Feb 16 2012
1028 lecturas

Sociedad

Bolivia a 133 años de la invasión chilena

Las guerras resuelven problemas …a costa de crear otros, que serán más tristes, más graves y más prolongados. La violencia pone en primer plano el apotegma (que muchos creen un alarde literario) de que la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza. El texto que sigue corresponde al editorial del periódico boliviano La Jornada.net del 14 de febrero de 2012, recordando la invasión chilena…

 

Se cumplieron 133 años del inicio de la invasión chilena al litoral boliviano, en una guerra de agresión no declarada, en la que miles de soldados fuertemente armados ocuparon territorio boliviano, casi sin resistencia, debido a que Antofagasta, apenas contaba con una guarnición de 50 hombres.

 

El 14 de febrero de 1879 es una fecha desgraciada para Bolivia, porque marcó el enclaustramiento del país y la imposición de la cesión de más de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, rico en guano, salitre, minerales y otros recursos, además de que con ese territorio le fue arrebato el derecho y la soberanía marítima que hoy, por acuerdos internacionales, se extiende por 500 millas náuticas.

 

Las agresiones que Bolivia ha sufrido de Chile son muchas, y su acción hostil permanente, pese a que varios gobiernos bolivianos han intentado una aproximación en busca de una salida negociada al mar. En toda inicial negociación, Bolivia que recibe alentadoras esperanzas, abriendo promisorias expectativas, hasta que se considera llevar a la práctica las conversaciones.

 

Entonces surge la respuesta invariable que señala que Chile esta dispuesta a hablar de facilidades, comercio e integración, pero de cesión territorial o de soberanía no acepta ninguna consideración. Al recordarse 133 años de la agresión chilena que arrebató la costa, el canciller chileno Alfredo Moreno ha tenido la desfachatez de condicionar el diálogo con Bolivia a que nuestro país renuncie a acudir a tribunales internacionales.

 

Recordemos que el gobierno actual, después de negociar con tres gobiernos chilenos y explorar una estéril agenda de 13 puntos, al no lograr absolutamente ningún avance, decidió llevar el caso a un tribunal internacional. Moreno en declaraciones a El Mercurio de Chile, reproducidas por agencias de noticias, señala “que todos los anuncios que ha hecho Bolivia nos han obligado a tomarlos seriamente y a estar preparados para actuar”.

 

Consultado por si Chile efectivamente se está preparando ante una posible demanda, Moreno responde: “Por supuesto”. La publicación añade: “Aun así, el Ministro de Relaciones Exteriores cree que todavía están a tiempo de retomar el diálogo bilateral que Chile considera “más fructífero”, siempre que Bolivia se abstenga de acudir a instancias internacionales. “Yo preferiría que se privilegiara el diálogo. Sin embargo, si la demanda se presenta, Chile va a hacer valer sus derechos ante los organismos internacionales a que recurra Bolivia”, indica Moreno.

 

¿A que derechos se refiere el canciller chileno? Tal vez al derecho a usurpar, el derecho a la fuerza, ¿o el derecho a la guerra?… Tal vez Moreno todavía crea en la tesis que refleja la histórica conminatoria enviada por Köning[1] al gobierno Boliviano:

 

“Terminada la guerra, la nación vencedora impone sus condiciones y exige el pago de los gastos ocasionados. Bolivia fue vencida, no tenía con qué pagar y entregó el litoral. Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido; así lo dice el Pacto de Tregua: fue una entrega absoluta, incondicional, perpetua (…) Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de él con el mismo título que Alemania anexó al imperio la Alsacia y la Lorena, con el mismo título con que los Estados Unidos de la América del Norte han tomado a Puerto Rico.

 

“Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones (…) Que el Litoral es rico y vale muchos millones, eso ya lo sabíamos. Lo guardamos porque vale: que si nada valiera, no habría interés en su conservación”.

 

Como se puede apreciar, la agresiva política internacional de Chile, tiene su base en la fuerza, y no en la ley ni en el derecho internacional. Las actitudes hostiles contra todos sus vecinos demuestran su vocación expansionista y la pobre consideración de valores humanistas, demostrando que carece de principios éticos.

 

Antes de finalizar el pasado año, también se produjeron declaraciones amenazantes de su Canciller y de su ministro de Defensa, contra Bolivia y Perú. Efectivamente, el canciller chileno, Alfredo Moreno, advirtió que Bolivia sufrirá las consecuencias si recurre a los tribunales internacionales para demandar una salida al mar.

 

A su vez, el ministro de Defensa de Chile, Andrés Allamand, aseguró que en el 2012 la relación con Perú va a ser difícil debido al inicio de la fase oral de la demanda presentada contra Chile en La Haya, por lo que era necesario “estar preparados con nuestra fuerza militar”. Tanto el documento de Köning como las declaraciones de los gobernantes chilenos en el pasado y en el presente, muestran en toda su magnitud la actitud belicosa y amenazante chilena.

 

1] Abraham König, ministro Plenipotenciario de Chile enviado a Bolivia, remitió una nota con esas palabras el 13 de agosto de 1900.
——
* Nota editorial del periódico Jornada.net (www.jornadanet.com) del 14 de febrero de 2012.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario