Jul 2 2022
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AmbienteEconomía

Nubes sobre la agricultura campesina

Del campo al plato, la digitalización de los sistemas agroalimentarios avanza por todo el planeta, con impactos poco conocidos. Se podría pensar que al ser un paquete de alta tecnología solamente es usado en sistemas agrícolas industriales, pero avanza también sobre países del sur y áreas de agricultura familiar y campesina, con falsas promesas de mayor eficiencia e información para mejorar la producción.

Muchas preguntas surgen con esta nueva ola de tecnificaci√≥n del campo. ¬ŅQu√© es y qu√© significa? ¬ŅQu√© impactos tiene para el campesinado y la agricultura familiar y de peque√Īa escala? Comparto aqu√≠ un documento con ejemplos de impactos posibles y reflexiones sobre estas preguntas (https://tinyurl.com/ytrkzw76).

En M√©xico, entre enero y mayo de 2022, las mayores empresas globales de semillas y agrot√≥xicos como Bayer-Monsanto, Basf y Corteva (fusi√≥n de DuPont y Dow) lanzaron nuevas plataformas digitales agr√≠colas, que venden servicios a los agricultores. Se suman a las que estaban presentes en a√Īos recientes y al despliegue de las mismas en otros pa√≠ses de Am√©rica Latina.

Básicamente, para entrar en las plataformas digitales las o los agricultores deben hacer un contrato de suscripción, con lo que a través sistemas que pueden ser drones, satélites o fotografías de celular tomadas por los propios agricultores de sus cultivos y enviadas a las plataformas, las empresas registran datos de sus campos, como por ejemplo datos del suelo, humedad, semillas, producción, enfermedades de las cultivos, plantas invasoras e insectos que podrían ser considerados plagas, vegetación y bosques, etcétera.

Almacenan y procesan la información en las nubes informáticas de grandes empresas tecnológicas y devuelven consejos a los agricultores que indican qué, cuánto y dónde usar en su campo ciertos productos. Generalmente los contratos establecen como condición para lograr resultados el compromiso de usar las semillas y agrotóxicos de las propias empresas.

Bayer ‚Äďque luego de comprar Monsanto, se hizo due√Īa de la plataforma digital Climate Fieldview, una de las m√°s extendidas‚Äď anunci√≥ su acuerdo en 2022 con Microsoft Azure (nube de computaci√≥n) para adem√°s de actuar en los campos, seguir digitalmente las cadenas de suministro. Microsoft ya ofrec√≠a el programa Farmbeat. Basf lanz√≥ en M√©xico la plataforma Xarvio, que promete detectar malezas, plagas y enfermedades locales en los principales cultivos a partir de fotos de celular. Corteva agrega a varias de sus plataformas ‚Äďcomo Granular y MiLote con funciones similares a las anteriores‚Äď una nueva para medir la huella de carbono en los campos. Se suma as√≠ a Bayer en la incursi√≥n de potenciales cr√©ditos de carbono en suelos agr√≠colas, un tema con muchas aristas, todas negativas.

El despliegue de la digitalizaci√≥n y robotizaci√≥n en los campos ha ido de la mano con acuerdos y fusiones entre las mayores empresas de agronegocios ‚Äďsemillas, agrot√≥xicos, fertilizantes, comercializadoras‚Äď con las de maquinaria agr√≠cola y los titanes tecnol√≥gicos. Cada uno de los pasos de la cadena agroalimentaria industrial est√° dominado por pocas empresas: entre 5 y 10 en cada sector controlan m√°s de la mitad del mercado global. El cambio m√°s fuerte en el sector agroalimentario en a√Īos recientes es la irrupci√≥n de las gigantes tecnol√≥gicas estadunidenses (conocidas como GAFAM antes de cambiar sus nombres empresariales: Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) junto a las chinas Alibaba y Tencent.

En proporci√≥n cada vez mayor, las empresas que deciden sobre la producci√≥n, suministro y mercados agroalimentarios no tienen historia ni conocimiento del sector. El hecho de que el principal inter√©s de las trasnacionales agronegocios no es la producci√≥n de alimentos, sino la ganancia, gana nuevas facetas con la entrada de poderosas compa√Ī√≠as igual o m√°s inescrupulosas, cuyo objetivo inmediato es recolectar la mayor cantidad posible de datos, para vender la informaci√≥n y formas de manipulaci√≥n de las conductas de producci√≥n y consumo alimentario de grandes grupos sociales.

Lo que Shoshana Zuboff llamó capitalismo de vigilancia, tiene así su versión de agricultura de vigilancia. Lo que comemos, cómo y dónde se produce y se comercia es información fundamental sobre el medio rural y sobre la sociedad en general.

Por ello, las plataformas digitales no van dirigidas solamente a grandes propietarios y agricultura industrial. Para lograr la m√°s mayor recolecci√≥n de datos de campos y procesos alimentarios, hay un vasto mercadeo y facilidades para enganchar a la agricultura de peque√Īa escala y campesina, que es la mayor√≠a de habitantes rurales.

La introducción de plataformas digitales consolida la dependencia de agricultores de todas las escalas con las grandes empresas, por contratos que obligan a usar sus productos y manejos agrícolas, mecanismo que ya existía, pero con la virtualidad se expande significativamente. Ahora, además, el nuevo negocio es que los oligopolios se apropian de infinidad de datos de cada campo (incluidos tierra, bosques, agua, territorios), de conocimientos de producción, semillas, manejo de suelos y cultivos, formas de comercialización, hábitos alimentarios de consumidores. Lejos de proveerles servicios a las comunidades campesinas, éstas son objeto de extracción masiva de información que al ser datificada e interpretada por sus algoritmos se convierte en mercancía para lucro y mayor control de las empresas.

* Investigadora del Grupo ETC

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