Jun 16 2005
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Econom铆a

Naci贸n mapuche: mala memoria, mucha culpa

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Cuando le铆 que el tribunal penal de Angol hab铆a condenado a otro mapuche a 10 a帽os de c谩rcel por 芦incendio terrorista鈥, pens茅: es tan grande la injusticia que no es posible callar. Otros tuvieron el mismo castigo. Dieciseis son, hoy, los acusados. El incendio recae, dicen los que acusan, en la ley que penaliza las conductas terroristas.

Juan Carlos Huenulao, uno de los 煤ltimos condenados, habr铆a incendiado un fundo de la empresa Forestal Mininco. Los condenados, por su parte, exigen el reconocimiento de los derechos del pueblo papuche y, naturalmente, el territorio del cual fueron despojados.

驴Cu谩ntos incendios terroristas orden贸 el gobierno y ejecut贸 el ej茅rcito chileno en contra de los mapuches? El protocolo de un documento oficial asegura que aproximadamente 2.000 casas mapuches fueron incendiadas… en una jornada. Hubo muchas otras. Porque se trat贸 de un genocidio. El siguiente es un documento oficial:

芦Seria mui dificil formar un c谩lculo de las p茅rdidas sufridas por los indios; incendio de 2.000 casas pr贸ximamente, la mayor parte bien provistas de cereales i otros art铆culos para la subsistencia; consumo de animales vacunos en rancho de las tropas expedicionarias; caballos i yeguas cedidas a los c铆vicos de caballeria e indios amigos en premio de sus buenos servicios; i ganado lanar muerto con motivo de las dificultades que ofrece su arreo en largas distancias…禄.

芦Al tomar la ofensiva en la guerra, se me presentaban dos m茅todos 煤nicos en emprenderla con provecho: obrar en el territorio enemigo con un fuerte ej茅rcito o destacar divisiones poco numerosas, con el objeto de llegar de improviso al punto donde iban mandadas. La elecci贸n de uno u otro sistema ha dependido de las circunstancias: trat谩ndose de cortas espediciones a lugares no mui poblados ni distantes, me ha parecido preferible mandar fuerzas reducidas, que haciendo sus marchas durante la noche pueden caer de sorpresa y regresarse 谩ntes que los indios alcancen la reunir las fuerzas necesarias para impedirles la vuelta; pero en los casos de espediciones a mucha distancia, para cuya realizacion se necesita emplear varios dias, han marchado las tropas suficientes para repeler toda agresion, sin prejuicio de destacar divisiones, cuyo n煤mero se calcula segun las circunstancias, para conseguir mejor el objetivo que llevan en vista…禄.

芦Las divisiones numerosas pueden recorrer toda la Araucan铆a sin peligro porque el enemigo huye a su aproximacion; pero al mismo tiempo, si se reduce a obrar siempre unidas, los resultados de su escursion son completamente nulos, porque los indios observan de lejos sus movimientos y solo encuentran a su paso casas desocupadas. Para que estas espediciones sean felices, es indispensable mandar fuerzas en todas direcciones a fin de evitar que los enemigos como tienen costumbre de hacerlo, sigan al ej茅rcito i ocupen con sus familias y ganados los lugares que acaban de recorrer. Para comprender esta estratajema de los araucanos, conviene tomar en cuenta que, aun conduciendo sus ganados i familias, hacen sus marchas con mayor celeridad que la ordinaria de las tropas…禄.

芦He puesto el mayor empeno i tomado las medidas posibles de precaucion con el objeto de sorprender partidas organizadas de indios, encontrando siempre el inconveniente insuperable de la mas esquisita vijilancia; se ha conseguido tomar de improviso a los habitantes de casas cayendo sobre ellas en la noche o la madrugada, i aun estos casos han ocurrido rara vez; pero las sorpresas intentadas contra araucanos reunidos, nunca han producido resultados felices. Los salvajes, aleccionados por su larga esperiencia en la guerra, construyen de ordinario sus ranchos pajizos contiguos a sus grandes i numerosos bosques accesibles solo por estrech铆simas i tortuosas veredas transitables con frecuencia 煤nicamente de a pi茅… Las dificultades con que se tropieza a cada paso en una guerra tan escepcional, hacen imposible terminarla en un corto espacio de tiempo, i justifican el sistema de privar a los indios de sus recursos, empleado por cuantos jefes ha habido en la frontera, como el unico medio de traerlos a la paz…禄.

