Mar 11 2006
937 lecturas

Pol铆tica

PATAGONIA: LOS TRABAJADORES PETROLEROS EN LUCHA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Una tensa calma recorre el extremo norte santacruce帽o. Los trabajadores regresaron a los yacimientos, pero s贸lo se trata de una tregua inestable tras un duro conflicto que dur贸 18 d铆as, en los que los obreros petroleros de Las Heras (a los que se sumaron los de Pico Truncado), forzaron mediante huelgas, bloqueos a los accesos de los pozos y cortes de ruta; un acuerdo con las empresas multinacionales del sector y los gobiernos provincial y nacional.

La protesta de los trabajadores ya comenz贸 a dar sus frutos: El aumento de la base imponible del impuesto a las ganancias, que tritura sus salarios, se ha instalado en la escena nacional y el Ejecutivose se ha comprometido a realizar cambios a la brevedad.

M谩s de 250 trabajadores de la construcci贸n que realizan tareas en los yacimientos 鈥搈ano de obra m谩s barata, como los obreros 芦subcontratados禄 en las tareas cupr铆feras de Chile鈥 fueron incorporados al convenio petrolero bajo el principio de 鈥渋gual trabajo, igual salario鈥. Las empresas se hacen cargo del pago de los d铆as ca铆dos.

A煤n quedan por resolver otros reclamos: La instrumentaci贸n de la Zona 1 鈥搇a m谩s desfavorable鈥 en el norte de Santa Cruz, que implica un 47% de incremento salarial para los petroleros de la Cuenca del Golfo de San Jorge. Tambi茅n queda pendiente la exigencia de una jubilaci贸n con 25 a帽os de servicio sin l铆mite de edad y con el 82% m贸vil de salario.

Tras esperar infructuosamente que el Sindicato de Petr贸leo y Gas Privado de Santa Cruz que los agrupa se pusiera al frente de sus demandas, los trabajadores resolvieron en asamblea iniciar acciones de protesta por fuera de la conducci贸n sindical y fueron ganando la adhesi贸n de los pobladores de la zona, lo que origin贸 una situaci贸n incontrolable para los estamentos estatales y empresarios.

fotoLa provocaci贸n no pod铆a demorarse. Cualquier cuestionamiento al dise帽o de concentraci贸n de la renta hidrocarbur铆fera, la misma que genera para REPSOL, Pan American Energy y Vintage Oil ganancias netas en la regi贸n de hasta 7.600 pesos por minuto (unos US$ 2.533), a煤n cuando sea en el nimio aspecto de los costos laborales, para las empresas privilegiadas, implica la generaci贸n de un clima de intimidaci贸n y represi贸n de la protesta.

Algunos hechos

La justicia servil de la provincia de Santa Cruz siempre ha sido part铆cipe de los desalojos violentos y del encarcelamiento de los luchadores sociales, y la polic铆a provincial 鈥搈uy lejos de la exaltada defensa ensayada por el presidente Kirchner鈥 es el brazo ejecutor de esta pol铆tica.

Ejemplos sobran: En septiembre de 2004 fueron encarcelados dirigentes de los desocupados del norte santacruce帽o por reclamar trabajo y en el municipio de Caleta Olivia hay polic铆as denunciados por apremios ilegales y torturas, que incluyen la acusaci贸n de haber provocado la p茅rdida del embarazo de una trabajadora desocupada.

En julio de 2005, la polic铆a detuvo a 47 desocupados tras una brutal represi贸n cuando reclamaban trabajo a las petroleras. Un mes despu茅s, en un operativo conjunto con gendarmer铆a, ejecutaron una verdadera cacer铆a de dirigentes sociales en Caleta Olivia. Vale aclarar que se trata de la misma fuerza policial que en octubre pasado se autoacuartel贸 en reclamo de mejoras salariales.

Sobre la medianoche del seis de febrero de 2006, Mario Navarro, vocero de los trabajadores, fue detenido cuando comunicaba los objetivos de la protesta en una radio local. Advertidos por la noticia, m谩s de un millar de obreros y vecinos se movilizaron espont谩neamente para reclamar sulibertad, siendo recibidos con balas y gases lacrim贸genos por la polic铆a, que posteriormente se vio desbordada y obligada a liberar a Navarro.

