Feb 12 2014
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Opini贸nPol铆tica

Brasil: Retomar los pasos perdidos

En octubre de 1968, cuando se celebr贸 el centenario del inicio de la Guerra de los Diez A帽os (1868-1878) de Cuba, el presidente Fidel Castro fue entrevistado por decenas de periodistas e intelectuales de todo el mundo. Una de sus declaraciones impact贸 de forma muy especial e influy贸 notablemente los pensamientos de un estudiante brasile帽o.

El planteamiento de Fidel

La frase del l铆der cubano, siguiendo el m茅todo del Materialismo Dial茅ctico, creado por Carlos Marx y Federico Engels, fue la siguiente: 鈥淣uestra Revoluci贸n, la Revoluci贸n Cubana, no tuvo su inicio en 1959, sino en 1868. Las transformaciones llevadas a cabo en la actualidad en Cuba forman parte de un largo proceso hist贸rico que se inici贸 hace 100 a帽os鈥.

A pesar de haber sido dicha hace 45 a帽os, la frase Fidel a煤n no ha sido plenamente comprendida. Se desprende de esta declaraci贸n el planteamiento, despu茅s mejor trabajado por Lenin, de que las revoluciones nacionales podr铆an expresarse de distintas formas, con m煤ltiples naturalezas. Es decir, las Revoluciones no son 煤nicamente socialistas. Aunque no tengan como centro la eliminaci贸n de la contradicci贸n entre capital y trabajo, siguen siendo Revoluciones. Y siguen siendo fundamentales e importantes para los pueblos que las hacen. Aun as铆, hay quienes desconsideren esas Revoluciones o las llamen despectivamente de 鈥渞eformas鈥.

La frase de Fidel plantea alargar la visi贸n en el tiempo, asumiendo las distintas Revoluciones como parte de un proceso razonablemente largo y no como eventos puntuales. Los movimientos y luchas de emancipaci贸n (pese a la eventual distancia entre los principales puntos demandados y al 鈥渃ar谩cter鈥 de las Revoluciones en cada momento) podr铆an tener relaciones entre s铆 y conformar un todo.

Esa fue la l贸gica de la frase del presidente cubano, quien en sus intervenciones suele mostrar dos caracter铆sticas muy impares: condensar en peque帽as frases, algunas veces simples, una mara帽a de ideas bien fundamentadas, y, al mismo tiempo, vincular la teor铆a y la pr谩ctica, siguiendo un ejercicio permanente de aplicaci贸n de la teor铆a sobre la realidad y vice-versa. Adem谩s, intenta emplear ese raciocinio sobre el contexto espec铆fico de nuestra regi贸n y nuestro tiempo, que no es la Europa del siglo XIX.

De hecho, decir que la Revoluci贸n Cubana comenz贸 en 1868 con el 鈥淕rito de Yara鈥 puede perturbar o incluso confundir. Se sabe que Carlos Manuel de C茅spedes, Antonio Maceo, M谩ximo G贸mez y Calixto Garc铆a indudablemente entend铆an muy poco de Socialismo. Casi lo mismo se puede decir de Jos茅 Mart铆 y su hist贸rico 鈥淢anifiesto de Montecristi鈥, de 1895. Aun as铆, se sabe que el 鈥渉ombre sincero鈥 fue el mayor s铆mbolo de la lucha de los guerrilleros en la Sierra Maestra y sigue siendo el 鈥淎p贸stol de la Revoluci贸n Cubana鈥.

Las fases o las etapas de una Revoluci贸n podr铆an interpretarse como pasos que a menudo pueden estar separados por el tiempo 鈥搉ecesariamente o no, dependiendo de las coyunturas mundial y nacional de cada pa铆s. En el camino de la redenci贸n de una naci贸n y un pueblo, ya sea hacia la independencia, la liberaci贸n de los esclavos, la liberaci贸n nacional del yugo imperialista o hacia el Socialismo, no hay una Biblia que pueda determinar de antemano la velocidad de los movimientos. Aunque el objetivo final sea la transici贸n al Socialismo y la construcci贸n del Comunismo, cada pueblo, cada pa铆s y cada coyuntura nacional e internacional dictar谩n el comp谩s y el 鈥渃ar谩cter鈥 de la transformaci贸n.cuba fidelcastro 1968

El ritmo de la marcha depender谩 sobre todo de cu谩les son los mayores bloqueos al desarrollo de las fuerzas productivas y quienes son los principales enemigos de este proceso. Depender谩 de la correlaci贸n de fuerzas, del grado de consciencia y del nivel de satisfacci贸n de la poblaci贸n. Depender谩 de la fuerza y las tendencias de los partidos pol铆ticos y los movimientos sociales. De esta radiograf铆a general resultar铆a una estrategia del proceso revolucionario. Es decir, de ese esfuerzo de interpretaci贸n de la realidad resultar铆a la naturaleza o el 鈥渃ar谩cter鈥 que la Revoluci贸n asume en determinado momento hist贸rico.

