Mar 8 2007
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Economía

Ocho de Marzo. – ENTRE LO DISTINTO Y LA DEMOCRACIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

I. EL EQUILIBRIO DE LO DISTINTO

Sergio Quemé*

En una revista de etiqueta netamente masculina ‚Äďpor el min√ļsculo detalle que en sus p√°ginas aparecen mujeres sin ropa‚Äď, uno de los escritores a quienes mayor respeto guardo, J. J. Mill√°s, hac√≠a un paralelismo entre lo id√©ntico y lo distinto; entre las necesidades de fondo y la manera particular de satisfacerlas.

En estos d√≠as ‚Äďy los previos‚Äď en que hemos estado bombardeados con literatura que exalta las diferencias de g√©nero, creo que raras veces se concluye en lo que en mi experiencia es m√°s que obvio y que Mill√°s, sin querer, me ha dado la ocasi√≥n de reafirmar. Hombres y mujeres tienen poco que ver entre s√≠.

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Al igual que resulta absurdo y necesario el encuentro de dos culturas hace m√°s de 500 a√Īos, lo mismo resulta hoy la simetr√≠a de dos g√©neros. Cada cual, hombre y mujer, tienen su perspectiva particular de la emancipaci√≥n, su propia lengua, propia manera de externar sus sentimientos. Las necesidades les son afines, pero su manera de satisfacci√≥n son distintas.

Asumiendo dicho principio, creo que la comunicaci√≥n mejora y enriquece. En los √ļltimos a√Īos el hombre ha ido despoj√°ndose de esa dosis de falso raciocinio que imped√≠a ver el campo de los sentimientos como un lenguaje cient√≠fico. Se le otorgaba la categor√≠a de d√©bil al hombre que f√°cilmente expresaba sus sentimientos. Hoy, sin embargo, se sabe que forman parte de actitudes cerebrales, pura qu√≠mica. Fernando Savater lo expresa de manera m√°s clara y profunda en una entrevista con Juan Arias en el libro El arte de vivir.

De la misma forma, la mujer ingresa en el nuevo milenio con m√°s autoridad que cien a√Īos atr√°s. La misma actitud que la sit√ļa en puestos de direcci√≥n, pol√≠tica y decisi√≥n social. Aunque el camino ha comenzado, poco a poco los lenguajes se absorben, se complementan, se ensanchan. No deber√≠amos permitir en ning√ļn caso que se interfieran, que se compriman o se atropellen. Las diferencias continuar√°n, ruego por que as√≠ sea. La fascinaci√≥n se ve beneficiada con ello. El eterno descubrimiento de nuestras diferencias hace que nos fascine nuestra coexistencia.

Sin embargo, nuestra cultura todavía tiene camino por recorrer. Debemos comprender que no somos iguales en cuanto a química y desarrollo, pero sí en derechos y obligaciones. Las leyes son las principales armas en nuestra contra.

Aborrezco a cualquiera que abuse de su condición de género para interferir en los derechos del otro. Aborrezco que las leyes existan para favorecer sólo a uno de los dos. Aborrezco la sobreprotección. Aborrezco la arbitrariedad.

Me gustan dos frases, la de Cristina de Suecia: ‚ÄúYo amo a los hombres no porque son hombres, sino porque no son mujeres‚ÄĚ; y la de Alexis Carrel: ‚ÄúEl papel de las mujeres en el progreso de la civilizaci√≥n es mucho mayor que el del hombre, por lo que deber√≠a desarrollar su aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres‚ÄĚ. Creo que de alguna forma resumen los intrincados pensamientos que el tema me provoca, pero que al final deja despejada esa calle que separa y que al mismo tiempo invita a la exploraci√≥n y la extra√Īeza del sexo opuesto.

* Escritor.

fotoII. DESDE EL HOGAR HASTA LA REGI√ďN HAY ANTIDEMOCRACIA

Rosalinda Hernández Alarcón*

Como parte de un debate en el que participaron casi los mismos porcentajes de lideresas y l√≠deres de cuatro pa√≠ses centroamericanos, se se√Īal√≥ que la finalizaci√≥n de los conflictos armados internos carece de avances en las problem√°ticas estructurales; adem√°s, los traspasos de gobiernos civiles y la participaci√≥n electoral todav√≠a no abordan las grandes desigualdades sociales y pol√≠ticas.

