, efectivamente, los mismos privilegiados de siempre, sea con el PRI o con el PAN鈥. Y cierra:

鈥淓n este momento de la naci贸n, cuyas instituciones del Estado est谩n podridas, es preciso afirmar de manera rotunda que el desafuero de L贸pez Obrador no es contra un pol铆tico que ha concitado la adhesi贸n de la mayor铆a de los mexicanos, sino contra la voluntad popular que, conforme a la Constituci贸n, dimana del pueblo鈥.

En La Jornada del ocho de abril 鈥揳yer no m谩s鈥 Julio Hern谩ndez L贸pez, secci贸n Astilleros, escribi贸: 鈥淟茅ase como se lea, el term贸metro del Z贸calo deber铆a preocupar a quien fuese docto. N煤meros m谩s o n煤meros menos, la concurrencia a la Plaza de la Constituci贸n, un jueves por la ma帽ana, demostr贸 un poder de convocatoria que nadie en su sano juicio (de procedencia) deber铆a desestimar. Discurso andresino que traz贸 el camino de la lucha en curso, de la b煤squeda abierta de la candidatura presidencial y de la renuncia a la violencia como m茅todo.

鈥淒e all铆 a San L谩zaro, donde L贸pez Obrador acus贸 directamente a los se帽ores Vicente Fox y Mariano Azuela de actuar con sentido faccioso (…) hasta llegar al final que es el principio, al t茅rmino del viaje circunferencial, la serpiente que se muerde la cola: 360 grados votantes que significan una vuelta al pasado; redonda m谩quina del tiempo que reinstala ambientes del 68, del 71, de la guerra sucia y, todav铆a m谩s atr谩s (la vuelta al mundo en nueve horas de sesi贸n), del huertismo nunca victorioso.

Hern谩ndez recuerda una carta del subcomandante Marcos dirigida en 1977 al h茅roe revolucionario de 1910, Emiliano Zapata: 芦Ahora andan los gobiernos diciendo que no hay guerra porque la ley dice que no hay guerra. Pero s铆 hay, mi general, por eso somos ej茅rcito de usted, porque antes la guerra era nom谩s de all谩 pa’c谩, y ahora ser谩 tambi茅n de ac谩 pa’ll谩.

鈥淵 si quieren matar campesinos, pues tendr谩n que morir gobiernos. Porque a las exigencias justas se les contesta con muerte, porque viene muerte de retache. Viera que si las demandas de democracia, libertad y justicia se responden con verdad, otro baile tocar铆a la historia. Pero ahora no, mi general, ahora pura destrucci贸n toca la m煤sica esa que le llaman historia…禄.

(Una opini贸n del subcomandante Marcos sobre el affaire L贸pez Obrador puede leerse Aqu铆.)

fotoEl discurso de L贸pez Obrador
en la C谩mara de Diputados

Con la mirada puesta en la futura campa帽a presidencial, el jefe de gobierno del DF dirigi贸 sus palabras, adem谩s de a las diputadas y diputados, al 鈥減ueblo de M茅xico鈥. Dijo:

鈥淐omparezco con dignidad ante este tribunal por el juicio de desafuero en mi contra. Muy poco voy a argumentar en t茅rminos jur铆dicos sobre la falsedad de este juicio. Hemos reiterado nuestra defensa en numerosas ocasiones. S贸lo dir茅 que no he violado la ley, que jam谩s he actuado en contra de la justicia y nunca ha sido mi intenci贸n hacerle mal a nadie.

鈥淣unca firm茅 ning煤n documento ni orden茅 que no se respetara la suspensi贸n del amparo otorgado al presunto due帽o del predio El Encino. Por el contrario, hay constancias de que todos los servidores p煤blicos responsables del caso cumplieron con su deber.

鈥淎 pesar de que el Ministerio P煤blico pretendi贸 llevarlos a que me inculparan -como pueden ustedes constatarlo en el expediente-, plate谩ndoles interrogatorios insidiosos, no logr贸 su cometido. Nadie de los servidores p煤blicos del gobierno declar贸 en mi contra.

鈥淓l Juez Administrativo no se tom贸 la molestia de presentarse en El Encino para verificar si se daban o no las conductas de violaci贸n que me atribuyen.
Tuvo, sin embargo, la ruindad de otorgar valor probatorio pleno a supuestas inspecciones judiciales practicadas por actuarios. Es decir, el Juez se limit贸 a recibir los dichos de sus empleados y con estas pruebas ilegales se me acusa.

