Feb 3 2013
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Pol铆tica

Argentina: De la AMIA al FMI, los fondos buitre, el humor soez y la baja del desempleo

A la AMIA le interesa menos esclarecer el atentado que alinearse con la intransigencia israel铆; urgido por Inglaterra el FMI intenta un escarmiento y la Argentina present贸 su alegato en el juicio con los fondos buitre. La vileza personal de la oposici贸n contra la presidente degrada el debate y es autoderrotista. Y, mientras CFK procura conservar los niveles de empleo, Scioli sigue vacilando entre la sumisi贸n y el salto al vac铆o.
Todos estos temas de la realidad argentina, en este an谩lisis.
| HORACIO VERBITSKY.*

 

La tarde del viernes fue extra帽a, con un encadenamiento err谩tico de episodios deshilvanados, como en la famosa After hours de Scorsese. El presidente de la AMIA anunci贸 que retiraba su apoyo al memorando de entendimiento que firmaron la Argentina e Ir谩n en torno de las actuaciones judiciales por el atentado de 1994 a la mutual jud铆a de Buenos Aires, que el mismo Guillermo Borger hab铆a aceptado dos d铆as antes.

Cuando el gobierno a煤n estaba tratando de averiguar qu茅 hab铆a cambiado, lleg贸 la declaraci贸n del Fondo Monetario que rindi贸 homenaje en su estilo al gobierno kirchnerista, el primero en recibir una moci贸n de censura y un ultim谩tum en los 69 a帽os transcurridos desde su creaci贸n, por la falta de credibilidad de los 铆ndices de precios y de crecimiento del INDEC. Aunque requiera cierta sutileza es posible diferenciar entre la verdad de los cuestionamientos a la manipulaci贸n estad铆stica, que tanto da帽o le hace a la credibilidad de la palabra p煤blica, de su utilizaci贸n en contra del gobierno por razones que no tienen que ver con la integridad estad铆stica, sino con el molesto desaf铆o que la Argentina plantea a Gran Breta帽a con el persistente reclamo de negociaciones por la soberan铆a en las islas Malvinas.

Si a ello se suma que la City de Londres es donde se articulan los principales para铆sos fiscales del mundo, se comprende la posici贸n brit谩nica en el FMI. De hecho, nada cambia para el pa铆s que hace ya seis a帽os cancel贸 sus cuentas con el Fondo. Lo dispuesto sirve para cuestionar las pol铆ticas independentistas del gobierno, present谩ndolo como irresponsable y aislado. El mismo d铆a, la Argentina presentaba sus argumentos ante la C谩mara de Apelaciones de Nueva York en el juicio de uno de los fondos especulativos que pretende cobrar el 100 por ciento de sus cr茅ditos, y el d贸lar clandestino tocaba por primera vez los ocho pesos, como una ostensible presi贸n devaluatoria.

Al regreso de un viaje misterioso a Italia, all铆 donde ten铆a sus inversiones Lorenzo Miguel, el gobernador bonaerense Daniel Scioli eval煤a por mil茅sima vez hasta d贸nde tensar y en qu茅 punto descomprimir la relaci贸n con el gobierno nacional, del que depende para que su administraci贸n no desaparezca tragada por un cenote gigante como el que degluti贸 un cuarto de manzana en Guangzhou, China.

Y el eco de los insultos a la presidente Cristina Fern谩ndez de Kirchner reverbera tanto por el contenido soez como por el emisor, que ahora fue un pol铆tico de primera l铆nea. Todos estos fen贸menos no pueden ponerse en la misma cuenta, y algunos de los actores tienen intereses contrapuestos. Pero su simultaneidad constituye un dato insoslayable, econ贸mico pero tambi茅n pol铆tico, nacional e internacional.

