Mar 23 2023
85 lecturas

Pol铆tica

Otra perspectiva sobre los indultos en Chile: El derecho de rebeli贸n

鈥淐uando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrecci贸n es para el pueblo, y para cada porci贸n del pueblo, el m谩s sagrado de sus derechos y el m谩s indispensable de sus deberes鈥聽(Art铆culo 35 de la Declaraci贸n de los derechos del hombre y del ciudadano, 1793).

Un gran esc谩ndalo han montado los defensores ac茅rrimos de la Ley y el Orden por los indultos concedidos por el presidente Boric, haciendo uso de sus facultades constitucionales y legales, a un pu帽ado de 鈥減resos de la revuelta鈥. Para poder rasgar vestiduras por ese hecho han tenido que fingir total desconocimiento de viejas y muy utilizadas figuras como las amnist铆as e indultos, sobre cuya masiva y recurrente utilizaci贸n podemos consultar los detallados trabajos de Elizabeth Lira y Brian Loveman en la editorial LOM[1].

El contraste entre las reacciones al indulto de 13 presos, ninguno de los cuales cometi贸 hechos de sangre, y la autoamnist铆a militar de 1978 (que fue aplicada sin mayores problemas por los tribunales hasta 1998: momento en que Pinochet fue detenido en Londres y la jurisprudencia recurrente se vio obligada聽de facto聽a cambiar su posici贸n聽de iure), recuerda el contraste m谩s reciente entre el esc谩ndalo por las llamadas 鈥渢esis ped贸filas鈥 de la Universidad de Chile y el silencio casi absoluto ante el impresentable hecho de que la Comisi贸n de Expertos del nuevo 鈥減roceso constituyente鈥 sea presidida por uno de los mayores defensores de los cr铆menes contra la humanidad y la infancia cometidos por Paul Schafer en Colonia Dignidad.

Dentro de esta campa帽a por el cuestionamiento a los indultos ha llamado la atenci贸n la publicaci贸n de las fichas de 6 indultados, un acto de muy dudosa legalidad; cobertura noticiosa en que se ha destacado la carta de uno de los indultados al Presidente Boric, donde entre otras cosas justificaba su accionar durante la revuelta del 2019 en el 鈥渄ivino derecho a la rebeli贸n popular,聽ya que nuestros derechos estaban siendo vulnerados por el gobierno de Chile鈥[2].

El art铆culo 28 de la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos (1948) se帽ala que 鈥渢oda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en la presente Declaraci贸n se hagan plenamente efectivos鈥. A su vez, en el Pre谩mbulo de la Declaraci贸n se dice que resulta 鈥渆sencial que los derechos humanos sean protegidos por un r茅gimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebeli贸n contra la tiran铆a y la opresi贸n鈥.

驴En qu茅 consiste y de donde surge este 鈥渄erecho de rebeli贸n que tanto impresiona a medios como聽Ex Ante聽y los opin贸logos de derecha y centro-derecha o centro-izquierda (que ya casi no se nota la diferencia) en general?

Un orden social que no se estructura en base a la finalidad de dar efectividad a los derechos y libertades fundamentales de las personas no gozar铆a en ning煤n caso de legitimidad, y en el mejor de los casos s贸lo puede contar con el benepl谩cito de una legalidad meramente formal que est谩 muy por debajo de la idea de Estado, ley y sociedad que estaba presente a la hora de redactar los principales textos que consagran y dan protecci贸n a los derechos fundamentales de la edad moderna. Visto as铆, no es necesario ser un radical defensor de la Teor铆a Cr铆tica en materias de derecho penal y criminolog铆a para llegar a sostener cosas tan obvias y lapidarias como que 鈥渟in asegurar el completo y perfecto ejercicio de libertades individuales y todos los derechos que especialmente garantiza a cada ciudadano la Carta Fundamental鈥 el 鈥渙rden interior鈥 de la Rep煤blica, que el C贸digo Penal ayuda a conservar, 鈥渧endr铆a a ser tiran铆a y despotismo鈥 (seg煤n la contundente afirmaci贸n que hacen Federico Err谩zuriz y Jos茅 Mar铆a Barcel贸 en el mensaje de nuestro C贸digo Penal, fechado en 1874).

M谩s cercano a nuestro tiempo, el jurista Luigi Ferrajoli distingue entre una聽democracia formal o pol铆tica聽(鈥渆l estado pol铆tico representativo鈥), y聽la democracia sustancial o social: 鈥渆n un sentido no formal y pol铆tico sino sustancial y social de 鈥榙emocracia鈥, el estado de derecho equivale a la democracia: en el sentido de que refleja, m谩s all谩 de la voluntad de la聽mayor铆a, los intereses y las necesidades vitales de聽todos[3].

