Jul 1 2020
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Pol铆tica

Argentina: la moderaci贸n tambi茅n lleva al hambre

Pese a lo que se dice y escribe, la situaci贸n econ贸mica de la Argentina es grave, y para peor en plena pandemia del Covid-19. La crisis que se avecina ser谩 peor que la de 2001, que termin贸 con el estallido del 鈥渜ue se vayan todos鈥 logrando, al menos, que el presidente Fernando de la R煤a huyera en un helic贸ptero.

Pero hay que ser claros: el estallido social 鈥揷ontra el gobierno neoliberal de Mauricio Macri- en la Argentina fue interrumpido por el triunfo del Frente de Todos en las elecciones primarias del 11 de agosto. Est谩 suspendido, porque sus causas siguen vigentes.

Con un presidente, como Alberto Fern谩ndez, que se autocalifica de 鈥渕oderado鈥, este gobierno insiste en un Frente Nacional que implica una parte mayoritaria de la clase trabajadora y los sectores populares, pero tambi茅n a los grupos econ贸micos.

脡ste es un gobierno en disputa, que muchos esperaban fuera de transici贸n. Y hay que destacar que en medio de la pandemia pudo colocar en la agenda pol铆tica temas como el impuesto a la riqueza, la expropiaci贸n de la quebrada agroexportadora Vicentin y la realidad de un poder judicial complaciente con los poderosos.

El presidente, apurado a atender prioritaria 鈥搚 casi exclusivamente- la pandemia y la cuarentena, formul贸 una frase o expresi贸n deseos, que, quiz谩, lamente despu茅s: 鈥淨ueremos un capitalismo en el que ganen todxs鈥. Dif铆cil de asimilar.

Fern谩ndez asegur贸 que sus contactos con empresarios y sindicalistas apuntan a construir 芦un nuevo contrato social禄 para crear en la Argentina 芦un equilibrio social m谩s justo禄. Dijo que con los directivos de grandes empresas 芦estuvimos de acuerdo en que un capitalismo que no sea m谩s justo no es un buen capitalismo禄.

Stiglitz, Sachs, Piketty y m谩s de 130 economistas a... | P谩gina12Pero no sorprende: es repetici贸n del 鈥渃apitalismo progresivo鈥 de Joseph Stiglitz, l铆nea que sigue su ministro de Econom铆a, Mart铆n Maximiliano Guzm谩n, quien encabeza las negociaciones de la deuda externa con los fondos de inversi贸n y organismos multilaterales, y que la derecha, que prefiere a un empresario en esa cartera, lo desprecia.

La falta de autocr铆tica que le reprocharon tantas veces al kirchnerismo parece haber encontrado su reverso en el gabinete de Alberto Fern谩ndez.

Como un mantra flagelante, sus colaboradores m谩s cercanos reconocen en privado que falt贸 茅nfasis en reivindicar la cuarentena a medida que se acerca el pico de infecciones con Covid-19, que debieron haber explicado mejor a la sociedad la crisis de la agroexportadora Vicentin para justificar su intervenci贸n y que tampoco estuvieron a la altura del desaf铆o que plantea el anuncio de Latam de levantar sus operaciones y echar a casi dos mil empleados, se帽ala Alejandro Bercovich.

Si uno de los arietes con que asfixian a los pueblos son las deudas, la negociaci贸n del gobierno no incluye quita alguna de capital: ya entreg贸 10.000 millones de d贸lares de ventaja a los acreedores, que aspiran a cobrar sus bonos a 55 y, apostando por un crecimiento de la econom铆a nacional, vender luego a 70. Los bonistas siguen presionando, el trato no est谩 cerrado, y a煤n el pa铆s puede salir m谩s perjudicado.

Guzm谩n, de apenas 37 a帽os, vivi贸 una d茅cada en Estados Unidos. Un a帽o antes de finalizar la tesis en Brown University, fue invitado por la Sociedad Internacional de Econom铆a para comentar p煤blicamente una investigaci贸n del Premio Nobel聽聽Joseph Stiglitz.

Lo que la pandemia deja al descubierto

Este a帽o, la aparici贸n del Covid-19 dej贸 a la intemperie varias realidades. Ser谩 inevitable replantearse varios temas. Las esperanzas de producci贸n de riquezas del gobierno estaban depositadas en la explotaci贸n de los yacimientos de hidrocarburos de Vaca Muerta y en poner nuevamente en funcionamiento las f谩bricas y ensambladoras automovil铆sticas, dos proyectos que la realidad del mundo hizo naufragar.

El gobierno de Alberto Fern谩ndez comenz贸 con una publicitada guerra contra el hambre, pero las cifras del primer semestre del a帽o muestran un fracaso. Y todo indica que los guarismos ser谩n a煤n peores en el segundo semestre. Pero, se sigue viviendo una estabilidad pol铆tica, que nadie sabe cu谩nto durar谩.

