Jul 12 2017
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Sociedad

Tribunal de los Pueblos sobre violaciones con impunidad de los derechos humanos de migrantes y refugiadas

Las tragedias que se suceden en el Mediterr√°neo con la muerte de millares de personas, hombres, mujeres y ni√Īos, que se ahogan tratando de alcanzar las costas europeas, hay que ponerlas en el contexto de la sucesi√≥n pluricentenaria de cr√≠menes cometidos por las grandes potencias en √Āfrica y Cercano Oriente y m√°s recientemente, en los √ļltimos decenios, con¬† guerras de agresi√≥n violatorias del derecho internacional humanitario, dislocaci√≥n de Estados y promoci√≥n de conflictos inter√©tnicos.

 Al horror se suma el hecho  aberrante de que estas corrientes  migratorias que muchas veces  terminan en la muerte de sus protagonistas y no pocos de los que sobreviven reciben un trato inhumano en el país de llegada,  son una fuente de enormes beneficios para diversas mafias internacionales [1].

refugiados

Hace siglos que los pueblos africanos son víctimas de la codicia y el salvajismo de varios Estados europeos. Comenzaron cazándolos como animales para enviarlos como esclavos a América y a Europa. En el siglo 19 y principios del 20 esos mismos Estados ocuparon la mayor parte del territorio africano y se lo repartieron y se lo volvieron a repartir en diversas oportunidades como si fuera una tierra de nadie, sin tener para nada en cuenta las fronteras étnicas y políticas de los Estados ancestrales ni sus respectivas culturas, lo que fue la semilla de conflictos interétnicos que duran hasta la actualidad, fomentados por las grandes potencias para seguir saqueando los recursos naturales del continente [2].

El primer genocidio del siglo XX cometido por los europeos en √Āfrica, fue obra de los alemanes en lo que es la actual Namibia, quienes hab√≠an declarado dicha regi√≥n en 1884 ‚Äúprotectorado alem√°n del sudoeste africano‚ÄĚ, desembarcaron sus tropas en ella en 1889 y ¬†entre 1904 y 1908 asesinaron a¬† 65000 Hereros y a 10000 Nama[3].

Durante toda la primera mitad del siglo XX los pueblos africanos fueron v√≠ctimas de cr√≠menes de diversa magnitud y de caracter√≠sticas genocidarias ¬†cometidos por los ocupantes europeos (alemanes, ingleses, franceses, italianos,¬† espa√Īoles y portugueses) hasta que se produjo el proceso de descolonizaci√≥n y se¬† restablecieron en el continente Estados independientes.

En la segunda mitad del siglo XX, cuando tuvo lugar   el proceso de descolonización, surgieron líderes como Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Amílcar Cabral, Jomo Kenyatta y Thomas Sankara, que bregaron por una vía independiente y de progreso para sus pueblos, contraria a los intereses de las ex metrópolis y de sus grandes empresas. Todos ellos fueron derrocados o asesinados, como Lumumba[4], Cabral y Sankara y reemplazados por dirigentes  dictatoriales, corruptos y fieles a las grandes potencias neocoloniales. Y se multiplicaron las luchas interétnicas, promovidas y fomentadas por las potencias neocoloniales, con las consiguientes  matanzas que alcanzaron y alcanzan enormes proporciones [5].

migrantesLa prestigiosa revista m√©dica inglesa¬†The Lancet, en su n√ļmero de enero de 2006 indicaba que diez a√Īos de guerra civil en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo han costado entre 3,5 y 4,5 millones de muertos. Es decir, la mayor cat√°strofe humanitaria despu√©s de la Segunda Guerra Mundial. Todos reconocen que esa tragedia tiene por tel√≥n de fondo la apropiaci√≥n de los minerales estrat√©gicos que abundan en el Congo: diamantes, oro, colombio-tantalio (coltan), cobalto, etc. Se estima que la RDC posee el 80% de las reservas de coltan existentes. El coltan, por sus propiedades particulares, se utiliza en la industria electr√≥nica, particularmente en la fabricaci√≥n de tel√©fonos m√≥viles, que es un enorme negocio para grandes empresas transnacionales.

