Oct 10 2005
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Pol铆tica

Venezuela 2005: visi贸n y respuestas desde el anarquismo

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Aqu铆 se rese帽an algunos de esos hitos recientes, como por ejemplo la apertura del local del Centro de Estudios Sociales Libertarios (CESL: www.centrosocial.contrapoder.org.ve), la celebraci贸n de las Jornadas Anarcopunks de Biscucuy y de las VI Jornadas Anarcopunks de Caracas.

Ante todo, hojeando lo que hemos publicado desde 6 煤 8 n煤meros atr谩s, resalta la pluralidad de plumas que se expresan en este peri贸dico, evidenciando que no es mero portavoz de un grup煤sculo de iniciados sino que se ha procurado ser consecuente con la idea de dar voz a lo que haya que decir desde distintas posiciones socialistas libertarias.

Igualmente, se evidencian las huellas crecientes de la presencia de los anarquistas en la escena social y cultural de diversos lugares del pa铆s. Participamos en variadas movilizaciones e iniciativas, donde por recordar algunas destacan: luchas ecol贸gicas como las de Imataca y Perij谩, sobre la situaci贸n dram谩tica en las c谩rceles y contra los desmanes represivos, en apoyo a las reivindicaciones de la etnia pem贸n, repudiando la guerra genocida en Iraq, en el tema de los derechos de la mujer.

Adem谩s, hemos actuado sin desmayo contra el clima pol铆tico de agresividad e intolerancia al que apostaron chavistas y antichavistas, promoviendo acciones y reflexiones conjuntas entre quienes rechazamos a ambas jaur铆as de politiqueros.

Expresamos, como m谩s nadie lo ha hecho, denuncias detalladas y constantes sobre la entrega de los recursos del pa铆s a la voracidad globalizadora, por obra de un gobierno revolucionario en sus dichos pero neoliberal en sus hechos, adem谩s convalidado por la silenciosa complicidad de opositores que a帽oran aquella 鈥渄emocracia鈥 donde le serv铆an la mesa a las transnacionales.

En el plano de la divulgaci贸n de las propuestas e ideas espec铆ficamente anarquistas, hay que destacar la consolidaci贸n de la red de difusi贸n de El Libertario en Venezuela, que hoy llega regularmente a 25 ciudades y pueblos del pa铆s, adem谩s de contar con distribuidores en 7 pa铆ses de Europa y Am茅rica. Con el soporte de esa red y de los lectores hemos logrado ir superando las contingencias econ贸micas que suelen ser el verdugo de esta clase de iniciativas, a pesar de ciertos obtusos que a煤n se empe帽an en atribuir nuestra supervivencia y buena salud a oscuras subvenciones financieras, opini贸n que revalida aquello de 鈥渃ada ladr贸n juzga por su condici贸n鈥, adem谩s de desmentirse por la evidencia palpable de la circulaci贸n que alcanza nuestro vocero.

Como dato que, de manera indirecta pero plausible, confirma la divulgaci贸n de El Libertario y de las posiciones que aqu铆 sostenemos, vale informar que nuestro website www.nodo50.org/ellibertario, operativo desde hace poco m谩s de 2 a帽os, ya super贸 a las claras las 50.000 visitas en total, con un promedio diario que en los 煤ltimos meses llega al centenar de registros.

Adem谩s del peri贸dico, los anarquistas hemos incrementado el esfuerzo por promover nuestra pr谩ctica y nuestro pensamiento en otros 谩mbitos que paulatinamente hemos logrado abrirnos: foros, conferencias, proyecciones audiovisuales, eventos acad茅micos, conciertos, etc. Sin duda que mucho m谩s cabe y debe hacerse en este aspecto, pero aqu铆 tambi茅n es grato apreciar la regularidad con que se vienen sucediendo esas oportunidades de un tiempo a esta parte.

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Por otra parte y superando la consabida estrechez financiera, satisface rese帽ar que hemos editado varios peque帽os tirajes de folletos de divulgaci贸n libertaria que han encontrado 谩vida acogida entre los lectores locales, lo que nos estimula a esforzarnos en ampliar esa dimensi贸n de nuestra actividad. Similar ha sido la situaci贸n en cuanto a la reproducci贸n que hemos hecho de material musical libertario, pues nuestros CD y cassettes han tenido excelente recepci贸n.