Oportunamente, ese聽establishmentdefraudado por聽el gobierno neoliberal de Mauricio Macri,聽apost贸 por las diferencias que聽Fern谩ndez聽expuso durante nueve a帽os respecto a las pol铆ticas econ贸micas del gobierno de Cristina Fern谩ndez de Kirchner. Pero no consigue digerir la palabra 鈥渆statizaci贸n鈥.

El gobierno jug贸 sus cartas a una reestructuraci贸n de la deuda externa, tema 鈥渋ncomible鈥 para la poblaci贸n, y en pleno default sigue en el tira y afloje con bonistas, fondos buitres y el Fondo Monetario Internacional, en lugar de hacerse cargo de la consigna 鈥減rimero est谩 el pueblo鈥 y no pagar la deuda odiosa. Ni siquiera adelant贸 la exigida auditor铆a de la misma.

Dif铆cil quedar bien con todos. La producci贸n de riquezas del pa铆s debiera estar 铆ntimamente vinculado a la sobrevivencia de las personas y en mejorar la situaci贸n de millones de trabajadores, luego de los cuatro a帽os del gobierno neoliberal de Mauricio Macri. Y ante todo, es imprescindible darle prioridad a los sistemas de salud p煤blica.

La oposici贸n pol铆tica y los grandes empresarios no entienden de eso, y exigen 鈥揺n medio de la pandemia que se agiganta- flexibilizar las medidas de distanciamiento y cuidado para satisfacer las exigencias de la econom铆a o, mejor dicho, de sus ganancias. Negociar con ellos es mantener el statu quo neoliberal.

Coronavirus en las villas: crece el malestar social por el peligro ...La cuarentena dej贸 a la intemperie la enorme desigualdad que vive el pueblo argentino, sobre todo en el impacto mortal de la pandemia en los barrios pobres, en las villas miseria, donde el hacinamiento y la precariedad hacen dif铆cil o imposible imponer medidas de aislamiento o distanciamiento. En un cuartucho viven, duermen, comen familias numerosas.

Y qued贸 en evidencia, asimismo, la incapacidad de un Estado 鈥揹esarmado durante el macrismo- de proveer de alimentos a quienes no tienen qu茅 comer, mientras los movimientos sociales hacen lo imposible para llenar esos huecos que el Estado no sabe c贸mo tapar.

El gobierno puso en marcha un ingreso familiar de emergencia para nueve millones de personas, mientras sigue en la nebulosa el cobro de un impuesto extraordinario a las grandes fortunas de un pa铆s, donde once mil personas tienen patrimonios superiores a los tres millones de d贸lares. Son medidas transitorias, de emergencia y por ahora no asoma una reforma al inmoral reparto de riqueza que subsiste en el pa铆s.

El dif铆cil camino

Pol铆ticamente, Alberto Fern谩ndez logr贸 lo que le encomend贸 su mentora y ahora vicepresidenta Cristina Fern谩ndez de Kirchner. Uni贸 al disperso peronismo para lograr desalojar al gobierno neoliberal y luego, desde la Casa Rosada, junt贸 a las diversas variantes pol铆ticas en la lucha com煤n contra la pandemia, logrando altos 铆ndices de aprobaci贸n.

Hoy s贸lo parte de su equipo de gobierno cree en la recuperaci贸n econ贸mica. Y todos sabemos qui茅n paga los platos rotos de los desatinos. Dif铆cil recuperar un horizonte como sociedad sin operar cambios estructurales, sobre todo cuando se insiste en el camino del centro.

Si alg煤n anuncio oficial obtuvo repercusi贸n favorable en los sectores populares, ese fue el correspondiente a la intervenci贸n/expropiaci贸n de la firma Vicentin SAIC, que resume la historia del gran capital saqueador de la riqueza nacional, decisi贸n tomada a las apuradas, sin estudiar en detalle el tema ni construir consensos previos.

Carente de programa conocido de largo plazo, procur贸 hacer de Vicentin una causa digna, enarbolando livianamente la bandera de la soberan铆a alimentaria, cuando tomar el tema en serio supondr铆a al menos revisar la matriz productiva extractivista establecida desde 1996.

Un capitalismo en el que ganen todxs

La moderaci贸n, el arte de dialogar con todos y tratar de complacerlos (no para convencerlos de sus planes), sin avanzar en cambios estructurales de la sociedad, puede convertirse en escollo. M谩s all谩 de la remanida frase de que los m谩s necesitados tendr谩n prioridad, la realidad muestra el crecimiento de pauperizaci贸n de la sociedad y la insatisfacci贸n de sus demandas en pro de una vida digna que, en definitiva, fueron las que lo llevaron al gobierno.

La a帽eja polarizaci贸n persiste, se revitaliza y por momentos recupera el centro de la escena, pese a la voluntad de di谩logo de las principales figuras dedicadas a gestionar. El impedimento para que se estabilicen ciertos consensos duraderos no es la ideolog铆a, sino una crisis social que atenta contracualquier pacto por razonable que parezca.