A primera vista se pueden atribuir las hambrunas en √Āfrica a las condiciones meteorol√≥gicas y a las guerras pero un an√°lisis m√°s a fondo pone de manifiesto el papel funesto desempe√Īado por la colonizaci√≥n y la neocolonizaci√≥n europea, que devast√≥ enormes extensiones de bosques para apropiarse de las maderas y foment√≥ los cultivos de exportaci√≥n como el caf√©, el cacao y el man√≠, este √ļltimo con efectos particularmente negativos para la conservaci√≥n de la humedad de la tierra. Se marginaron los cultivos de subsistencia y se modificaron los h√°bitos agr√≠colas de los pueblos africanos, tales como el desplazamiento de los cultivos, la rotaci√≥n y la acumulaci√≥n de reservas,¬† todos ellos¬† aptos para afrontar sin hambrunas los per√≠odos de sequ√≠a.

Los bosques fueron arrasados para proveer de maderas ‚Äúex√≥ticas‚ÄĚ a los mercados de los pa√≠ses llamados civilizados. Entre 1930 y 1970 se estima que fueron destruidos entre el 25 y el 30 por ciento de los bosques h√ļmedos de √Āfrica. Sobre todo en los √ļltimos decenios, esta elevada tasa de deforestaci√≥n con consecuencias ecol√≥gicas catastr√≥ficas (sequ√≠a y erosi√≥n) obedece en buena parte a la transformaci√≥n de los bosques en tierras de cultivos de exportaci√≥n, en un intento desesperado por obtener divisas para pagar los servicios de la deuda[6].¬†¬†amazonia

De manera que la explotación de los recursos naturales y humanos por parte de esas grandes potencias continuó igual o peor que durante la época colonial.

Pero la brutalidad y crueldad de las intervenciones,¬†de las guerras de agresi√≥n y cr√≠menes de guerra¬†y de lesa humanidad cometidos por¬†las grandes potencias creci√≥ en forma exponencial en √Āfrica y en Cercano Oriente¬†en los¬†√ļltimos tiempos, lo¬†que llev√≥ a la dislocaci√≥n de Estados como Afganist√°n,¬†Irak[7]¬†y Libia y¬†a una interminable guerra en Siria. La raz√≥n invocada fue¬†la neutralizaci√≥n de ‚ÄúEstados terroristas‚ÄĚ en los que, adem√°s, hab√≠a que restablecer la democracia y los derechos humanos. Y, de paso,¬†apoderarse¬†de¬†sus recursos naturales, entre ellos el petr√≥leo y minerales estrat√©gicos como el coltan.

No s√≥lo el petr√≥leo motiv√≥ a los Gobiernos de Francia, Gran Breta√Īa y los Estados Unidos ¬†a intervenir en Libia con sus¬† ‚Äúbombardeos humanitarios‚ÄĚ[8]¬†y ‚Äúfuerzas especiales‚ÄĚ. En una regi√≥n donde el agua accesible es escasa, Libia tiene el acu√≠fero subterr√°neo m√°s grande del mundo (Acu√≠fero de piedra arenisca de Nubia) estimado en 150.000 kil√≥metros c√ļbicos que con una red de 1400 estaciones de bombeo y 4000 kil√≥metros de tuber√≠as de 4 metros de di√°metro abastece de agua a las principales ciudades libias a raz√≥n de 6,5 millones de metros c√ļbicos diarios. Esta obra colosal a un costo de m√°s de 20 mil millones de d√≥lares, financiados con la venta del petr√≥leo libio,¬† denominada Proyecto del gran r√≠o hecho por la mano del hombre (The Great Man-Made River)¬† se inici√≥ en 1991 y se inaugur√≥ en 1996. En 2010, Libia era seg√ļn el PNUD, un pa√≠s de desarrollo humano medio, el m√°s elevado de¬† √Āfrica¬† y un poco inferior a los pa√≠ses m√°s desarrollados de Am√©rica Latina[9].

