May 10 2019
1222 lecturas

Ambiente

Biosfera y capitalismo

El lunes 6 de mayo (2019) la ONU hizo p√ļblico un informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Pol√≠tica Sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) bienvenido y de inmensa importancia para la civilizaci√≥n humana, que consolida estudios realizados en las √ļltimas d√©cadas del siglo XX y lo que va del XXI en torno a la aniquilaci√≥n biol√≥gica en curso, relacionada, entre otros factores, al calentamiento global en aumento.

El informe de mil 500 páginas, elaborado por 400 especialistas, identifica cinco factores como los responsables de este predicamento: el uso de tierras (agricultura, deforestación), explotación directa de recursos (pesca, caza), cambio climático, contaminaciones y especies invasivas.Ver las imágenes de origen

Sin embargo, en el IPBES o en las notas de la prensa corporativa, no aparecen las grandes firmas de la agricultura o la pesca y la alimentaci√≥n industrial, tipo Monsanto, Bayer, etc√©tera. El IPBES reconoce la interrelaci√≥n entre la intensificaci√≥n del cambio clim√°tico (en realidad un colapso bioclim√°tico antropog√©nico ) y la acentuada p√©rdida de biodiversidad y todo parece apuntar al hombre como principal responsable. De acuerdo con una agencia noticiosa, Desde el a√Īo 1500, el hombre ha propiciado la desaparici√≥n de 680 especies de vertebrados. Sin embargo, seg√ļn el informe, hoy en d√≠a hay m√°s plantas y animales en peligro de extinci√≥n que en cualquier otro periodo de la historia humana,

Para la ciudadanía y aun mucha de la academia que no se asomará al monumental estudio, la poderosa plataforma de los medios masivos de comunicación, al servicio de sus poderosos anunciantes, ya está lanzando en centro y periferia la idea de que la responsabilidad del desplome bioclimático recae en el hombre, todo lo que reforzará la popularización de la noción misma de antropoceno, para caracterizar el contexto, lo que invisibiliza a los grandes intereses financiero/corporativos responsables.

Desde mediados del siglo XX la comunidad científica internacional mostró alta preocupación por el hecho de que el planeta sufre de un desequilibrio energético substancial entre la cantidad de energía solar que absorbe la tierra, mayor que la energía que se irradia de vuelta al espacio. Como el dióxido de carbono y el metano (entre otros) juegan un papel central en lo referido al componente principal de lo antropogénico del fenómeno bioclimático, hasta la fecha (mayo de 2019) prevalece inamovible el veto de los poderosos cabildos de la industria de los combustibles fósiles y del motor de combustión interna a una formalización internacional vinculante para frenar de manera inmediata y drástica los gases de efecto invernadero (GEI). Se trata de una catástrofe en que la formación social predominante, el capitalismo, juega un papel central.

Ver las im√°genes de origenComo lo plantea Elmar Altvater en Capitalismo y Capitaloceno: ‚Äú‚Ķel modo de produccioŐĀn capitalista genera historia geoloŐĀgica‚Ķ lo ha hecho hasta integrar una nueva fase que los geoŐĀlogos denominariŐĀan Antropoceno. Fase que seriŐĀa maŐĀs adecuado calificar como Capitaloceno (KapitalozaŐąn), que da razones maŐĀs que vaŐĀlidas para dedicarse al anaŐĀlisis del capitalismo, al estudio de los escritos de Marx y Engels y al estudio de la tradicioŐĀn del marxismo criŐĀtico. Que da razones maŐĀs que vaŐĀlidas para construir, con Marx, la criŐĀtica del Capitaloceno‚ÄĚ.

El consejo de Altvater es valioso si se tiene presente el consenso cient√≠fico que hoy existe sobre el colapso bioclim√°tico en curso. En trabajos ofrecidos por Jorge Beinstein y Luis Arismendi, se hace referencia al pulso tan√°tico observado por la comunidad cient√≠fica en la din√°mica capitalista. A las c√ļpulas pol√≠ticas en centro y periferia tiende escapar la importancia de lo que Marx teoriz√≥ como una ruptura metab√≥lica (RM) entre la sociedad capitalista y la Tierra.

Para James Hansen, climat√≥logo de primera l√≠nea, el desequilibrio entre la energ√≠a que llega a la Tierra y la que sale es de cerca de 0.6 Watts/m2 (metro cuadrado) como promedio para el planeta. Hansen fue did√°ctico al explicar ese orden de magnitud: ‚ÄúNo s√© si esto da una idea sobre la magnitud de lo que ocurre. Puedo decir que el exceso de energ√≠a es de 300 billones (trillion ‚Äďmillones de millones‚Äď) de joules por segundo. Pero esa inmensidad puede ser insuficientemente evocativa.

Resultar√≠a igualmente v√°lido decir que el desequilibrio de energ√≠a de la Tierra ser√≠a el equivalente a explotar diariamente m√°s de 400 mil bombas at√≥micas como la lanzada sobre Hiroshima, los 365 d√≠as del a√Īo. Esa es la cantidad de energ√≠a extra que la Tierra obtiene cada d√≠a por nuestro uso de la atm√≥sfera como basurero de nuestros desechos de gases con efecto invernadero (carbon pollution)‚ÄĚ.
Sin freno a los GEI dicen otros expertos ser√≠a como vivir en medio de 10 mil accidentes a√©reos diarios sobre el planeta, los 365 d√≠as del a√Īo.

No lo permitamos.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario