Sep 10 2007
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Opinión

Un periodista duda. – EL 11 DE SETIEMBRE DE ESTADOS UNIDOS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Cada vez que doy en alguna parte una conferencia sobre el Oriente Medio, no falta uno en el auditorio ‚Äďuno, precisamente‚Äď a quien llamo el ‚Äúdelirante‚ÄĚ. Me disculpo por adelantado con todos y todas las que acuden a mis charlas con preguntas agudas y pertinentes, preguntas que a menudo me superan puesto que no soy sino periodista, pero reveladoras en cualquier caso de que comprenden la tragedia del Oriente Medio harto mejor que aquellos que informan sobre ella. Pero el ‚Äúdelirante‚ÄĚ existe. Cobr√≥ forma corp√≥rea en Estocolmo y en Oxford, en Sao Paulo y en Yerevan, en El Cairo, en Los √Āngeles y, con rostro femenino, en Barcelona. No importa el pa√≠s, siempre hay un ‚Äúdelirante‚ÄĚ.

Su pregunta es poco m√°s o menos √©sta: ¬Ņpor qu√©, siendo usted un periodista libre, no cuenta todo lo que sabe del 11 de septiembre? ¬ŅPor qu√© no dice la verdad, a saber: que la Administraci√≥n Bush (o la CIA, o el Mossad, o quien haya sido) hizo volar las Torres Gemelas? ¬ŅPor qu√© no revela usted los secretos que se esconden tras el 11/9?

Se da por supuesto, en cualquier caso, que Fisk sabe; que Fisk tiene una concret√≠sima caja fuerte rebosante de hechos concluyentemente probatorios de lo que ‚Äútodo el mundo sabe‚ÄĚ (as√≠ suelen decirlo): la identidad de quien destruy√≥ las Torres Gemelas. A veces, el ‚Äúdelirante‚ÄĚ est√° manifiestamente angustiado. Un hombre, en Cork, Irlanda, me lanz√≥ la pregunta, y luego ‚Äďcuando suger√≠ que su versi√≥n del complot era un tanto rara‚Äď, abandon√≥ la sala protestando a los gritos de haber sido insultado y pateando las sillas.

Normalmente, he tratado de contar la ‚Äúverdad‚ÄĚ; que aunque hay asuntos sin respuesta en relaci√≥n con el 11/9. Soy el corresponsal del Independent en Oriente Medio, no corresponsal de conspiraciones; que de ellas tengo bastantes reales que atender en L√≠bano, Iraq, Siria, Ir√°n, el Golfo, etc., como para preocuparme de conspiraciones imaginarias en Manhatan. Mi √ļltimo argumento ‚Äďdefinitivo en mi opini√≥n‚Äď es que si la administraci√≥n Bush ha metido la pata en todo lo que ha intentado ‚Äďmilitar, pol√≠tica y diplom√°ticamente‚ÄĒ en Oriente Medio ¬Ņc√≥mo diablos podr√≠a haber perpetrado con tal √©xito los cr√≠menes contra la humanidad cometidos en EEUU el 11 de septiembre de 2001?

Bien: sigo. Cualquier estsructura militar capaz de decir ‚Äďcomo los americanos (estadounidenses) hace dos d√≠as‚Äď que al-Qaeda est√° en fuga, no puede poner manos a la obra en algo de las dimensiones del 11/9. ‚ÄúDesbaratamos al-Qaeda, provocando su hu√≠da‚ÄĚ, dijo el coronel David Sutherland hablando de la rid√≠cula Operaci√≥n Martillo Relampagueante que tuvo lugar en la provincia iraqu√≠ de Dijala. ‚ÄúSu temor a enfrentarse con nuestras fuerzas prueba que los terroristas saben que no hay lugar seguro para ellos‚ÄĚ. Y m√°s por el estilo, todo obviamente falso.

En pocas horas, un batallón de al-Qaeda atacó Baquba y dio muerte a todos los jeques locales que cayeron en sus manos con los estadounidenses. Me recuerda la guerra de Vietnam, que George Bush vio desde los cielos de Texas (lo que puede explicar por qué mezcló esta semana el final de la guerra de Vietnam con el genocidio en un país diferente llamado Camboya, cuya población fue finalmente rescatada por los mismos vietnamitas a los que los colegas de Bush más valientes que él habían combatido sin cuartel).

