Abr 22 2009
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Sociedad

Venezuela: la oposici贸n golpista en la tormenta judicial

Jean Araud*

En Venezuela los meses de abril no son iguales, aunque año tras año se repitan. El 11 de abril es la conmemoración del golpe de Estado de 2002 contra Hugo Chávez y el 13 es el de la victoria del pueblo que en 47 horas puso en fuga los golpistas. Abril de 2009 es el de las decisiones judiciales, que hacen pensar que la oposición no podrá seguir intentando cualquier cosa de cualquier manera. Lo que explica la efervescencia de sus medios de comunicación y adeptos: el veredicto judicial para los principales responsables de asesinatos cuando el golpe acaba de conocerse: hasta 30 años de cárcel para algunos. Recuerdos y recuento de los hechos.

 

El golpe de Estado del 11 de abril del 2002 ya hizo derramar bastante tinta, por lo que me excusaré de volver sobre sus tan numerosos como siniestros detalles. Sólo lo esencial pasará a la historia.

El 11 de abril 2002, una concentración legítima de la oposición es convertida por sus dirigentes en una marcha que se dirige hacia el Palacio Presidencial, donde se encuentra, también concentrado, un nutrido grupo de partidarios del presidente. El obvio objetivo: producir el enfrentanmento.

Los valientes líderes de oposición se borran del cortejo y ceden su puesto a un vehículo blindado de la Policía Metropolitana –que depende de Alfredo Peña, alcalde metropolitano de la oposición–. Es así que los partidarios del presidente ven desembarcar sobre la avenida donde se encuentran destacamentos policiales protegidos por un blindado que abren la vía a una manifestación anunciada sin embargo como pacifica.

El rol del periodismo golpista en el golpe de Estado

De repente, los policías no abren sólo la marcha: abren fuego. En algunos minutos cae un diluvio de balas y 19 manifestantes son muertos; nadie atina a contar en esos momentos el número de heridos. Casi todos son partidarios de la Revolución Bolivariana. Extrañamente, además, la mayor parte de las victimas sucumben por balas recibidas en plena cabeza o en el pecho.

Se entenderá mejor este hecho cuando, como se demostrará después, se sepa que estos manifestantes son también el blanco de francotiradores de elite apostados en los techos de los inmuebles adyacentes. Esos misteriosos francotiradores, que fueron aprehendidos, son rápidamente liberados durante las 47 horas del seudo gobierno que emerge del golpe de Estado.

Algunos son de nacionalidades extranjeras y otro hecho demostrado a su tiempo es que en territorio venezolano operaron tres unidades militares de la Armada de los EEUU y dos de sus helicópteros.

Los medios periodísticos de oposición fueron particularmente activos antes, durante y después del golpe de Estado. Antes, con el diseño y ejecución de una campaña convocando los manifestantes e incitándolos a la violencia. Durante, difundiendo una proclamación de la oposición que denuncia la muerte de manifestantes responsabilizando de ello personalmente a Hugo Chávez.

El testimonio casi fortuito de un periodista de la cadena CNN permitirá descubrir que se trataba de un vídeo montaje preparado la víspera en el domicilio de un periodista del canal Globovision. También durante las horas previas y posteriores a la asonada golpista los medios periodísticos jugaron un rol protagónico, toda vez que algunos de sus directivos –de los canales Globovision y RCTV así como del periódico El Nacional– asisten invitados especiales a la toma de posesión del "presidente" de facto, Pedro Carmona.

Y activos durante el golpe de Estado, aplicando una censura total al hecho de que el pueblo se manifiesta masivamente en las calles para exigir el regreso de Chávez.

Mientras y después, difundiendo mil y una vez un vídeo que pretende testimoniar que las victimas caen bajo el fuego de chavistas disparando sobre la marcha de la oposición. Se trata de otro montaje: por una parte, la manifestación de la oposición está fuera del alcance de los chavistas, por otra estos últimos no hacen sino responder con pistolas al ataque de los policías que cargan armas largas.

