May 13 2013
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Opinión

Bachelet y el día de la Madre

BacehelTodo el mundo reconoce en la ex mandataria Michelle Bachelet una serie de “cualidades blandas” que le han valido el cariño de la gente. Detrás de la sonrisa de la ex presidenta, muchos chilenos sienten la ternura y la simpatía de una mujer que es reconocida como la “mamita” de Chile. | ÁLVARO CUADRA.*

 

Poco importan sus silencios, a ratos exasperantes para sus detractores, tampoco sirven de mucho los emplazamientos de los opositores a un debate de ideas.

 

Como es sabido, la clara simpatía hacia Bachelet se traduce en una amplia mayoría dispuesta a votar por ella, convirtiéndola, en los hechos, en la candidata mejor posicionada en la campaña presidencial en curso. Como suele repetirse en los círculos políticos, estamos frente a una candidata imbatible. Su figura no solo suscita el recuerdo histórico de la primera mujer que alcanza la presidencia en Chile sino también la de una figura que en ONU Mujeres alcanza estatura mundial.

 

No obstante, este tremendo cariño hacia la figura de Bachelet no ha logrado transmitirse a su entorno ni, mucho menos, hacia algunos candidatos al parlamento que suscitan más bien un creciente rechazo. Una cosa es la madre y otra muy distinta sus descarriados sobrinos.

 

En el seno de los partidos políticos que dicen apoyar a Bachelet, las pugnas por cupos parlamentarios y las cruentas negociaciones persisten como en los mejores tiempos, dejando atrás las prometidas elecciones primarias y enfrentando a los caciques de las distintas tribus.
Un espectáculo lamentable del que la candidata ha sabido mantenerse a una prudente distancia, observando en silencio con severa, pero, maternal mirada la impresentable batahola de sus prosélitos.

 

El punto débil de la candidatura de Michelle Bachelet, y un claro riesgo, es justamente el tinglado político parlamentario de su eventual gobierno. Ganar la presidencia sin las mayorías necesarias en el Congreso, capaces de llevar adelante el proceso de reformas comprometido en su programa es, fuera de discusión, condenar su administración a la mediocridad practicada por la Concertación durante cuatro gobiernos consecutivos.

 

OcastresTodo esto lo sabe muy bien la derecha, por eso ha dispuesto a dos de sus mejores hombres para ordenar sus propias filas y disputar su futuro político en el parlamento más que en la Moneda.

 

Las candidaturas derechistas al parlamento van a disputar cada circunscripción con un relato muy claro:
el proceso de reformas que promete Bachelet es un riesgo y una amenaza a la estabilidad política y económica de Chile.

 

Este sector político está atrincherado en el binominalismo e inspirado por sus líderes más carismáticos, lo que podría darle suficientes sillones parlamentarios para obstaculizar cualquier proceso de reformas más radicales.

 

La pregunta que se plantea, entonces, en este Día de la Madre, es si acaso esta estrategia de la derecha será suficiente para postergar los vientos de cambio que soplan en el país.
——
* Semiólogo. Investigador y académico Universidad ARCIS, Chile.

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1 Comentário

Comentarios

  1. Rolando González Altamirano
    16 mayo 2013 7:29

    No podemos pensar de otra manera. ¿Qué les pasa? Me pregunto. Los partidos políticos de la Concertación perdieron la elección presidencial pasada sin siquiera meter las manos. Las disputas internas – como asegura Cuadra – el funcionamiento irracional en base a “tribus” sólo dejará un mal sabor de boca. Recuerdo que en la elección perdida por Frei y los partidos que, supuestamente, lo apoyaban era notoria la división entre ellos. Recorrí el país en aquella ocasión y no había propaganda. Dondequiera la derecha se había apropiado de los espacios públicos. Grupos de desempleados agitaban banderolas con publicidad de Piñera por un miserable salario que, cuando menos, les permitió tener un ingreso económico. En las casas de las poblaciones cuyos habitantes no eran derechistas, de igual manera, ostentaban publicidad de la derecha, por supuesto bajo un pago en dinero. No eran traidores. Eran necesitados. La derecha se especializa en utilizar ese tipo de manipuleos. ¿Y la izquierda que hacía? ¡Se comía los mocos!
    Recuerden que la población chilena necesita que se elijan parlamentarios comprometidos con el cambio. ¡No se puede volver a perder el control del parlamento! Muchas cosas dependen de ello