 

Cuesti贸n de nivel

El candidato de PRO a la gobernaci贸n de Santa Fe, Miguel del Sel, dijo que la presidente era una 鈥渧ieja chota hija de puta鈥. Con una sintaxis tan limpia como su pensamiento explic贸 que no tendr铆a nada que decir de alguien que se hubiera ganado sus bienes 鈥減or derecha, chupando pijas鈥. Al d铆a siguiente, pidi贸 disculpas y dijo que estaba 鈥渆n total desacuerdo con la violencia verbal que vive la pol铆tica actual en la Argentina鈥.

Del Sel es un humorista e hizo un chiste, agresiones son las del gobierno nacional, que nunca pide disculpas, dijeron sus reclutadores del PRO, Maurizio Macr矛 y Horacio Rodr铆guez Larreta, tan moderados como Del Sel. M谩s r谩pido para la contradicci贸n, el columnista de La Naci贸n Luis Majul escribi贸 que pocos periodistas o dirigentes agravian, descalifican o insultan a CFK, pero lo hizo en una nota titulada 鈥淟a Presidenta del miedo y el carpetazo鈥, en la cual sostuvo que ella transmit铆a 鈥渙dio, resentimiento y 谩nimo de venganza鈥. Claro que la incongruencia de Majul no puede compararse con la del reci茅n llegado a la pol铆tica santafesina, como que representan dos estadios distintos en la evoluci贸n intelectual.

En agosto de 2010, Macr矛, dijo que tomar铆a el tren del poder aunque para ello debiera 鈥渢irar por la ventana a N茅stor Kirchner porque no lo aguantamos m谩s鈥. Hoy lo extra帽an, como pragm谩tico componedor. En junio de 2011 fue Francisco De Narv谩ez quien dijo que Kirchner eligi贸 morirse antes de perder otra elecci贸n y en su pedido de disculpas dijo que su frase hab铆a sido desafortunada pero sin intenci贸n de ofender. Pasaron s贸lo dos meses antes de que Cristina se impusiera en las Primarias Abiertas Simult谩neas y Obligatorias (PASO) con m谩s del 50 por ciento de los votos.

Es curioso que haya habido m谩s reacciones en defensa de la presidente y en general de las mujeres, que de preocupaci贸n por la salud mental y moral de quienes ni siquiera tienen la capacidad de advertir la degradaci贸n que aportan al debate pol铆tico y las consecuencias delet茅reas que obtienen para su propio campo. Pero ser铆a un error diluir el episodio sin intentar una reflexi贸n m谩s all谩 de sus actores, sobre algunas caracter铆sticas de la escena actual que se hicieron ostensibles en las movilizaciones democr谩ticas de septiembre y noviembre en el centro de la Capital convocadas contra la diktadura sangrienta, durante las que no hubo otros incidentes que los golpes e insultos de manifestantes a periodistas.cristina13

Los carteles que portaban emergen de las cloacas que algunos medios de la oposici贸n exhiben en sus ediciones digitales al concluir sus notas informativas o de opini贸n. Es cierto, esto no ocurre s贸lo en las pantallas de los diarios. Ese r铆o putrefacto recorre toda la extensi贸n del subsuelo social, con erupciones aqu铆 y all谩 en blogs y tweets. Esos efluvios son el precio de la libertad, que todos necesitamos respirar, aunque a veces huela mal. Pero en esos casos, se trata de ingresos voluntarios a sitios que no enmascaran su 铆ndole.

Cada adulto elige aquello en que se solaza. Esto es incomparable con las p谩ginas de medios establecidos, a las que se acude en procura de informaci贸n o entretenimiento. Concluye una nota sobre un automovilista que atropell贸 a una persona o sobre una discusi贸n que termin贸 con un femicidio y se destapa la letrina, de la que emergen insultos e injurias contra Cristina sin relaci贸n alguna con el tema. Los medios monsergan con empaque de respetabilidad, cuando en realidad entran con los pantalones bajos y sin lavarse las manos a las casas a las que han sido invitados. La duda es si lo hacen aposta, como forma aleve de expresar sus propias pulsiones o porque no advierten que est谩n haciendo propia una criatura monstruosa, a la que le dan su nombre.

