Ago 25 2012
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Opini贸nSociedad

Chile apaleado y gaseado o la Ley Hinzpeter ya en acci贸n

Con un rostro que vaya uno a saber por qu茅 recuerda a esos cerdos de la granja que se cre铆an m谩s iguales que los otros animales, y con la voz cuasi meliflua de un obispo a punto de mandar brujas a la higuera (tras haber salvado sus almas. claro), el ministro portavoz presidencial las emprende en cada oportunidad que tiene contra quienes osan protestar.NICOL脕S GOMARRO.

 

Sus blancos favoritos son los mapuche, siempre despu茅s de un apaleo o muerte, y los estudiantes 鈥攁mbos grupos habitantes de tercera en el pa铆s鈥; no obstante para ser entre las delikatessen gubernamental basta con intentar ejercer los derechos otrora normales de la ciudadan铆a sin la venia de las pomposas, mentirosas e hip贸critas autoridades.

 

驴O no es una mentira pomposa que devela gran hipocres铆a la del presidente que sostuvo urbi et orbi que los estudiantes en paro y tomas no ertan m谩s que una fracci贸n del uno por ciento del total de los matriculados en los establecimientos educacionales del pais?

 

驴D贸nde vivir谩n esos se帽ores?
No podemos aventurar que sea en Palestina, donde 鈥攕e sabe鈥攍a represi贸n es pan cotidiano, por m谩s que secundarios y universitartios sean reprimidos seg煤n algunas t茅cnicas aprendidas de expertos que all铆 las aplicaron alguna vez.

 

驴Acaso no es de una hipocres铆a superlativa la pomposa mentira de que el gobierno est谩 dispuesto a dialogar con los revoltosos (que lo son por pedir mejor educaci贸n y que el Estado cumpla, despu茅s de 40 a帽os con sus deberes en la materia)?

 

驴No no es una pomposa hipocres铆a mentirosa aquella que afirma que en el Parlamento se discuten las cosas 鈥攃uando cualquier sondeo ciudadano, incluso en este pa铆s de de forzados consumidores netos, arroja como resultado abrumafdor que nadie conf铆a ni se siente representado por ese grupo enclaustrado en Valpara铆so?

 

Revisados diarios, estaciones de televisi贸n, emisoras de radio, revistas, en fin, de otros pa铆ses, ning煤n analista de esos medios period铆sticos encuentra razonable la posici贸n del gobierno chileno.

 

No importa, con la implacabilidad que mandan los dioses en las tragedias cl谩sicas, el gobierno avanza en procura de su propia destrucci贸n. No es Edipo que ignorante mata a su padre para yacer, despu茅s y sin conocerla, con su madre. Ciego y bruto, el gobierno se parece a Cronos seg煤n Goya, y se apresta a devorar a sus hijos. Tiene buenos y verdes dientes para ello.

 

En un rapto de locura 鈥攍a locura no mide bien las consecuencias鈥 los que sufragaron en las 煤ltimas elecciones presidenciales eligieron a un financista de dudosa reputaci贸n para guiar por cuatro a帽os los destinos del pa铆s; la causa no fue irracional: se quiso castigar a un mont贸n de cr谩pulas manipuladores. El precio que se paga es, ay, alto.

 

Nada de eso interesa a la casta pol铆tica embadurnada de negocios y asociaciones que, caben pocas dudas, ya acuerdan a trav茅s de sus operadores para que todo siga igual despu茅s que el se帽or Pi帽era regrese a sus ocupaciones habituales y el se帽or Hinzpeter probablemente a su estudio de abogado 鈥攐 a escribir el cap铆tulo c贸mo reprimir al a juventud sin sentir verg眉enza por ello.

 

La palabra reprimir no alcanza a describir las 贸rdenes ministeriales a las fuerzas del orden. No podr铆a cubrirse la cabeza ante su dios quien ordenara romperle los dientes a una chiquilla de 15 a帽os en plena calle, qui茅n ordenara a un polic铆a decirle a un manifestante que vaya a ver a su hermana que la est谩n 芦empelotando禄, que ordenara a un cami贸n-hidrante echar abajo la reja de un instituto universitario, que apaleara a muchachas y muchachos en las puertas de una universidad cat贸lica en pleno centro de Santiago, que ordenara manosearle el cuerpo a una abogada en la v铆a p煤blica (los etc茅teras son muchos).

 

Tampoco deber铆a cubrirse o descubrirse, seg煤n, ante su dios el alto funcionario que en conocimiento de esos hechos 鈥攖odos documentados por fotograf铆as y v铆deos鈥 no tomara (隆tomara, no diera!) cartas en el asunto. Porque o esos polic铆as actuaron institucionalmente o son, como dicen los argentinos, locos de la guerra; y si son locos de la guerra, 驴por qu茅 llevan uniforme y armamento provistos por el Estado?