Todavía activos en el después, estos medios tienen el descaro de presentar el vídeo montaje para postular a un premio a la prensa otorgado por la fundación Príncipe de Asturias. Informados de la superchería, ni el Estado ni la realeza de España juzgaran necesario retirar su premio “para no complicar la situación”. Se trata en realidad de un acto de discreción por cuanto el jefe de gobierno, José María Aznar, estaba al tanto de la planificación del golpe de Estado.

Tiempo después, cuando las autoridades venezolanas no renovaron e la licencia llegada a vencimiento de RCTV, los medios de oposición presentaron la decisión como el cierre de un canal y un golpe contra la libertad de expresión. En la actualidad RCTV difunde normalmente su programación por canales de cable.

Los medios de comunicación de la oposición permanecen activos hasta el presente, emitiendo en forma constante, informaciones probadamente mentirosas destinadas a confundir la opinión pública local y en particular a la internacional.

Los que mueren por la vida no se pueden llamar muertos
Los que mueren por la vida no se pueden llamar muertos

decía ya en la década de 1961/70, Alí Primera, poeta y cantautor venezolano. Los revolucionarios bolivarianos han retomado su pensamiento y adoptado la consigna de que “no existe 11 sin 13”, en recuerdo al golpe de Estado. Una clara advertencia a las siempre permanentes tentativas de desestabilización del golpismo.

En este abril de 2009 tres de las 19 víctimas del 11 de abril de 2002 –que pagaron con sus vidas la defensa de sus ideales– están de nuevo bien presentes, lo mismo sus familiares, y además varios de los heridos. Representados por ASOVIC, la asociación de las víctimas del 11 de abril, han podido conocer la sentencia del tribunal; después del estudio y ponderación de miles de fotos, vídeos y testimonios, el tribunal pronuncio una sentencia de 30 años para los principales responsables de sus asesinatos, en particular los ex comisarios Lázaro Forero, Henry Vivas e Iván Simonovis.

El alcalde Alfredo Peña no ha sido todavía juzgado… y hay razones para ello: después de dictar las criminales órdenes, abandonó a sus esbirros a su triste suerte, se fugó y se encuentra desde entonces en el extranjero.

Pero si la justicia por fin se pronuncia respecto de los autores materiales, queda por ahora en compás de espera el juicio de los autores intelectuales –que permite presumir nuevas manipulaciones mediáticas para transformar, como de costumbre, una sentencia judicial en prueba de persecución.

Sólo que si esa la imagen, la de persecución, es fácil de proyectar en el extranjero para una audiencia deliberadamente desinformada, lo es menos para engañar el pueblo venezolano que conoce la diferencia entre un preso político y un político preso por los delitos que hay cometido. La diferencia es que este pueblo se informa de los delitos objetos de los juicios.

Si la mayor parte de los responsables del golpe de Estado están fugados, por supuesto principalmente en Miami, los medios siguen aquí y deben haber comenzado sus propietarios y directivos a tener serias preocupaciones en cuanto a su porvenir, ya que tarde o temprano deberán responder de sus actos delante de la justicia. Sus groseras manipulaciones y difamaciones se han demostrado desde hace mucho. Falta que la Justicia se pronuncie.

Tarde o temprano, estos medios deberán presentar las pruebas de sus constantes acusaciones proferidas contra Chávez: asesino, tirano, dictador, responsable de masacre y traidor a la patria. Es ahora fácil de prever que, más que nunca, estos medios de comunicación van a redoblar sus manipulaciones para presentarse como víctimas –pero más para salvar su pellejo que cobrar el de Chávez.

El baile de los alacranes

Los simpatizantes de la oposición venezolana se distinguen por una agresividad casi enfermiza en contra de Chávez y la Revolución Bolivariana. Algunos observadores lo atribuyen, naturalmente a las diferencias ideológicas, de clase sociale –a veces con fondo de racismo– y a un miedo insensato por sus patrimonios frente al nuevo sistema socialista. Pero otros especialistas lo atribuyen a una disociación psicológica producida por las manipulaciones mediáticas incesantes.