Una treintena de heridos, incluyendo a un uniformadao que falleci贸 despu茅s en el hospital fueron el saldo de la jornada.

El i铆tular del diario Clar铆n del 8 de febrero, 鈥淰iolento reclamo salarial: un muerto鈥, no deja dudas sobre cu谩l es la respuesta que demandan del gobierno las clases dominantes. Contener el reclamo salarial 鈥揺n momentos en que los trabajadores recibimos s贸lo el 25% del ingreso nacional, pero aportamos m谩s del 50% del total de la recaudaci贸n del Estado鈥 mediante un escarmiento ejemplar sobre los petroleros de Santa Cruz para disciplinar al conjunto del movimiento obrero.

El punto de partida: esa costumbre de matar

La historia de la propiedad en el sur argentino tiene dos signos: la sangre y la libra esterlina. Son tierras arrebatadas a las poblaciones ind铆genas en la Campa帽a del Desierto, cuando el ej茅rcito incorpor贸 la Patagonia al Estado entre 1850 y 1880, y luego procedi贸 a su reparto.

En 1920 la producci贸n fundamental de Santa Cruz era la cr铆a de ovejas para la exportaci贸n de carne y lana, proveedora de la industria textil brit谩nica. La faena se realizaba en la costa entre enero y junio en los frigor铆ficos Swift de R铆o Gallegos y San Juli谩n, y Armour de Puerto Santa Cruz; la esquila desde fines de septiembre hasta bien entrado el verano.

fotoAl duplicarse los precios de la lana y de la carne de oveja entre 1914 y 1919, la prosperidad fortaleci贸 el poder de los terratenientes, como Men茅ndez Behety, Braun o Noya, y de compa帽铆as como The Monte Dinero y San Juli谩n Sheep Farming Company o el Banco de Tarapac谩. Tambi茅n trajo brazos que no encontraban ocupaci贸n en el centro y norte del pa铆s, y en las estancias y frigor铆ficos recalaron inmigrantes llegados de Europa.

Los enormes latifundios, el monopolio del comercio y el transporte, el aislamiento y la ausencia de organizaci贸n sindical, hac铆an que hasta 1920 la fijaci贸n de salarios, la forma de pago, las brutales condiciones de trabajo, la contrataci贸n y el despido de personal, se realizaban de acuerdo exclusivamente a la conveniencia y voluntad de estancieros y gerentes ingleses.
(Situaci贸n que se repet铆a en el vecino Chile.)

La creaci贸n de la Sociedad Obrera, un movimiento masivo que r谩pidamente cont贸 con m谩s de 1.700 peones y obreros adherentes, construida sobre la base de un programa de reivindicaciones, vino a quebrar el orden latifundista. Trabajadores que demandaban que 鈥渆n cada pieza de 4 por 4 metros no dormir谩n m谩s de tres personas; la luz ser谩 por cuenta de los patrones debiendo entregar a cada trabajador un paquete de velas semanalmente. (…) El s谩bado a la tarde ser谩 煤nica y exclusivamente para lavar la ropa los peones…鈥, durante 1920 y 1921 lanzaron importantes huelgas en todo el territorio.

El presidente Hip贸lito Yrigoyen, sol铆cito ante los airados reclamos patronales, envi贸 tropas del ej茅rcito para 鈥渢erminar con los elementos agitadores y extra帽os al elemento obrero鈥. As铆 fue como el d茅cimo regimiento de caballer铆a 鈥渟e cubri贸 de gloria鈥, limpiando los campos santacruce帽os y recibiendo aplausos entusiastas de los miembros de la Sociedad Rural y la Liga Patri贸tica.

M谩s de 1.500 obreros y peones fueron baleados a mansalva, fusilados o degollados y otros 600 fueron presos acusados de sedici贸n armada. La organizaci贸n obrera fue deshecha. Los latifundistas aprovecharon para rebajar los salarios de los peones de 120 a 80 pesos, y de los ovejeros de 140 a 100 pesos.

En enero de 1922 el ej茅rcito dio por terminada la 鈥減acificaci贸n鈥. En medio de tanta quietud, el viento de la estepa santacruce帽a se llev贸 los restos de centenares de muertos, mal cubiertos por las piedras.