Si bien a煤n los niveles de aceptaci贸n de Fern谩ndez son altos, el d铆a que 茅sta sea menor del 50%, los factores de poder econ贸mico y pol铆tico 鈥搇a derecha- comenzar谩n a jugar la carta de la desestabilizaci贸n. Ya trabajan arduamente, aupados por una prensa hegem贸nica complaciente con el poder real.

A siete meses de gesti贸n, puede considerarse que el Caso Vicentin constituye la primera iniciativa de gobierno de un presidente que hasta la fecha ha sido un mero administrador de la cuarentena.聽Para bien o para mal, indudablemente la crisis abre oportunidades. Pero, 驴c贸mo se para el gobierno argentino ante el 1% de los m谩s super ricos del mundo que pujan por asegurarse que el 鈥渘uevo orden鈥 sea una versi贸n mejorada de este horroroso mundo previo al coronavirus?

En distintos pa铆ses de la regi贸n va tomando forma un momento de afirmaci贸n nacional, un cambio en el sentido de esa globalizaci贸n, no por incidencia de alguna ideolog铆a, liderazgo o discurso, sino por las consecuencias de una pandemia que dej贸 a la intemperie el fracaso del modelo capitalista.

Por las redes circularon muchas expresiones laudatorias hacia el Presidente a prop贸sito del proyecto de rescate estatal del consorcio agroexportador聽聽Vicentin (con una deuda de 1.350 millones de d贸lares, incluso con el Banco de la Naci贸n por unos 350 millones de d贸lares), cuando a煤n se desconoce si la decisi贸n tendr谩 las caracter铆sticas que desear铆a el equipo del ministerio de Agricultura que lo estructur贸,聽聽o supondr谩 otro negociado del tipo de Repsol-YPF.

El rumbo estrat茅gico decidido frente a la situaci贸n creada por una empresa que decidi贸 profundizar el proceso de endeudamiento y extranjerizaci贸n de la econom铆a argentina,聽聽qued贸 reducido como 煤nica tribuna de discusi贸n a las posiciones de聽聽los medios hegem贸nicos gr谩ficos, audiovisuales y a las opiniones vertidas en redes sociales de la derecha, tratando de imponer el imaginario colectivo de que se trata de 鈥渃omunismo鈥.

Con la otra mano, el Ministerio de Relaciones Exteriores, anunci贸 la baja de aranceles para importar insumos destinados a la fabricaci贸n de glifosato, ratificando la vigencia de la matriz productiva generada desde la expansi贸n del 芦desierto verde禄 sojero, que inaugur贸 Felipe Sol谩, hoy canciller y entonces ministro de Agricultura de聽Carlos Menem.

Desde dentro del gobernante Frente de Todos -donde convergen conservadores, moderados y progresistas-, hay sectores que reclaman una pol铆tica de Estado m谩s activa, con el control del comercio exterior para garantizar la soberan铆a y la estatizaci贸n de las empresas energ茅ticas y otras dMovimientos sociales llaman a la emergencia social en Argentina ...e servicios p煤blicos.

Mientras, sectores sociales lanzaron un聽Manifiesto Hacia un gran Pacto Ecosocial y Econ贸mico donde se帽alan que la聽pandemia desnud贸 y agudiz贸 las desigualdades sociales y econ贸micas haci茅ndolas m谩s insoportables que nunca.

鈥淓sto nos impulsa a mirar el estado, los mercados, la familia, la comunidad y la naturaleza desde otra perspectiva, mientras recuperamos aquellas alternativas que hace solo unos meses parec铆an inviables, para encontrar una salida diferente a esta crisis, a partir de una reconfiguraci贸n integral que sea social, sanitaria, econ贸mica y ecol贸gica y que tribute a la vida y a los pueblos鈥, a帽aden.

La pandemia posterg贸 el reparto de cargos entre los pol铆ticos que conformaron la coalici贸n que llev贸 a Alberto Fern谩ndez al poder, y que supon铆a un cogobierno con las organizaciones sociales. El asistencialismo no llega a todos. Hay sectores que no han sido tomados en cuenta. Y para ellos s贸lo queda la calle, el reclamo. En tiempos de hambruna y miseria, puede llevar al estallido social.

Lejos de las negociaciones y enjuagues, y dado que el hambre no admite dilaciones, parece crecer la desobediencia civil desafiando al confinamiento, con marchas del sindicalismo combativo y distintos movimientos sociales.Hablemos de soberan铆a alimentaria | Voces en el Fenix

Lo cierto es que el gran empresariado ni siquiera insinu贸 alguna disposici贸n de morigerar las penas del alarmante contingente de pobres, desempleados e indigentes que crece a diario, permitiendo la difusi贸n del temor de que en la pospandemia aumentar谩n la miseria y el hambre. Y, tambi茅n la violencia, los saqueos y la posterior represi贸n.

驴De qu茅 va a vivir la mayor铆a del pueblo argentino en la pospandemia?聽聽Lo primero que debiera hacer el gobierno es garantizar la soberan铆a alimentaria, dicen desde los movimientos sociales.

 

聽*Periodista y comunic贸logo uruguayo. Mag铆ster en Integraci贸n. Fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la) y susrysurtv.

 

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