鈥淓s m谩s: el supuesto due帽o de El Encino primero reclamaba una propiedad de cien mil metros cuadrados; luego present贸 una escritura ante el Ministerio P煤blico de 86 mil metros cuadrados. Y en el Registro P煤blico de la Propiedad aparece que s贸lo posee 83 mil metros cuadrados, y que el tramo en cuesti贸n ni siquiera es de su propiedad. Pero esto no se nos acept贸 como prueba, porque en la Secci贸n Instructora se opuso a realizar un deslinde del terreno.
El expediente est谩 plagado de falsedades. Me acusan, simple y llanamente, por ser el superior jer谩rquico del Gobierno del Distrito Federal.

鈥淧or 煤ltimo, les preguntar铆a a ustedes: 驴d贸nde est谩 el dolo y la mala fe, si el camino no se construy贸?, y aqu铆 quiero aclarar algo, tres veces el licenciado Memije habl贸 de que en 11 meses se incumpli贸 la decisi贸n del juez, es decir 11 meses llev贸 la violaci贸n al amparo.

鈥淓stamos hablando de 200 metros, si hubiese dolo, mala fe, abuso de autoridad, 驴ustedes creen que en 11 meses no hubi茅semos terminado de hacer el camino?, no fue as铆. Tuvimos que hacer un camino alterno para comunicar al Hospital ABC y ah铆 va a quedar la brecha que constata que no hubo ning煤n desacato.

鈥淓l dolo y la mala fe es de quien me acusa, de quienes me acusan. Tengo la conciencia tranquila. Desde hace muchos a帽os que lucho por mis ideas y lo hago apegado a principios, uno de estos es precisamente, hablar con la verdad y conducirme con rectitud.

鈥淭engo la certeza absoluta de que no se me juzga por violar la ley sino por mi manera de pensar y actuar, y por lo que pueda representar, junto con otros mexicanos, para el futuro de nuestra patria.

鈥淎tendamos lo evidente: diputadas y diputados, hay en M茅xico, hoy, se debaten dos proyectos de naci贸n, y de naci贸n en la globalidad, distintos y contrapuestos, y a los que verdaderamente mandan junto con los que mal gobiernan al pa铆s, les preocupa y les molesta que nuestro programa en la Ciudad -de crecimiento econ贸mico, generaci贸n de empleos, construcci贸n de obras p煤blicas, de educaci贸n, salud y vivienda y de apoyo a los m谩s humildes y olvidados- se propague cada d铆a m谩s, se acredite entre la gente y se aplique a nivel nacional.

鈥淓ste es el fondo del asunto. Por eso, y por ninguna otra causa, nos quieren atajar y me quieren quitar mis derechos pol铆ticos, con miras a las elecciones del 2006.

鈥淨uienes me difaman, calumnian y acusan son los que se creen amos y se帽ores de M茅xico. Son los que en verdad dominan, mandan en las c煤pulas del PRI y del PAN. Son los que mantienen a toda costa una pol铆tica antipopular y entreguista.

鈥淪on los que ambicionan las privatizaciones del petr贸leo y de la industria el茅ctrica, algo que a煤n no consiguen tras la entrega sucesiva de los bienes nacionales.

鈥淪on los que utilizan al Estado para defender intereses particulares y rescatar instituciones financieras en quiebra.

鈥淪on los que, al mismo tiempo, consideran al Estado una carga y quieren desvanecerlo en todo lo tocante a la promoci贸n del bienestar de los pobres y de los despose铆dos que es, tambi茅n, si bien se ve, el bienestar de una naci贸n corro铆da por la desigualdad.

鈥淪on los que manejan el truco de llamar populismo o paternalismo a lo poco que se destina en beneficio de las mayor铆as, pero nombran fomento o rescate a lo demasiado que se le entrega a minor铆as rapaces.

鈥淪on los partidarios de privatizar las ganancias y de socializar las p茅rdidas.

鈥淪on los que han triplicado en veinte a帽os la deuda p煤blica de M茅xico.

鈥淪on los que defienden la pol铆tica econ贸mica imperante, no obstante su serie de fracasos, que dan como resultado el cero crecimiento y el aumento constante del desempleo.

鈥淪on los que quieren cobrar IVA a los medicamentos y a los alimentos, pero exentan de impuestos a sus amigos y protectores. Que la mayor铆a lo pague todo y que la minor铆a selecta nos d茅 por favor una limosna.

