Jun 1 2013
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Opinión

Los fantasmas de la derecha en Chile

badwolfLa actual campa√Īa presidencial chilena ha servido para poner en evidencia ciertos ‚Äúfantasmas‚ÄĚ anidados en el imaginario de nuestra derecha criolla.
Sin tener plena conciencia de ello, sus candidatos reaccionan de manera casi instintiva y con virulencia a la adhesi√≥n de los comunistas y del MAS a la candidatura de la ex mandataria Michelle Bachelet. | √ĀLVARO CUADRA.*

 

Esta ‚Äúfobia‚ÄĚ patol√≥gica persiste en Allamand y Longueira, aun cuando el est√≠mulo que la desata es m√°s imaginario que real.

 

Para cualquier analista serio y desapasionado, la actual situaci√≥n chilena no es comparable, ni de lejos, con la situaci√≥n de la Venezuela bolivariana. De hecho, el duopolio pol√≠tico en que estamos sumidos se parece m√°s al llamado ‚Äúpacto de Punto Fijo‚ÄĚ que a otro momento hist√≥rico en aquella naci√≥n.

 

Por otra parte, las alusiones al ‚Äúcomunismo‚ÄĚ ‚ÄĒen la actuales circunstancias mundiales‚ÄĒ significa instalar una mirada ‚Äúr√©tro‚ÄĚ y entender la realidad con m√°s de veinte a√Īos de retraso, cuando la autocr√≠tica de los mismos comunistas en todo el mundo los ha alejado de muchos de los errores y horrores de lo que fuera la experiencia hist√≥rica del ‚Äúsocialismo real‚ÄĚ.

 

Como lo sabe cualquiera que se haya formado, m√≠nimamente, en ciencias sociales, ni el ‚Äúchavismo‚ÄĚ ni el ‚Äúcomunismo‚ÄĚ constituyen categor√≠as pertinentes para intentar comprender la situaci√≥n presente en Chile.

 

Es natural que una derecha formada en el pinochetismo neoliberal arrastre por d√©cadas sus taras ideol√≥gicas, sobre todo, cuando con ello se explica el mundo y justifica sus ganancias. Sin embargo, convertir su delirio enfermizo en discurso pol√≠tico de una campa√Īa presidencial y parlamentaria solo se explica como una estrategia burda para enga√Īar a una masa desprevenida de electores.

 

La instrumentalización de tan avinagrados argumentos, rebaja el nivel del debate en nuestro país y pone en evidencia la falta de fundamentos éticos y políticos para insistir en un modelo injusto y excluyente que hemos heredado de la dictadura militar.

 

A esta altura del siglo XXI, la pol√≠tica chilena puede ser entendida como la tensi√≥n entre dos concepciones de democracia. Por un lado, una derecha neoliberal que sostiene una concepci√≥n olig√°rquica de la democracia, cuyo √ļnico fundamento es un estado policial para salvaguardar sus intereses. Por el otro, un pueblo que anhela una democracia participativa, un estado responsable que se haga cargo de sus demandas en cuestiones tan sensibles como la educaci√≥n, la salud, la previsi√≥n y la vivienda.

 

Esta es la cuestión fundamental en el Chile de hoy, la imperiosa necesidad de dejar atrás el triste y pesado lastre constitucional de una dictadura.
‚ÄĒ‚ÄĒ

* Semiólogo.
Académico Universidad Arcis, Chile.

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      9 junio 2013 0:25

      Creo que el autor de este art√≠culo ha sido demasiado suave y conservador en su categorizaci√≥n del actual duopolio pol√≠tico. Yo creo que mas bien se asimila a una reactualizaci√≥n de los antiguos rivales de la √©poca de la colonia, los Pelucones y los Pipiolos, o sea, conservadores y liberales, actualmente llamados Alianza por Chile y Concertaci√≥n por la democracia, respectivamente. Los hechos confirman mi hip√≥tesis a trav√©s de esos veinte a√Īos de gobiernos concertacionistas. La mayor parte de las empresas del estado fueron vendidas por estos presidentes, incluso aquellas que ni siquiera la dictadura se atrevi√≥ a enajenar. La que ha persistido medianamente en manos del estado ha sido Codelco, esas cuatro grandes minas, salvo La Escondida; la educaci√≥n la han transformado en un bien de mercado, han acentuado la herencia pinochetista; la brecha existente entre los dos quintiles opuestos (pudientes y precarizados) se ha ensanchado a extremos intolerables en el mundo actual, √ļnicamente comparables a los de Brasil y la India. Probablemente √Ālvaro Cuadra tendr√° que reactualizar sus par√°metros sociol√≥gicos actuales.