Ene 1 2013
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Política

Chile: los silencios políticos que cierran el año

silence1Por definición, política y comunicación van de la mano. Lo político supone y exige asumir una posición en la trama de fuerzas e intereses en el seno de una sociedad en un momento histórico determinado. Esta toma de posición se traduce en elocuentes discursos, imágenes y acciones. El lenguaje cristaliza lo político y define figuras y actores de una dramaturgia cuyo horizonte es el poder.
| ÁLVARO CUADRA.*

 

Sin embargo, hay veces en que el “silencio”, lo “no-dicho” es de suyo un gesto político, una manera de administrar un itinerario e imprimir un cierto ritmo al “tiempo político”

 

Los silencios de la ex mandataria Michelle Bachelet señalan, precisamente, un gesto político que está determinando el itinerario de su eventual candidatura y con ello de la política chilena toda.
Lejos de ser una “ausencia” como reclaman sus detractores, asistimos más bien a una estrategia que, para bien o para mal, representa una opción para el año venidero.
De hecho, lo sabemos, los primeros meses del año marcan una pausa de vacaciones y festividades en nuestro país.

 

El postergar la decisión en torno a la posible candidatura de la señora Bachelet, obliga a todos los candidatos en liza a esperar hasta el próximo año para enfrentar a la ex presidenta. Esta postergación otorga, además, un plazo más largo a las negociaciones de los partidos y movimientos que apoyarían su candidatura. Como en todos los procesos, hay un tiempo óptimo para que irrumpa la protagonista, y su entourage, quienes han estimado ese momento como marzo 2013.

 

Notemos que, como enseñan los manuales de comunicación política, la dilación en el arribo de un líder o figura acrecienta la tensión y el suspenso en el público. De manera que al momento de su irrupción se desata con más fuerza la pasión de la multitud.

 

Por último, debemos considerar que la próxima elección presidencial será más que compleja para la señora Bachelet, pues si bien se enfrenta a una derecha exangüe y no exenta de serios problemas internos, su propio conglomerado no ha alcanzado todavía los consensos indispensables para administrar un futuro gobierno.

 

silence2Si a esto se agrega la alta tasa de abstención verificada en la última elección municipal y la escasa confiabilidad de las encuestas, así como la presencia de otras candidaturas alternativas, lo que parecía un día luminoso muestra oscuros nubarrones en el horizonte.
——
* Semiólogo, académico Universidad ARCIS, Chile.

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2 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Montserrat
    1 enero 2013 18:42

    totalmente de acuerdo!

  2. Antonio Casalduero Recuero
    13 enero 2013 20:47

    Interesante artículo, no obstante recuerdo haber leído otros mejores de Álvaro Cuadra.
    En mi opinión, dudo que Bachelet acepte tal candidatura; como buen político que ella es, se mantiene a la espera de una probable promoción para poder acceder a una coyuntura y convertirse en Secretaria General de las Naciones Unidas. Es sabido que Banki Moon la mira con muy buenos ojos, bien podría apadrinarla en la Asamblea General, además que su actual cargo la está posicionando mundialmente, y como ella es políglota, está “pintada” para ese cargo, puede entenderse bien en varias lenguas.
    Creo que ella ya ha puesto en la balanza ambas candidaturas: Chile y la ONU, y evidentemente que no hay por donde perderse, pero como aún aquella es una “posibilidad”, nada le asegura el puesto en la ONU, entonces tampoco quiere cerrar la puerta en Chile. Bachelet ha jugado muy bien las piezas del ajedrez. Redundando, si ella hace como que juega a la indecisión en su país natal, mayor expectación está creando para rabia y desesperación de la derecha, debilitándola y, de acuerdo a esas encuestas -algo antojadizas- ella tendría la opción número uno. Ha sido una político muy hábil, está matando dos pájaros de un tiro, por un lado debilita a la derecha, y por otro está esperando su oportunidad en la ONU. Tampoco olvidemos que -desde el el punto de vista internacional- existe una suerte de afán por mostrar una mayor participación de la mujer en cuestiones sociales y políticas en el mundo occidental. Así que no nos engañemos, Chile será su segunda opción, aunque por lo demás, para qué ser de nuevo presidente, si ya probó de ese plato. Como todo político, es ambiciosa, pero no la enjuiciemos tan pronto, pues… ¿qué mayor honor puede haber en el mundo que ser Secretaria General de las Naciones Unidas?