As铆 que no es necesario d谩rselas de 鈥減enalista cr铆tico鈥 o 鈥渃rimin贸logo marxista鈥 para concluir, aplicando una dosis de sana raz贸n jur铆dica, que quienes se oponen activamente a dicho orden ileg铆timo estar铆an ejerciendo el Derecho de Rebeli贸n.

Tal como ense帽a Althusser, en el siglo XVII dominan el escenario distintas versiones de la teor铆a del contrato social, y 鈥渓os adversarios no se distinguen m谩s que por el contenido que dan al contrato鈥. As铆, incluso entre los partidarios de la versi贸n 鈥渁bsolutista鈥 del poder que mediante dicho contrato otorga el pueblo al pr铆ncipe, existen diferencias entre los que niegan al primero el derecho de insurrecci贸n contra el segundo (Hobbes y Grocio) y los que se lo conceden (Burlamaqui y Locke)[4].

Un nivel mucho mayor聽聽de detalle al referir el largo hilo conductor de esta tradici贸n lo podemos encontrar en Ferrajoli:

鈥淪e trata de una tradici贸n antiqu铆sima que se remonta al iusnaturalismo cl谩sico, donde fue emblem谩ticamente expresada por la聽Ant铆gona聽de S贸focles; se desarrolla con las doctrinas paleocristianas de la desobediencia en caso de conflicto entre preceptos jur铆dicos y reglas religiosas y despu茅s con las medievales y germ谩nicas del tiranicidio; prosigue con la doctrina tomista de la desobediencia a las leyes injustas, con la inglesa de Henry Bracton y de John Fortescue sobre la limitaci贸n legal del poder regio y con las alemanas de la doble soberan铆a y la resistencia en el聽St盲ndestaat o 鈥榚stado estamental鈥 o 鈥榙e los dos 贸rdenes鈥; se radicaliza en el siglo XVI, en conexi贸n con las guerras de religi贸n, con la doctrina calvinista de los monarc贸macos, de Hotman y Beza a Du Plassis Mornay, Buchanan y Daneus; se consolida te贸ricamente en la Edad Moderna por obra del iusnaturalismo racionalista y contractualista -de Althusius y Grocio a Locke, Rousseau y Condorcet- hasta ser positivamente sancionada por el reconocimiento del 鈥榙erecho de resistencia鈥 en muchas constituciones dieciochescas, adem谩s de en algunas constituciones contempor谩neas de la segunda post-guerra鈥[5].

Para sostener este 鈥渄erecho de los s煤bditos a la resistencia contra el monarca cuando se dictaban o manten铆an leyes injustas, y el derecho a resistir activamente un poder que se ejerciera en contra del bien com煤n鈥, tal como se帽ala Eduardo Novoa Monreal, no se requiere de argumentos rescatados de la caja de herramientas del marxismo o el anarquismo, sino que basta con 鈥渁lgo de filosof铆a cristiana鈥: Vitoria y Su谩rez, apoy谩ndose en Santo Tom谩s de Aquino, 鈥渃onsignaron el derecho de los s煤bditos a la resistencia contra el monarca cuando se dictaban o manten铆an leyes injustas, y el derecho a resistir activamente un poder que se ejerciera en contra del bien com煤n鈥.

As铆, para Novoa la聽聽violencia es 鈥渁mbivalente鈥:聽聽鈥減uede haber violencia tanto de parte de los que apoyan el r茅gimen establecido, como de los que lo atacan y (鈥) ser谩 la justicia de las respectivas posiciones lo 煤nico que permitir谩 resolver cu谩ndo hay una violencia reprobable y cu谩ndo hay un uso leg铆timo de la fuerza鈥[6].

La redacci贸n que utiliza el Pre谩mbulo de la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos, cuando refiere la posibilidad de verse聽鈥渃ompelido al supremo recurso de la rebeli贸n contra la tiran铆a y la opresi贸n鈥, es interesante y fruct铆fera, porque en esta concepci贸n -que siempre ha estado en el centro de las elaboraciones intelectuales e ideol贸gicas que configuraron las bases de la modernidad- el s煤bdito no s贸lo est谩 tomando una decisi贸n pol铆tica o individual en torno a una cierta contingencia pol铆tica, sino que se ve 鈥渃ompelido鈥 a tomar las armas, ante el diagn贸stico absolutamente negativo de los fines a cuyo servicio est谩 puesto este 鈥渙rden鈥 y los efectos y funciones que realmente produce y cumple. Al hacerlo, est谩 anteponiendo el bien com煤n a cualquier inter茅s particular. Por eso su acci贸n humana (y por ende, pol铆tico/social e hist贸rica) no s贸lo es un derecho, sino que es un 鈥渞ecurso supremo鈥.

