Sep 23 2012
1874 lecturas

OpiniónPolítica

Chile, Camilo y la Asamblea Constituyente

En su columna en la p√°gina del senado de la rep√ļblica, Camilo Escalona, plantea sus diferencias con la demanda de una Asamblea Constituyente Lo primero que llama la atenci√≥n es que atribuya dicho anhelo exclusivamente a un partido cuando, lo cierto, es que tal reclamo es compartido por un amplio espectro de ciudadanos a trav√©s de los m√°s diversos movimientos pol√≠ticos y sociales. | √ĀLVARO CUADRA.*

 

El argumento del senador se afirma en un lugar com√ļn que distorsiona el fondo de la cuesti√≥n. Convertir la Asamblea Constituyente en una estrategia del ‚Äúcomunismo chileno‚ÄĚ le resta su verdadero alcance hist√≥rico y social, tray√©ndonos a la memoria el lenguaje propio de la dictadura.

 

Un segundo aspecto del argumento que despliega Escalona es el ep√≠teto de ‚Äúsoluci√≥n extra institucional‚ÄĚ para cualificar cualquier intento de constituir una asamblea de ciudadanos. En sus palabras:
‚Ä̂Ķ propiciar una l√≠nea de conducta que, como no tenemos la mayor√≠a necesaria para reemplazar la actual institucionalidad con los votos necesarios en el Congreso Nacional, entonces se levanta la bandera de una ‚Äėasamblea constituyente‚Äô. Una pol√≠tica de esa naturaleza no lograr√° la mayor√≠a necesaria para sustentarse en nuestro pa√≠s‚ÄĚ.

 

Sobre este punto habría que consignar un par de observaciones, primero, el quórum establecido para modificar aspectos sustanciales del actual orden vigente hace, en la práctica, imposible el cambio. Segundo, el sistema binominal asegura que nunca se pueda dar la expresión de una mayoría en tal sentido. Nunca tendremos los votos necesarios.

 

En suma, estamos sumidos en un sistema constitucional que clausura la posibilidad misma de ser modificado. A esto habr√≠a que agregar la absoluta falta de voluntad pol√≠tica de quienes gobernaron por cuatro periodos consecutivos. Para decirlo de otra manera, el actual orden constitucional concebido por una dictadura militar est√° dise√Īado para su perpetuaci√≥n.

 

El diagn√≥stico pol√≠tico del senador bajo la forma de ‚Äúreformas democr√°tico-institucionales hacia un Estado protector; o reformas neoliberales para otra etapa de auge del libremercadismo‚ÄĚ resulta falaz en la medida que excluye, precisamente, el impulso que alimenta toda democracia posible: la expresi√≥n ciudadana a trav√©s de movimientos pol√≠ticos y sociales.

 

Las mentadas reformas democr√°ticas llevadas a cabo por la Concertaci√≥n durante casi veinte a√Īos han llevado al pa√≠s a un estado de frustraci√≥n con la pol√≠tica y con la institucionalidad vigente, prueba de ello son las nuevas generaciones que han decidido salir a las calles a protestar.

Asistimos a un proceso hist√≥rico y social en que amplios sectores de chilenos manifiestan su hast√≠o con un orden institucional autoritario que multiplica la riqueza de unos pocos y somete ‚Äúlegalmente‚ÄĚ a las mayor√≠as a un estado de exclusi√≥n y miseria. Las nuevas generaciones anhelan un pa√≠s otro, m√°s democr√°tico, m√°s justo, donde todo vestigio de la dictadura sea abolido.

 

Pareciera, finalmente, que una Asamblea Constituyente no es el resultado de una conspiraci√≥n del ‚Äúcomunismo chileno‚ÄĚ ni, mucho menos, un delirio por consumo de opio, las cosas no son tan simples ni el destino de los pa√≠ses tan f√°cil
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Semiólogo.
Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. Universidad de Artes y Ciencias (ARCIS), Chile.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    2 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. Lientur7
      25 septiembre 2012 14:40

      En un sistema dise√Īado y normado para expoliar a la masa ciudadana en favor de los grupos econ√≥micos y financieros, ¬Ņqui√©n se atrever√≠a a garantizar que la clase que se beneficia de este estado de cosas har√° entrega de su porci√≥n pac√≠ficamente, sin recurrir al golpe militar?

    2. Antonio Casalduero Recuero
      4 octubre 2012 20:31

      Desde hace tiempo que la conducta pol√≠tica del senador Escalona se ha tornado err√°tica y zigzagueante. A las claras, √©l no es partidario de una Samblea Constituyente, a√ļn se gu√≠a por el itinerario que traz√≥ la dictadura, el cual no contempla esta instancia. La voluntad democr√°tica no es bien vista por este senador, √©l a√ļn tiene sobre su cabeza aleteando el fantasma de un anticomunismo cavernario. Escalona personifica hoy una triste realidad, pues no podemos negar que fue un valiente combatiente durante la dictadura, se opuso con garra a las fuerzas represivas. Pero m√≠renlo hoy, agazapado tras la testera del senado, maullando como gato mojado que trata de rasgu√Īar con sus u√Īas romas que √©l aparenta esgrimir.