El extremo risible es La Naci贸n que en su cr贸nica transcribe 鈥淰ieja hija de p…鈥 con tradicional mojigater铆a pero tambi茅n abre sus p谩ginas a los peores ultrajes. Los pol铆ticos de la oposici贸n son las principales v铆ctimas, porque esa retah铆la imp煤dica los conduce adormecidos hasta toparse con una presidente que inmune al vilipendio no deja pasar un d铆a sin proponer debates y/o medidas pol铆ticas y econ贸micas de fondo, que afectan la vida colectiva. Les pas贸 hace quince meses y puede volver a ocurrirles en otros cinco, cuando las nuevas PASO den comienzo al calendario electoral 2013.

 

Menos crecimiento, m谩s empleo

Pese a la desaceleraci贸n brusca del crecimiento, que en 2012 no llegar铆a al 2 por ciento del PIB, el desempleo se redujo del 7,6 al 6,9 por ciento. Esto se debe a 鈥渓a presencia del Estado sosteniendo el trabajo, el consumo, el mercado interno, el cr茅dito a los trabajadores, las convenciones colectivas de trabajo, e inyectando recursos precisamente para asegurar la demanda鈥, explic贸 Cristina.

La presidente tambi茅n comunic贸 el aumento del 20 por ciento en el m铆nimo no imponible para la cuarta categor铆a del impuesto a los ingresos de las personas. Lo hizo al cabo de un a帽o de reclamos de todas las centrales sindicales, desde quienes rechazan sin m谩s lo que llaman un impuesto al trabajo, como Hugo Moyano y su CGT residual, hasta quienes aspiraban a una recomposici贸n del 25 por ciento, como Hugo Yasky y el sector mayoritario de la CTA.

arg empleoEntre ambos, la nueva conducci贸n de la CGT present贸 un trabajo que bajo la conducci贸n del sindicalista de los docentes privados Horacio Ghillini, elabor贸 un grupo de economistas, entre ellos Daniel Carbonetto. Su propuesta fue que pagaran el impuesto los trabajadores solteros que ganan 9.100 pesos mensuales y los casados con dos hijos a partir de 12.500 es decir un incremento del 50 por ciento. Para llegar a este valor ajustaron los haberes por el IPC nueve provincias, el que usan los investigadores reacios tanto a las manipuladas cifras del INDEC como a las de las consultoras privadas que realizan estimaciones aproximadas sin rigor metodol贸gico.

Para compensar la merma en la recaudaci贸n que sufrir铆a el Estado, los economistas de la CGT propusieron aplicar un impuesto del uno por ciento a las transacciones financieras realizadas en la Bolsa de Valores y en el Mercado Abierto Electr贸nico, duplicar las retenciones a las empresas mineras y triplicar la recaudaci贸n del impuesto inmobiliario rural en la provincia de Buenos Aires.

Estimaron que de este modo podr铆a obtenerse un incremento de recaudaci贸n de m谩s de 15.000 millones de pesos anuales. Esto compensar铆a la merma por la disminuci贸n de aportantes de la cuarta categor铆a, que la CGT no cuantific贸, pero que superar铆a los 17.000 millones (ya que con el aumento del 20 por ciento esa disminuci贸n ser谩 de 8.171 millones, de acuerdo con el informe de la AFIP).

En consecuencia, aunque el avance sobre esos tres rubros pudiera realizarse sin resistencia, quedar铆a un bache fiscal de 2000 millones de pesos. En el mundo real no basta con escribir los n煤meros de esos grav谩menes en una planilla. Para dimensionar qu茅 implicar铆a un impuesto del uno por ciento a las transacciones financieras desde el punto de vista econ贸mico, pero tambi茅n pol铆tico, basta observar que los estudios m谩s serios sobre la tasa de alcance global que propuso el Premio Nobel de Econom铆a James Tobin oscilaron entre un 0,1 y un 0,5 por ciento.