El caso de Brasil

El joven al que nos referimos al principio 鈥揹espu茅s con grado, Maestr铆a, Doctorado y Postdoctorado en Ciencias Econ贸micas鈥 se llama Nilson Ara煤jo de Souza. Es uno de los fundadores de la Universidad Federal de Integraci贸n Latinoamericana (UNILA) y actualmente profesor senior de la carrera de Econom铆a, Integraci贸n y Desarrollo. Autor de diversos libros sobre econom铆a internacional, econom铆a brasile帽a y teor铆a econ贸mica marxista.

En los a帽os ochenta, inspirado por el l铆der cubano, Nilson escribi贸 el libro 鈥淟a Revoluci贸n Brasile帽a, de Tiradentes a Tancredo鈥 . En el trabajo, considera que esta 鈥渓arga marcha鈥 de la Revoluci贸n de Brasil estar铆a representada por una l铆nea clara y firme, especialmente sintetizada mediante la vinculaci贸n de las luchas de la Inconfidencia Minera (1789), la Independencia (1822), la Abolici贸n de la esclavitud (1888), la Proclamaci贸n de la Rep煤blica (1889) y la Revoluci贸n de 1930 dirigida por Get煤lio Vargas. Partiendo de esta 贸ptica, la 鈥淩evoluci贸n Brasile帽a tuvo su origen hace 220 a帽os. El razonamiento es exactamente lo mismo propuesto por Fidel .

As铆, Nilson considera que, adem谩s de poder estar atados por ideales y por el tiempo, todos estos logros representar铆an victorias efectivas del pa铆s y del pueblo. No ser铆an simples 鈥渁cuerdos entre las 茅lites鈥. Estas conquistas representar铆an un avance real para el desarrollo de las fuerzas productivas y tendr铆an generado condiciones relativamente mejores que las anteriores. La historia oficial y algunos intelectuales de izquierdas insisten que 鈥渘o hubo victorias del pueblo鈥 en esos procesos. Todo ser铆a supuestamente parte de una 鈥渢rama orquestada por los de arriba鈥. Esta manera de pensar, aunque quiz谩 no lo quieran hacerlo, termina por negar al pueblo como agente de las transformaciones. Todo lo que no sea una Revoluci贸n Socialista ser铆a un enga帽o, una farsa, una jugarreta del capital. Con esa postura, juzgamos que se pierde la capacidad de identificar los cambios cualitativos entre cada etapa del proceso de transformaci贸n. Con esa visi贸n, la historia, las luchas, los procesos y los pueblos parecer铆an caminar en c铆rculos o como un p茅ndulo.

En Brasil hubo otros momentos muy importantes, aunque con un significado relativamente mucho m谩s limitado que las grandes victorias enumeradas anteriormente. La Campa帽a de la Legalidad (1961) en defensa del presidente Joao Goulart, el movimiento de las Directas Ya (1985) contra la dictadura militar, la deposici贸n de Fernando Collor de Mello (1992) y la elecci贸n de Lula contra la continuidad del neoliberalismo (2002). Entendemos que todos esos pasos fueron logros nacionales y populares y no 鈥渦na jugada de la elite y del capital鈥. En este proceso, que avanza en espiral y no en c铆rculos, hubo momentos de conquistas y retrocesos. Es cierto que la 茅lite y el capital siempre trataron de adaptarse y beneficiarse de las nuevas circunstancias, pero eso no significa que dichas victorias fueron enga帽os cuya finalidad era 鈥渃ambiar todo para permanecer igual鈥. Sugerimos que esa interpretaci贸n, aparentemente la m谩s combativa y revolucionaria, encarna en su esencia exactamente lo contrario de lo que propone.

Empezar de nuevo

A pesar de una d茅cada de grandes avances sociales y pol铆ticos, especialmente durante el gobierno de Lula, estar铆amos viviendo hoy un nuevo reflujo en Brasil. Se observa una ofensiva importante del capital extranjero y los oligopolios privados sobre la econom铆a nacional, con lamentable complacencia e, incluso, apoyo del Gobierno Federal. La 鈥渇lacidez ideol贸gica鈥 鈥揻ruto de la poca importancia dada por la c煤pula del PT a la 鈥淐uesti贸n Nacional鈥濃 cedi贸 al encanto de la Inversi贸n Extranjera y a la idea de crear grupos 鈥渃ampeones nacionales鈥. Llegaron las concesiones, las privatizaciones, el BNDES聽 como financiador de gigantes privados. Lleg贸 con fuerza, especialmente bajo el gobierno de Dilma, una nueva 鈥渁pertura econ贸mica鈥: carreteras, puertos, las tierras, aeropuertos, hidroel茅ctricas, bancos p煤blicos y 鈥揺l colmo- las mayores reservas de petr贸leo pre-sal del planeta .