鈥淪on los que han socavado la calidad de vida de las clases medias.

鈥溾漇on los que han convertido al pa铆s en un oc茅ano de desigualdades, con m谩s diferencias econ贸micas y sociales que cuando Morelos proclam贸 que deb铆a moderarse la indigencia y la opulencia.


鈥淪on los que han arruinado la actividad productiva del pa铆s y han obligado a millones de mexicanos a dejar sus hogares y sus familias para emigrar a Estados Unidos, arriesg谩ndolo todo en busca de lo que mitigue su hambre y su pobreza.

鈥淪on los que quieren perpetuar la corrupci贸n, el influyentismo y la impunidad, que son sus se帽as de identidad.

Son ellos los que tienen mucho miedo a que el pueblo opte por un cambio verdadero. Y ese miedo cobarde de perder privilegios los lleva a tratar de aplastar a cualquiera que atente contra sus intereses y proponga una patria para todos y patria para el humillado.

Por eso utilizan al ciudadano Presidente, a quien encumbraron para seguirse devorando al pa铆s y a quien lanzan en mi contra para impedir que avance el movimiento de transformaci贸n nacional, capaz de crear una nueva legalidad, una nueva econom铆a, una nueva pol铆tica, una nueva convivencia social con menos desigualdad, con m谩s justicia y dignidad.

鈥淯n empresario me cont贸 que el 10 de junio del a帽o pasado, en una reuni贸n en casa de R贸mulo O?Farrill, ese grupo compacto de intereses creados le dijo al ciudadano Presidente -palabras m谩s, palabras menos-: 鈥楴os has quedado mal, no has podido llevar a cabo las privatizaciones y la reforma fiscal, pero eso ya no es lo que nos importa. Ahora lo 煤nico que te pedimos es que por ning煤n motivo permitas que ese populista de Andr茅s Manuel llegue a la Presidencia鈥.

鈥淭al vez, a partir de entonces o de una lectura febril de las encuestas, al Presidente de la Rep煤blica se le volvi贸 una obsesi贸n hacer campa帽a en mi contra. Eso es lo que explica este desafuero, tramado desde Los Pinos.

鈥淧or eso, con seguridad y firmeza, desde esta tribuna, aunque no sea la m谩xima tribuna, acuso al ciudadano Presidente de la Rep煤blica, Vicente Fox Quesada, de estos procedimientos deshonrosos para nuestra incipiente democracia.

鈥淟o acuso de actuar de manera facciosa, con el prop贸sito de degradar las instituciones de la Rep煤blica.

鈥淎cuso tambi茅n por complicidad al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Naci贸n, Mariano Azuela G眉itr贸n, por supeditar los altos principios de la justicia y de la Constituci贸n a las meras consignas pol铆ticas ordenadas por los intereses creados del momento.

鈥淒铆as antes de iniciar el procedimiento en mi contra, en abril del a帽o pasado, el presidente de la Corte acudi贸 a un encuentro con el ciudadano Presidente para tratar este asunto olvid谩ndose que su deber no es encubrir las arbitrariedades del titular del Poder Ejecutivo, sino el de proteger a los ciudadanos del atropello y del abuso.

鈥淓s m谩s, dos d铆as despu茅s de presentada la solicitud de desafuero, la Suprema Corte hizo publicar un desplegado donde, por anticipado, se trataba de legitimar este aberrante procedimiento en mi contra y se alababa la actuaci贸n de quienes actuaron por consigna haci茅ndose pasar por jueces.
Claro est谩, y aqu铆 lo hemos escuchado, que quienes me acusan tratan de Justificar su actuaci贸n, hablando en nombre de la ley e invocando el Estado de Derecho.

鈥淎s铆 ha sucedido siempre: todo acto autoritario suele encubrirse en un discursode aparente devoci贸n por la legalidad.

鈥淟o cierto es que estos personajes no s贸lo est谩n envileciendo a las instituciones sino haciendo el rid铆culo.

鈥淎hora resulta que en el pa铆s de la impunidad, en el pa铆s del Fobaproa, de los Amigos de Fox, del Pemexgate y otros latrocinios cometidos, permitidos o solapados por los que ahora me acusan y juzgan, a m铆 me van a desaforar, me van a encarcelar, me van a despojar de mis derechos pol铆ticos por haber intentado abrir una calle para comunicar un hospital. Repito: por intentar abrir una calle para comunicar un hospital.