Exponemos tal recopilaci贸n de logros a煤n cuando estamos conscientes de que adversarios y obst谩culos son enormes. Pero lo cierto es que tan o m谩s grandes eran en 1995 cuando comenzamos este andar, y no obstante hemos podido sembrar y comenzar a cosechar. Val铆a entonces la pena recordar a propios y extra帽os todo lo anterior pues, aqu铆 y ahora, en la modesta dimensi贸n que recogen estas l铆neas: 隆Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones, ese mundo est谩 creciendo en este instante!

ESPACIO PARA LOS ASUNTOS LABORALES

En el mes de mayo no fue s贸lo el inter茅s por divulgar la fecunda memoria hist贸rica del anarcosindicalismo lo que nos ha motivado en este sentido. Resulta que tanto como hace 119 a帽os la opresi贸n, la explotaci贸n y la聽聽injusticia siguen siendo la pauta en la existencia de los trabajadores de Venezuela y del mundo, particularmente cuando las conquistas relativas que el movimiento obrero organizado hab铆a alcanzado con sus luchas han sufrido en los 煤ltimos 20 a帽os un evidente retroceso frente a la ofensiva neoliberal de patronos y Estados.

Salvo escasas excepciones que confirman la regla, en todo el planeta las estad铆sticas indican que las condiciones de los asalariados (ingreso real, estabilidad, seguridad social, etc.) han mermado, sin que las burocracias que regentan los sindicatos pudiesen hacer mayor cosa para evitarlo.

De hecho, las nuevas circunstancias del capitalismo actual y el deterioro en la situaci贸n de los trabajadores han redefinido nuestra misma condici贸n como tales, pues un porcentaje creciente sufrimos condiciones laborales de precariedad, informalidad y/o flexibilizaci贸n que nos ubican en escenarios para los cuales los modos de organizaci贸n y lucha desarrollados por la clase obrera industrial entre los siglos XIX y XX resultan inadecuados, m谩s a煤n cuando la misma condici贸n 鈥渃l谩sica鈥 de obrero fabril se ha tornado en relativamente privilegiada al compararla con lo que padecen hoy tantos trabajadores.聽

Todo esto se refleja fielmente en Venezuela, donde 6 a帽os de 芦revoluci贸n bonita禄 鈥搎ue ahora, por si fuera poco, se bautiza de 鈥渟ocialista鈥 鈥 no han hecho sino reforzar un cuadro de deterioro laboral que nos agobiaba desde los gobiernos de Lusinchi, P茅rez II, Vel谩squez y Caldera II.

Seguramente los defensores del 鈥減roceso鈥 bramar谩n contra esta afirmaci贸n recurriendo a las m谩s recientes cifras oficiales de empleo, pero en esas mismas cuentas tenemos que revisar no s贸lo lo concerniente a las variaciones en la ocupaci贸n, sino ver como se han mantenido sin cambios las tendencias a que el n煤mero de trabajadores estables de la econom铆a formal disminuya y a que aumenten los trabajadores precarios e informales.

Adem谩s, la acci贸n del gobierno y las cacareadas transformaciones jur铆dico institucionales que promueve, de ninguna manera han variado lo que se ven铆a haciendo en favor de la flexibilizaci贸n neoliberal de las condiciones de trabajo, prueba de lo cual es que sobre estos asuntos no ha ocurrido la menor queja de las transnacionales que en tropel se aprovechan de las ventajas ofrecidas por esta revoluci贸n de habladores de paja, como lapidariamente la ha motejado Domingo Alberto Rangel.

