Mar 4 2008
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Cultura

SOBRE CENSURA, GRITOS Y SILENCIO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En octubre de 2007 un 芦show man禄 espa帽ol, Alejandro Sanz, deb铆a cumplir un contrato y dar un recital en Caracas; el lugar elegido era el Poliedro, suerte de gimnasio cerrado y lugar tradicional para este tipo de espect谩culos. Diversas razones 鈥搎ue se explican m谩s abajo鈥 impidieron que el bueno de Sanz ganara sus centavos actuando all铆. Le ofrecieron otras salas, se negoci贸 y se buscaron soluciones.

Al final se consigui贸 el Poliedro de Caracas, pero Sanz desisti贸. Para entonces el 芦affaire禄 se hab铆a convertido en un escandalete internacional. Medios de comunicaci贸n period铆sticos en Europa y Am茅rica 鈥搉o sabemos si en Asia y 脕frica, quiz谩 no鈥 sustentaron la infiormaci贸n del caso con comentarios y opiniones variadas sobre lo que se calific贸 de censura.

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Ch谩vez censura a Alejandro Sanz, Ch谩vez no quiere a Alejandro Sanz, Venezuela es un pa铆s sometido, etc…, etc… fueron las l铆neas directrices argumentales. Siempre recordando que all谩 por 2004 Sanz hab铆a dicho que Ch谩vez no le gustaba, la prensa infiri贸 una venganza del dictador y conculcador de las libertades c铆vicas venezolanas. Todo un fest铆n.

Luego el asunto, como suele pasar con estas cosas, cay贸 en el limbo de un ocaso permanente; la jaur铆a encontr贸 otras hilachas para continuar con su intento de despedazar a Ch谩vez. Quiz谩 Ch谩vez merezca se lo combata. 驴Por qu茅 no tendr铆an derecho ciudadanos, periodistas, prostitutas, observadores, turistas, cantantes, astr贸nomos, futbolistas marineros, pol铆ticos, gobernantes, en fin, de cualquier sexo a declararse anti chavistas? Nadie, cantaba Cuco S谩nchez, es monedita de otro para caerle bien a todos.

Para combatir alguien tanto como para ensalzarlo es, primero, menester hablar con la verdad. La duda es el mejor estimulante intelectual, el otro la buena fe. No se excluyen. Veamos una carta. Est谩 dirigida a Joan Manuel Serrat.

Escribe un ministro

Querido amigo:

Perm铆teme que te llame de esa manera porque de verdad lo eres, aunque no lo sepas. Tus canciones, la imagen de tu sencillez y tranquilidad de esp铆ritu, as铆 como la referencia del compromiso tuyo con una visi贸n incluyente del mundo, han sido algo importante en mi vida, como lo ha sido en la vida de muchas personas que me rodean.

Adem谩s somos, por as铆 decirlo, de la misma camada. Pues yo nac铆 en octubre y t煤 en diciembre de 1943. Viejos camaradas a distancia, uno de ellos sin conocer al otro, en una relaci贸n asim茅trica.

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La primera noticia tuya la tuve, creo, a mediados de los sesenta, a trav茅s de un disco de 45 revoluciones con canciones en catal谩n. Me acuerdo todav铆a de Les Sabates: 芦Quanta gent que passa amb l’ull sorrut!..Quanta gent l’esperan莽a ha perdut!鈥β. Y luego te fui siguiendo a lo largo de estos cuarenta y tantos a帽os, comprando casi todos los discos que sacabas y asistiendo a tus conciertos. El 煤ltimo fue el que nos ofreciste en Caracas en noviembre pasado, junto a ese otro gran amigo y camarada (aunque 茅l tampoco lo sepa) que se llama Joaqu铆n Sabina. Acud铆 como un espectador m谩s, entremezclado entre el p煤blico al que pertenezco. A煤n siendo ministro del poder popular para la cultura, no hice ning煤n esfuerzo por saludarte ni por hacerme notar. Tampoco estuve en los lugares preferenciales. En ese momento yo era 煤nicamente un espectador agradecido por el hermoso regalo que nos estaban dando Serrat y Sabina. Y lo cierto es que lo disfrut茅 bastante.

Hoy, sin embargo, una piedrecita se me meti贸 en el zapato caus谩ndome una molestia que me impuls贸 a escribir esta carta. Acabo de leer una noticia en un peri贸dico caraque帽o con fecha 14 de febrero, en la que se comenta que entre los firmantes de la carta de solidaridad con Alejandro Sanz, aparecen tu nombre y el de Joaqu铆n Sabina.

No me incomoda ni puedo criticar, ciertamente, la solidaridad entre colegas. Es natural y comprensible. Lo que me preocupa es que puedas haber firmado esa carta a la luz (o a la sombra) de la campa帽a medi谩tica nacional e internacional que, desde hace a帽os, se ha desatado contra nosotros, pueblo y gobierno de Venezuela.

Yo quiero explicarte bien este caso. Por un lado, para que conozcas la verdad. Y por el otro para poder seguir disfrutando de tus canciones sin sentir un mal sabor, una amargura, en el alma. Es por m铆, por quien lo hago. Perd贸name esa.