Memoria del Jeneral en Jefe del Ej茅rcito de Operaciones de la Alta Frontera. Santiago, julio 14 de 1869. Jos茅 Manuel Pinto. Al Se帽or Ministro de Estado en el Departamento de la Guerra鈥.

fotoSOMETER, REDUCIR, ANIQUILAR

Este informe es parte de la Memoria del General en Jefe del Ej茅rcito de Operaciones en la Alta Frontera, Jos茅 Manuel Pinto. Est谩 dirigido al Ministro de la Guerra. El contenido es claro. Se presume que el divulgar parte de esta Memoria no es para justificar los incendios o atentados de este siglo. Ni menos los del gobierno y el ej茅rcito que conformaron una pol铆tica terrrorista de Estado en contra del Pueblo Mapuche en su conjunto.

Los mapuche fueron objeto en Chile, en la segunda mitad del siglo XIX, de una guerra de exterminio. Se trat贸 de una 芦limpieza 茅tnica鈥. La esencia de esa guerra fue racista, pues fue hecha por los 芦civilizados鈥 en contra de los 芦salvajes鈥. Naturalmente que los conceptos fueron elaborados en Europa. Pues la 芦cultura chilena鈥 es maestra de la copia. Desde que los 芦salvajes鈥 descubrieron las naves de Col贸n fueron objeto de atenci贸n de los 鈥渃ivilizados鈥. Algunos ejemplares fueron llevados. Se sumaron a los productos africanos humanos ex贸ticos.

Los objetivos de la guerra en Chile fueron anexionar los territorios mapuche ubicados en la Araucan铆a y someter a su poblaci贸n a las leyes chilenas. Para lograr esas metas el gobierno se propuso reducir a los sobrevivientes a la sumisi贸n. Poco se repar贸 en los medios, como lo explica en su informe el general Pinto. Y la tierra as铆 conquistada fue entregada a los 芦superiores鈥: los europeos, como lo escribi贸 el general y presidente Bulnes para fundamentar el inicio de la colonizaci贸n.

Un c铆rculo perfecto: los europeos crean y establecen la diferencia entre salvajes y civilizados, los gobiernos chilenos la hacen suya para fundamentar la guerra y las tierras se entregan a los civilizados, o sea los europeos. M谩s perfecci贸n s贸lo la intent贸 Hitler. En las primeras cinco l铆neas el general Pinto informa que no s贸lo se incendiaron alrededor de dos mil casas mapuches sino tambi茅n se quemaron los cereales y todo medio de subsistencia. Se destru铆a todo lo necesario para la vida humana. Se buscaba aniquilarlos. No hay otra interpretaci贸n posible.

Adem谩s el gobierno y el ej茅rcito se robaban los animales vacunos y los utilizaban para alimentar a la tropa. Los caballares los repart铆an entre ellos y los amigos. Como el ganado lanar no lo pod铆an trasladar, lo mataban. Los corderos y ovejas muchas veces fueron desbarrancados. La forma preferente utilizada en la guerra era el ataque por sorpresa. Nada nuevo, los espa帽oles lo hab铆an empleado siempre. Hern谩n Cort茅s, fue el maestro de la traici贸n y el asesinato de madrugada.

Es importante la aclaraci贸n que hace el general Pinto: el incendio de los ranchos y de sementeras fue empleado por todos los jefes que operaron en La Frontera. Su predecesor fue el coronel Cornelio Saavedra, que figura en la lista de 芦h茅roes鈥 del Ej茅rcito de Chile.

LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA

La guerra contra los mapuche forma parte de los silencios de la historia de Chile. Se mantiene oculta. Y debe ser conocida porque as铆 los chilenos comprender谩n los porqu茅 de las reclamaciones mapuche. 芦Nuestra鈥 historia est谩 recargada de acentos e himnos militares, llena de silencios sangrientos. Plet贸rica de racismo decimon贸nico y siglo veinte. Y seguimos adelante. Los gobiernos que sucedieron a la dictadura de Pinochet no han resuelto las demandas mapuche. Mucho se ha discutido en honorables comisiones, pero ese pueblo sigue discriminado y es el sector m谩s empobrecido del pa铆s.