Pero‚Ķ Y a eso voy: yo me siento cada vez m√°s desconcertado con las contradicciones de la explicaci√≥n oficial del 11/9. No se trata s√≥lo de los m√°s obvios non sequitur: ¬Ņd√≥nde est√°n las partes de las aeronaves (motores, etc.) del ataque al Pent√°gono? ¬ŅPor qu√© a los funcionarios involucrados en el vuelo United 93 (que se estrell√≥ en Pennsilvania) los han amordazado? ¬ŅPor qu√© los restos del vuelo 93 se esparcieron por un radio de kil√≥metros, cuando se supone que se estrell√≥ entero en un campo? Quede claro: no hablo de la loca ‚Äúinvestigaci√≥n‚ÄĚ de David Icke (Alicia en el pa√≠s de las maravillas y el desastre del World Trade Center), a cuya lectura cualquier hombre sano deber√≠a preferir la de la gu√≠a telef√≥nica.

(Icke es un conocido escritor y conferencista inglés que aborda una vasta gama de asuntos desde una óptica sensacionalista y conspirativa, desde la vida de la monarquía británica hasta los mitos del pueblo dogón. N.R.).

Hablo de asuntos científicos.

Es verdad, por ejemplo, que el querosene arde a 8200 C en condiciones √≥ptimas: ¬Ņc√≥mo entonces pudieron venirse simult√°neamente abajo las vigas de las dos torres gemelas, hechas de un acero cuyo punto de fusi√≥n se supone que ronda los 1.4800 C? (Recu√©rdese que colapsaron en 8,1 y 10 segundos, respectivamente.)

¬ŅQu√© pas√≥ con la tercera torre, el llamado World Trade Center Building 7 (o Salmon Brothers Building), que colaps√≥ por s√≠ propia en 6.6 segundos a las 17:20‚Äô del 11 de septiembre?

¬ŅPor qu√© se desplom√≥ tan limpiamente, sin que ninguna aeronave hubiera impactado en ella?

Se encarg√≥ al American National Institute of Standards and Technology analizar las causas de la destrucci√≥n de los tres edificios. Todav√≠a no ha emitido el informe sobre el WRC 7. Dos prominentes profesores norteamericanos de ingenier√≠a mec√°nica ‚Äďno desde luego de la estirpe ‚Äúdelirante‚ÄĚ‚Äď est√°n inmersos en una impugnaci√≥n jur√≠dica de los t√©rminos de referencia de este informe final, alegando como fundamento que pudiera ser ‚Äúfraudulento o enga√Īoso‚ÄĚ.

Period√≠sticamente hubo muchas cosas extra√Īas en torno al 11/9. Las informaciones iniciales que hablaban del ruido de ‚Äúexplosiones‚ÄĚ en las torres ‚Äďque bien podr√≠an proceder del desplome de las vigas‚Äď son f√°ciles de descartar. Menos lo es la informaci√≥n, seg√ļn la cual el cuerpo de una mujer miembro de la tripulaci√≥n fuera hallado en una calle de Manhatan con las manos atadas. Cierto: digamos que se trata s√≥lo de informaciones de o√≠das del primer momento, del mismo modo que fue un error inicial de los servicios de inteligencia la lista, proporcionada por la CIA, de √°rabes suicidas, en la que se inclu√≠an tres hombres que estaban ‚Äďy est√°n‚Äď vivitos y coleando en Oriente Medio.

¬ŅPero qu√© decir de la enigm√°tica carta escrita por Mohamed Atta, el asesino suicida egipcio de rostro aterrorizador, cuyo consejo ‚Äúisl√°mico‚ÄĚ a sus siniestros camaradas ‚Äďdado a conocer por la CIA‚Äď sumi√≥ en la perplejidad a todos mis amigos musulmanes de Oriente Medio? Atta menciona a su familia, cosa que ning√ļn musulm√°n, ni el peor instruido, har√≠a en una oraci√≥n de este tipo. Recuerda a sus camaradas de asesinato el deber de recitar la primera oraci√≥n musulmana del d√≠a y luego cita partes de la misma. S√≥lo que ning√ļn musulm√°n necesita tal recordatorio, por no mencionar la inclusi√≥n de la oraci√≥n Fajr en su carta.

Repito: No me gustan las teor√≠as conspirativas. No me vengan con delirantes. No me vengan con complots. Pero a m√≠, como a cualquier hijo de vecino, me gustar√≠a saber la verdad entera de lo que ocurri√≥ el 11/9, entre otras cosas por la nada despreciable raz√≥n de que fue el disparador de la ‚Äúguerra al terror‚ÄĚ, una pol√≠tica desde todo punto lun√°tica y mentirosa que nos ha llevado al desastre en Iraq, Afganist√°n y en buena parte de Oriente Medio.

El asesor felizmente ya ido de Bush, Karl Rowe, dijo una vez: ‚Äúahora somos un imperio; creamos nuestra propia realidad‚ÄĚ. ¬ŅEs verdad? Si nos lo hicieran saber al menos impedir√≠a que la gente agarrara a patadas las sillas.

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foto

* Periodista y escritor..

Artículo publicado en el periódico británico Independent el 25 de agosto de 2007; puede ser leído aquí.

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