Los dirigentes de la oposición si son unánimes en su objetivo de deshacerse de Chávez para recuperar sus privilegios políticos del pasado, libran sin embargo entre sí lo que uno de ellos definió como un “baile de alacranes”.

A duras penas la oposición presenta uno tras otro candidatos que suponen capaces de vencer a Chávez, pero después de sucesivas derrotas electorales, pareciera volcarse sobre otro tipo de candidatos: capaces de acceder al poder por métodos no necesariamente democráticos.

Uno de los últimos, Manuel Rosales, parecía sin embargo prometedor para la oposición y fue proyectado en primera plana como una nueva esperanza con todos los calificativos de rigor incluidos: milagroso, valiente y demócrata.

Viejo zorro de la política, ex gobernador del Estado Zulia y recientemente electo alcalde de la ciudad de Maracaibo, Rosales se encontró que debía responder a acusaciones de corrupción. Su reacción fue tan inmediata como violenta: multiplico sus amenazas en conferencias de prensa rodeado de los medios de oposición para acusar Chávez de persecución y para desafiarlo y “vencerlo en todos los terrenos”.

Las fanfarroneadas de Rosales no duraron mucho. Después de haber prometido sobre todos los dioses que demostraría su inocencia, abandono la alcaldía y se esfumo en la naturaleza cuando fueron develadas las causas de las imputaciones: ¿cómo el maestro Rosales, proveniente de una familia humilde y con sus salarios de alcalde y gobernador, puede justificar varias haciendas y una mansión de 1.5 millones de dólares en Maracaibo? Además, él, miembros de su familia y cercanos poseen en La Florid, EEUU, varias empresas, un centro comercial y dos mansiones de 300 y 790 mil dólares.

Es probable que Rosales tenga otra preocupación. La Florida de los demócratas de Obama no es quizás más la Florida de los republicanos de Bush. No se excluye, por tanto, que las autoridades estadounidenses le exijan aclarar la procedencia de los fondos de su inmensa fortuna en ese territorio. De nuevo, presenciamos un "show" mediático presentando como víctima de persecución política a quien, de hecho, no es de momento más que investigado por actos de corrupción.

Aunque los medios de oposición pretendan otra vez auto otorgarse el papel de jueces, serán los tribunales los que deberán establecer si Rosales presenta o no antecedentes sobre el origen de sus bienes. Por ahora, debió presentarse el 20 de abril al tribunal. La opinión pública e inclusive buena parte de sus simpatizantes siente curiosidad.

La difícil tarea de transformar la corrupción en persecución política

Como en el caso de Rosales la oposición había encontrado en el general Isaías Baduel otro líder, después de haberlo criticado durante años. El general Baduel, muy cercano y amigo personal de Chávez, fue uno de los principales actores de la derrota del golpe de Estado de abril 2002.

Comandante de una unidad de paracaidistas, fue uno de los primeros oficiales en pronunciarse fiel en la defensa de la Constitución. Posteriormente ocupo los cargos de comandante del Ejército y ministro de la Defensa. La amistad que compartía con Chávez hacia que se llamaran mutuamente con el apelativo “papá” y en una bibliografía sobre Chávez, el capitulo que le fue consagrado se titula Nadie podrá decir nunca que Baduel traicionó a Chávez.

Sin embargo, inexplicablemente, Baduel –que había sido tan criticado por la oposición– se convirtió en uno de sus nuevos dirigentes tras declararse adversario de Chávez. Pero, como en el caso de Rosales, apareció el espectro de la corrupción. Poco mencionada en los medios, el asunto reventaó cuando al inicio de este mismo mes de abril un tribunal militar ordeno la detención preventiva del general Baduel por una investigación de corrupción. Es de imaginar que para haber ordenado esta detención, el tribunal militar debe desde ya poseer bastantes elementos de juicio.

