May 23 2023
35 lecturas

Pol铆tica

Repliegue militar desarma extrema derecha en Brasil

El padrinazgo militar, una singularidad de la extrema derecha en Brasil, deja de ser un factor de desequilibrio y tensi贸n en la pol铆tica nacional, ante el reconocimiento t谩cito de su fracaso en los 煤ltimos a帽os y la degradaci贸n de algunos de sus agentes. El repliegue de las Fuerzas Armadas a sus cuarteles qued贸 sellado tras los actos golpistas del 8 de enero, con varios oficiales involucrados en la invasi贸n de las sedes de los Tres Poderes en Brasilia y la consecuente sustituci贸n del comandante del Ej茅rcito el 21 de enero, con la asunci贸n del general Tom谩s Paiva, considerado un legalista.

Siempre se trat贸 de disminuir la anomal铆a de la numerosa participaci贸n castrense en el gobierno del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), incluso cuatro o cinco generales en su n煤cleo central palaciano, por la alegaci贸n de que eran retirados. Pero los hechos comprobaron que s铆 representaban una amplia opini贸n militar. Adem谩s dos oficiales activos mancharon la pretendida eficiencia e idoneidad militar. El general Eduardo Pazuello, como ministro de Salud del 15 de mayo de 2020 al 23 de marzo de 2021, simboliza la mortal gesti贸n de la pandemia de Covid-19 bajo el gobierno ultraderechista de Bolsonaro, un capit谩n retirado del Ej茅rcito.

La oposici贸n a las medidas preventivas, como el aislamiento social y el uso de mascarillas, la recomendaci贸n de medicamentos inadecuados, como la cloroquina de combate a la malaria, y fallas graves, como la falta de ox铆geno en los hospitales de Manaus, capital del Amazonas, responden por gran parte de m谩s de 700.000 muertes por Covid-19 en Brasil, seg煤n los especialistas. A eso se suma un boicoteo de las vacunas, practicado por la confesada obediencia del general a las 贸rdenes del exgobernante, a fines de 2020.

Otro oficial corrosivo de la reputaci贸n de los militares es el teniente-coronel Mauro Cid, detenido desde el 3 de mayo, debido a la falsificaci贸n de certificados de vacunaci贸n anti-Covid-19 de su familia y de Bolsonaro y su hija Laura, de 12 a帽os. Lo hizo cuando era el edec谩n del expresidente. El exmandatario siempre afirm贸 su oposici贸n a la vacuna, pero despert贸 sospechas cuando decret贸 sigilo de cien a帽os sobre su certificaci贸n vacunal, en enero de 2021.

Fraude de vacunaci贸n

El excomandante de Operaciones de la Polic铆a Militar del Distrito Federal, coronel Jorge Naime, denunci贸 que el Ej茅rcito impidi贸 por dos veces la detenci贸n de los 芦terroristas禄 acampados delante del Cuartel General del Ej茅rcito en Brasilia, de donde salieron para invadir las sedes de los Tres Poderes el 8 de enero.

La Contralor铆a General de la Uni贸n del nuevo gobierno, presidido por Luiz In谩cio Lula desde el 1掳 de enero, anul贸 el secreto el 13 de marzo, ya que el mismo Bolsonaro hizo p煤blica su condici贸n de no vacunado, quit谩ndole validez al sigilo. Ocurre que luego la Polic铆a Federal descubri贸 en los registros del Ministerio de Salud una certificaci贸n visiblemente fraudulenta de dos vacunaciones del ex presidente y su hija, ya que constaban como hechas en ciudades o fechas incompatibles con sus agendas, que son conocidas.

Investigaciones posteriores apuntaron al teniente-coronel Cid como el responsable de tales delitos, con la complicidad de varias autoridades locales. Su esposa confes贸 ante la Polic铆a Federal el 19 de mayo haber usado la falsa certificaci贸n recibida de su marido. Bolsonaro asegur贸 a la misma polic铆a no haber pedido el certificado y que todo se hizo sin conocimiento, echando toda la responsabilidad a su exedec谩n.

Un militar enredado

La situaci贸n del teniente-coronel, un brillante oficial que los medios castrenses apuntaban como futuro general, ya era vulnerable por haber intentado rescatar joyas evaluadas en m谩s de un mill贸n de d贸lares, supuestamente regaladas por el gobierno saud铆 a Bolsonaro y retenidas en el aeropuerto internacional de S茫o Paulo. La retenci贸n se debi贸 a la forma clandestina de internaci贸n de las joyas en Brasil. Adem谩s Bolsonaro intent贸 incorporar esas y otras joyas, tambi茅n tra铆das de Arabia Saud铆, a su patrimonio personal, violando las leyes que destinan ese tipo de regalos oficiales al patrimonio del Estado.

