Sep 22 2023
154 lecturas

Literatura

Revagliatti: La historia sigue

Jabrellas se hospedaba en una pensi√≥n de la calle Maza. Vest√≠bulo, cocina, ba√Īo, retrete, corredores, once habitaciones, algunas peque√Īas, una de las cuales, en el tercer
patio, √©l arrendaba. En ese √ļltimo patio, en ‚Äúla piecita del fondo‚ÄĚ, que en realidad no era m√°s que un sucucho ‚ÄĒal lado de ‚Äúla carbonera‚ÄĚ, habit√°culo donde no se guardaba
carb√≥n, sino trastos‚ÄĒ, viv√≠a Blanca, una copera a la que el hijo de la encargada, ciclot√≠mico de ocho a√Īos, le alcanzaba el desayuno pasadas las dos de la tarde.

En ese patio √°spero hab√≠a canteros, menta, hormigas y caracoles. ‚ÄúLa piecita‚ÄĚ no ten√≠a ventana, pero s√≠ la de Jabrellas, seborreico cuarent√≥n tirando a gordo, empleado del subte, l√≠nea ‚ÄúA‚ÄĚ. Calvo, con cara de luna abollada y el nacimiento de la barba muy marcado.P√°gina/12 :: Rosario12 :: La inflaci√≥n tambi√©n lleg√≥ a las pensiones que funcionan en Rosario

Servicial, cuando no dorm√≠a sus diez horas sagradas. Jabrellas, anticipado del est√©reo, en su d√≠a de franco nos inundaba de m√ļsica cl√°sica y Dajos Bela. La encargada sol√≠a encarecerle que le cambiara los cueritos de las canillas. La pareja de la pieza frente a la cocina, que les pasara alguno de sus tres discos, todos boleros, ya que ellos no dispon√≠an de combinado. Los paraguayos, otros pensionistas, en una oportunidad, que les saliera de testigo en un tr√°mite ante un ministerio. Los de la habitaci√≥n enorme que separaba los dos primeros patios, lo reclamaron, en m√°s de un domingo, para jugar al truco.

Las mellizas y el padre de las mellizas lo solicitaron por asuntos de electricidad. Otra vez, √©l se ofreci√≥ para entablillarle provisoriamente una pata a Mini, la quisquillosa perrita negra de Norma, la sufrida hija de la catamarque√Īa. Tambi√©n ayud√≥ Jabrellas a correr muebles, a baldear, a podar la parra. En las paredes de su peque√Īo cuarto expon√≠a fotograf√≠as enmarcadas de mujeres desnudas (pubis, aparte).

Lindas fotograf√≠as: art√≠sticas. Como del Playboy de los a√Īos cincuenta. En su ropero, dentro de sobres marrones, hab√≠a muchas otras fotos con motivos similares. Cuando su madre y sus hermanas ca√≠an a visitarlo desde Baradero, provincia de Buenos Aires, escond√≠a los cuadritos. S√≥lo con prostitutas manten√≠a escaramuzas er√≥ticas a las que por per√≠odos de no m√°s de noventa minutos cada quince o veinte d√≠as Jabrellas se entregaba. Le gustaba pagarles y jam√°s pichuleaba. Parec√≠a conforme con su r√©gimen de veintid√≥s, veintitr√©s o veinticuatro encamadas anuales. Del bello sexo coment√≥ en cierta expansiva oportunidad, que observando a unas adolescentes en Gath y Chaves se le hab√≠a ocurrido la siguiente frase: ‚ÄúTodas las jovencitas son j√≥venes‚ÄĚ.

Jabrellas tendía a sonreír, a mostrarse correcto y mesurado. Los de la sala, el cabo de la policía y su concubina, no lo saludaban. Abonaba el alquiler con puntualidad, usaba trajes, cepillaba con bríos su dentadura. En Baradero, ni mientras cursaba el secundario ni cuando trabajó en la forrajera tuvo novia. Y tampoco en la gran ciudad. Hasta que Blanca, su vecina de patio y canteritos, se lo encuentra detrás de una ventanilla de la estación Loria, se fija en él y algo conversan. El caso es que Jabrellas, así, desprevenido, se sorprende el diecinueve de diciembre de mil novecientos cincuenta y ocho, invitándola a Blanca a tomar café en un bar por Congreso, una hora después.

La historia sigue con que ahora est√°n los dos en la pieza frente a la cocina, son viejos, las fotos las vendi√≥ Blanca hace m√°s de dos d√©cadas al due√Īo de un boliche en Lan√ļs, Jabrellas es jubilado, en ‚Äúla piecita del fondo‚ÄĚ Blanca pinta v√≠rgenes de pl√°stico y abonan el alquiler, tan m√≥dico, de la ex-pensi√≥n, en la que, con varias habitaciones clausuradas, son sus √ļnicos ocupantes.

Cinco poemas de Ho Chi Minh, de su libro Diario de Prisión

Ficha

Rolando Revagliatti naci√≥ el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside, la Argentina. Public√≥ en soporte papel un volumen que re√ļne su dramaturgia, dos con cuentos, relatos y microficciones y diecisiete poemarios, adem√°s de otros dos poemarios s√≥lo en soporte digital. En esta condici√≥n se hallan los seis tomos de su libro ‚ÄúDocumentales. Entrevistas a escritores argentinos‚ÄĚ, conformados por 159 entrevistas por √©l realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones electr√≥nicas disponibles en http://www.revagliatti.com

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.