Y otra vez, como en el caso Rosales, asistimos a un "show" en los medios, que presentan a Baduel como una víctima de persecución política –aunque no es de momento un inculpado por corrupción. Y otra vez, será la justicia que deberá juzgar si el general Baduel será o no procesado, y si lo es si lo declara inocente o lo condena, no por motivos ideológicos sino más bien por una historia de “muchos dineros”.

El despertar de la justicia y la ley

La oposición se complace en acusar Chávez de manejar todos los poderes del Estado, incluida la Justicia. Sin embargo, después del golpe de Estado del 2002, cuando Chávez había sido detenido, encarcelado y deportado, un tribunal no dudo en dictar una sentencia definiendo los acontecimientos como “un vacío de poder”. Es así que no fueron interpelados por ejemplo un gobernador que había hecho quitar del aire el canal oficial de televisión, un alcalde que había exigido violar el territorio de una embajada, otro alcalde que había trancado una autopista, estos dos últimos que habían participado personalmente la detención del ministro del Interior y Justicia en su domicilio, sometiéndolo de forma deliberada a las agresiones físicas de opositores exaltados.

El golpe de Estado de 2002 no tenia figura jurídica de delito constitucional y todos sus actores podían vivir con toda tranquilidad y en toda impunidad –a pesar que la mayor parte de ellos había rápidamente desaparecido. Esta vez el reciente veredicto dictado contra los policías ha definido jurídicamente los acontecimientos de abril 2002 como un golpe de Estado.

En las últimas elecciones la oposición gano democráticamente algunos nuevos gobernadores y alcaldes. Un poco menos democráticamente, despidió masivamente empleados de sus instituciones. Centros de salud, de educación, de alimentación, de comunicación y para personas de la tercera edad han sido cerrados o destrozados, con incluso tentativas de incendio.

El nuevo alcalde de oposición de la alcaldía metropolitana de Caracas, Antonio Ledezma, no escapo a la regla e hizo demostración de celo particular. Electo más que todo gracias a los votos de las urbanizaciones (barrios) privilegiadas de Caracas su enfrentamiento con el pueblo llego a ser inevitable y se acentúo después del despido de más de 7.000 empleados de su alcaldía, la exclusión de los bomberos que se presentaban como fieles al presidente, así como sus pretensiones en dirigir la alcaldía al margen de su rol real de coordinadora de las cinco municipalidades de Caracas. El nuevo funcionario pretendió imponerse como autoridad superior y autónoma.

Este mes de abril, la Asamblea Nacional voto por mayoría absoluta la Ley Orgánica del Distrito Capital de Caracas, distrito que será al mando de un jefe de Gobierno designado por el Presidente de la República. Ledezma debe sin embargo entender fácilmente esta reorganización administrativa de Caracas porque él mismo fue en el pasado gobernador de Caracas nombrado por el presidente de entonces.

Ledezma, quien a imagen de Rosales multiplica sus desafíos y amenazas contra Chávez en conferencias de prensa, se encuentra entonces reubicado a su rol de alcalde metropolitano. El Distrito Capital asumirá en adelante la responsabilidad de los hospitales, de los centros de educación, del Cuerpo de Bomberos y sus presupuestos. Ledezma debe igualmente ceder las instalaciones del antiguo Palacio de la Gobernación donde además nunca pudo despachar confrontado a las manifestaciones de los habitantes del centro de la ciudad. Tuvo que refugiarse en las instalaciones de la Cámara de Comercio del sector privado.

El juicio de los policías culpables de los asesinatos del golpe de Estado, el prófugo Rosales y el detenido Baduel, sospechados de corrupción, así como el fracaso de Ledezma al pretender erigirse autócrata confirman que en la Venezuela de abril 2009, la justicia y la ley salen del silencio a pesar de los múltiples "shows mediáticos" de la oposición.

Si la oposición pretender vencer Chávez, deberá hacerlo en el terreno democrático y en el marco de la ley que deberá en adelante jugar sus cartas, olvidando sus manipulaciones mediáticas acostumbradas.

* Desde Caracas.
Publicado en francés en www.michelcollon.info. Traducido especialmente para este portal.

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