Ene 25 2023
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Literatura

Revagliatti: Daniel, la turquita y Victorio

Daniel trabajaba en la misma empresa que Victorio. Y la turquita ocupaba un departamento de planta baja al lado del de Daniel. Daniel estudiaba periodismo y en la compa√Ī√≠a agropecuaria era poco m√°s que cadete. La turquita era una mujer ordinaria que conviv√≠a con un p√ļber lamentable, su hijo; con su mam√°, carcajeando exasperada y baldeando calzada con zapatos de hombre, negros los zapatos, bastante nuevos y sin cordones; y con su pap√°, s√≥lo un jubilado.

La turquita trabajaba en la vereda. Tenía una discreta colección de clientes motorizados. Cobraba poco, conversaba con los vigilantes, festejaba alguna ocurrencia chancha. No usaba cartera y en invierno, más abrigada, se la advertía menos ridícula. Sacaba a Juancho por la cuadra, un galgo ruso, lo cual, claro está, desentonaba. En ocasiones, alguna amiga de su gremio se instalaba con ella. Daniel también se instalaba con ella cada tanto, unos minutitos.Citas clandestinas y cuarentena con clientes: las prostitutas, desprotegidas ante el virus

Victorio era el contador de la empresa. En la flor de la edad, naufragaba con su hombr√≠a, pero no renunciaba (al menos en cierto nivel declamatorio). As√≠ le sali√≥ en el comentario anal√≠tico del test al que fue sometido por Daniel: una de las materias de la carrera le requer√≠a alg√ļn entrenamiento psicol√≥gico. Hab√≠a en la oficina quienes sospechaban que Victorio estaba enamorado de Daniel. Era notorio el cambio desfavorable de su humor cuando Daniel, por tel√©fono, parec√≠a concertar una cita con una chica.

Victorio se jactaba de no dormir m√°s de cuatro horas diarias, de ba√Īarse siempre con agua fr√≠a ‚Äúpara templarse‚ÄĚ, de mantener a la viuda y a los cr√≠os de su hermano mayor, de haber obtenido tres t√≠tulos universitarios. Se vanagloriaba, adem√°s ‚ÄĒDaniel registraba los latiguillos en una libreta‚ÄĒ, de sus autodenominadas ‚Äúextrema sensibilidad‚ÄĚ, ‚Äúfuerte temperamento‚ÄĚ y as√≠ siguiendo.

Victorio relataba an√©cdotas que denotaban encomiables virtudes. Dos ejemplos: dio cobijo y salame de Mil√°n con pan negro y cerveza a un conscripto que le hab√≠a solicitado unas monedas; don√≥ gran parte de su fastuosa biblioteca a una escuela rural. Promocionaba rectitud, tacto, cordura, ecuanimidad, esp√≠ritu de sacrificio, sencillez, hidalgu√≠a. Y se embelesaba con el escepticismo y, en algunos aspectos, la falta de escr√ļpulos de Daniel.

Despu√©s del test que Daniel le devolvi√≥ con el crudo y t√©cnico informe, empez√≥ Victorio a desbarajustarse. Tuvo abundantes gestos de maltrato para con Daniel (y de rebote, para con otros empleados), se fatigaba y aturd√≠a de golpe, apareci√≥ una ma√Īana con impresionantes ojeras y eccema, retrasado, sin saludar, con desali√Īo. Explic√≥ que hab√≠a recibido en su domicilio un sobre con una fotocopia perfumada del test. Tres empleados hab√≠an recibido en sus domicilios, sin perfumar, otras fotocopias. El deterioro f√≠sico y ps√≠quico de Victorio se fue agudizando, as√≠ como el malestar de Daniel. ¬ŅC√≥mo combatir la infecci√≥n?

La turquita se avino a levantarse a Victorio a la salida de la oficina, retribuyendo a Daniel por gauchadas propias de buenos vecinos. Y As√≠ es la vida diaria de una prostituta que es madre de familialogr√≥ desflorar a Victorio, seg√ļn Victorio le confes√≥ entre hipos y l√°grimas de emoci√≥n y gratitud. Y √©l volvi√≥ a ser el triunfador de costumbre, el sabelotodo, el resolutivo. Pero sus embelesos con Daniel, aunque no del todo, se extinguieron.

La turquita se convirti√≥ en su remunerada proveedora de afecto de los domingos y los mi√©rcoles, se ven alguna pel√≠cula er√≥tica o risue√Īa o sentimental y toman helado o comen hamburguesas. Ahora Victorio menta a mujeres finas que va conociendo en recepciones de la embajada norteamericana o en el hall del Col√≥n, y a otras damas inteligentes con las que alterna, da a entender que a todas enloquece, que es un regio partido, buscado, no hay duda, profesional, soltero, con vivienda, culto, acomodado…

 

 

*Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que
reside, la Argentina. Public√≥ en soporte papel un volumen que re√ļne su dramaturgia,
dos con cuentos, relatos y microficciones y dieciséis poemarios, además de otros tres
poemarios sólo en soporte digital. En esta condición se hallan los seis tomos de su libro
‚ÄúDocumentales. Entrevistas a escritores argentinos‚ÄĚ, conformados por 159 entrevistas
por él realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones electrónicas disponibles en
http://www.revagliatti.com

 

 

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