En este contexto, nuestra propuesta no puede ser otra que actuar y convocar para la organizaci贸n desde abajo en concordancia con los principios generales que el anarquismo ha defendido en el terreno laboral, teniendo en cuenta muy significativamente las reivindicaciones y objetivos de quienes m谩s necesitan de esa organizaci贸n (y que hasta ahora han sido m谩s renuentes a tenerla): los trabajadores precarios, informales y/o sometidos a las zozobras de la flexibilizaci贸n laboral. Adem谩s, esa organizaci贸n debe articularse 鈥 no sobreponerse ni sustituir 鈥 a las instancias de lucha que se constituyan desde otros importantes grupos sociales sometidos a la opresi贸n (mujeres, j贸venes, ecologistas, minor铆as 茅tnicas, y tantos excluidos o segregados por las diversas razones que inventan el Estado y dem谩s poderes autoritarios). En ese esfuerzo estamos y te invitamos a que nos acompa帽es…聽

ANTIMILITARIRSMO

En esta edici贸n hemos decidido puntualizar y profundizar en el antimilitarismo, dimensi贸n que entendemos fundamental tanto para el anarquismo en general como para nuestro esfuerzo espec铆fico por construir caminos de cambio libertario en Venezuela y Am茅rica Latina.

A lo largo de la historia del socialismo, las corrientes revolucionarias m谩s consecuentes han sido antimilitaristas radicales, al resultarles obvio que el funcionamiento de la instituci贸n armada se haya indisolublemente asociado a la dominaci贸n capitalista en sus m谩s siniestras expresiones de muerte y destrucci贸n. Pero el anarquismo ha ido m谩s all谩 en su cr铆tica a uniformados y cuarteles, pues no solo cuestiona su desempe帽o sino su existencia misma como mecanismo reproductor de opresi贸n, injusticia, desigualdad e insolidaridad.

Fieles a esa herencia, los anarquistas venezolanos tenemos dos d茅cadas constatando y denunciando hechos y procesos que 鈥損ara el caso de 鈥渘uestra鈥 milicia鈥 demuestran c贸mo aqu铆 se ha repetido esa funesta trayectoria, que s贸lo ha podido encubrirse a fuerza de machacar el discurso patriotero y adulador que se acostumbra en el pa铆s sobre este tema, ejemplo del cual eran en el pasado las monsergas sobre seguridad nacional o lucha contra la subversi贸n, ahora demag贸gicamente sustituidas por cuentos de unidad l铆der-ej茅rcito-pueblo y defensa asim茅trica end贸gena ante fantasmag贸ricas invasiones de marines.

Por lo tanto, nuestro reto al grotesco militarismo que hoy padecemos se propone ser todo lo agudo y cr铆tico que no son capaces los flatulentos opositores socialdem贸cratas y de derechas, en el fondo a帽orantes de gorilas a su medida y mandar. En similar sentido, damos espacio a los encendidos alegatos de los compas de Chile ante la masacre de conscriptos en Antuco, muestra en gran escala de la inhumana barbarie que es norma cotidiana en la conducta cuartelera de todas partes, ante la cual las cofrad铆as que ejercen o aspiran al poder guardan el silencio de los hip贸critas, como tambi茅n lo hemos visto aqu铆 en tantos casos de reclutas asesinados en aras de la disciplina militar.

Quedan pues estos testimonios y an谩lisis a juicio de quienes los lean, ratificando que se han escrito desde el m谩s profundo compromiso con la libertad, la igualdad y la solidaridad.

Un p谩rrafo final para reiterar nuestra dolida indignaci贸n ante dos ausencias de las que hablamos en estas p谩ginas y que hemos sentido de cerca. A Sim贸n S谩ez M茅rida y Nicol谩s Neira 脕lvarez vaya el recuerdo m谩s fraterno y v铆vido de parte de quienes los tendremos en el coraz贸n. Como dijo Al铆 Primera, con ese canto que no podr谩n quitarnos lenguaraces sargentones ni grises bur贸cratas de boinas rojas: 鈥淟os que mueren por la vida no pueden llamarse muertos鈥.

UN ASUNTO DE DIFERENCIAS

fotoIndividualidades y agrupaciones que por primera vez se comunican con nosotros 鈥揳 trav茅s de este vocero impreso, de Internet o del contacto personal鈥 tienen una pregunta reiterada: 驴qu茅 diferencia hay en la propuesta del colectivo editor de El Libertario al compararse con las dos opciones m谩s conocidas de la escena pol铆tica nacional?