鈥淎hora resulta que los Defensores del Derecho Supremo del Privilegio han convertido en un grave delito, una supuesta infracci贸n jur铆dica que amerita despojarme del cargo que legal y leg铆timamente me fue otorgado por los ciudadanos del Distrito Federal.

鈥溌棵塻e es el Estado de Derecho que pregonan? 驴Cu谩l Estado de Derecho puede haber si en M茅xico los encargados de impartir justicia, en vez de proteger al d茅bil, s贸lo sirven para legalizar los despojos que comete el fuerte?

鈥溌緿e cu谩l Estado de Derecho hablamos si s贸lo se castiga a los que no tienen con qu茅 comprar su inocencia? 驴Qu茅 Estado de Derecho existe si la mayor铆a de los jueces, magistrados y ministros no tienen el arrojo de sentirse libres y todav铆a se comportan como empleados del Poder Ejecutivo Federal?

鈥溌o se帽oras y se帽ores!


鈥淓so no es Estado de Derecho. En M茅xico, desgraciadamente, el Derecho ha significado por lo com煤n lo opuesto a su raz贸n de ser; el Derecho que ha imperado ha sido el del dinero y el del poder por encima de todo; el Derecho de un modelo de pa铆s exclusivo para los privilegiados y el Derecho de destruir a quienes pongan en peligro ese modelo.

鈥淓s un timbre de orgullo que se me juzgue como en otros tiempos se conden贸 a quienes han actuado en defensa de los derechos sociales, civiles y pol铆ticos.
Por ejemplo, cuando la dictadura porfirista presinti贸 que ser铆a derrotada en las urnas por Francisco I. Madero, decidieron sacarlo de la carrera presidencial invent谩ndole cargos y conduci茅ndolo, finalmente, a prisi贸n. Ya desde abril de 1910, para impedir su asistencia a la Convenci贸n Antirreeleccionista se le hab铆a acusado de invadir un predio ajeno para robarse una carga de guayule.

鈥淐uando este cargo fracas贸, por rid铆culo e infundado, se le acus贸 -siendo ya candidato a la Presidencia de la Rep煤blica- de proteger de la polic铆a al orador Roque Estrada quien hab铆a pronunciado un supuesto discurso injurioso en contra de las autoridades. De ese modo, Francisco I. Madero fue detenido en Monterrey y trasladado a la c谩rcel de San Luis Potos铆 en donde radicaban los cargos.

鈥淒esde la prisi贸n, Madero escribi贸 a uno de sus partidarios:

鈥溾楨fectivamente, es un atentado incalificable el que se ha cometido conmigo, pero ha servido para quitar definitivamente la careta a nuestros gobernantes, para exhibirlos como tiranos vulgares y para desprestigiarlos completamente ante la opini贸n p煤blica, a la vez que nuestro partido se ha fortalecido de manera incre铆ble. Por estas circunstancias no me aflige mi prisi贸n, pues aqu铆 descansando, creo que estoy prestando grandes servicios a nuestra causa鈥.

鈥淭ambi茅n, cuando se obtuvieron con enga帽os las renuncias de Francisco I. Madero y Jos茅 Mar铆a Pino Su谩rez, la mayor铆a de la C谩mara de Diputados cometi贸 la indignidad de desaforarlos -que a eso equivali贸 aceptar sus renuncias- y de prestarse a la farsa de legalizar, siempre preocupados porque todo sea legal, un nombramiento que dur贸 en el poder 45 minutos, tiempo suficiente para que el tal Pedro Lascur谩in nombrara como Secretario de Relaciones Exteriores a Victoriano Huerta y luego renunciara convirtiendo a El chacal en Presidente de la Rep煤blica.

鈥淯n dato m谩s para comprender la historia, que es la maestra de la vida y que no se tome como un insulto, porque la verdad no es injuria: el bisabuelo de Santiago Creel, Enrique Creel, fue ministro de Relaciones de Porfirio D铆az y su abuelo, Luis R. Creel, fue huertista y particip贸 en La Decena Tr谩gica.

鈥淭ambi茅n, para quienes padecen amnesia, para los que creen que la pol铆tica s贸lo consiste en una enciclopedia del conocimiento de las ma帽as y el golpe artero, a ellos conviene recordarles otro hecho indigno que pas贸 por esta C谩mara de Diputados. Me refiero a la renuncia forzada ante la amenaza de desafuero de Carlos A. Madrazo Becerra.