Hasta 1946 no se firm贸 convenio colectivo de trabajo alguno en territorio patag贸nico. Para entonces, ya se hab铆a descubierto petr贸leo en el Golfo de San Jorge, primero en Caleta Olivia y m谩s tarde en Pico Truncado.

El negocio del petr贸leo

En 1992 el tr谩mite del desguace y privatizaci贸n de YPF tuvo el entusiasta apoyo del entonces gobernador de Santa Cruz N茅stor Kirchner, quien 鈥揷omo reconocimiento del t谩ndem Menem-Cavallo鈥 recibi贸 m谩s de US$ 500 millones de d贸lares en concepto de regal铆as atrasadas, que fueron inmediatamente girados a bancos del exterior… y a煤n no han regresado.

foto
Adem谩s de la irrupci贸n de REPSOL, varias empresas estadounidenses llegaron a la regi贸n, las m谩s conocidas: Slumberger y Halliburton, vinculada al vicepresidente de George Bush, Dick Cheney, pero abandonaron r谩pidamente el territorio cuando se desplomaron los precios internacionales del crudo en 1996.

Su retirada produjo despidos masivos, y el pueblo de Las Heras fue uno de los m谩s golpeados. Pas贸 de m谩s de 15 mil habitantes a menos de 7 mil. Toda la regi贸n qued贸 devastada por la pobreza, la miseria y la desocupaci贸n. Entre agosto de 1998 y enero de 2000 hubo 22 suicidios de adolescentes, sucesos que retrat贸 la periodista Leila Guerriero en el libro Los suicidas del fin del mundo; se trataba de un grito de advertencia ante la falta de futuro.

Hoy la situaci贸n es la contrapuesta. Con el valor del petr贸leo en uno de sus r茅cords hist贸ricos, la actividad repunt贸 y varias multinacionales volvieron a radicarse en el norte santacruce帽o con un elemento adicional a su favor: la devaluaci贸n de 2002 redujo sensiblemente el costo laboral, volviendo el negocio a煤n m谩s rentable para las petroleras y sus metr贸polis.

Sin embargo para los trabajadores la precariedad es su forma de vida. La industria petrolera es una m谩quina de desestabilizaci贸n de la existencia obrera. Los operarios, empleados y profesionales vienen a Las Heras con 芦contratos basura禄, por tiempo determinado; jornadas interminables con temperaturas que llegan hasta los 20 grados bajo cero en turnos rotativos, van dejando sus marcas.

Precario el empleo, precarios los v铆nculos familiares, precaria la vida. Pero el Estado provincial de Santa Cruz obtiene m谩s de 740 pesos por minuto ( alrededor de US$ 247) en concepto de regal铆as petroleras, cifra con que ayer Kirchner y hoy Acevedo mantienen su aparato de clientelismo estatal.

Mientras la Cuenca del Golfo San Jorge se ha transformado en la m谩s productiva de todo el pa铆s, m谩s de 25 mil metros c煤bicos de petr贸leo diarios, las multinacionales REPSOL, Pan American Energy, Vintage Oil y las tercerizadas empresas de 鈥渟ervicios petroleros鈥 como Dolland, Metrapet-Serpecom, Indus o Argentina 2000, agrupadas en la C谩mara de Empresas de Servicios Petroleros, exigen al Estado que endurezca la respuesta a huelgas y cortes de ruta de trabajadores y habitantes de la zona. 鈥淓s hora de cortar con este c铆rculo de protesta鈥, alertan.

La fractura sindical

鈥淣avarro es comunista y nosotros peronistas. Acompa帽amos al compa帽ero Kirchner desde 1987. Yo creo que han ido m谩s all谩 de los l铆mites estos cabecillas, grupo de asesinos que no se conformaron con matar un polic铆a sino que siguieron avanzando con las muertes鈥 (H茅ctor Segovia, secretario general del Sindicato de Petroleros de Santa Cruz, 09/02/05).

Declaraciones como las que preceden estas l铆neas, defendidas por toda la dirigencia sindical petrolera, son la manifestaci贸n inequ铆voca del cierre de todo un ciclo de conciliaci贸n de clases que naci贸 hace ya m谩s de 60 a帽os y que amarr贸 a los sindicatos al Estado y a las patronales.

