Oct 20 2020
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Pol铆tica

Victoria popular en Bolivia: Una lecci贸n de valent铆a y dignidad

 

Los sectores populares de Bolivia han dado una nueva lecci贸n al mundo. El triunfo apabullante del Movimiento al Socialismo-Instrumento Pol铆tico por la Soberan铆a de los Pueblos (MAS-IPSP) no deja dudas sobre la voluntad mayoritaria de su poblaci贸n.

Las dif铆ciles circunstancias en las que se dio est谩 elecci贸n realzan la valent铆a de quienes no se dejaron amedrentar. A la persecuci贸n y encarcelamiento por motivos pol铆ticos, a las graves vulneraciones de derechos humanos, frente a la intimidaci贸n y agresi贸n, las y los bolivianos respondieron con dignidad y convicci贸n, sin retroceder ni ceder en la presi贸n para recuperar la democracia.

Es preciso recordar las sucesivas postergaciones de la elecci贸n, que finalmente se logr贸 gracias al temple en la movilizaci贸n activa de las comunidades y la firmeza de liderazgos y parlamentarios, que impidieron que el r茅gimen de facto se perpetuara.

Pese al manejo desastroso de la pandemia por parte del gobierno, envuelto en pocos meses en graves hechos de corrupci贸n, las y los bolivianos salieron a votar, en paz y conscientes de que les iba en ello su destino.

El abultado margen de m谩s de 20 puntos porcentuales con el que el binomio de Luis Arce y David Choquehuanca aventaj贸 al segundo, Carlos Mesa, representante del neoliberalismo y las ambiciones de recolonizaci贸n extranjera, tiene un doble efecto.

Por una parte, disipa toda duda sobre el car谩cter de golpe de Estado dado en Noviembre en base a la acusaci贸n de un fraude inexistente. Golpe que lleva el sello conspirativo del Departamento de Estado estadounidense a trav茅s de su brazo de control 鈥渉emisf茅rico鈥, la OEA y su secretario general.

Golpe cuyas responsabilidades ata帽en tambi茅n a sectores de poder econ贸mico 鈥揺n especial los ligados a la oligarqu铆a cruce帽a鈥 y a transnacionales con apetencias sobre los recursos naturales nacionalizados.聽 Golpe que tuvo como part铆cipes necesarios a los medios de comunicaci贸n privados, propiedad de estos mismos conglomerados o transnacionalizados, a las iglesias cat贸lica y pentecostales y tambi茅n a muchas organizaciones no gubernamentales eurodependientes, desplazadas en su funci贸n asistencialista por las pol铆ticas p煤blicas del gobierno revolucionario de Evo Morales. Golpe en el que la responsabilidad directa recay贸 sobre los altos mandos de las Fuerzas Armadas y la Polic铆a, un asunto de relevancia estrat茅gica que el nuevo gobierno de Arce deber谩 sin duda abordar.

La inobjetable victoria, por otro lado, obra el milagro de dificultar toda intentona de fraude electoral -esta vez s铆 altamente posible, estando el aparato institucional en manos de un r茅gimen de facto- o la reedici贸n violenta de golpe, cortando de cuajo en esta ocasi贸n toda apariencia de legalidad o legitimidad.

Si bien la sombras oscuras de resistencia a entregar el poder pol铆tico todav铆a podr铆an estar sobrevolando las mentes de alg煤n que otro agente for谩neo, funcionario o militar, los pronunciamientos p煤blicos han sido pr谩cticamente un谩nimes en convalidar la clara voluntad del pueblo, cerrando el camino a posible aventuras desesperadas de la derecha.

Las razones del triunfo

El desgobierno de facto hizo todo lo que tuvo a su alcance para sepultarse. La obligaci贸n contra铆da con las fuerzas que manejaron sus hilos hizo que en pocos meses se pretendiera desmontar aceleradamente la construcci贸n del Proceso de Cambio. Sobre todo en el aspecto econ贸mico y geopol铆tico. Y 茅sta fue su perdici贸n.

El manifiesto racismo que destil贸 la gesti贸n de 脕帽ez toc贸 el nervio hist贸rico de la comunidad de naciones que luego de siglos lograron respeto, un importante grado de autodeterminaci贸n y valoraci贸n cultural y social. Ante ello, se levant贸 el clamor profundo de la rebeld铆a frente a la violencia instalada, logrando cimentar nuevamente la unidad que hab铆a comenzado a resquebrajarse en el 煤ltimo per铆odo de gobierno de la Revoluci贸n Democr谩tica y Cultural.

