La situación de indigencia en la ciudad de Buenos Aires, gobernada por décadas por los neoliberales de Propuesta Republicana (PRO), encabezados por el expresidente Mauricio Macri, es sumamente alarmante: alrededor del 20 por ciento de la población se encuentra en condición de indigencia, alrededor de medio millón de personas durmiendo en los portales de casas y negocios.

¿Cuál es el límite a la muerte de un humano en el anonimato, invisibilizado en ese anonimato, enrollado en un contenedor de la basura? Vimos también durante 2025 los genocidios globales, los nuevos desaparecidos, los sin tierra, los sin tierra prometida, los africanos, los gazatíes, los latinos en Estados Unidos, los arrojados del mapa en cada uno de los epicentros de combustión urbana.
Entre los sectores que se ven más impactados por la pobreza están los hogares encabezados por mujeres (donde la incidencia de la pobreza es de 31,0%, frente a 21,5% con jefe varón), por una persona desocupada (2,6 veces más alta que la incidencia del total), o por una ocupada en servicio doméstico (61,1%).
También a los hogares que están ubicados en la zona Sur (42,4%) y a los que tienen niños y niñas de menos de 14 años (39,9%), estos últimos con incidencias de la pobreza y de la indigencia crecientes con el número de niños y niñas en el hogar. Los hogares con presencia de adultos mayores que están en situación de pobreza se ubican en 26,4%.
*Periodista e investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.