El resultado es que ahora reina el caos¬†en Libia y en toda la regi√≥n, donde controlan grandes extensiones territoriales grupos de un salvajismo extremo poderosamente equipados¬†con el armamento¬†que han ‚Äúregado‚Ä̬†en la zona las grandes potencias durante¬†a√Īos¬†de conflictos. Y con las armas y el dinero que les proporciona Arabia Saudita, principal aliado de los Estados Unidos en la zona.

Poco se habla pero no es menos trágica la situación en Yemen y en Somalia.

refugiados en lanchaAs√≠ es como cientos de miles de personas, hombres, mujeres y ni√Īos¬†¬†¬†buscando el camino m√°s corto para entrar en Europa ¬†atraviesan ¬†el Mediterr√°neo tratando de huir de una regi√≥n donde los muertos por la guerra, el hambre y las enfermedades y los desplazados se cuentan por millones.

Despu√©s de la cat√°strofe de Lampedusa¬†de octubre de 2013 (366 ahogados)¬†Italia¬†puso en marcha el operativo ‚ÄúMare Nostrum‚Ä̬†para socorrer a los migrantes, incluso m√°s all√° de las aguas territoriales europeas, lo que permiti√≥ salvar decenas de miles de vidas. Costo del operativo 9 millones de euros por mes. Italia pidi√≥ ayuda a los otros pa√≠ses europeos, que miraron para otro lado.

Finalmente la Unión Europea en octubre de 2014 puso en marcha el operativo Tritón, supervisado por Frontex el organismo europeo de vigilancia de las fronteras, limitando su radio de acción a las aguas territoriales europeas, es decir para no socorrer a los náufragos más allá de dichas aguas territoriales  e impedir  abordar las costas europeas a quienes  logran ingresar a dichas aguas territoriales [10]. Costo de la operación 3 millones de euros mensuales, un tercio del costo del Operativo Mare Nostrum.

Despu√©s dicha dotaci√≥n fue aumentada a 9 millones de euros mensuales. Inversi√≥n menos que √≠nfima para el conjunto de los presupuestos¬† europeos y sobre todo si se la compara con los beneficios obtenidos por las potencias europeas con siglos de explotaci√≥n de los recursos humanos y naturales del continente africano y del Cercano Oriente. Ante al esc√°ndalo internacional provocado por el vertiginoso aumento de naufragios y de muertes, el Consejo Europeo se¬†reuni√≥ en sesi√≥n extraordinaria en Bruselas el 23 de abril de 2015, donde emiti√≥¬†¬† una declaraci√≥n (http://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2015/04/23-specia…).

Ya antes de que tuvieran lugar la reuni√≥n del 23 de abril, Amnesty International de Francia hizo el siguiente comentario sobre la misma:¬†‚ÄúDespu√©s de las revelaciones del ‚ÄúGuardian‚Ä̬†sobre las conclusiones provisorias de¬†la Cumbre, ‚ÄúTrit√≥n‚ÄĚ sigue siendo la norma, su presupuesto ser√° duplicado, siempre inferior al de ‚ÄúMare Nostrum‚ÄĚ, pese a que¬†se prev√© m√°s nav√≠os con migrantes clandestinos. El √°rea de despliegue seguir√° siendo el mismo.¬†La Uni√≥n¬†Europea¬†se dispone posiblemente a adoptar una de las peores decisiones, muy lejos de nuestro llamado urgente a establecer una operaci√≥n de salvamento¬†de gran envergadura‚Ä̬†[11].refugiados3

Decididamente,¬†la Uni√≥n¬†Europea¬†est√° a favor de una¬†‚ÄúSoluci√≥n final‚Ä̬†del problema, mucho m√°s barata que las c√°maras de gas y los hornos crematorios.