Tales son las causas de las acciones que se atribuyen a los mapuche, condenados o emjuiciados por 芦incendios terroristas鈥. Si hubiera justicia habr铆a que aplicar la Ley Antiterrorista al Estado chileno que incendi贸 miles de casas y siembras mapuche. Sin siquiera considerar los cr铆menes y las secuelas de la guerra. La peor consecuencia es que todos los no mapuche se sintieron autorizados para seguir saqueando sus pertenencias, para suprimir sus creencias, para aplastar su cultura, hasta su lenguaje. En consecuencia lo m铆nimo que debe hacer el Estado es atender las demandas de dicho pueblo. Y no seguir encarcel谩ndolo.

La publicacion de los documentos de la guerra sirven tambi茅n para conocer el rol de los gobiernos y ej茅rcito chilenos. Es leg铆timo, en este sentido, asociar a ese ej茅rcito de la segunda mitad del siglo XIX con el actual. Centenares de oficiales est谩n bajo proceso. D铆gase lo que se diga el ej茅rcito chileno es ejecutor de dos genocidios: el del pueblo mapuche, y el de un grupo nacional, el allendismo. En ambos casos cabe la definicion oficial de genocidio de Naciones Unidas, pues se trat贸 de 芦destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, 茅tnico, racial o religioso, como tal鈥.

Como resultado de las actuales presiones militares, los jueces est谩n cerrrando sumarios y, en esencia, derivando hacia la impunidad. La impunidad significa que en el futuro los militares pueden volver a matar a sus propios compatriotas. El romper de las silencios tambi茅n permite conocer la esencia pol铆tica de la derecha. Esa esencia consiste en que para la derecha es m谩s importante el derecho de propiedad (la suya) que el derecho a la vida. Eso lo dijo Thieme, un derechista que bien los conoce.

INCONGRUENCIA BICENTENARIA

Parte de la cultura oficial parece circo pobre. Con motivo del Bicentenario (de la independencia de Espa帽a) han convocado a los chilenos a escribir sus sue帽os. Esta vez debemos copiar a los 芦salvajes鈥. Los convocantes quieren que celebremos el Bicentenario contando sue帽os, como si nuestra realidad fuera la que vivi贸 el pueblo mapuche en sus peores momentos hist贸ricos: aquellos en que s贸lo pudo so帽ar, porque la realidad apestaba.

Le copian parte de su cultura mientras los encarcelan. Incongruencia bicentenaria. Por qu茅 mejor no piden la libertad de todos los mapuche presos de una justicia que, al mism铆simo tiempo, libera a uniformados conectados a la peor forma del terrorismo, el de Estado. Un gobierno constituido, que avanza hacia la democratizaci贸n, deber铆a convocar a debates destinados a establecer una relaci贸n relativamente m谩s aut茅ntica con la historia chilena. No s贸lo por un ajuste necesario con la tradicion manipuladora, sino porque a煤n se mantiene la discriminaci贸n y el racismo.

Recuerdo haber le铆do, no en el siglo XIX sino hace poco, en las actas del Senado la intervenci贸n de un senador de derecha relativa a la cuesti贸n ind铆gena. Este senador designado, militar por a帽adidura, de apellido Canessa, se preguntaba con inocencia conmovedora, c贸mo este pueblo, el mapuche, pod铆a ser tan apocado, tan humilde. 驴Alguien puede creer que un general de la Rep煤blica sea un ignorante de las formas que tuvo la guerra contra los mapuche en los a帽os 60, 70 y parte del 80 del siglo XIX?

Como se trata de un general formado bajo la dictadura de Pinochet y participante directo de esa admistraci贸n, lo creo perfectamente posible. S贸lo hay que sumar o combinar ignorancia y cinismo. Para lograr la sumisi贸n de los mapuche se us贸 el armamento m谩s moderno del per铆odo. Fusiles de repetici贸n, ca帽ones Krupp: la misma firma que suministr贸 de armamento a los nazis.

Muy poco espacio tiene lo casual en la pol铆tica.

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* En Azkintuwe.

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