Al mismo tiempo, la figura de Luis Arce, principal responsable en la implementaci贸n del crecimiento econ贸mico de la mano de Evo Morales como responsable pol铆tico, proyect贸 la posibilidad de lograr una nueva estabilidad en medio de la tempestad de la pandemia y el futuro incierto.脕帽ez reconoce la victoria del MAS y felicita a Arce y Choquehuanca

Por otra parte, fue un gran acierto la f贸rmula de sustituci贸n y de unidad, 煤nica t谩ctica posible ante la proscripci贸n y persecuci贸n contra el l铆der hist贸rico. La misma estrategia se ensay贸 en Brasil con Fernando Haddad, en Argentina exitosamente con Alberto Fern谩ndez y es la perspectiva que moviliza la reconstrucci贸n de un bloque progresista en Ecuador a trav茅s de la candidatura de Andr茅s Ar谩uz.

En el caso boliviano, la vicepresidencia de un dirigente ind铆gena de talla hist贸rica como David Choquehuanca acompa帽ando a Arce, simboliza una vez m谩s el intento de unir las dos vertientes del Proceso de Cambio, la visi贸n del Buen Vivir y la desarrollista de izquierda, bajo el objetivo com煤n de la soberan铆a del pueblo frente a un peligroso y desalmado adversario.

Pero m谩s all谩 de los argumentos de coyuntura, el 53 o m谩s por ciento de Lucho Arce representa un agradecimiento al Proceso de Cambio liderado por Evo Morales Ayma. Un periodo de casi catorce a帽os en el que se emprendi贸 un curso de desarrollo econ贸mico en base a la recuperaci贸n de los recursos naturales para generar in茅ditas mejoras sociales en el descenso de la pobreza, la eliminaci贸n del analfabetismo, el acceso a la salud y la educaci贸n de manera universal, la protecci贸n de la ancianidad y la infancia, entre muchas m谩s.

Junto a los logros sociales, el Proceso de Cambio produjo innovadores y revolucionarios cambios en el imaginario y la pr谩ctica pol铆tica. En el marco estructural de una sociedad plutocr谩tica y racista logr贸 hacer manifiesto un mundo que quiere nacer y dar paso a lo multicultural y plurinacional frente al otro decadente y moribundo, que solo favorece a un grupo de privilegiados supremacistas, herederos de la colonia.

El Proceso de Cambio, senda que ahora retomar谩 Bolivia en un nuevo ciclo creativo, posibilit贸 la emergencia de las culturas ignoradas y sometidas durante centurias, d谩ndole protagonismo pol铆tico y dignidad identitaria, promocion贸 la creciente participaci贸n y los derechos de las mujeres, suplant贸 una institucionalidad republicana excluyente, convirti茅ndola en democracia participativa.

Las y los bolivianos valoraron con su voto la Nueva Constituci贸n Pol铆tica lograda con enorme esfuerzo en 2009, que hace efectiva una nueva visi贸n del Estado, pluricultural y plurinacional, laico, pacifista, humanista, rescatando reivindicaciones y consagrando nuevos derechos para todos los sectores sociales postergados.

Es un voto necesario, justo e hist贸ricamente consciente.

El significado de la victoria popular para Am茅rica Latina y el Caribe

Una vez m谩s, la unidad de los sectores despose铆dos logr贸 derrotar con amplitud la mezquindad de los opulentos. Al igual que antes sucediera con las primarias en Argentina, los resultados excedieron largamente las previsiones de las encuestas. A pesar de las directivas del Norte, que obligaron a bajar a 脕帽ez su candidatura y la irrelevancia de Tuto Quiroga, que hizo lo propio, la derecha concurri贸 dividida. Eso reitera un antecedente evidente. En tiempos de zozobra y fragmentaci贸n, la unidad del campo popular es imprescindible, a煤n con ciertas contradicciones.

Los esp铆ritus emancipadores de Latinoam茅rica y el Caribe recibieron el desenlace electoral con esperanza y finalmente desahogo y alegr铆a, entreviendo ya la posibilidad de reforzar el bloque de pa铆ses que como M茅xico, Venezuela, Argentina, Cuba, Nicaragua y varias naciones del Caribe que defienden la integraci贸n, la soberan铆a y la solidaridad entre los pueblos como bandera.

Sin duda que se abre con la presidencia de Luis Arce la posibilidad de reactivar el camino hacia la unidad sudamericana a trav茅s de una versi贸n quiz谩s reducida de UNASUR, que con el tiempo y la reversi贸n de la relaci贸n de fuerzas pol铆ticas en Ecuador, Chile, Colombia o Brasil, pueda completarse, esta vez con una mayor inserci贸n de las fuerzas vivas de la sociedad civil.