Los Estados¬†europeos son responsables por los inmensos da√Īos causados a los pueblos africanos¬†¬†desde¬†¬†hace siglos, equivalentes a un genocidio,¬†y sus¬†¬†actuales l√≠deres son directamente¬†¬†imputables¬†¬†de cr√≠menes contra la humanidad, como todos aqu√©llos que ocuparon cargos de responsabilidad en los Estados que participaron en las recientes guerras de agresi√≥n, por lo menos desde¬†la Guerra¬†del Golfo (1990-1991)¬†¬†y la invasi√≥n a Afganist√°n comenzada en noviembre de 2001.

Existe¬† una continuidad¬† criminal plurisecular, desde las conquistas coloniales hasta la no asistencia y¬† el rechazo de los que tratan de escapar de peligros mortales inminentes, entre otros los provocados por los bombardeos indiscriminados contra la poblaci√≥n civil.¬† Continuidad criminal en la que ¬†se han acumulado ¬†y contin√ļan acumul√°ndos cr√≠menes de guerra, cr√≠menes contra la humanidad y el crimen de genocidio. Incluido¬† el frecuente maltrato hasta alcanzar condiciones insoportables para¬† quienes logran establecerse en pa√≠ses del continente europeo.

Los tres cr√≠menes citados han contribuido ¬†a configurar el art√≠culo II, inciso c) de la Convenci√≥n de 1948 para la Prevenci√≥n y la Sanci√≥n del Delito de Genocidio¬†: …¬Ľsometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucci√≥n f√≠sica, total o parcial¬Ľ. Y a la misma figura contemplada en los mismos t√©rminos en el art√≠culo 6 c) del Estatuto de Roma de 1998 de la¬† Corte Penal Internacional.

La¬†intenci√≥n¬†delictiva (dolo o dolo eventual)¬† que exige el art√≠culo II, inciso c) de la Convenci√≥n de 1948 para la Prevenci√≥n y la Sanci√≥n del Delito de Genocidio¬† (‚Ķsometimiento¬†intencional)¬†existe porque los autores ¬†de los hechos saben que es posible que se produzcan los efectos ¬†prohibidos y act√ļan igual. (Jeschek, Tratado de Derecho Penal, en espa√Īol, edit. Comares, Granada, Espa√Īa, 1993, p√°g. 270).

Los dirigentes de los Estados involucrados tienen que cesar en su conducta criminal¬† y responder penalmente por los delitos¬† cometidos y los Estados respectivos tienen la obligaci√≥n de reparar¬† √≠ntegramente¬†¬† los da√Īos causados y que siguen causando.refugiados2

En los hechos descriptos, la acci√≥n de los Estados ha¬† provocado da√Īos a millones de seres humanos y a la naturaleza y su obligaci√≥n de reparar surge del derecho internacional vigente¬† escrito y consuetudinario, pues se trata de cr√≠menes de guerra, de cr√≠menes contra la humanidad y del crimen de genocidio.

En diciembre de 2001 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una Resolución acogiendo el Proyecto de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas sobre la Responsabilidad  del Estados por hechos internacionalmente ilícitos, los sometió a la consideración de los Estados e incluyó el tema en el orden del día de la Asamblea General (http://old.dipublico.org/doc/A-RES-56-83.pdf).

En el Capítulo II de la segunda parte de dicho Proyecto se establece en forma detallada cómo el Estado responsable debe proceder a la reparación del perjuicio (artículos 34 a 39).  Aunque pese al tiempo transcurrido dicho documento no ha pasado del estado de proyecto, el mismo constituye una referencia muy importante en cuanto a las responsabilidades y obligaciones de los Estados autores de crímenes internacionales.

