Dic 4 2015
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CulturaSociedad

Camila Rojas: La clave es la unidad en la lucha social

 

A los movimientos de los a帽os noventa se les aplacaba con algunas concesiones que profundizaban en 煤ltima instancia el modelo. Ahora no. Esperamos pasar de la resistencia a la ofensiva, ampliando nuestra base social de apoyo hacia sectores desencantados de la Nueva Mayor铆a.

La nueva presidenta de la Federaci贸n de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Camila Rojas Valderrama (24), milita en Izquierda Aut贸noma y naci贸 en el puerto de San Antonio. Estudia en el Instituto de Asuntos P煤blicos. Conf铆a en la capacidad transformadora que emana de los movimientos sociales movilizados y en la tarea com煤n de terminar con el modelo neoliberal, sobre la base de la organizaci贸n, la participaci贸n y la unidad de fuerzas diversas. Opina que el gobierno es incompetente, que no tiene voluntad de terminar con el modelo mercantil en la educaci贸n, y que la colusi贸n y corrupci贸n est谩n presentes en la econom铆a y en la pol铆tica.

-驴C贸mo aprecia la gesti贸n de gobierno?

-Muchas personas se han desencantado de un gobierno incompetente como este, que ha renunciado a hacer cambios y sigue sosteniendo el modelo neoliberal. Bachelet tiene mucha responsabilidad, pero no podemos culparla de todo, porque hay partidos con ella que tambi茅n lo hacen muy mal.

La Nueva Mayor铆a desaprovech贸 una gran oportunidad de hacer transformaciones. Sus pol铆ticas no apuntan a resolver los problemas de fondo ni a estimular la participaci贸n de los actores sociales en su soluci贸n. El proyecto pol铆tico de la Nueva Mayor铆a est谩 agotado, porque existiendo condiciones favorables, carece de voluntad transformadora鈥.

-驴Se ha instalado la desconfianza en todos los planos de la vida social?

-La falta de confianza tiene su ra铆z en un sistema extremadamente individualista que dificulta la posibilidad de organizarse para actuar unidos. Desde ni帽os nos ense帽an a recelar de los dem谩s. Hoy se mira con distancia a los partidos tradicionales porque responden a intereses de grandes empresarios, y porque algunos pol铆ticos se han enriquecido en complicidad con las empresas.

Muchos estudiantes no desean involucrarse en las elecciones universitarias porque sospechan que las mismas l贸gicas de la pol铆tica tradicional se expresan en las federaciones estudiantiles. Solo en momentos culminantes de la movilizaci贸n hemos logrado participaci贸n masiva o cuando se visualizan logros concretos. Estamos en presencia de una visi贸n cortoplacista, que lleva a buscar resultados que muchas veces no se pueden lograr tan r谩pido. Por ejemplo, cuando se hizo evidente que no podr铆amos conseguir la gratuidad inmediatamente, fue descendiendo la participaci贸n; muchos se restaron鈥.

 

Potenciar la acci贸n colectiva

-驴C贸mo se puede invertir esta tendencia?ch estudiantes

-Estamos por organizarnos para hacer transformaciones y potenciar la acci贸n colectiva. Necesitamos educarnos cotidianamente en pr谩cticas distintas para actuar en pol铆tica. Solo de este modo ser谩 posible generar lazos m谩s s贸lidos y trabajar juntos por el bien de nuestra sociedad, involucrando al conjunto de la base estudiantil en la toma de decisiones.

Desde 2011 hemos reinstalado la pr谩ctica de actuar movilizados en la calle, algo que no pasaba desde hace mucho tiempo en Chile, y ahora nuestras decisiones fundamentales se debaten en asambleas de base. Pero tambi茅n es necesario que la Confech se haga cargo de nuevas inquietudes de los estudiantes, como su inter茅s por la tem谩tica medioambiental o los deportes. Estas nuevas inquietudes nos obligan a ser flexibles para adecuar nuestra convocatoria a esos nuevos intereses鈥.

-En 2011 los estudiantes pusieron la educaci贸n como una preocupaci贸n m谩s all谩 de las fronteras del movimiento estudiantil, y lograron movilizar a toda la sociedad. Ahora han vuelto a ser un movimiento puramente estudiantil.

-La Nueva Mayor铆a intent贸 cooptar las demandas estudiantiles y asumir sus consecuencias sociales. Hablaron de reforma educacional, de cambios tributarios y de nueva Constituci贸n, pero vaciaron estas demandas de sus contenidos originales. En 煤ltima instancia estos cambios se realizan solo para mantener en pie el mismo modelo, con la pol铆tica de entregar dinero a la banca privada para financiar individualmente a cada estudiante mediante becas o cr茅ditos. En el presupuesto 2016 no existe una glosa destinada a fortalecer la educaci贸n p煤blica y ello deja intactas las bases del sistema de educaci贸n. Algo parecido ha ocurrido con las reformas laboral y tributaria, e incluso con la propuesta de nueva Constituci贸n.