Con ese giro conservador se evapora el esperado aumento del poder nacional sobre los grupos transnacionales y la expectativa de avance hacia un tipo de 鈥淐apitalismo de Estado鈥, situaci贸n en la cual la propiedad sobre los medios de producci贸n fuera pasando paulatinamente para el control p煤blico, por medio del Estado. Los grandes grupos privados nacionales est谩n ampliando el control sobre las industrias estrat茅gicas 鈥損rincipalmente siderurgia, celulosa, petroqu铆mica, alimentos, bancos, construcci贸n, energ铆a y comunicaciones.

br reforma agreriaSe extiende la concentraci贸n de la tierra y perece la reforma agraria. Crecen los conglomerados de las telecomunicaciones. Este control monopolista privado nacional o extranjero asfixia la econom铆a nacional brasile帽a, que es una de las m谩s poderosas del planeta y cuenta con un potencial tremendo. Adem谩s, en algunos casos, esos mismos grupos empresariales conspiran contra el proceso de integraci贸n Sur-Sur, asumiendo un papel vergonzoso en Am茅rica Latina y en 脕frica.

Siguiendo el raciocinio planteado anteriormente, consideramos que la naturaleza de una Revoluci贸n en Brasil hoy es Nacional Democr谩tica. Los enemigos de nuestro desarrollo son el Imperialismo y la oligarqu铆a interna. La contradicci贸n principal en ese momento ser铆a, en nuestra interpretaci贸n, entre la Naci贸n y el Imperialismo y no estar铆a en la relaci贸n capital-trabajo.

Hemos perdido el ritmo, pero podemos reanudar la marcha uniendo toda la sociedad en contra del peque帽o grupo de par谩sitos que frenan nuestra caminada. Sin duda, los resultados de la traicionera privatizaci贸n del pr茅-sal pueden crear un entorno favorable para el rescate de un Proyecto Nacional. A lo largo de 500 a帽os, los brasile帽os demostraron muchas veces que cuentan con la fortaleza moral para retomar los pasos perdidos. Hay que levantarse y empezar otra vez. Empezar otra vez, pero desde un nivel superior. Porque el mundo no avanza en c铆rculos sino en espiral.

Notas:

1聽 Tiradentes era el apodo de Joaquim Jos茅 da Silva Xavier, l铆der del primer gran movimiento emancipador brasile帽o, la Inconfidencia Minera, a fines del siglo XVIII. Mantuvo contacto con revolucionarios franceses y plante贸 tempranamente un audaz plan de liberaci贸n y desarrollo nacional: Independencia, Rep煤blica, Abolici贸n de la esclavitud, Universalizaci贸n de la ense帽anza e Industrializaci贸n. Dise帽贸 el plan de la Revoluci贸n Brasile帽a. Tancredo Neves fue electo indirectamente presidente de Brasil en 1985, encerrando los 21 a帽os de dictadura militar.
2聽 Igualmente vale recordar el llamado 鈥溍乺bol de las Tres Ra铆ces鈥 en el caso de la Revoluci贸n Venezolana. El plan nacional dise帽ado por Hugo Ch谩vez, en 1992, unifica los planteamientos revolucionarios de Sim贸n Rodr铆guez, Sim贸n Bol铆var y Ezequiel Zamora. Ch谩vez consider贸 que 鈥渆ste proyecto ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a fines del Siglo XX, apoyado en un modelo te贸rico pol铆tico que condensa los elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros venezolanos. Tal proyecto, siempre derrotado hasta ahora, tiene un encuentro pendiente con la victoria. Nosotros, simplemente, vamos a provocar dicho encuentro inevitable鈥 Las tres l铆neas de pensamiento convergen y producen una sola resultante, perfectamente compatible con el car谩cter social venezolano y latinoamericano鈥.
3聽 El Banco Nacional de Desarrollo Econ贸mico y Social (BNDES) es una de las mayores instituciones financieras p煤blicas del mundo. Cuenta con m谩s de US$ 87 mil millones en activos, mucho m谩s que los del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por ejemplo. Entre los a帽os cincuenta y ochenta cumpli贸 un papel importante al garantizar recursos para el proceso de industrializaci贸n de Brasil. En los noventa, financi贸 la privatizaci贸n 鈥揺specialmente por parte de multinacionales鈥 y en los 2000 pas贸 a fomentar 鈥揳dem谩s de empresas extranjeras establecidas en territorio brasile帽o鈥 a grupos econ贸micos oligop贸licos nacionales, llamados de 鈥渃ampeones nacionales鈥. Tiene dos grandes l铆neas de acci贸n hacia Am茅rica Latina: un plan negativo de 鈥渋nternacionalizaci贸n鈥 de empresas que incluye la adquisici贸n de estructuras productivas en otros pa铆ses y un plan positivo de financiamiento de obras de infraestructura demandadas por gobiernos de la regi贸n.
4聽 El pre-sal es una porci贸n del subsuelo que se ubica bajo la capa de sal del oc茅ano. Se afirma que su formaci贸n tiene cerca de 150 millones de a帽os. Posee inmensos yacimientos de aceite liviano (de mejor calidad y mayor cotizaci贸n). Por general, los campos del pre-sal se encuentran a unos 200 quil贸metros de la costa y tienen una profundidad de 7 mil metros. En octubre de 2013, el gobierno brasile帽o realiz贸 un remate que autoriz贸 un 60% de la participaci贸n extranjera en el mayor de los yacimientos, llamado Campo de Libra.

* Profesor de la carrera de Econom铆a, Integraci贸n y Desarrollo de la Universidad Federal de Integraci贸n Latinoamericana (UNILA).

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