Notas
[1] Situaciones similares existen en otras partes del mundo, como la de los nacionales de Comores que intentando llegar a Mayotte naufragan y se ahogan en el Pacífico o los campos de concentración establecidos por Australia en las islas Nauru y Manus para los inmigrantes ilegales. El drama de los migrantes y de los desplazados internos que tiene por causa la miseria y las guerras tiene colosales dimensiones a escala mundial, que afecta actualmente a 65 millones de personas.
[2] En la Conferencia de Berlín de 1885 y después de las guerras de 1914-1918 y 1939-1945. Todavía se sufren los resultados de esas fronteras artificiales con las guerras interétnicas, fomentadas por las grandes potencias para seguir saqueando los recursos naturales del continente.
[3]     Diario Le Monde ( http://www.lemonde.fr/afrique/article/2016/11/25/herero-et-nama-premier-genocide-du-xxe-siecle_5038156_3212.html )
[4]  En un documental emitido por el canal de televisión franco alemán ARTE el 3 de octubre de 2007 (Cuba, una odisea africana), se puede ver y oír a Lawrence (Larry) Devlin, jefe de estación de la CIA en el Congo en la época de los hechos, diciendo que la orden de asesinar a Lumumba la habría dado el Presidente Eisenhower personalmente. Y el ejecutante fue el dictador Mobutu, íntimo amigo de sucesivos gobernantes franceses.
[5] En 1994, cuando los genocidas hutus en Rwanda (800.000 v√≠ctimas tutsis en pocos meses)¬† fugaban ante el avance del Frente Patri√≥tico Ruand√©s, el Gobierno franc√©s mont√≥ el operativo Turquoise para protegerlos (http://www.argenpress.info/2014/04/el-genocidio-en-ruanda-y-la-complicid…)
[6] Solon Barraclough y Krishna Guimire, The social dinamics of deforestation in developping countries: Principal Issues and Research Priorities, Discussion paper N¬į 16″, UNRISD, 1990.
[7] En un programa de televisi√≥n muy popular en Estados Unidos llamado 60 minutos, el 12 de mayo de 1996, la periodista Lesley Stahl le pregunt√≥ a Madeleine Albright, entonces embajadora de USA antes las Naciones Unidas: Hemos o√≠do decir que en Irak han muerto medio mill√≥n de ni√Īos (a causa de¬† las sanciones y el embargo). M√°s que en Hiroshima. ¬ŅVale la pena pagar ese precio? Albright respondi√≥: Es una decisi√≥n dif√≠cil, pero creo que el precio vale la pena pagarlo. La misma Albright¬† que como Secretaria de Estado de Clinton hizo naufragar en marzo de 1999 las negociaciones de Rambouillet entre la OTAN y Yugoslavia ‚Äď que estaban bien encaminadas –¬†¬† y precipit√≥ la agresi√≥n contra este √ļltimo pa√≠s. Los cr√≠menes de guerra cometidos por la OTAN en Yugoslavia fueron denunciados por varios¬† grupos de juristas internacionales. Ver anexo.
[8] La agresi√≥n¬† contra Libia respondi√≥ a los m√©todos que emplean regularmente la OTAN y, colectiva o individualmente, sus principales Estados Miembros: Panam√°, (entre 1000 y 4000 civiles muertos, seg√ļn las fuentes); Guerra del Golfo (varias decenas de miles de muertos civiles); Afganist√°n, (3700 civiles muertos ya en 2001 a causa de los bombardeos yanquis, 2700 muertos civiles en 2010 y en febrero de 2011 la OTAN asesin√≥ en la provincia de Kunar a 64 civiles, la mayor√≠a mujeres y ni√Īos); guerra contra Irak (varios cientos de miles de muertos civiles).
Como¬† se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 30 de setiembre de 1946 : ¬ęDesencadenar una guerra de agresi√≥n no es solamente un crimen internacional: es el crimen internacional supremo y s√≥lo difiere de los otros cr√≠menes de guerra por el hecho de que los contiene todos¬Ľ.
Posteriormente  el crimen de agresión fue definido por la  Resolución 3314 (XXIX) adoptada por unanimidad por Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974. La definición incluye
‚ÄúEl bombardeo, por las fuerzas armadas de un Estado, del territorio de otro Estado, o el empleo de cualesquiera arma por un Estado contra el territorio de otro Estado‚ÄĚ (art. 1, inciso b).
