Venezuela: el socialismo y los empresarios

1.258

Néstor Francia.*

La reunión en Parque Central del vicepresidente de la República Elías Jaua y el sector agroindustrial, sobre el tema de la Ley de Costos y Precios Justos (con la participación telefónica de Chávez), tiene importancia estratégica, más allá de su importancia puntual. En la reunión estuvieron presentes sectores como la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (Ansa), la Cámara Venezolana de Industrias de Alimentos (Cavidea) y Fetraporcina. En esa misma perspectiva, el ministro de Agricultura y Tierras, Juan Carlos Loyo, informó que hoy se reunirá con el sector ganadero para estudiar la estructura de costos.

Jaua dejó en claro algo fundamental: “el sector privado tiene un espacio siempre y cuando se subordine a la Constitución”, y agregó que “nunca el gobierno va a ceder en algo innegociable como es el derecho del pueblo a comer y tener vivienda (…) la Ley busca fijar estándares de la actividad productiva de los sectores económicos esenciales: comida, vivienda, vestido, educación”. En estas palabras se establecen cuestiones de principios en un proceso de transición que apunta al establecimiento de una sociedad socialista, por vías hasta ahora inéditas.

Desde el punto de vista estratégico, Venezuela marcha en una dirección distinta a la que tomaron revoluciones como la rusa, la china, la cubana y la vietnamita, donde se están recogiendo los escombros de políticas artificialmente igualitarias que desconocieron el carácter científico del socialismo, que se resume en términos marxistas como un largo período de transición hacia la sociedad superior, la sociedad sin clases, la sociedad comunista. Por eso es que Marx diferenció el axioma socialista (de cada cual según sus capacidades, a cada cual según su trabajo) del axioma comunista  (de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades).

En el caso de Rusia, y en cierta medida de China y Vietnam (Cuba parece ser un caso distinto, hasta ahora), las políticas artificialmente igualitarias contribuyeron enormemente al fortalecimiento de tendencias derechistas y revisionistas, que en Rusia condujeron a la restauración plena del capitalismo (con China y Vietnam con sus barbas en remojo). Lo cierto es que tanto en Rusia como en China, Vietnam y Cuba se establecieron quizá tardíamente alianzas con sectores sobrevivientes de la burguesía nacional y se promovieron formas económicas mixtas.

Esto es un reconocimiento a tesis científicas marxistas, que señalan lo inevitable de que en la construcción del socialismo persista por largo tiempo la existencia de clases sociales diferenciadas y la supervivencia de formaciones capitalistas en la economía. En el socialismo, por supuesto, es imprescindible que la hegemonía la tenga el proletariado, las fuerzas que representan sus intereses, y no la burguesía, como terminó ocurriendo en la Unión Soviética. El mismo peligro está presente tanto en China como en Vietnam, donde hoy por hoy hay una dura confrontación entre fuerzas socialistas y capitalistas presentes en el aparato del Estado, y en la dirección de los partidos comunistas.

En el socialismo, y sobre todo en su muy larga etapa de construcción, seguirán en juego formas mixtas de la economía y persistirán algunos rasgos y características del capitalismo. Esto en la Revolución bolivariana ha estado claro desde un principio, lo cual es una cosa novedosa y positiva.

Es en ese sentido estratégico que hay que analizar la intervención a distancia de Chávez en la reunión de ayer. El presidente expresó a los empresarios allí reunidos que “Yo los invito a hacer empresas mixtas, a sumar esfuerzos (…) esta es una economía en la que queremos que sigan participando junto al Estado…Vamos a aliarnos…Nosotros los necesitamos a ustedes y ustedes nos necesitan a nosotros (…) quiero que vayamos juntos para el 2021, con ustedes yo cuento”.

Chávez, con su gran intuición e inteligencia, y con el permanente aprendizaje en el que ha vivido, entiende perfectamente asuntos cardinales de la construcción del socialismo, entre ellos la necesidad de alianzas con sectores de la burguesía que estén dispuestos a sumarse a esa construcción y a aceptar la hegemonía de las fuerzas revolucionarias.

