Ene 14 2013
1726 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Colombia: con latifundio no hay paz y menos democracia para los campesinos

desplaz1El se帽or Santos quiere una paz sin reforma agraria y conservando el latifundio, que es el foco de la violencia contra los campesinos y de la negaci贸n de los derechos politicos y de la democracia agraria. La paz implica eliminar el latifundio y la hacienda ganadera inutil y autoritaria. | HORACIO DUQUE GIRALDO.*

 

El pr贸ximo 14 de enero se retoman los di谩logos de paz en La Habana entre las FARC/EP y el gobierno del se帽or Santos. La Mesa de conversaciones y sus delegados 聽ahondar谩n en el tema de la reforma agraria, la eliminaci贸n del latifundio y la hacienda ganadera, foco de la violencia y las formas pol铆ticas totalitarias que niegan los derechos pol铆ticos a los campesinos colombianos.

 

El tema rural o la 芦cuesti贸n agraria禄 se encuentra en el centro mismo de las transacciones para resolver la guerra civil nacional. La Mesa de La Habana ha colocado la cuesti贸n campesina y el derecho a la propiedad en el escenario pol铆tico nacional. Antes, el gobierno del se帽or Santos y la coalici贸n gobernante, configuraron un escenario irrelevante con la Ley de restituci贸n de tierras y reparaci贸n de las victimas, cuyos resultados no son exactamente los m谩s favorables como para aceptar la propaganda oficial de una 鈥渞evoluci贸n agraria鈥 de la prosperidad democr谩tica.

 

La realidad es que dicha ley derivo en un instrumento del inveterado clientelismo pol铆tico de las maquinarias electorales toda vez que los directorios departamentales de los partidos adictos al gobierno hicieron de las disposiciones aprobadas un mecanismo de favores para ampliar mediante algunas restituciones y las abundantes reparaciones sus caudales electorales y clientelares.

 

Una vez colocado el asunto agrario en el lugar visible en que est谩 y en los t茅rminos correspondientes, la reacci贸n furiosa latifundista no se ha hecho esperar. desplaz2Poderosos agentes de la hacienda ganadera han arremetido con todo para confundir los t茅rminos del debate y de la ruta a seguir, tal como lo ha hecho el jefe de Fedegan.

 

Ya esta visto que lo agrario es un asunto pol铆tico por excelencia聽 pues es el foco de la violencia y la negaci贸n de los derechos pol铆ticos ciudadanos de millones de campesinos. El problema agrario, a diferencia del industrial o minero, no es un problema de car谩cter econ贸mico y social sino que es esencialmente pol铆tico, pues esta directamente ligado a las estructuras de poder existentes en la sociedad colombiana y sobre todo la tierra y su propiedad es una de las m谩s importantes fuentes de poder. Por tal raz贸n avocar por parte de la Mesa de La Habana la 芦cuesti贸n agraria禄 es plantearse el tema de la propiedad privada o tambi茅n mas espec铆ficamente del derecho de propiedad, pues para realizar la reforma agraria聽 integral es necesario realizar transformaciones en la estructura de la tenencia de la tierra, adem谩s de los ajustes territoriales e institucionales complementarios.

 

La reforma agraria que se acuerde debe incluir entre sus objetivos principales redistribuir la propiedad agraria entre millones de campesinos sin tierra. Es decir, transformar a los no propietarios en propietarios. Es una condici贸n inevitable y fundamental.

 

Proceso que implica no solo un profundo cambio en la estructura de la propiedad de la tierra sino tambi茅n un cambio institucional, pues demanda la modificaci贸n de la estructura de las reglas pol铆tico-legales que norman el derecho y las relaciones de propiedad.

 

Para alcanzar la paz es necesario impulsar la propiedad social, colectiva o comunitaria, identificada con el socialismo.

 

La forma Estado paramilitar que predomina en la formula gubernamental est谩 entroncado con el tema de la reforma agraria, o sea, con el conflicto pol铆tico por la redistribuci贸n de la propiedad agr铆cola. Las tradicionales estructuras agrarias constituyen el principal obst谩culo para la democratizaci贸n y la modernizaci贸n progresista del pa铆s.

 

Sin embargo, las fuerzas partidarias de una reforma agraria avanzada deben considerar que el latifundio reaccionario no la va aceptar tranquila y pasivamente. Los grupos de grandes propietarios, o sea aquellos grupos que han tenido un amplio poder pol铆tico para limitar la democracia de la ciudadan铆a y la participaci贸n pol铆tica, van a frenar y sabotear cualquier intento de transformaci贸n de su principal base y fuente de poder: la gran propiedad latifundista y hacendataria.
Para estos grupos el latifundio constituye un valor y un derecho superior a cualquier otro, incluso a la vida y a la libertad; por consiguiente a la democracia.

 

Redistribuir la propiedad entre los campesinos sin tierra, los desplazados y despojados, constituye un problema mucho m谩s profundo que una simple cuesti贸n t茅cnica o聽de visi贸n territorial, o un problema que podr铆a resolverse pol铆ticamente. desplaz3La reforma agraria implica la destrucci贸n completa de un orden sociopol铆tico y cultural constituido a lo largo de cuatro siglos el cual ha generado una determinada visi贸n聽del mundo, de las cosas, del pa铆s, de la historia, tanto en los terratenientes聽 como en el campesinado especialmente en el de la resistencia revolucionaria que lucha por el socialismo y la independencia nacional.

 

Pero esta visi贸n no solo esta presente en los diversos grupos sociales y culturales agrarios sino tambi茅n en la cosmovisi贸n de los grupos sociales y culturales urbanos. La mayor铆a de los grupos urbanos ya sea de baja, media o alta sociedad tienen distintas conexiones con el mudo agrario. T茅ngase en cuenta que el vaciamiento reciente del espacio rural es el causante del acelerado crecimiento urbano de Bogota y otras ciudades como Medell铆n, Cali y Barranquilla.

 

Pretender colocarle pa帽itos de agua tibia al problema del derecho a propiedad de la tierra de los campesinos colombianos es hacerle trampa a la paz para toda Colombia.
鈥斺
* Analista de asuntos pol铆ticos y sociales.
En http://kaosenlared.net

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario