Dic 15 2005
1046 lecturas

Economía

QUEMAR EL VIEJO PODER Y PURIFICARNOS EN ESE FUEGO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El grotesco y cruel punto final que puso el Estado ecuatoriano a trav√©s del gobierno y el congreso, en contra de nuestro derecho social y pol√≠tico de realizar la asamblea constituyente, nos hace pasar de la indignaci√≥n a la burla. Coincidiendo magistralmente con las fiestas de fin de a√Īo, propongo que asumamos la burla como una de las nuevas calidades de nuestra lucha.

Siendo el humor, la s√°tira y la burla una cosa seria, son al mismo tiempo una privilegiada expresi√≥n de lucidez de la inteligencia y la sensibilidad y matriz de creatividad que puede manifestarse en el mu√Īeco de a√Īo viejo, en los disfraces, en las inocentadas y de una manera especial en la redacci√≥n del Testamento de A√Īo Viejo.

Propongo y pido que nos unamos en barrios, comunidades y medios de comunicación de todo nuestro burlado país para expresar la burla luchadora, quemando lo decrépito y decadente para que el fuego haga nacer nuevas ideas, luchas y el espíritu de un nuevo Ecuador.

Quememos las naves para que nadie escape del compromiso de hacer un a√Īo nuevo para una lucha nueva.

Este punto final vergonzoso con el que la oligarqu√≠a y su Estado de democracia meramente formal vuelve a ofender nuestra dignidad cerrando filas unitariamente en impedir que por la v√≠a legal constitucional establezcamos otra institucionalidad de pa√≠s marca n√≠tidamente tambi√©n, el fin de nuestra estancia en ¬ęesta sala de espera sin esperanza¬Ľ como canta Sabina.

El peor acto de corrupci√≥n del Congreso no es la eficacia del ¬ęHombre del Malet√≠n¬Ľ sino su desvergonzada acci√≥n dictatorial de imponerse sobre el derecho democr√°tico de la ciudadan√≠a.

El peor hecho de corrupción por parte del Gobierno no es la falsificación de firmas o los pésimos funcionarios sino su palabrería solemnemente pronunciada para refundar un gobierno de siempre: obediencia debida a los caudillos del viejo poder y a la imposición del Imperio.

¬ŅQu√© pod√≠amos esperar y qu√© podemos esperar de esta espera sin esperanza? La nada y la permanente postergaci√≥n de nuestras obligaciones como gente especial como buenos ciudadanos, como promesa de mejores seres humanos.

foto
El peor acto de corrupción desde la ciudadanía es esta espera sin esperanza, es nuestra espera en el discurso zalamero del inmortal caudillo, del vocinglero congresista o del aprendiz de candidato oportunista: el no creer en nosotros, el no cumplir con nuestra obligación de hacer política en la protesta, en la propuesta y en el testimonio.

Por ello, frente a lo actuado por el congreso y el gobierno y ante el colapso de una democracia que imposibilita mejores condiciones de vida y de derechos de ciudadanas y ciudadanos y ante el riesgo de caer en manos de candidatos o candidatas, viejos o jóvenes sirvientes de esta corrupta calidad de política se alza nuestra obligación ética de constituirnos en asamblea social desde barrios, comunidades, parroquias, cantones y provincias para fundar un país de dignidad. Libres de estar atados a vaivenes y negociaciones de diputados y gobiernos debemos constituir lo social civil y popular autónomamente para resolver las bases de ese país que debe convertirse en ley constitucional pero primero en ley poli-ética que autodetermine nuestra vida humana social cotidiana.

No solo necesitamos una participaci√≥n ciudadana sino una revoluci√≥n social por la v√≠a de empoderarnos de lo p√ļblico desde una reconfiguraci√≥n del contenido de lo privado como productores directos de lo social, cultural y econ√≥mico.

Una movilización así no busca regular lo que ahora funciona a medias o mal, busca emanciparnos de este sistema global que corrupto o no, mediocre o no, nos somete para el enriquecimiento de pocos por más que tengamos o redactemos la mejor constitución del mundo. Ese es el cambio fundamental que requerimos. Esa es una espera con esperanza.

Sin esta actuaci√≥n corremos el riesgo de que el a√Īo electoral que viene nos depare un gobierno de viejos caudillos o de j√≥venes ¬ęoutsiders¬Ľ pero con el mismo tel√≥n de fondo, de decr√©pitos funcionarios o de j√≥venes que presten su valioso contingente para regular el funcionamiento del viejo aparato de dominio. Para esta lucha la integraci√≥n del valioso e indispensable contenido del di√°logo de g√©neros, de generaciones y de culturas tiene otro car√°cter pues no podr√≠amos enga√Īarnos regularizar el funcionamiento del injusto y decadente estado de cosas usando burdamente a las mujeres, a los j√≥venes o a los hermanos ind√≠genas.

Entonces es indispensable constituir una nueva movilización social para tener una nueva política, para convertirnos en matriz creaciones sociales, políticas y constitucionales, para redactar, candidatizar y aplicar un programa de nuevo Ecuador.

No más inocentadas, no más esperas que desgastan, que postergan y que garantizan la consolidación de lo decadente que hay que quemar en el fuego de la movilización social y política de la altivez y la dignidad.

Encontrémonos y organicémonos pues estas no son puras ideas. Aspiran a ser ideas puras que enojen a los dominantes, a las fuerzas oscuras, a los políticos cuya carrera sea el arribismo y a los que usan la política como sinónimo de maniobra y practicismo.

A los indolentes les dejo la agudización de su mal crónico: la complicidad, pues no se puede ser libre e indolente a la vez.

Quememos ahora la calidad de nuestra desgastada lucha social y política, porque la política de aquellos que nos oprimen, está hecha cenizas.

Testamento del A√Īo Viejo 2005.

—————————————-

* Profesor universitario y ensayista. Escrito en Santa Ana de los Ríos de Cuenca, Diciembre del 2005.

Distribuido por ALTERCOM, Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la libertad.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.