Sep 28 2012
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OpiniónSociedad

Argentina, periodistas: otro José Luis Cabezas

El periodismo militante o el hegemónico y la guerra Gobierno-medios, por un momento dejaron de tener sentido. Perdieron relevancia y se transformaron en algo frívolo y superficial. Fue el martes pasado, cuando la mamá y los hijos del periodista Adams Ledesma Valenzuela subieron al escenario en el auditorio Astor Piazzolla del Centro Cultural Borges para recibir el Premio Perfil a la Libertad de Expresión Nacional 2012. El hijo mayor del periodista asesinado, Armando, levantó el premio hacia el cielo, dijo “es para vos, papá” y embargó a todos los presentes de su misma emoción.| JORGE FONTEVECCHIA.*

 

El 5 de junio de 2010, PERFIL cubrió el lanzamiento de Mundo Villa TV, el canal comunitario que la Ley de Medios le exigió a TV Digital Retiro, el primer cableoperador de la Villa 31, que interconectó a sus 1.500 hogares. Hasta entonces, sólo DirectTV había ingresado en la zona —casualmente porque no requería cableado (Cablevisión nunca entró).

 

En Mundo Villa TV trabajaban veinte personas, pero todos vivían de sus otros oficios. Ledesma, el director y conductor del noticiero, además era el herrero más conocido del barrio. Y en esa nota, con una pureza conmovedora, dijo:
“Vamos a hacer periodismo de investigación, a filmar a los famosos que vienen en 4×4 y BMs a comprar droga”, cansado de que “los de afuera” estigmatizaran a la 31 como el reino de los “narcos y los chorros”.

 

Tres meses después, en la madrugada del 4 de septiembre, fue asesinado a puñaladas por un vendedor de drogas, Christian David Espínola Cristaldo, quien acaba de ser condenado a 18 años de prisión por ese homicidio.
El abogado de Adams Ledesma sostuvo durante el juicio que la víctima “no soportaba ver a los chicos de la villa consumiendo droga y siempre echaba a Espínola para que no pudiera vender droga”.

 

La mayor cantidad de asesinatos de periodistas en Latinoamérica es producida por narcotraficantes. En México hay decenas de casos, pero nunca hubo uno en la Argentina. Se sigue diciendo que José Luis Cabezas fue el único periodista asesinado en democracia, pero desde hace dos años esto no es más así, porque Adams Ledesma se suma a la lista. Aunque por no pertenecer a ningún medio importante su caso es prácticamente ignorado.

 

Como si tuviera que morir varias veces, a Ledesma lo mató primero el asesino que lo acuchilló, luego la ausencia del Estado porque murió en la ambulancia, que tardó cinco horas en entrar a la villa, y de manera simbólica, por la poca atención que su caso tuvo para el periodismo profesional.

 

En el blog espectadores.wordpress.com, María Bertoni escribió:
“Es triste cómo se considera a algunos periodistas de segunda y por tanto pasibles de olvido si algo les sucede. La solidaridad de los periodistas corporativos es una manta corta”.

 

Ledesma era boliviano, hacía diez años que vivía en Argentina y tenía seis hijos. Se hizo periodista en nuestro país y quiso emular el concepto de periodismo de investigación, que lo sedujo siendo audiencia. El mayor de sus hijos estudia periodismo.
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Imagen de apertura. Adams Ledesma cumpliendo funciones para Mundo Villa TV; segunda imagen: el hijo de Adams Ledesma eleva al cielo el Premio Perfil, en simbólica entrega a su padre, el asesinado conductor de Mundo Villa TV.
La tercera fotografía, de Martín Krauze, es una panorámica de la Villa 31 tomada de independent.typepad.com.
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Periodista. Director del diario Perfil de Buenos Aires.
En: www.losbuenosvecinos.com.ar —que cita como fuente a www.perfil.com
.

 

(La Villa 31 conformó hacia la década de 1931/40 un extenso barrio obrero marginal próximo al puerto de la ciudad de Buenos Aires; en la actualidad en sus diferentes sectores conviven trabajadores e inmigrantes desplazados. N. de la R).

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