Alicia Calles, dirigente de la Uni√≥n de Mujeres Campesinas de Honduras, declar√≥ que ni en los hogares hay democracia, porque son los hombres quienes deciden qu√© hacer con las propiedades de la familia e incluso venden la tierra sin avisarles a sus compa√Īeras de vida.

Otro reflejo de la falta de democracia, agregó la lideresa, es que las familias pobres carecen de poder para decidir; asimismo, la lucha por la tierra se considera delito y en las comunidades rurales viven fuertes presiones que traen consigo la migración por falta de oportunidades de empleo en Honduras. Precisó que las mujeres se quedan solas con mucha carga de trabajo y enfrentan dificultades por los cambios de comportamiento de sus familiares cuando regresan después de vivir en Estados Unidos.

Con base en su experiencia de participaci√≥n en una consulta en 64 comunidades de Concepci√≥n Tutuapa, Huehuetenango, la lideresa guatemalteca Natalia Atz, de la Asociaci√≥n para la Promoci√≥n y el Desarrollo de la Comunidad (CEIBA), afirm√≥ que esas pr√°cticas son una democracia directa que necesitan seguir realizando. ‚ÄúLas reclamamos y nos apropiamos de esos procesos porque representan un ‘s√≠ a la vida’ y un ‘no a la miner√≠a’ por los da√Īos irreversibles que representa esa actividad‚ÄĚ.

Destac√≥ la importancia de las consultas comunitarias ‚Äúa mano alzada‚ÄĚ, que tuvieron lugar en otros cinco municipios de ese departamento durante 2006, como expresiones democr√°ticas de los pueblos ind√≠genas.

En opini√≥n de Victoria Garc√≠a, de la Coordinadora Civil Las Minas, favorecer los procesos democr√°ticos pasa por fortalecer la participaci√≥n ciudadana. Entre los retos de las nicarag√ľenses anot√≥ la decisi√≥n de ganar espacios para reivindicar sus demandas, ‚Äúcosa que no siempre hemos podido. De inmediato nos se√Īalan que no tenemos capacidad para ocupar cargos, pero cuando hemos demostrado que s√≠ lo hacemos bien‚ÄĚ, hay poco reconocimiento.

La representante social salvadore√Īa, Rosa Estela Anzora, coment√≥ que la falta de democracia que viven en su pa√≠s se manifiesta en la carencia de servicios como asistencia para producir e incapacidad econ√≥mica para pagar deudas adquiridas.

Entre las dificultades se√Īaladas, la hondure√Īa √Āngela Lemus anot√≥ la crisis de divisi√≥n que existe en el movimiento social. Otros elementos son la continua militarizaci√≥n, la criminalizaci√≥n de las luchas sociales, la corrupci√≥n de funcionarios y el rechazo rotundo de los grupos de poder econ√≥mico a distribuir la riqueza (ni siquiera mediante impuestos). En s√≠ntesis, el neoliberalismo impide la democracia.

Todos los comentarios formaron parte de un intercambio de opiniones acerca de los procesos democráticos que tienen lugar en cuatro países centroamericanos, donde se registran los mayores niveles de pobreza y hay una fuerte influencia de actores externos, principalmente del gobierno de Estados Unidos.

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* Periodista.

Los artículos precedentes se publicaron originalmente en la revista La Cuerda de Guatemala.

REQUIESCAT IN PACE

fotoAura Marina Arriola, revolucionaria, antropóloga, feminista, falleció en la ciudad de México el 15
de febrero 2007. Tal vez su nombre no diga mucho. Pero si la memoria es imprescindible para nuestro futuro, no puede ignorarse el valor intelectual y revolucionario de esta antropóloga guatemalteca, hija del historiador Jorge Luis Arriola y madre de Ricardo Ramírez Arriola, fotógrafo de causas internacionales.

Desde su agudeza y capacidad de an√°lisis se abri√≥ un espacio pionero dentro del n√ļcleo intelectual de la guerrilla, copado por hombres. Jug√≥ un papel cr√≠tico y fundamental en la revisi√≥n que hicieron las primeras guerrillas para el cambio de estrategia despu√©s del fracaso del foco guerrillero de los a√Īos sesentas; y contribuy√≥ a fundamentar una estrategia que abri√≥ grandes senderos a las fuerzas populares de esa √©poca.

Que descanse en el mar donde depositaron su cenizas.

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