Contestar significa demostrarles un punto clave en el panorama venezolano reciente: los actores pol铆ticos en pugna por el poder institucional 鈥搒ea el chavismo gobernante o la oposici贸n socialdem贸crata y de derecha鈥 han tenido 茅xito en imponer su agenda a los movimientos sociales de base, ll谩mense laborales, feministas, ecologistas, ind铆genas, vecinales, estudiantiles, culturales, etc. 脡stos aceptaron cancelar su proceso aut贸nomo de luchas y organizaci贸n, en la ilusi贸n de alcanzar sus objetivos una vez que el respectivo Mes铆as pol铆tico se consolidase en el poder.

Por eso, con el bando opositor, vimos a los aturdidos exponentes de la 鈥渟ociedad civil鈥 marchar como ratones de Hamel铆n tras la flauta que los condujo a los barrancos del 鈥減aro c铆vico鈥 y del descalabro electoral del 15-A. Del otro lado, las ilusiones participativas y protag贸nicas para la organizaci贸n popular fueron y son burladas por un gobierno cuyas pautas son la reverente obediencia al caudillo y el consiguiente clientelismo de sus seguidores, sustent谩ndose en el chorro de la renta petrolera y en聽palabrer铆a demag贸gica para posponer indefinidamente las promesas, bien sea para cuando se derroten聽fantasmag贸ricas acechanzas del enemigo (鈥渋nvasi贸n yanki鈥, 鈥渕agnicidio鈥, 鈥済uarimbas golpistas鈥), o para cuando se supere el interminable ciclo de torneos electorales.

Ante tal cuadro, nosotros expresamos algo totalmente distinto. No somos ni queremos ser contendientes por el control del poder institucionalizado: somos anarquistas y aspiramos a que desaparezcan tanto el poder estatal como toda otra estructura jer谩rquica opresiva. Esto no es mera profesi贸n de fe; para nuestra acci贸n aqu铆 y ahora significa asumir el compromiso de promover y potenciar la autonom铆a de cualquier movimiento social consecuente.

Siendo as铆, no nos interesa erigir 鈥渕ovimientos sociales anarquistas鈥, que ser铆an tan in煤tiles para un avance colectivo en positivo como los difuntos c铆rculos bolivarianos o esos partidos de oposici贸n disfrazados de ONG鈥檚. Apostamos por movimientos sociales que construyan din谩micas de acci贸n y organizaci贸n independiente, basados en la participaci贸n m谩s amplia a todo nivel, que permitan reconquistar o construir modos de acci贸n directa y autogesti贸n ajenos al control del Estado u otra instancia de opresi贸n, pues solo as铆 se consolidar铆an espacios compartidos de libertad e igualdad en solidaridad que ser谩n germen y soporte de ese futuro por el que luchamos. En fin, nuestra oferta se puede resumir en la sentencia de John Holloway: cambiar el mundo sin tomar el poder.

Entendemos que esa propuesta debe llevarse y ser debatida ante quienes 鈥揹entro y fuera de Venezuela鈥 se comprometen o simpatizan con la construcci贸n aut贸noma de los movimientos sociales. Ciertamente, esa intercomunicaci贸n y discusi贸n ser铆a muy diferente del montaje burocr谩tico-aclamacionista que caracteriz贸 al XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de agosto pasado, un modelo que todo indica se repetir谩 en enero de 2006 con el VI Foro Social Mundial.

Por lo tanto, en paralelo con apoyar y participar en esfuerzos de organizaci贸n independiente desde las bases como los rese帽ados repetidamente en esta publicaci贸n, somos parte de la iniciativa en gestaci贸n para realizar (tambi茅n en enero de 2006) un foro alternativo y fuera del dominio pol铆tico-econ贸mico de los poderes institucionalizados, donde se discutir铆a lo que interesa a quienes llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones y trabajamos porque ese mundo crezca en este instante. Si t煤 y/o tu agrupaci贸n sintonizan con estas ideas, cont谩ctanos a la brevedad a ellibertario@nodo50.org.

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* Comisi贸n de Relaciones Anarquistas. Material del n煤mero de octubre de El Libertario.

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