Durante d茅cadas el movimiento obrero se expres贸 pol铆ticamente en el peronismo. La cooptaci贸n masiva de los asalariados por el populismo burgu茅s, bajo la apariencia de un salto pol铆tico de los trabajadores, represent贸 una trampa hist贸rica que enajen贸 por un largo per铆odo la potencia revolucionaria del proletariado 鈥搎ue expresaba su poderosa fuerza de clase a trav茅s de los sindicatos鈥. La experiencia de sistem谩ticas frustraciones min贸 paulatinamente al peronismo como direcci贸n reconocida y confiable para la masa trabajadora y, simult谩neamente, creci贸 el sentimiento de rechazo hacia una burocracia que sobre la base de privilegios, cr铆menes y delaciones, se afirm贸 como agente de las ideas patronales en el seno de la clase trabajadora.

Todo un largo proceso de disgregaci贸n y par谩lisis del movimiento obrero est谩 culminando hoy con la reaparici贸n de los trabajadores en la lucha social, por fuera y en contra de las estructuras sindicales hoy profundamente debilitadas.

Los trabajadores petroleros han sabido amalgamar la lucha institucionalizada a trav茅s del sindicato y la democracia directa (medidas como el paro, la asamblea y el bloqueo a los accesos de los yacimientos con el boicot a la extracci贸n de crudo), con el corte de ruta y la negociaci贸n con las empresas y el Estado; acciones que van perfilando la autonom铆a obrera.

La convulsa situaci贸n ha fracturado la otrora poderosa Federaci贸n Argentina Sindical de Petr贸leo y Gas Privado (FASPyGP). Los sindicatos patag贸nicos, de Santa Cruz al frente del cual se encuentra el kirchnerista H茅ctor Segovia, de Chubut con Mario Mansilla, aliado incondicional del gobernador Mario Das Neves, y de Neuquen, con el caudillo Guillermo Pereyra (ex ministro de Trabajo de Jorge Sobisch), todos de la mano de Hugo Moyano, disputan los favores de las multinacionales petroleras… y sus cuantiosos recursos.

El resto de los sindicatos, arrinconados, fugan hacia delante y tratando de recuperar protagonismo, lanzan desde Mendoza la consigna: 鈥淜irchner 2007, Petroleros y Gas Privados Argentinos鈥.

Pero tanto unos como otros act煤an como voceros privilegiados de los pulpos petroleros, tomando en sus manos el trabajo sucio: denunciar a los trabajadores, aislar la lucha y as铆 derrotar los reclamos obreros.

Panorama abierto

La larga mano de las multinacionales ha conseguido que el Estado militarice los yacimientos del norte santacruce帽o. Cientos de gendarmes en los pozos o patrullando las calles de Las Heras; operativos de requisa conjuntamente con fuerzas policiales, portando armas de fuego en los campos petroleros en violaci贸n a las m谩s elementales normas de seguridad; con personas extra帽as que dicen ser de la Brigada de Investigaciones, que se trasladan en autos con vidrios polarizados y sin patente, amedrentando a las familias de los activistas, impidiendo la realizaci贸n de asambleas de trabajadores en las empresas.

El cuerpo de delegados que encabez贸 la huelga se ha declarado en estado de alerta, demandando la inmediata restituci贸n de los derechos democr谩ticos de los trabajadores y el inmediato retiro de gendarmes y polic铆as de Las Heras.

La realidad confirma que las multinacionales petroleras s贸lo tienen por objetivo explotar hasta el agotamiento nuestros recursos del subsuelo y llevarse las abultadas ganancias.

Pero durante todo 2005 fueron innumerables los paros, movilizaciones y cortes de ruta de trabajadores petroleros, estatales y docentes, obreros de la construcci贸n, pesqueros, mineros del carb贸n y desocupados de Santa Cruz, dispuestos a exigir trabajo, mejores salarios y condiciones laborales; cuestionando con su accionar el esquema vigente de apropiaci贸n de la renta petrolera.

Hoy m谩s que nunca, la lucha por la recuperaci贸n del petr贸leo, el control de la producci贸n y la comercializaci贸n de un producto clave para edificar una Argentina pr贸spera e igualitaria, est谩 en manos de los trabajadores.

—————————————–

* Delegado petrolero, integrante de la Comisi贸n Gremial Interna de la Refiner铆a de Shell en Dock Sud, Avellaneda.
Publicado originalmente en la revista argentina El Militante
http://argentina.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1607

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.