May 5 2023
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Econom铆a

Sin confianza en la Fed

Las r茅plicas del colapso de Silicon Valley Bank (SVB), aunque parecen estar perdiendo fuerza, siguen resonando en todo el mundo. Si bien las autoridades de la Reserva Federal se han esforzado por asegurarle a la poblaci贸n que el sistema bancario de Estados Unidos es s贸lido (https://reut.rs/3AY3HhP), no resulta claro por qu茅 alguien tendr铆a que creerles. Despu茅s de todo, el presidente de la Fed, Jerome Powell, le dijo lo mismo al Congreso (https://bit.ly/3LIP1t6) pocos d铆as antes del colapso de SVB en marzo.

En las semanas que transcurrieron desde entonces, se inform贸 que las pruebas de estr茅s establecidas por las reformas financieras de Dodd-Frank en 2010, de las que se hizo tanto alarde, no previeron la ca铆da del valor de los bonos gubernamentales (https://bit.ly/40KOL0F) generada por las alzas agresivas de las tasas de inter茅s de la Fed. Un estudio reciente (https://stanford.io/3NouA5C) de Erica Jiang junto con otros autores, determin贸 que los activos bancarios de valor de mercado han ca铆do, en promedio, un 10 por ciento en todos los bancos luego de las alzas de las tasas de la Fed, y que el quinto percentil m谩s bajo experiment贸 una ca铆da del 20 por ciento.

Si bien el presidente Joe Biden ha prometido hacer pagar a los responsables del colapso de SVB (https://cnn.it/3LDXc9M), esas promesas tambi茅n deber铆an tomarse con una dosis saludable de escepticismo. Despu茅s de todo, la administraci贸n Obama, en la que Biden se desempe帽贸 como vicepresidente, nunca hizo que los banqueros responsables de la crisis financiera de 2008 se hicieran cargo de su accionar.

El hecho es que los reguladores 鈥搃ncluida la Fed鈥 no han podido mantener a salvo al sistema bancario. Los bancos dependen de la confianza: los depositantes tienen que confiar en que van a poder retirar su dinero cuando quieran. Eso siempre ha sido as铆. Lo que ha cambiado es la facilidad con la que se pueden retirar miles de millones de d贸lares en un nanosegundo online.

Un m铆nimo tufillo al peligro de no poder contar con su dinero basta para que la gente racional retire los fondos no garantizados, y tambi茅n los garantizados, si hay un riesgo de demora. El resultado es que, cuando un banco quiebra, la gente que sale perdiendo es la que no estuvo atenta o, como es el caso de muchos consumidores de edad avanzada, no usa servicios de banca digital.

El statu quo actual 鈥揺n el cual los depositantes sofisticados recurren a intermediarios para que realicen un arbitraje regulatorio y garanticen que todos sus dep贸sitos est茅n asegurados, o est谩n preparados para retirar fondos por encima de la cantidad garantizada de un momento para el otro鈥 no es la manera de administrar un sistema bancario. Para estabilizar al sector, los responsables de las pol铆ticas deben establecer un seguro integral de dep贸sitos, costeado por los depositantes en base a los beneficios que obtienen y al riesgo sist茅mico que plantean. Hasta que no se haga eso, el sistema bancario seguir谩 siendo fr谩gil.

Como titular de la agencia gubernamental responsable de supervisar a SVB, Powell carga con la responsabilidad de las fallas de supervisi贸n que precipitaron su colapso. A diferencia del fraude gigantesco de los pr茅stamos hipotecarios que provoc贸 la crisis financiera de 2008 (cuya magnitud qued贸 clara reci茅n transcurridos unos a帽os, luego de varias demandas legales y otras acciones judiciales), el cr茅dito de SVB parec铆a s贸lido.

Sin duda, hasta las buenas pr谩cticas de cr茅dito pueden volverse amargas en medio de una crisis importante e, inevitablemente, surgen sospechas de una actividad dudosa cuando se tiene tanto dinero en cuentas no garantizadas a bajo inter茅s. Pero los problemas de SVB eran m谩s prosaicos y cualquier regulador bancario que se jacte de serlo deber铆a haber tomado medidas, especialmente cuando el regulador era el que creaba el riesgo.