El 11 de junio de 2010, La Conferencia de Estados Partes del Estatuto de la Corte Penal Internacional, adoptó por unanimidad un artículo 8 bis con una definición del crimen de  agresión similar a la de la Resolución 3314 de la Asamblea General.
En un solo d√≠a, el¬† 14 de mayo de 2011, las fuerzas a√©reas de la OTAN realizaron¬† 44 ‚Äúmisiones de ataque‚ÄĚ y el 15 de mayo el Jefe de las Fuerzas Armadas de Gran Breta√Īa, General David Richards, en una entrevista concedida al peri√≥dico Sunday Telegraph llam√≥ a intensificar dichos ataques.
La presunta o real violación de los derechos humanos en un país no confiere legitimidad a la agresión, como  ha dicho la Corte Internacional de Justicia de La Haya:
¬ęEl pretendido derecho de intervenci√≥n s√≥lo puede considerarse como la manifestaci√≥n de una pol√≠tica de fuerza, pol√≠tica que, en el pasado, ha dado lugar a los m√°s graves abusos y que no puede, cualesquiera sean las deficiencias actuales de la organizaci√≥n internacional, tener lugar alguno en el derecho internacional. La intervenci√≥n es a√ļn m√°s inaceptable en la forma en que se la presenta en este caso, ya que, reservada a los Estados m√°s fuertes, podr√≠a f√°cilmente conducir a falsear la propia administraci√≥n de la justicia internacional.¬Ľ (caso¬† Corfu Channel, 1949, fondo, p√°g. 35).
En el caso Nicaragua c/Estados Unidos (actividades militares y paramilitares en Nicaragua) la Corte Internacional de Justicia se√Īal√≥ que algunas disposiciones de la Resoluci√≥n 2625 (XXV), de 1970, de la Asamblea General, entre ellas los principios de no empleo de la fuerza y de no intervenci√≥n, constituyen derecho consuetudinario (p√°rrafo 267) y ante el argumento del Gobierno de los Estados Unidos de que en Nicaragua se violaban los derechos humanos, la Corte dijo: ¬ę…cuando los derechos humanos est√°n protegidos por convenciones internacionales, dicha protecci√≥n se traduce en disposiciones previstas en el texto de dichas convenciones, que est√°n destinadas a verificar o a asegurar el respeto de esos derechos¬Ľ. Y agreg√≥: …¬Ľsi los Estados Unidos pueden, por cierto, hacer su propia evaluaci√≥n sobre la situaci√≥n de los derechos humanos en Nicaragua, el empleo de la fuerza no es el m√©todo apropiado para verificar y asegurar el respeto de esos derechos…¬Ľ. (p√°rrafos 267 y 268).
Los actos de guerra realizados en el curso de una agresión son crímenes de guerra, como se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 1946.
Pero adem√°s, en el curso de la agresi√≥n contra Libia se est√°n cometiendo diversos cr√≠menes de guerra sancionados por el derecho internacional humanitario (Convenios de La Haya de 1889 y 1907, el Reglamento anexo a este √ļltimo sobre leyes y costumbres de la guerra terrestre (R.G.T.), los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos facultativos I y II de 1977, etc.)
1. Ataques a la población civil.
Los ataques a la población civil en sus viviendas en medio rural o urbano no son errores.
Estos hechos constituyen una violaci√≥n de la ¬ęRegla fundamental¬Ľ del art√≠culo 48 del Protocolo I de 1977: hacer siempre la distinci√≥n entre poblaci√≥n civil y combatientes y entre los bienes de car√°cter civil y los objetivos militares y dirigir las operaciones solamente contra objetivos militares.
2. Utilización de armas prohibidas
Algunas fuentes indican que se están utilizando bombas con una aleación que contiene uranio empobrecido (como se hizo en Yugoslavia y en la Guerra del Golfo).
Existen m√ļltiples estudios y la experiencia de la primera guerra del Golfo que afirman que la explosi√≥n de tales bombas provoca graves da√Īos a largo plazo en el medio ambiente y en el ser humano. Aun admitiendo la controversia sobre tales efectos, son aplicables los art√≠culos 35 (3) y 55 (1) del Protocolo I: m√©todos o medios de guerra que causan o se puede esperar que causen da√Īos extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural.
3. Bombardeos masivos y prolongados