Nos hemos movilizado durante cinco a帽os consecutivos sin obtener respuestas de quienes ejercen el poder y eso nos lleva a presumir que ellos no quieren atender nuestras demandas. Enfrentamos esta impostura, porque no vemos la educaci贸n como un bien individual, sino como un derecho social. Seguimos resistiendo el avance neoliberal buscando la abolici贸n del negocio de la educaci贸n, base del endeudamiento de las familias.

A los movimientos de los a帽os noventa se les aplacaba r谩pido, con algunas concesiones que profundizaban en 煤ltima instancia el modelo. Ahora no. Esperamos pasar de la resistencia a la ofensiva, ampliando nuestra base social de apoyo hacia a aquellos sectores desencantados de la Nueva Mayor铆a鈥.

 

驴Gratuidad o becas?

-Siempre est谩 la barrera presupuestaria鈥

-En la discusi贸n de la glosa presupuestaria la mano del ministro de Hacienda, Rodrigo Vald茅s, fue m谩s influyente que la de la ministra de Educaci贸n. Se hizo notar especialmente cuando una parte fundamental del presupuesto para la reforma se destin贸 a alimentar el negocio bancario y el lucro en la educaci贸n, a trav茅s de becas y el Cr茅dito con Aval del Estado.

Si centramos el debate en el financiamiento individual, se pierde la discusi贸n sustantiva sobre la educaci贸n que el pa铆s necesita. El tema queda centrado en si hay o no plata para financiar la gratuidad universal y se eluden otros problemas. Se nos dice que el presupuesto no alcanza, aunque en los hechos vemos que con una buena asignaci贸n de los recursos disponibles se podr铆a fortalecer la educaci贸n p煤blica鈥.

Muchos intelectuales y rectores que simpatizan con la Nueva Mayor铆a creyeron que habr铆a verdaderas transformaciones; esperaron, pero hoy est谩n desencantados, y dicen que la gratuidad tiene sabor a beca. Con estos intelectuales, profesores, estudiantes de todos los niveles y sectores sociales interesados en cambiar el actual modelo de educaci贸n nos interesa conversar. La transformaci贸n debe hacerse con todos sectores sociales que defienden el derecho a la educaci贸n, el fortalecimiento de la educaci贸n p煤blica y la expulsi贸n del lucro en la ense帽anza, desde la preescolar hasta la superior.

El gobierno nos invita a di谩logos que terminan siendo meras consultas, y cuando los proyectos de ley est谩n listos, vemos que no se incluye nada de lo que hemos propuesto. De nuestra parte habr谩 di谩logo, pero con movilizaci贸n y propuestas, y nuestro nivel de di谩logo depender谩 de c贸mo el gobierno reaccione ante nuestras acciones鈥.

 

Unidad en la lucha social

-驴Cu谩l es entonces el camino alternativo para las transformaciones?

-Queremos aliarnos con otras fuerzas surgidas al calor de las luchas sociales. El apoyo que nuestras propuestas tienen en la poblaci贸n demuestra que es posible construir una alternativa transformadora para cambiar el pa铆s. Pero eso no suceder谩 de un d铆a para otro y queda un largo camino por recorrer. Nuestra fuerza es incipiente y los avances los conseguiremos potenciando en conjunto con otras organizaciones de la comunidad un movimiento social por la educaci贸n que permita que las personas fortalezcan su acci贸n colectiva鈥.

-驴Qu茅 falta para concretar estas buenas intenciones?

-Trabajadores y pobladores son sectores avasallados por la dictadura y con la vuelta a la democracia no hubo intenci贸n de apoyar su recomposici贸n como actores pol铆ticos relevantes. El desaf铆o ahora es superar la desesperanza que induce a ver la organizaci贸n social como in煤til y sin incidencia. Para lograr este cambio de conductas debemos comprender que en la sociedad han aparecido nuevas formas de organizaci贸n del trabajo, que imponen a los sindicatos nuevos desaf铆os relacionados con la flexibilidad laboral o la subcontrataci贸n. No podemos quedarnos en la visi贸n de un sindicalismo anclado en las f谩bricas, cuando ya no existen f谩bricas.