鈥淓n ese entonces, el pretexto fue un supuesto fraude con tarjetas de braceros cuando en el fondo se trataba de una venganza pol铆tica porque Carlos Madrazo Becerra apoyaba para la sucesi贸n presidencial al entonces regente Javier Rojo G贸mez. Tan es as铆 que luego de ser encarcelado por cerca de nueve meses, una vez que se eligi贸 a Miguel Alem谩n como candidato a la Presidencia, Carlos Madrazo obtuvo su libertad.

鈥淭ambi茅n estoy orgulloso de ser acusado por quienes enga帽aron al pueblo de M茅xico; por quienes ofrecieron un cambio y mintieron; por quienes se aliaron a los personajes m谩s siniestros de la vida p煤blica del pasado, como Carlos Salinas de Gortari, y mantienen la misma pol铆tica de siempre, 茅sa donde todos los intereses cuentan, menos el inter茅s del pueblo.

鈥淟amento que el voto 煤til se haya convertido en voto in煤til, que se haya perdido tristemente el tiempo con el llamado gobierno del cambio y no se haya logrado nada, absolutamente nada habiendo tantas demandas nacionales insatisfechas.

鈥淧ero no hay mal que por bien no venga; hac铆a falta conocer a fondo a los santurrones, a los intolerantes, a los que hip贸critamente hablaban de buenas conciencias y del bien com煤n. Hac铆a falta que esas personas se exhibieran sin tapujos, con toda su torpeza, frivolidad, desparpajo, codicia y mala fe para saber con claridad a qu茅 atenernos.

鈥淒iputadas y diputados:

鈥淐omo deben suponer estoy acostumbrado a luchar. No soy de los que aceptan d贸cilmente condenas injustas. Me voy a defender y espero contar con el apoyo de hombres y mujeres de buena voluntad que creen en la libertad, en la justicia y en la democracia.

鈥淟es repito: no me voy a amparar ni solicitar茅 libertad bajo fianza porque sencillamente no soy culpable y porque as铆 protestar茅 de manera pac铆fica ante la arbitrariedad que se comete en mi contra y en contra de quienes luchan por la democracia y rechazan la injusticia.

鈥淭ampoco voy a recurrir a artima帽as o a negociaciones vergonzosas. Nada, ni siquiera la aspiraci贸n al cargo m谩s elevado de la Rep煤blica, podr铆a justificar el hacer a un lado la dignidad y los principios.

鈥淣o soy un ambicioso vulgar. No llevar茅 a nadie al enfrentamiento. Todo lo que hagamos se inscribir谩 en el marco de la resistencia civil pac铆fica.

鈥淧or 煤ltimo, diputadas y diputados, con sinceridad les digo que no espero de ustedes una votaci贸n mayoritaria en contra del desafuero. No soy ingenuo.
Ustedes ya recibieron la orden de los jefes de sus partidos y van a actuar por consigna, aunque se hagan llamar representantes populares.

鈥淐laro est谩 que otros diputados, los menos desgraciadamente, votar谩n con dignidad y decoro.

鈥溾漃ero los que van a votar en mi contra y los que se abstendr谩n, pensando que hay justo medio entre ser consecuente o cortesano, no deben ufanarse por haber logrado una especie de desafuero patri贸tico porque todav铆a la conducta de ustedes tendr谩 que pasar por el escrutinio p煤blico, por la opini贸n y la decisi贸n de la gente.

鈥淓stoy seguro que la mayor铆a de ustedes votar谩 a favor del desafuero sin medir las consecuencias de sus actos, o porque piensan que podr谩n justificarse, como lo expres贸 incre铆blemente una diputada que lleg贸 a decir, creo que es la diputada Rebeca God铆nez, lleg贸 a decir -abro comillas- 驴隆Con esto empieza el Estado de Derecho en M茅xico!?

鈥淐onste que el Estado aludido no se tard贸 y debut贸 muy mal.

鈥淩epito: 驴de cu谩ndo a ac谩 los m谩s tenaces violadores de la ley, los saqueadores, quieren aparecer como los garantes del Estado de Derecho?
Ustedes me van a juzgar, pero no olviden que todav铆a falta que a ustedes y a m铆 nos juzgue la historia.


鈥溌iva la dignidad!


鈥溌iva M茅xico!

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