Los bombardeos reiterados sobre Tr√≠poli constituyen un crimen de guerra, de conformidad con lo establecido en el art√≠culo 51 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra, particularmente su inciso 5 (los bombardeos que traten como un objetivo militar √ļnico cierto n√ļmero de objetivos militares espaciados y diferentes situados en una ciudad).
4. Destrucción de las infraestructuras civiles
La destrucción de infraestructuras civiles son crímenes de guerra, pues violan el artículo 54, inc. 2 del Protocolo I: prohibición de poner fuera de uso bienes indispensables a la supervivencia de la población civil.
5. Ataques a los medios de comunicación
Los agresores bombardearon la TV libia. Los ataques a los medios de difusi√≥n (emisoras de televisi√≥n, etc.) constituyen cr√≠menes de guerra, de conformidad con el art. 79 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra (Medidas de protecci√≥n de los periodistas). Los precedentes no faltan: durante la invasi√≥n a Panam√° en 1989, una de las primeras operaciones de la aviaci√≥n estadounidense consisti√≥ en destruir con un misil la estaci√≥n de TV paname√Īa. Durante la guerra contra Yugoslavia en 1999 bombardearon la TV de Belgrado, causando 14 muertos, en 2001 bombardearon la sede de la TV Al Jazira en Kabul y en Bagdad bombardearon tambi√©n la TV Al Jazira, donde muri√≥ un periodista.
Las responsabilidades
1.Crimen de agresión. Son responsables del crimen de agresión quienes tomaron la decisión y la llevaron  a cabo es decir los gobernantes de los Estados agresores, las autoridades de la OTAN y sus jefes militares.
2. Crímenes de guerra. Son autores quienes dieron las órdenes y quienes las ejecutaron, a lo largo de toda la cadena de mandos. Son cómplices por acción quienes facilitan la comisión de los mismos, entre ellos los jefes de Gobierno que permiten el uso de bases militares en su jurisdicción y los que autorizan el tránsito por su espacio aéreo de los aviones de los Estados agresores en misión de ataque.
Son cómplices por omisión de la agresión y de los crímenes de guerra (art. 86 del Protocolo I: omisión contraria al deber de actuar) quienes tienen el deber de actuar para tratar de poner fin a los hechos y no lo hacen: los miembros de Consejo de Seguridad que, ante la agresión, se abstienen de solicitar la convocatoria del mismo como ordena el artículo 54 de la Carta de las Naciones Unidas y el Secretario General de las Naciones Unidas, que se abstiene de convocar al Consejo de Seguridad ante la manifiesta violación de la Resolución 1973.
Esta descripci√≥n de las responsabilidades no significa que las mismas sean f√°cilmente justiciables: no existe una instancia judicial capaz de pedir cuentas a los grandes de este mundo por los cr√≠menes que cometen, pues la Corte Penal Internacional no re√ļne los requisitos de independencia, imparcialidad y objetividad para desempe√Īar esa funci√≥n.
[9] http://www.argenpress.info/2011/07/la-defensa-de-los-derechos-humanos-y-…
[10] Ignorando as√≠ el Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar, de 1974, en el que las Partes se obligan ¬ęa garantizar la adopci√≥n de las medidas que exijan la vigilancia costera y el salvamento de personas que se hallen en peligro en el mar. Dichas medidas comprender√°n el establecimiento, la utilizaci√≥n y el mantenimiento de las instalaciones de seguridad mar√≠tima que se juzguen necesarias y viables¬Ľ.
[11] Para obtener informaci√≥n¬† m√°s detallada sobre la pol√≠tica de la Uni√≥n Europea¬† respecto a los inmigrantes procedentes del Norte de √Āfrica y Cercano Oriente puede consultarse : L‚ÄôAEDH et la politique d‚Äôasile et d‚Äôimmigration¬† ( http://www.aedh.eu/-Travaux-de-l-AEDH-.html )

*Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) sobre las violaciones con impunidad de los Derechos Humanos de las personas migrantes y refugiadas, Barcelona, 7 y 8 de julio de 2017

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