 

La mayor perversi贸n es que no importa si es pateado su hijo o la manoseada su hija, usted, lector, contribuye con sus impuestos cada vez que compra un kilo de pan o cualquier otra cosa, a armar y uniformar a esos energ煤menos. Dicen que 300 millones cuesta cada cami贸n 芦guanaco禄 comprado recientemente a Alemania.

 

Toda justa aspiraci贸n ciudadana reprimida con injusto salvajismo genera justa violencia.
Si no comprenden eso los que gobiernan, si no han le铆do a viejos y contempor谩neos tratadistas, deber铆an renunciar. Encienden una hoguera, mientras tanto, que costar谩 apagar.

 

En Freirina y Ays茅n hombres y mujeres adultos mostraron que la ciudadan铆a puede defenderse de contingentes bien armados y hacerlos huir. Acaso el pueblo deje de ser una entelequia o una nostalgia de la Historia. No ser谩 lo mismo que reprimir a muchachitos y muchachitas que no est谩n acostumbrados a la vida m谩s dura. 驴O no piensa el gobierno detenerse hasta que alguna ambulancia recoja un muerto en la calle?

 

La Historia es una madre jodida que a veces no sabe perdonar y cobra el crimen cometido por generaciones.

 

Declaraci贸n p煤blica de la Comisi贸n 脡tica contra la Tortura.
Alto a la violencia gubernamental contra el movimiento estudiantil

 

Ante las graves violaciones a los derechos humanos padecidas por los estudiantes de Chile que exigen su leg铆timo derecho a la educaci贸n para desarrollar su condici贸n humana, la Comisi贸n 脡tica Contra la Tortura (CECT-Chile) declara lo siguiente:

 

1潞聽 El gobierno debe detener la represi贸n violenta ejercida contra j贸venes y ni帽os menores de edad, asumiendo su responsabilidad de 聽mantenci贸n de la paz social basada en la justicia.

 

2潞聽 Es imperativo que las autoridades abran las puertas al di谩logo como medio de superaci贸n de los conflictos sociales, puesto que las posiciones ideol贸gicas dogm谩ticas no sirven para solucionar los problemas, sino que los acrecientan.

 

3潞聽 Es un deber b谩sico expresar el m谩s profundo repudio a las pr谩cticas de tortura instaladas como pol铆tica institucional de Carabineros de Chile en las calles, en territorio mapuche y en el interior de los establecimientos educacionales de dependencia municipal.

 

4潞 聽El Estado de Chile se ha comprometido a respetar la normativa internacional de protecci贸n de los derechos humanos, incluy茅ndose la Convenci贸n Internacional contra la Tortura y Otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, as铆 como tambi茅n la Convenci贸n de los Derechos del Ni帽o, entre otros.聽El mundo ha visto la vulneraci贸n de estos principios durante los desalojos de liceos: ni帽as y ni帽os golpeados y heridos; vejados sexualmente en furgones, buses y recintos policiales, siendo obligados a desnudarse, as铆 como tambi茅n a ser v铆ctimas de 鈥渄esapariciones express鈥, manteni茅ndolos detenidos por largos per铆odos y neg谩ndose a la entrega de la informaci贸n requerida por sus familiares y amigos.

 

5潞聽 Las medidas de No Repetici贸n de los Delitos del Terrorismo de Estado padecido por el pueblo de Chile durante la dictadura militar, forman parte de los Principios B谩sicos emanados de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para instaurar Verdad, Justicia y Reparaci贸n respecto de los cr铆menes de lesa humanidad, como los que nuevamente se denuncian y que, a modo de ejemplo, se expresan en el asesinato de Manuel Guti茅rrez (de 16 a帽os), la detenci贸n y desaparici贸n de Jos茅 Huenante (de 16 a帽os), la represi贸n sobre menores del pueblo mapuche, etc鈥β Por tanto, el Estado debe velar por el t茅rmino de la tortura, investigar toda denuncia de parte de las personas afectadas y castigar a los responsables.

 

6潞聽 Las instancias internacionales de defensa de los derechos humanos deben observar los acontecimientos denunciados y exigir del gobierno la implementaci贸n del Mecanismo Nacional de Prevenci贸n de la Tortura, a fin de que el Comit茅 Nacional de dicha instancia se constituya en los centros donde se sospeche que se inflige este delito e inicie las investigaciones pertinentes.

 

Santiago de Chile, 23 de agosto de 2012.

 

Comisi贸n 脡tica Contra la Tortura – CECT
11 a帽os luchando contra la Tortura en Chile
Huel茅n 164, 1er piso.
Providencia
Santiago, Chile

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