Es sin duda muy interesante el nombramiento de Iris Varela como titular del Ministerio para Servicios Penitenciarios, un área tan difícil. Es una mujer combativa, tesonera, franca, valiente, incorruptible, de férrea conciencia revolucionaria, cercana siempre a las clases populares, hay que apoyarla sin más ni más. Ya ha advertido que su ministerio se caracterizará por la toma de decisiones rápidas y de calidad que garanticen la descongestión del sistema penitenciario: “Vamos a implementar medidas a corto plazo para producir un efecto. Actuaré con mucha prudencia, pero al mismo tiempo con la debida contundencia”. Podemos estar seguros de que ese esfuerzo se hará.

La situación penitenciaria es sumamente difícil, no solo por los graves problemas allí acumulados a lo largo de décadas, sino por la indudable acción de factores externos y mediáticos empeñados no en ayudar a encontrar soluciones, sino en atizar el fuego y utilizar esa situación para generar conflictividad, envalentonar a los líderes más negativos de los penales, soliviantar a los familiares y atentar permanentemente contra la posibilidad del diálogo. Ahora mismo hay varias y nuevas situaciones de crisis, entre ellas una huelga de hambre en El Rodeo.

Es una lucha contra la herencia maldita del pasado, errores del presente y factores contrarrevolucionarios. No la tiene fácil la camarada Iris Varela, no se la puede dejar sola en la gigantesca y ardua tarea que le espera.

La crisis del techo de la deuda sigue desarrollándose en Estados Unidos, con fuertes contradicciones entre distintos sectores del establishment. Por supuesto, son contradicciones inherentes al sistema capitalista, a la lucha de clases y a la lógica depredadora del capital. El articulista  Jorge Majfud señala cómo, en medio de la crisis, se ha incrementado la brecha entre los que más tienen y los que menos:

 “… En el último año la productividad ha crecido en proporciones muchos mayores y, sobre todo, los beneficios de las grandes compañías. Cada semana se puede leer en los diarios especializados los resultados de una gigante financiera, industrial o de servicios que han incrementado sus ganancias en 30, 50 o 60 por ciento, como algo normal y rutinario. Cualquiera de estos porcentajes significa varios billones de dólares. Incluyendo las antes desahuciadas automotoras de Detroit.

"Sin entrar en detalles de cómo la clase media, Estado mediante, financió el rescate de todos esos gigantes, sin elección y bajo amenaza de que algo peor podía haber seguido…Desde los 80, la riqueza arriba se sigue acumulando y el desempleo abajo continúa desde el 2009 en niveles históricos. Estudios han mostrado que esta diferencia entre ricos y pobres (Bureau of Economic Analysis), una característica latinoamericana, ha crecido bajo esta ideología del "trickle-down" (NR: supuesto goteo de la riqueza desde arriba)”.

Sin embargo, el mismo Majfud opina que las contradicciones serán temporalmente superadas, y que republicanos y demócratas llegarán a un acuerdo para elevar el techo de la deuda, porque ese es finalmente el interés de los grandes capitalistas: “De cualquier forma, y a pesar de toda esta mise-en-scène republicana, no tengo dudas de que antes del 2 de agosto el parlamento votará una nueva alza del techo de endeudamiento. ¿Por qué? simplemente porque le conviene a los dioses inversores de Wall Street. No porque haya trabajadores sin empleos o soldados sin piernas esperando por la caridad del Estado que los mandó al frente a cambio de un discurso y unas pocas medallas”.

Mientras tanto, los mercados continuaban mostrando sus crecientes dudas con la caída de Wall Street de un 1,59% al cierre de la jornada de ayer, el nuevo récord del precio del oro, el debilitamiento del dólar frente a las monedas asiáticas y la amenaza de revisión de la calificación de la deuda por parte de agencias como Standard & Poor’s y Moody’s.

* Periodista

También podría gustarte
Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.