Los bancos siempre llevan a cabo una transformaci贸n de los vencimientos, convirtiendo dep贸sitos a corto plazo en inversiones a largo plazo. Si bien este proceso es inherentemente riesgoso, los bancos suelen ceder a la tentaci贸n de apostar el dinero de sus depositantes si los contribuyentes, directa o indirectamente, asumen el riesgo de p茅rdidas. Esto es lo que hac铆a SVB: invert铆a parte de los dep贸sitos de sus clientes en t铆tulos a largo plazo ostensiblemente seguros, apostando a que las tasas de inter茅s a largo plazo no aumentaran. Los supervisores no deber铆an permitir que esto suceda, pero, cuando sucede, deber铆an transformarlo en una parte central de las pruebas de estr茅s.

Sin embargo, la Fed permiti贸 que sucediera y, al ignorar el papel de las alzas de las tasas de inter茅s a la hora de generar fragilidad en el sector financiero, min贸 la eficacia de sus propias pruebas de estr茅s. Adem谩s de estos errores de supervisi贸n, el colapso de SVB estuvo precedido por fallas regulatorias, en tanto la Fed conducida por Powell flexibiliz贸 las regulaciones a bancos como SVB, a los que consideraba de relevancia econ贸mica regional, pero no sist茅micamente importantes.

La mayor铆a de la gente no tiene ni la capacidad, ni los recursos ni el acceso a informaci贸n que hacen falta para evaluar la solidez de los bancos. Esas evaluaciones son un bien p煤blico fundamental y, como tales, responsabilidad del gobierno. Si un banco puede aceptar el dinero de la gente, la gente deber铆a confiar en que el banco puede devolverlo. El gobierno de Estados Unidos, particularmente la Fed, no ha hecho bien las cosas en ese sentido.

La Fed, al igual que otros bancos centrales independientes, cuida celosamente su credibilidad. Se ha dicho que el riesgo de perderla fue la raz贸n para las alzas de las tasas de inter茅s de la Fed el a帽o pasado, que fueron mucho m谩s all谩 de una normalizaci贸n de las tasas ultrabajas que caracterizaron el periodo post-2008. Pero al no reconocer los riesgos planteados por sus incrementos r谩pidos de las tasas, y hasta qu茅 punto una d茅cada de tasas de inter茅s de casi cero hab铆a exacerbado esos riesgos, la Fed socav贸 su propia credibilidad, precisamente lo que buscaba evitar.

Peor a煤n, los aumentos de las tasas reflejan el mal diagn贸stico de la causa de la inflaci贸n por parte de la Fed, que en gran medida estuvo generada por shocks del lado de la oferta y cambios en la demanda relacionados con la pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania. Asimismo, a menos que causen una fuerte recesi贸n econ贸mica, las crecientes tasas de inter茅s, en verdad, podr铆an agravar la inflaci贸n. Un factor importante que contribuye a los aumentos en el 铆ndice de precios al consumidor son las crecientes tasas de alquiler generadas por la escasez de vivienda, que las tasas de inter茅s m谩s elevadas no hacen m谩s que exacerbar. Mientras tanto, la estrategia de desinflaci贸n de la Fed podr铆a hacer que el desempleo juvenil entre los afronorteamericanos supere el 20 por ciento, dejando cicatrices duraderas en un pa铆s sumamente desigual.

Tal como est谩n las cosas, la Fed y su presidente han perdido credibilidad en todos los frentes. La crisis actual ha expuesto la incapacidad de la Fed para abordar los problemas de gobernanza que contribuyeron a la crisis de 2008. El hecho de que el CEO de SVB, Greg Becker, integrara el directorio (https://reut.rs/3oStIwb) de la Fed regional que supuestamente supervisaba su banco, es un buen ejemplo.

Todav铆a est谩 por verse si la agitaci贸n financiera todav铆a latente provocada por el colapso de SVB se transformar谩 en una crisis m谩s profunda, pero los inversores y los depositantes no tienen motivos para confiar en las promesas de la Fed de que eso no pasar谩. S贸lo reformas significativas de la garant铆a de los dep贸sitos, de la gobernanza, de la estructura regulatoria y de la supervisi贸n pueden restablecer la confianza en los bancos y la credibilidad de la Fed.

 

*Premio Nobel de Econom铆a, es profesor en la Universidad de Columbia y miembro de la Comisi贸n Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional. Recibi贸 la Medalla John Bates Clark y fue laureado con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Econ贸micas en memoria de Alfred Nobel.

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