El teniente-coronel se enred贸 m谩s a煤n en los delitos del llamado 鈥渂olsonarismo鈥 al tener su tel茅fono celular incautado por la Polic铆a Federal, donde se descubrieron sus di谩logos con otros militares, en que se discuten planes para un golpe de Estado. Los interlocutores no eran oficiales activos, sino uno coronel retirado y otro un ex capit谩n expulsado del Ej茅rcito, pero los di谩logos fortalecen las sospechas de que hab铆a por lo menos cierta propensi贸n al golpe en sectores de las Fuerzas Armadas, aunque no un plan preparado.

Los comandantes de muchos cuarteles toleraron los campamentos de 鈥渂olsonaristas鈥 incitadores de un golpe militar, delante de sus casernas durante 70 d铆as, desde la derrota electoral de Bolsonaro el 30 de octubre. Los numerosos gestos de apoyo a Bolsonaro en las elecciones y en el gobierno dificultan a los militares disociarse de los desastres de la extrema derecha, especialmente en la gesti贸n de la pandemia y los atentados contra la democracia.

Pero es un atavismo de las Fuerzas Armadas brasile帽as rehuir sus fechor铆as. Nunca reconocieron la tortura sistem谩tica, los asesinatos y prisiones ilegales cometidas durante la dictadura, ni siquiera la dictadura como tal. El golpe militar de 1964, que inaugur贸 el r茅gimen autoritario que dur贸 hasta 1985, habr铆a sido una contrarrevoluci贸n, un movimiento en defensa de la democracia contra el comunismo.

Eduardo Pazuello (con el micr贸fono) con el entonces presidente Jair Bolsonaro, a su lado, durante una actividad en R铆o de Janeiro, en mayo de 2021. El exministro de Salud a煤n era general activo del Ej茅rcito, por eso fue sometido a una investigaci贸n por violaci贸n de la disciplina, al participar en actos pol铆ticos.

Farsas deterioran reputaciones

Un ejemplo emblem谩tico es el atentado en R铆o de Janeiro el 30 de abril de 1981, en que muri贸 un sargento y qued贸 gravemente herido un capit谩n. La bomba con que aterrorizar铆an cerca de 20.000 presentes en un espect谩culo musical estall贸 antes dentro del autom贸vil que usaban.

La 鈥渋nvestigaci贸n鈥 del Ej茅rcito apunt贸 ambos como v铆ctimas de un atentado izquierdista, pese a todas las pruebas en contra y ning煤n esfuerzo por identificar los 鈥渢erroristas鈥. Solo 20 a帽os despu茅s el Supremo Tribunal Militar reconoci贸 la farsa, pero con el sargento y el capit谩n como autores individuales.

Pero otros atentados anteriores, incluso una carta-bomba que mat贸 a la secretaria del Colegio de Abogados de Brasil, Lyda Monteiro, dejaban evidente que sectores radicales de las Fuerzas Armadas buscaban prolongar la dictadura, con la inseguridad provocada por sus bombas. Sus comandantes hab铆an decidido devolver el poder a los civiles.

El terrorismo tuvo el efecto contrario. Intensific贸 el movimiento por la redemocratizaci贸n del pa铆s, por medio de elecciones libres y por voto directo de la poblaci贸n, que culminaron en el fin de la dictadura en 1985 y la nueva Constituci贸n nacional en 1988.

De todos modos, al parecer, result贸 el esfuerzo de los militares en mantener su reputaci贸n, incluso negando hechos negativos. Tres d茅cadas despu茅s de sumergirse en la abstenci贸n pol铆tica, los militares volvieron al poder por v铆a electoral, al potenciar la candidatura ultraderechista de Bolsonaro en 2018.

Con la derrota de la reelecci贸n en octubre de 2022, m谩s los fracasos y delitos cometidos por los suyos, los militares vuelven al silencio pol铆tico. La extrema derecha, que apadrinaron en los 煤ltimos a帽os, tendr谩 que prescindir de su apoyo ostensivo en el futuro previsible y limitarse a la disputa electoral, sin las amenazas de golpe militar.

La imagen de las Fuerzas Armadas podr谩 deteriorarse m谩s a煤n por revelaciones de la Comisi贸n Parlamentaria de Investigaci贸n que buscar谩 revelar el enredo del 8 de enero, cuando miles de extremistas que invadieron y destruyeron las sedes de la Presidencia, del Congreso y del Supremo Tribunal Federal el 8 de enero.

Muchos militares est谩n involucrados en ese intento golpista y las investigaciones podr谩n extenderse a las decenas de generales que toleraron los campamentos 鈥渂olsonaristas鈥 delante de sus cuarteles, en una campa帽a por la fracasada asonada.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.