Como explica el soci贸logo Ra煤l Zarzuri al presentar el libro colectivo 鈥淰iolencias y contraviolencias. Vivencias y reflexiones sobre la revuelta de octubre en Chile鈥 (LOM, 2022), no existe una sola violencia, sino que muchas violencias, y en procesos como el que vivimos a fines del 2019 coincidieron al menos por un lado una enorme acumulaci贸n de violencia estructural e institucional, que se vio enfrentada en las calles de todo Chile a una contraviolencia popular que tambi茅n se expres贸 de m煤ltiples maneras, m谩s o menos racionales, m谩s o menos cat谩rticas. Incluso en los vilipendiados 鈥渟aqueos鈥 (palabra que tambi茅n se ha ocupado para referir la actividad de poderosos grupos econ贸micos[7]) era posible en esos d铆as apreciar actos en lo que los bienes sustra铆dos eran distribuidos inmediatamente entre la poblaci贸n, o usados como parte del material de las barricadas, junto con otros en que sectores del 鈥渃rimen organizado鈥 se llevaban las mercanc铆as as铆 obtenidas para apropi谩rselas, revenderlas y/o hacerlas circular en tanto mercanc铆as.

Para los lentes del Derecho penal tal vez no existan diferencias, pero es muy diferente en el fondo un acto de anomia de un acto de rebeli贸n, un gesto de superaci贸n cualitativa de la l贸gica can铆bal del sistema capitalista que su mera reproducci贸n聽lumpenizada聽por 鈥渋nnovadores鈥 de clase baja[8].

En momentos en que el 鈥渆stallido social鈥 junto con sus razones y pasiones parecen haber sido v铆ctimas de una amnesia colectiva, cuando m谩s de cinco mil personas fueron condenadas por delitos ligados a la rebeli贸n (cientos de ellas a penas de c谩rcel), mientras al mismo tiempo s贸lo un pu帽ado de polic铆as y militares ha recibido condenas (la mayor铆a de ellas en libertad),聽聽y ning煤n mando pol铆tico o policial ha sido responsabilizado por las graves violaciones de derechos humanos ocurridas en actividad represiva que el propio presidente Pi帽era impuls贸 como una 鈥済uerra contra un enemigo poderoso鈥, resulta una necesidad b谩sica del pensamiento cr铆tico situado desde las luchas sociales por la dignidad humana defender estos indultos y reivindicar el 鈥渟agrado derecho de rebeli贸n鈥 al que el pueblo acudir谩 cada vez que lo estime necesario, y聽聽que no es una prerrogativa de los poderosos a favor de los s煤bditos que se rebelan sino que algo que preexiste siempre a todo orden social, raz贸n por la cual existe relativo consenso en nuestro tiempo en cuanto a que 鈥渓os derechos humanos se afirman frente el Estado鈥.

Notas

[1]聽Especialmente los dos vol煤menes de 鈥淧oder judicial y conflictos pol铆ticos鈥, 鈥淟as suaves cenizas del olvido鈥, 鈥淟as ardientes cenizas del olvido鈥, y 鈥淟eyes de reconciliaci贸n en Chile: Amnist铆as, indultos y reparaciones 1819-1999鈥.

[2]https://www.ex-ante.cl/expediente-luis-castillo-envio-carta-a-boric-pidiendo-ser-indultado-ya-que-solo-ejercio-su-divino-derecho-a-la-rebelion-popular-lea-el-documento/

[3]聽Luigi Ferrajoli, Derecho y raz贸n. Teor铆a del garantismo penal, Madrid, Trotta, 2006, p谩g. 864.

[4]聽Louis Althusser, Pol铆tica e historia. De Maquiavelo a Marx, Madrid, Katz editores, 2007, p谩g. 39.

[5]聽Luigi Ferrajoli, 2006, p谩g. 809-810.

[6]聽Eduardo Novoa Monreal, 鈥淒erecho, justicia y violencia鈥 (1968), en:聽Obras Escogidas. Una cr铆tica al derecho tradicional, Santiago, Ediciones del Centro de estudios pol铆ticos latinoamericanos Sim贸n Bol铆var, 1993, p谩g. 46-48.

[7]聽Mar铆a Olivia Monckeberg, El saqueo de los grupos econ贸micos al Estado de Chile, Debolsillo, 2015.

[8]聽Para el soci贸logo Robert Merton el 鈥渋nnovador鈥 es quien acepta y busca los fines culturales propios de todo el mundo, pero lo hace usando medios no l铆citos. Como tipolog铆a adaptativa no s贸lo explica la delincuencia de los pobres (robar para comer), sino que sobre todo la de los poderosos (pol铆ticos y empresarios exitosos son en general 鈥渋nnovadores鈥 que no fueron percibidos o tratados como 鈥渄esviados鈥).

 

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.