En el corto plazo, sin duda que Bolivia se re-acoplar谩 al ALBA y fortalecer谩 el trabajo que viene realizando el gobierno de L贸pez Obrador en la CELAC. Del mismo modo, construyendo un eje con el gobierno argentino, mejorar谩 la actual versi贸n nuevamente neoliberal del MERCOSUR.

De mucha importancia es destacar que la asunci贸n de Luis Arce a la presidencia debilita al Grupo de Lima y la posici贸n belicista e injerencista de EU en la regi贸n, aportando una important铆sima posici贸n en defensa de la paz como bien inapreciable y logro com煤n.

El mandato: Volver mejores

En el inicio de su gesti贸n de gobierno, Arce tendr谩 que actuar para atender las urgencias. La pandemia, la desocupaci贸n y el desastre que deja el desgobierno golpista no dejan margen de maniobra para otras prioridades. Lo primero ser谩 reencaminar el esfuerzo hacia la protecci贸n del pueblo y afirmar la certidumbre que nuevamente se est谩 en el buen camino.

Pero no solo habr谩 que sanar las heridas del cuerpo, sino intentar curar las heridas del alma, luego de un per铆odo cargado de odio, venganza y resentimiento. Por lo que el nuevo gobierno, intentar谩 tender puentes hacia los diversos sectores con mensajes de conciliaci贸n en el marco de la fortaleza pol铆tica que le otorga la mayor铆a recibida en el ejecutivo y ambas c谩maras legislativas.La estabilidad boliviana, resistencia frente a la tempestad geopol铆tica 鈥 CELAG

Sin embargo, en t茅rminos de proyecci贸n transformadora 驴Qu茅 significa volver mejores? 驴Alcanza con avanzar en la transformaci贸n de la matriz productiva extractiva? 驴O con la desburocratizaci贸n y descentralizaci贸n comunitaria de la revoluci贸n?

El primer ciclo de catorce a帽os del Proceso de Cambio respondi贸 con creces al mandato de la Agenda de Octubre de 2003, ante la deuda de siglos con el pueblo que el modelo de saqueo neoliberal prolong贸 y profundiz贸.

Si bien la deuda de despojo est谩 lejos de haber sido saldada por completo, 驴Cu谩l es la nueva agenda para volver mejores? 驴Cu谩l el modo de acoplar las nuevas sensibilidades j贸venes emergentes, cuyos paisajes se formaron en este siglo, muchos de ellos en el marco de la revoluci贸n?

Es obvio que la revoluci贸n, en tanto transformaci贸n profunda de estructuras socioecon贸micas y mentales, constituye la 煤nica salida a la entrop铆a que genera el estertor de un modelo social caduco. Sin embargo, es posible que las nuevas revoluciones en el momento hist贸rico actual est茅n demandando la inclusi贸n de nuevos t贸picos y una profundizaci贸n del cambio educativo cultural que favorezca la comprensi贸n de que toda construcci贸n social requiere partir del ser humano como preocupaci贸n central y de la intencionalidad humana como caracter铆stica constitutiva de todo sentido social evolutivo.

El Proceso de Cambio ha visibilizado e implementado derechos para las mayor铆as, generando conquistas en la superaci贸n de la marginalidad y enarbolando la valorizaci贸n de las propias culturas y su diferencia. 驴Ser谩 posible ahora dar un paso m谩s hacia la convergencia consciente de los distintos mundos culturales sin que 茅stos resignen su identidad? 驴Ser谩 posible mirar a la propia cultura en un sentido din谩mico, en el que cada una tiende a transformarse conservando sus mejores atributos? Si se mira en detalle, en un mundo interconectado como el actual, esa identidad civilizatoria en proceso de s铆ntesis es mucho m谩s cercana de lo que se piensa. En Bolivia y en todas partes.

El objetivo com煤n de esta nueva agenda, desde un punto de vista humanista, debe tener como horizonte mayor la superaci贸n de toda forma de violencia, discriminaci贸n y 聽marginaci贸n, no solo a nivel social, sino tambi茅n a nivel cotidiano interpersonal y en la actitud individual.

驴Podr谩 surgir entonces el nuevo ser humano, especie tan ansiada por los revolucionarios de todos los tiempos? Esto solo ser谩 posible si se atiende, en simult谩neo al cambio social tambi茅n al desarrollo interior, rescatando lo verdaderamente esencial de cada cultura, sus experiencias profundas, para que se exprese una nueva sinton铆a entre los seres humanos y entre el ser humano y su entorno.

Posiblemente as铆, seremos mejores. No es de revolucionarios conformarse con menos.

 

*Comunicador en agencia Pressenza e investigador en el Centro de Estudios Humanistas de C贸rdoba, Argentina. Colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la).

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