Lo primero que debes saber es que el incidente Sanz se produce en un momento en el cu谩l el Poliedro de Caracas acababa de cambiar de manos. Hasta entonces el Poliedro era una fundaci贸n adscrita al Ministerio de la Cultura y en esos d铆as, se hab铆a concretado su adscripci贸n al Ministerio de Educaci贸n Superior. De manera tal que todo en el Poliedro estaba en revisi贸n profunda para adecuarlo a unas nuevas funciones, analiz谩ndose desde su raz贸n de ser, hasta la propia organizaci贸n gerencial. Ese es un dato importante del asunto.

Fue en esos d铆as cuando, ante la solicitud de una determinada compa帽铆a productora de espect谩culos, la nueva autoridad decide no darle el visto bueno a la presentaci贸n de Alejandro Sanz en el Poliedro.

Debe quedar claro que en ning煤n momento se censur贸 su presentaci贸n, ni se le impidi贸 presentarse en otro lugar ni, mucho menos, se le neg贸 la entrada a Venezuela. Ning煤n tipo de prohibiciones. S贸lo dificultades para usar un espacio, el Poliedro.

A partir de all铆 comenz贸 el tsunami medi谩tico a tergiversar las cosas. A mentir descaradamente, como es su costumbre. Pero eso no es nada para nosotros. Lo vivimos todos los d铆as.

El caso es que muy pocas semanas despu茅s se super贸 el incidente y se autoriz贸 la presentaci贸n de Alejandro Sanz en el Poliedro de Caracas. Eso es historia documentada. Pero, en un cierto momento, habi茅ndose comenzado incluso a vender las entradas, al cantante ya no le pareci贸 interesante o conveniente venir a Venezuela. Desconozco las razones por las que no quiso actuar aqu铆. Comenz贸 entonces a improvisar excusas. Dijo que ninguno de los grandes hoteles de Caracas quer铆a darle alojamiento, cosa que de inmediato fue desmentida p煤blicamente por el Meli谩 Caracas, el Embassy Suites, el Tamanaco y el Eurobuilding. Poco despu茅s sali贸 en televisi贸n con una camiseta en ingl茅s insultando soezmente al presidente Ch谩vez. Y desde este lado para no quedar en desventaja, la C谩mara Municipal del Municipio Libertador declar贸 a Alejandro Sanz persona no grata. Bueno, la vida es as铆. Donde las dan, las toman.

Y luego, como en un coro bien dirigido, comenzaron a aparecer en todo el mundo las voces contra la censura en Venezuela, involucrando en la cr铆tica al propio presidente Ch谩vez que, me consta, no ten铆a arte ni parte.

Hoy mismo salen dos entrevistas a Fito P谩ez, en su paso por Caracas. En El Nacional dice: 芦Ch谩vez no tolera la disidencia, es intolerante鈥no tiene derecho a pensar, hacer y decir lo que quiera, mientras eso no afecte a los dem谩s禄. En El Universal declara: 芦Ch谩vez deber铆a meterse con gente m谩s pesada, como yo禄.

Bueno, la verdad, Joan Manuel, es que ni Ch谩vez ni nadie aqu铆 se mete con los intelectuales, ni con los artistas ni con ninguna persona en particular por sus ideas o sus creaciones. Yo no estoy seguro de poder calificar a Venezuela como el pa铆s m谩s libre del mundo, pero de lo que, s铆, estoy seguro, es que 茅ste es un pa铆s tan libre como cualquiera pueda serlo. Y desde luego mucho m谩s, por ejemplo, que los EEUU o que la propia Espa帽a, donde a cada rato, y t煤 lo sabes, se cierra o se multa un peri贸dico, se proh铆be un partido o se enjuicia a unos muchachos por quemar una fotograf铆a en p煤blico.

Yo puedo jurar y juro, como ministro del Poder Popular para la Cultura y como ciudadano, que en nuestro pa铆s la libertad de creaci贸n, de opini贸n y de informaci贸n es absoluta, sin otro l铆mite que el de las propias leyes. No conozco aqu铆, en esta 茅poca, ning煤n ejemplo de censura por parte del Gobierno. Esto es un hecho que cualquier visitante o, incluso, cualquier usuario de internet que no crea en chismes y vaya a las fuentes, puede constatar. Basta con leer los peri贸dicos (para muestra las entrevistas de hoy a Fito P谩ez, el peso pesado) o sentarse por unos minutos ante un canal de TV tan venenoso como Globovisi贸n.

Y por 煤ltimo 驴sabes una cosa?: si alg煤n funcionario p煤blico pudiera cometer un error de ese tipo en alg煤n momento, esa persona no ser铆a precisamente el presidente Ch谩vez. Nunca 茅l. No va con su naturaleza. A Hugo Ch谩vez, como persona y como pol铆tico, le gusta jugar limpio y ganar en buena lid. Es fuerte en la batalla de las ideas, sin otorgar concesiones innecesarias a la ret贸rica acad茅mica o cortesana, pero dentro de la confrontaci贸n no hace trampa, no mueve las fichas, no compra al 谩rbitro, no le amarra las manos ni la boca a nadie. Lo digo con propiedad, porque lo conozco, creo, bastante bien. Y este es otro dato del asunto.

De modo que as铆 est谩n las cosas.

Yo me saqu茅 una piedrecita del zapato escribiendo esta carta y, si no hay novedad, podr茅 seguir escuchando tus discos, queri茅ndote y admir谩ndote, como siempre lo he hecho. Y lo mismo con Joaqu铆n Sabina.

Vaya un saludo cari帽oso para los dos.

Farruco Sesto.
Ministro del Poder Popular para la Cultura de la Rep煤blica Bolivariana.

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