Serias dificultades de María Corina Machado para mantener su influencia

Los cambios en la estrategia de Trump

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La líder opositora venezolana María Corina Machado enfrenta dificultades para mantener su influencia política en Washington en medio de cambios en la estrategia del presidente estadounidense Donald Trump hacia Venezuela, según un reportaje publicado por The Wall Street Journal. Trump se reunió por segunda vez con ella en la Casa Blanca.

De acuerdo con el diario estadounidense, Machado ha intensificado sus gestiones para mantener visibilidad y respaldo internacional mientras intenta posicionarse como una figura clave en el futuro político del país sudamericano. Pero en los últimos meses, el enfoque de la administración Trump respecto a Venezuela ha evolucionado, priorizando una estrategia más amplia de transición política y estabilidad institucional tras la caída del poder real del bolivarianismo, tras el ataque a Caracas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.

«Ahora, mientras la líder opositora venezolana se prepara para regresar a su país, encontrará una Venezuela muy diferente. Maduro ya no está en el poder, pero el presidente Donald Trump trabaja ahora estrechamente con los remanentes de su régimen», expresa el texto del WSJ.

“Hay obstáculos, hay procesos complejos, pero efectivamente un aliado fundamental es el gobierno de Estados Unidos y el presidente Donald Trump”, dijo Machado en una rueda de prensa en Santiago de Chile, la primera que concede tras la decisión de Washington. El pasado jueves, Estados Unidos y Venezuela anunciaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas y consulares. Días después, Trump adelantó durante la cumbre “Escudo de las Américas”, en Miami, que había reconocido formalmente al gobierno de Delcy Rodríguez.

Pero según las encuestas, la aceptación de Machado, la candidatada de Estados Unidos desde la presidencia de George Bush, está cayendo porque se expresa con un discurso que ya no tiene sentido polarizante, lleno de odio, de amenazas, con la promesa de aniquilar al adversario. Ella va por la destrucción, mientras otros hablan de reconstrucción.

María Corina Machado felicitó a José Antonio Kast: “Le deseo muchísimo ...Machado, quien viajó a Chile para asistir a la investidura del presidente ultraderechista José Antonio Kast, expresó confiar en la hoja de ruta establecida por Trump, destacando que el proceso engloba “tres fases”, que incluye la la estabilización, recuperación y transición democrática del país. De acuerdo con el diario estadounidense, Machado ha intensificado sus gestiones para mantener visibilidad y respaldo internacional, temiendo que sus sueños sean superados por la realidad. Pocos la ven como figura clave en el futuro político venezolano.

Machado parece no desempeñar ningún papel en los cálculos actuales de la administración Trump, a pesar de haber pasado los últimos dos meses en Washington haciendo gestiones para impulsar una transición democrática. En cambio, la figura que muchos consideran el rostro del gobierno legítimo de Venezuela se ha convertido en espectadora del acercamiento de Trump a la antigua mano derecha de Maduro, Delcy Rodríguez, a quien ha reconocido como presidenta de Venezuela», detalla el análisis de The Wall Street Journal.

El mismo apunta a que, en medio de este escenario, María Corina busca evitar quedar relegada mientras se reconfigura el liderazgo opositor y la estrategia internacional hacia Venezuela. Pero también el sábado pasado, Trump llamó por teléfomo a Machado durante una cena privada celebrada en su complejo Trump National Doral, en Miami, pocas horas después de concluir una cumbre regional de mandatarios de ultraderecha convocada por la Casa Blanca. «Todo el mundo te ama aquí», le dijo durante la comunicación, según hizo trascender.

Donald Trump, Marco Rubio y la alcaldesa de Doral, Christi Fraga (imagen de referencia) © X / @ChristiFragaEl 1° de marzo Trump afirmó que Machado «no cuenta con el apoyo» en Venezuela y que no fue consultado. “Creo que le resultaría muy difícil ser la líder”, dijo Trump en una conferencia de prensa desde su complejo turístico de Mar-a-Lago horas después del ataque. “No cuenta con el apoyo ni el respeto necesarios dentro del país”.

En ese contexto, la figura de Machado —quien durante años ha sido promocionada en el exterior como una de las voces más duras contra el régimen bolivariano— está generando ansiedad y frustración en el círculo cercano a Trump, que la acusa de estarse «priorizando a sí misma por encima de los intereses del mandatario». Machado  enfrenta el reto de conservar protagonismo dentro de un escenario político cada vez más complejo y con nuevos actores, señala el rotativo estadounidense.

«Le otorgaron el Premio Nobel de la Paz en un intento de promoverla, pero lo único que se  logró es devaluar la condecoración», señaló el analista Mirko Trudeau. En definitiva, Machado le regaló el Nobel a Donald Trump, y ni así logra que el mandatario estadounidense la priorice en las componendas políticas sobre Venezuela, donde, según las encuestas, goza de muy escasa popularidad, lo que fue reconocido incluso por el presidente estadounidense.

Delcy Rodríguez

El reportaje explica que la dirigente opositora ha mantenido contactos con aliados internacionales y ha buscado reforzar su presencia en círculos políticos de Washington para seguir influyendo en el debate sobre el futuro de Venezuela, pero no le ha ido muy bien y, según  analistas de la Casa Blanca, llegó a ser un escollo para avanzar en las políticas de Trump hacia el país de mayores reservas petroleras del mundo, de las que se apropió.

En definitiva, Trump reconoció formalmente al gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en momentos que el precio del petróleo supera los 100 dólares por barril y se intensifica el conflicto con Irán. Con muy poco tacto, el secretario del Interior de EU, Doug Burgum, responsable de la gestión de los territorios federales de EU, declaró en Fox News que “el pueblo de Venezuela va a erigir una estatua al presidente Trump como gran libertador”.

Burgum viajó recientemente a Caracas para convenios de explotación de minas de oro y tierras raras. Una nación dócil bajo su yugo es todo lo que Estados Unidos anhela de las naciones ricas en petróleo, apuntó Common Dreams.

 

* Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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