Nuestro reto es generar en todos lados sujetos de cambio, conscientes de la necesidad de transformaci贸n, algo que se opone al sentido com煤n predominante. Es una tarea de todos los d铆as para construir organizaciones sociales que vayan cambiando sentidos comunes. Hasta 2011, a nadie resultaba chocante que Chile estuviera entre los pa铆ses con los aranceles m谩s altos del mundo en educaci贸n; pero ahora se comprende masivamente que debe existir educaci贸n gratuita. Nuestra tarea es extender tambi茅n ese sentido com煤n hacia la salud, las pensiones u otros problemas que nos asfixian econ贸micamente鈥.

-Hoy los grupos de presi贸n plantean sus demandas seg煤n intereses parciales, relegando a un segundo plano una visi贸n totalizadora de los problemas.

-Cada lucha social que se emprende en un sector espec铆fico es parte de una lucha m谩s general por cambiar el modelo cultural y econ贸mico dominante. Nuestros esfuerzos no est谩n centrados en mejorar las condiciones de ciertos sectores en particular, sino en que ese cambio represente un quiebre de la tendencia neoliberal.

A los estudiantes no nos sirve la gratuidad por la v铆a de becas, as铆 como tampoco les sirve a los pensionados una AFP estatal que regule el 鈥榤ercado鈥 de la previsi贸n. No buscamos solo mejorar las condiciones materiales del momento, vemos nuestra acci贸n dentro de un proceso mayor, que apunte a torcerle la mano a quienes quieren profundizar el neoliberalismo鈥.

 

Colusi贸n econ贸mica y pol铆tica

-驴C贸mo vivi贸 el paro de los trabajadores del Registro Civil?

-Estuve con Nelly D铆az, la invitamos a un foro y la acompa帽茅 durante el paro. La Escuela de Gobierno de la Universidad de Chile, de la que soy parte, suspendi贸 durante un d铆a sus actividades en apoyo a este movimiento; pero s茅 que fuimos la excepci贸n y creo que necesitamos, como Fech, tener todav铆a m谩s nexos con la mayor cantidad posible de organizaciones sociales. Muchas veces son luchas limitadas a condiciones m谩s dignas de trabajo o de vivienda, pero resultan fundamentales para fortalecer a las organizaciones. Los trabajadores del Registro Civil han demostrado que con capacidad de movilizaci贸n se pueden conseguir cambios y pasar de ser los funcionarios con los peores sueldos del sector p煤blico a mejor pagados鈥.

-驴Se puede romper el cerco informativo tendido contra los movimientos sociales?

-El papel de los medios de comunicaci贸n es muy relevante; porque la mayor铆a ignora o distorsiona el sentido de nuestras luchas por motivos ideol贸gicos. En los momentos m谩s 谩lgidos, cuando logramos traspasar ciertas barreras informativas iniciales, resulta inevitable que informen, pero entonces deforman el sentido de nuestras luchas. No nos queda m谩s camino que utilizar medios alternativos, redes sociales u otras formas de comunicaci贸n interpersonal que siempre tendr谩n efectos menores que la portada de diario o una entrevista en televisi贸n鈥.

-驴Cu谩l es la extensi贸n de las colusiones existentes?

-Cuando un mercado es controlado por dos o tres actores, es muy f谩cil ponerse de acuerdos en cuotas de venta o precios. Es el caso de las farmacias, del papel higi茅nico o los supermercados. Productos o empresas, incluso con nombres diferentes, pertenecen a los mismos due帽os. Hoy existe mucho espacio para la especulaci贸n comercial y la usura. Bajo este modelo no hay una real protecci贸n de los consumidores, y lo m谩s grave es que esa situaci贸n se repite con empresas reguladas que administran 谩reas fundamentales para el bienestar social, como las AFPs o las Isapres.

La colusi贸n entre la clase empresarial y la elite pol铆tica hace que el pueblo est茅 ausente en las decisiones que le afectan en todos los planos, incluyendo decisiones de compra tan b谩sicas como la alimentaci贸n. En este mercado completamente desregulado, las multas por colusi贸n representan apenas un d铆a de las ganancias obtenidas por las empresas involucradas, lo que constituye un incentivo para seguir coludi茅ndose. Tenemos certeza de que hay muchos m谩s casos de abusos, sobre los cu谩les todav铆a no sabemos nada, que nos arrebatan parte de la soberan铆a sobre nuestras propias vidas y nos convierten en t铆teres del sistema鈥.

-驴Existe tambi茅n colusi贸n pol铆tica?

-Se hace evidente que la llamada 鈥榩ol铆tica de los consensos鈥 entre derecha tradicional y Nueva Mayor铆a es una forma de colusi贸n para mantener intacto el sistema neoliberal. Nadie vendr谩 a nuestras casas a informarnos que nos est谩n estafando. Para terminar con estas colusiones, somos nosotros los llamados a actuar sobre la base de la organizaci贸n y la acci贸n pol铆tica鈥.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 842, 3 de diciembre, 2015

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