Feb 2 2007
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Opinión

PERCEPCIONES DE BOLIVIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Hoy, todo eso ha cambiado. Es una fr√≠a noche de enero y el mundo parece haberse olvidado de ellos. Los micr√≥fonos y c√°maras apuntan a otro lado. Los cortesanos, esos que les aseguraban que les ser√≠an fieles hasta la muerte ya tienen nuevos objetos para su fidelidad: Hay nuevos ministros. Los que ya no acompa√Īar√°n al presidente ¬ęen esta nueva etapa de la revoluci√≥n¬Ľ miran las mieles del poder desde el palco.

Uno con las manos en el bolsillo, tal vez pensando que no debi√≥ haber dicho tal cosa o quiz√° hacer la otra. Una dama mira con tristeza la posesi√≥n. Lo hace con la cabeza baja, con la misma ternura en los ojos con que lo habr√≠a hecho hace m√°s de 20 a√Īos cuando su patrona la rega√Īaba. En el fondo, tal vez piensa que le fallo al Presidente. Los otros prefieren mantener la compostura, fingen que no les interesa el asunto. Cuando alguien les dirige la palabra sonr√≠en forzadamente, son los que sue√Īan con volver cuando el pa√≠s lo reclame, cuando se den cuenta de la calidad de autoridades que se pierden.

Muy lejos de donde suceden estas cosas est√° el ex hombre fuerte del todopoderoso ministerio de obras p√ļblicas. A √©l no lo echaron, se fue. Su orgullo camba, el ser millonario, le indicaron el mejor momento de retirarse. Pero, tampoco pudo librarse de la pregunta clave que atormenta cada ilustre cabeza del ex gabinete ¬ŅHicimos una buena gesti√≥n? Y se respondi√≥ a si mismo que si. Que si hubo algo malo fue culpa de los funcionarios.

Así, sin poder contenerse, indicó que la corrupción seguía campante en sus dominios. Sin darse cuenta que al mismo tiempo reconocía su incapacidad.

No tan lejos y siguiendo el coronamiento de los nuevos pr√≠ncipes, est√° la ex encargada de la seguridad del pa√≠s. ¬ŅQu√© hubiesen hecho Ustedes? Parece preguntarles a los nuevos nobles. ¬ŅQu√© hubiesen hecho si a las 5 de la ma√Īana reciben la llamada de un dirigente y les dice que a las ocho comenzar√°n a matarse mineros en Huanuni? ¬ŅQu√© hubiesen hecho si reciben la orden de permitir que los cocaleros tomen la prefectura y despu√©s quedar en rid√≠culo porque la contraorden fue ratificada por √Čl que todo lo puede?

Demasiadas preguntas que nunca podrá hacerle al que tuvo la suficiente imaginación para mantenerse cual angelical figura al margen de los temas, y que ahora ocupa orondo el cargo, indicándole a quién quiera oírlo que el tiempo de la dictadura ha terminado.

Al centro de todos est√° √Čl. Lejos de los ca√≠dos, ya tendr√° tiempo de sentarse con ellos para anunciarle al pa√≠s que este no es un gobierno de ingratos. Que cada uno de los que lo acompa√Īaron partir√° al exilio dorado. Pero ahora no corresponde hacer eso. En el momento corresponde dar el espaldarazo a los nuevos nobles de esta dinast√≠a que esperemos dure al menos 200 a√Īos. En cada rostro ve una esperanza, pero tambi√©n siente miedo, aunque no lo parezca.

Tantos a√Īos de lucha le han ense√Īado a no expresar emociones. Quiz√°s se deba a que han sido d√≠as con acontecimientos dif√≠ciles de aceptar. Sabe que lo de Cochabamba ha sido una derrota, pero tambi√©n sabe que otro camino hubiese significado aparecer ante la Comunidad Internacional como un dictador anti-democr√°tico y Dios sabe que prefiere cualquier cosa antes que eso.

M√°s lejos a√ļn, aunque cerca f√≠sicamente est√°n los sobrevivientes. Mas no hablamos de los que no abandonaron las sillas. Sino de los otros: La oposici√≥n. Aquellos los que durante muchos a√Īos disfrutaron del poder. Ahora s√≥lo les queda el parlamento. Y Dios m√≠o, nunca imaginaron que eran tantas las bocas que alimentar y tan pocos los puestos en el Legislativo. As√≠ no tuvieron otra que dividir los sueldos de los asesores. Y el poder, esa cosa tan deliciosa, se muestra tan lejana.

Algunos se ilusionaban creyendo que el gobierno se caer√≠a en 2, 5, 8 meses. Pero nada. Tal vez el nuevo a√Īo sea mejor. Qui√©n sabe.

Mientras los que andamos en el llano sonreímos ante tanta preocupación por cosas que no se pueden tocar con las manos. Nos divierten las piruetas de los políticos. Nos enloquece captar el noticiero de Unitel porque se encargan de ponerle el condimento necesario a un mundo político que por definición es un show de lo más interesante.

Claro nuestro mundo real también tiene su propio surrealismo, pero desde acá nuestra precepción es otra.

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* Economista.

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