Jun 11 2012
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Opinión

Chile: se consumó una vergüenza nacional

Un homenaje a Augusto Pinochet con el pretexto de presentar un documental constituye una vergüenza nacional y es una mancha muy oscura que enloda al actual gobierno. Hay dos maneras de hacer política, la primera es sentarse a debatir ideas entre diversos actores políticos, eso se llama democracia. La segunda es sacar un arma y asesinar a quien piensa distinto, eso se llama crimen.| ÁLVARO CUADRA.*

 

Un gobierno que posa de democrático no puede, ni debe, permitir que una patota de criminales se jacte públicamente de su delito de lesa humanidad.

 

Una persona decente puede defender legítimamente ideas liberales o conservadoras, pero otra cosa muy distinta es que ampare a delincuentes o a organizaciones criminales como la DINA-CNI, con personajes tan deleznables como el “Mamo” Contreras”, el “Guatón” Romo, Álvaro Corbalán o el general Pinochet… entre muchos otros. La sola realización de este vergonzante evento hace que la feble democracia chilena descienda un peldaño ético y político hacia la barbarie.http://www.surysur.net/wp-admin/post-new.php#post_status

 

Pretender levantar la figura de Augusto Pinochet en el Chile actual hiere, ofende y humilla a una gran mayoría de ciudadanos que sufrieron bajo un régimen que ha sido repudiado en el mundo entero. Es de esperar que la ciudadanía pondere las actuaciones políticas de nuestras autoridades a la hora de marcar sus votos en la urna.

 

El mensaje de tolerancia del gobierno hacia actos reñidos con la convivencia democrática es una afrenta a todo el país y desnuda su demagogia pseudo democrática, mostrando que la derecha no es confiable y sigue siendo la derecha de siempre. La misma que unió su destino al terror aquella lejana y oscura noche entre antorchas en “Chacarillas”.

 

Un gobierno permisivo y timorato hacia los nostálgicos de la extrema derecha desdibuja el discurso demo-liberal con que ha querido revestirse el gobierno del señor Sebastián Piñera. Un acto de esta naturaleza, protagonizado por militares en retiro, solo alimenta ecos de un pasado oprobioso dentro de las fuerzas armadas, algo que debiera llamar a la reflexión a la actual administración de derechas, ciego a la dimensión ética de sus actuaciones. Enaltecer la figura de Pinochet y su régimen en el presente, no fortalece en nada la democracia que anhela el país.

 

Habría que recordar a muchos simpatizantes del extinto general golpista que la impunidad y la libertad que gozan en el Chile de hoy solo ha sido posible por la singularidad de la transición chilena y la innegable negligencia de nuestra “clase política” frente al tema de los derechos humanos. Una cuestión que sigue pendiente a la espera de reabrir muchos de sus ignominiosos expedientes.

 

Esa deuda compromete la dimensión ética de nuestra sociedad en lo que atañe, ni más ni menos, a la dignidad humana.
——
* Semiólogo.
Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. Universidad de Artes y Ciencias (ARCIS), Chile.

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2 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Jaime Alfredo Carrasco
    15 junio 2012 15:27

    Sin lugar a dudas que la estrategia diseñada por Alvaro Corbalan desde Punta de Peuco dio el resultado esperado. La sociedad chilena en su conjunto ha sido remecida profundamente con el homenaje al dictador, asesino y ladrón de Augusto Pinochet Ugarte. Las declaraciones del ex-presidente Patricio Alwin en contra del gobierno de el presidente Allende, como así también de Carlos Onimiani en el mismo sentido, son el reflejo de esta iniciativa. En la izquierda, el PC ha desenterrado el documento “El Ultraizquierdismo Caballo de Troya del Imperialismo”; la respuesta a este no se hizo esperar y Osvaldo Torres le recuerda al PC la política de la “Rebelión Popular”. Son momentos de definiciones importantes!

  2. Antonio Casalduero Recuero
    26 junio 2012 17:29

    Escasas dudas existen hoy acerca de la parafernalia anticomunista de Pinochet, en cuyo nombre él se sentía respaldado para acometer las increíbles atrocidades que ya conoce el mundo entero. Cierto es que se ha retrocedido con tan funesto y triste homenaje. Ojalá que algún día alguien se anime a esbozar cuáles fueron las causas profundas subyacentes en la sociedad chilena que condujeron a la formación de una personalidad tan patológicamente inhumana y resentida como la de Augusto Pinochet; qué factores -no sólo sociales, sino familiares, acaso genéticas- hicieron que surgiera un carácter extrañamente tan inusual como el del fallecido dictador; cuáles fueron esos signos que se imprimieron en su mentalidad mientras maduraba desde una niñez hacia una pubertad; desde su adolescencia a la adultez. Sin duda que el tema suscitaría interés desde varios puntos de vista, no sólo el sociológico, o incluso el etario, sino que además uno de corte etiológico, sin descartar el filosófico. La mancomunión de estas disciplinas
    nos ayudaría a desentrañar la más honda de las fracturas que ha padecido Chile desde los tiempos de su independencia.
    ¿Alguien se anima a recoger el guante arrojado por este anónimo escribiente?