El entonces Grupo de los 7 discuti贸 por primera vez el tema en 1996, en Francia. Debieron pasar diecisiete a帽os y la peor crisis global en un siglo para que once pa铆ses (Alemania, Austria, B茅lgica, Eslovaquia, Eslovenia, Espa帽a, Estonia, Francia, Grecia, Italia y Portugal) acordaran imponer una tasa del 0,1 por ciento para la compraventa de acciones y bonos y del 0,01 por ciento para los productos derivados, que reci茅n entrar铆a en vigencia el a帽o pr贸ximo y exceptuando a los peque帽os inversores.

La idea de que una tasa del uno por ciento pueda ser implantada en un solo pa铆s, a media hora de avi贸n de la generosa plaza de Montevideo, s贸lo puede inspirarse en el voluntarismo o el enga帽o. En cuanto a la miner铆a, tanto el Estado nacional como las provincias est谩n explorando v铆as para sortear la ley 24.196, de inversiones mineras, que brinda a las empresas estabilidad fiscal por tres d茅cadas al prohibir modificaciones en la carga tributaria vigente al momento de aprobarse un proyecto.

Pese a ello, al comenzar su primer mandato CFK cuadruplic贸 las retenciones que deben pagar, considerando que esos aranceles no est谩n cubiertos por la ley del menemismo, y al inicio del segundo elimin贸 los subsidios el茅ctricos que recib铆an y las oblig贸 a liquidar aqu铆 los d贸lares que obtienen por sus ventas.

La triplicaci贸n del inmobiliario rural bonaerense provocar铆a un incendio peor que el de 2008 y, adem谩s, depende de la voluntad de un gobernador que prefiere demandar fondos a la Naci贸n y no litigar con sectores poderosos porque, como explica cada vez que ve un micr贸fono, 茅l es hombre de consenso y no de confrontaci贸n. El detallado informe que present贸 la AFIP, indica que con los nuevos m铆nimos, s贸lo pagar谩n el impuesto el 17,5 de los trabajadores.

Hasta la CGT reconoci贸 en su trabajo que en otros pa铆ses de la regi贸n y sobre todo en los de mayor grado de desarrollo el impuesto a los ingresos provenientes del trabajo es m谩s alto que en la Argentina y que es progresivo, al afectar s贸lo a los trabajadores de mayores salarios y con tasas m谩s altas para los de ingresos superiores. Luis Barrionuevo amenaz贸 con paros y Pablo Micheli dijo que imaginaba un futuro conflictivo, que es su idea fija, hasta ahora de improbable verificaci贸n. La cr铆tica m谩s repetida fue que en cuanto se cierren las negociaciones paritarias con aumentos del 25 por ciento, volver谩 a crecer el n煤mero de alcanzados por el impuesto.

Esta es una involuntaria admisi贸n de que con un aumento de la misma magnitud que el del m铆nimo no imponible, el n煤mero de aportantes de la cuarta categor铆a se mantendr铆a por debajo de la cantidad actual. La presidente tambi茅n anunci贸 un incremento del 15,18 por ciento de jubilaciones y pensiones a partir del 1掳 de marzo, que implica una mejora anualizada del 28,33 por ciento, bien por encima de cualquier c谩lculo del IPC.

El viernes la Comisi贸n Europea confirm贸 los datos oficiales de la Eurozona: en sus diecisiete pa铆ses la desocupaci贸n ya llega al 11,4 por ciento, contraste imprescindible a la hora de juzgar pol铆ticas y entender por qu茅 los microclimas catastrofistas no se contagian al humor social. Como confes贸 entre la desilusi贸n y la intriga otro columnista de La Naci贸n, 鈥淟a sanci贸n del FMI es previsible. Y raro que hasta ahora el costo local pagado por el gobierno sea tan bajo鈥.
鈥斺
* Periodista.
Publicado en P谩gina12.

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